RLCS, Revista Latina de Comunicacion Social
Revista Latina

Digital Object Identifier System - Identificador de Objetos Digitales 10.4185/RLCS-2014-1010 | ISSN 1138-5820 | RLCS # 69 | 2014 | Version in English language | Explicación audiovisual del autor |

Índice h de la revista (citas), según Google Scholar Metrics, lgs || Criterios objetivos de calidad de RLCS

 

Cómo citar este artículo / Referencia normalizada

R Juste de Ancos, L Soler, M Ortí Mata (2014): “Medios de comunicación, referencias nominales y poder en Paraguay”. Revista Latina de Comunicación Social, 69, pp. 229 a 247.
http://www.revistalatinacs.org/069/paper/1010_Quito/13j.html
DOI: 10.4185/RLCS-2014-1010

Medios de comunicación, referencias nominales y poder en Paraguay

Media, actors of references and power in Paraguay


R Juste de Ancos [CV] [https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcRAY4b32-mRo86sX9yQ1Ekn_omdZM5xR3hLJLW9cUU3CMWB_CC6ORCID] [lgsGS] Universidad Andina Simón Bolívar, Quito, Ecuador - ruben.justedeancos@uasb.edu.ec
L Soler [CV] [https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcRAY4b32-mRo86sX9yQ1Ekn_omdZM5xR3hLJLW9cUU3CMWB_CC6ORCID] [lgsGS] Universidad de Buenos Aires. UBA, y Conicet - lsoler@sociales.uba.ar
M Ortí Mata [CV] [https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcRAY4b32-mRo86sX9yQ1Ekn_omdZM5xR3hLJLW9cUU3CMWB_CC6ORCID] [lgsGS] Universidad Complutense de Madrid, UCM - mortimat@cps.ucm.es

 

Abstracts
[ES] Introducción. Con la presente investigación se pretende abordar la dinámica política proyectada en los medios de prensa durante el proceso electoral y político de Paraguay en 2013. Metodología. La base empírica utilizada son referencias de nombres incluidas en las noticias de prensa, que fueron analizadas por medio del análisis de redes sociales. Resultados. Se presentan grafos de nombres de actores donde se observa la dinámica referencial en una campaña política que viene precedida y condicionada por la destitución del anterior presidente de la República Fernando Lugo.  Conclusiones. El estudio de referencias nominales permite evidenciar la existencia de una continuidad de los partidos tradicionales en Paraguay como instituciones de valor político y mediático, dejando en un papel secundario a actores que emergieron con la llegada de Fernando Lugo al poder.
[EN] Introduction. This research study aims to empirically address the political dynamics reflected on Paraguay’s print press during the 2013 elections campaign. Method. This empirical study is based on the social network analysis of the name references included in a sample of news articles. Results. The results of the study include several graphical representations of the coverage of political actors during the 2013 elections campaign, which was strongly conditioned by the previous impeachment and removal of former President Fernando Lugo. Conclusions. This study of name references confirms the continuity of the traditional parties in Paraguay as institutions with political and media power, and the secondary and peripheral role of the actors that emerged in the political landscape when Fernando Lugo won the presidency of Paraguay.

Keywords
[ES] Elecciones; Paraguay; análisis de redes sociales, medios de prensa.
[EN] Elections; Paraguay; Social Network Analysis, news media.

Contents
[ES] 1. Introducción 1.1. Hipótesis general: el proceso de nominalización de la comunicación política en la prensa. 1.2. Hipótesis específicas de la investigación 2. Estrategias metodológicas. 2.1. Población y muestra. 2.2. Procedimiento de análisis. 3. Resultados. 3.1. Estructura de las redes de referencias. 4. Discusión y conclusiones. 5. Notas. 6. Referencias bibliográficas.
[EN] 1. Introduction. 1.1. General hypothesis: the personalisation of political communication in the press. 1.2. Specific research hypotheses. 2. Method. 2.1. Population and sample. 2.2. Procedure. 3. Results. 3.1. Structure of references networks. 4. Discussion and conclusions. 5. Notes. 6. List of references.

Traducción de CA Martínez Arcos, Ph.D. (Universidad Autónoma de  Tamaulipas)

Investigación ] [ financiada ] 

| word | metadatos | Fichero pdf para imprimir | Presentación dinámica - ISSUU | Artículo acogido a Creative Commons | Referencias |

| Serie de ficheros para e-books | mobi | htmlz + lit + lrf + pdb + pmlz + rb + snb + tcr + txtz |

1. Introducción

El presente artículo se propone abordar el proceso de comunicación y estrategia política producido en los medios paraguayos durante la campaña electoral posterior al Juicio Político al presidente Fernando Lugo (junio 2012),[1] y que culminó con las elecciones presidenciales y legislativas de abril de 2013. Partiendo de la metodología del Análisis de Redes Sociales (ARS), nuestro estudio se fundamenta empíricamente sobre un amplio corpus de noticias de la prensa paraguaya recogido entre los meses de enero a abril de 2013.

Desde el punto de vista teórico-metodológico, los objetivos de esta investigación abarcan diferentes dimensiones relativas al estudio de los medios de comunicación de masas. La primera de ellas sería la posición privilegiada que, en las sociedades contemporáneas, jugarían los MCM con respecto a la selección y orientación de los contenidos de las noticias (Fowler, 1991: Hall, 1979); muy especialmente, en el caso de aquellas noticias consideradas informativas.

Dicho rol mediador en la selección temática, tanto de los actores mencionados como de los acontecimientos cubiertos, hace de los medios agentes fundamentales en la regulación de la economía del signo. Especialmente, dentro del campo de la comunicación político-electoral, donde simultáneamente funcionan como verdadero terreno de la lucha política para los actores involucrados, en su intento de controlar y orientar los contenidos publicados (McCombs, 2006; Ripollés, 2009).

Esta capacidad para actuar como espacio de construcción del referente se encontraría exacerbada en aquellos escenarios de cambio social y político relativamente profundo y, de igual modo, en aquellas sociedades, como la paraguaya, situadas en una posición geopolítica más periférica. A lo largo de las fases de crisis orgánicas vividas por estas periferias, la tendencia hacia la sobrepersonalización más o menos mesiánica de los liderazgos políticos, se ve reforzada por la propia tendencia de los medios –presente asimismo en las sociedades del centro– hacia la construcción de personalidades carismáticas. En alguna medida, esta parece también la historia política de Fernando Lugo, ex obispo de una de las zonas más deprimidas de Paraguay y figura emergente en la esfera política que alcanzó la presidencia de la República en 2012 con un 40,8% de los votos, al frente de una alianza de partidos denominada Alianza Patriótica para el Cambio.[2]

La llegada de Lugo a la presidencia implicaba tanto la posibilidad de reapertura de un proceso de reforma social progresiva (en línea con el seguido en los últimos años por diversos países latinoamericanos), como la derrota de la posición dominante ejercida por el Partido Colorado (ANR), quien gobernó Paraguay durante la mayor parte del Siglo XX. Sin embargo, el desarrollo de los acontecimientos mostraría la incapacidad para cerrar por sí misma una época marcada no sólo por la hegemonía colorada, sino también, por la división del espectro político entre este y el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA). No obstante, la victoria de Lugo significó una transformación del sistema político paraguayo en la medida en que introdujo la figura de los candidatos outsiders como importantes agentes del cambio. [3]

Este proceso de reificación de actores de referencia se repetirá tras el Juicio Político que derrocó al Presidente Fernando Lugo en junio del 2012. Este suceso produce una apertura esencial del debate polarizador y la posibilidad de una nueva reificación de la figura del líder, en tanto signo distintivo de la campaña electoral del año 2013. Asimismo, abre un debate marcado por la incertidumbre sobre los actores que podían protagonizar dicha polarización; ya fueran los partidos tradicionales (ANR vs PLRA) o bien los actores enfrentados por el juicio político (UNACE, PLRA, ANR vs AvanzaPaís y Frente Guasú).

En este sentido nuestra investigación ha tratado de poner de manifiesto la capacidad del espacio mediático para, bajo ciertas condiciones, transformar la inestabilidad ideológica en revalorización de un significante en decadencia (los partidos tradicionales, ANR y PLRA, a partir de sus candidatos) y, en último término, en religación simbólica. En este sentido, la interacción entre el desarrollo de la campaña electoral 2013 y su seguimiento por parte de la prensa paraguaya entraña un ejemplo seguramente paradigmático de disputa posicional entre opciones políticas, con una búsqueda a toda costa de la revalorización mediático/significante de los actores/candidatos; pues la posición central o periférica de un actor político (candidato o partido) en un conjunto de noticias puede terminar condicionando en buena medida el propio resultado electoral (Farnsworth, 2005).

Como segundo de nuestros objetivos teórico-metodológicos, esta construcción mediática de la centralidad referencial y, por consiguiente, de la propia valorización simbólica de los actores, obligaba a replantear brevemente el debate en torno a la independencia de los medios de comunicación; especialmente, frente a aquellos (otros) poderes capaces de condicionar y actuar sobre su propia capacidad de construcción referencial de la realidad sociopolítica. La tendencia actualmente vigente en este y otros campos, habría tendido a atribuir mayor autonomía a las esferas social y política frente al ámbito de lo económico, provocando así también el distanciamiento teórico y empírico de estas dos esferas dentro de los estudios sobre su funcionamiento (Curran, 2002).

En el campo específico del estudio de los medios de comunicación, la asunción de una ausencia de interrelación entre lo sociopolítico y lo económico ha contribuido a la propia polarización de las orientaciones teórico metodológicas (Curran, 2002); por un lado, una tendencia pluralista, por otro, una segunda de orientación marxista (Curran, 2002; Couldry y Curran, 2003)

Para la primera, de carácter hegemónico, habría actualmente una mayor autonomía de los medios de comunicación, tanto desde el punto de vista de la configuración del mensaje, como en la organización institucional (autonomía directiva, editorial y periodística) frente a la propiedad y los anunciantes (capital); al mismo tiempo, postularían la existencia de una relación de competencia –no siempre asimétrica– entre audiencia y medios de comunicación.  En cuanto a la lectura marxista, o dependentista, habría tratado de plantear en términos teóricos y empíricos la existencia de interacciones entre mensajes, institución y audiencia y, al mismo tiempo, su sobre determinación por el escenario económico y de hegemonía ideológica vigente.

Hemos tratado de adoptar en este caso la posición de un cierto constructivismo concreto; esto es, asumiendo la existencia de una dependencia ideológica respecto al proceso de producción de noticias, pero también, la orientación activa y en alguna medida consciente de las noticias en pro de una determinada alianza de intereses, a menudo sujeta a un proceso de reconfiguración más o menos permanente.

En todo caso, se trata de situar esta lectura del poder, en y dentro de los medios, en su proceso de constitución histórica. En el caso de Paraguay, históricamente la naturaleza del poder ligado a los medios de comunicación paraguayos descansa sobre dos elementos fuertemente oligárquico-patrimonialistas: concentración de la propiedad y vinculación con actores tradicionales.

La propiedad de los medios de comunicación recae sobre cinco grandes grupos empresariales-familiares: Zuccolillo, Vierci, Domínguez Dibb, Wasmosy, Chena, Ángel González y Rubín (Segovia, 2010). Esta concentración resulta especialmente manifiesta en la prensa, donde se registra además la menor tasa de diarios por habitante de toda América del Sur (Segovia, 2010), con 6 cabeceras diarias diferentes para una población de 6.996.000 personas (con más de un millón de personas por cada diario impreso).

A esta configuración oligopólica de la estructura de medios paraguayos habría que añadir otro elemento: una posición contradictoria y ambivalente con respecto al propio proceso histórico de modernización/democratización del país. Se trata, en primer lugar, de grupos empresariales cuyos dirigentes han desempeñado un papel protagonista dentro del proceso de modernización conservadora (1954-1989)  íntimamente ligado al Estado (Ramón Fogel, 2005), y, por ende, quedando fuertemente vinculados con respecto a los actores políticos dominantes durante este proceso (ANR-Partido Colorado; y, en menor medida, PLRA).

Partiendo tanto de su posición dominante como de sus vínculos históricos, los grupos mediáticos han terminado por funcionar en tanto “caja de resonancia de los intereses de las élites económicas que los poseen, al punto de convertirse en grupos de presión sobre el poder político” (Morínigo, 2004); por tanto, actuando en connivencia u oposición con determinados grupos dominantes en función de las circunstancias. Se pondría así de manifiesto una función dual y contradictoria: en tanto relatores de la vida social y política cotidiana (nivel ideológico de articulación con su audiencia/demanda), el cual entraña casi inevitablemente momentos de tensión en tanto institución con intereses vinculados a poderes aliados, constituidos y constituyentes (nivel político, o de producción de alianzas intersectoriales).

De este modo, la escenificación del juicio político a Fernando Lugo puso de manifiesto esta contradicción, confrontándose intereses políticos dominantes y opinión pública. En este caso, la contradicción se produjo por la duplicidad de intereses y actuaciones, como “altavoces” de la opinión pública (nivel ideológico), retransmitiendo cumplidamente tanto el juicio político como las importantes manifestaciones posteriores a favor del presidente depuesto; y como institución vinculada a los sectores tradicionales (nivel político), teniendo que mantener una posición más cercana con los grupos que lo promovieron.

Esta posición ambivalente se reproducirá durante la campaña electoral del año siguiente, configurando y posicionando en términos mediáticos a los dos grandes actores enfrentados durante y tras el juicio político: Fernando Lugo, el Frente Guasú, y AvanzaPaís,  en tanto grupo que apoyaba la continuidad de Fernando Lugo; frente a ellos, Partido Colorado-ANR y Partido Liberal (PLRA) como entente pro juicio político a dicho presidente.

En definitiva, nuestra investigación trató de explorar las conexiones e implicaciones mediáticas del juicio político, mostrando a su vez sus posibles consecuencias a nivel político y social. La exploración del amplio corpus de artículos de prensa aquí analizado nos permite apuntar en qué medida el posicionamiento y demarcación de diferentes actores políticos en esas noticias ha escenificado y contribuido a la restitución del orden bipolar del sistema político tradicional. Esto es, cómo se consiguió atribuir un papel secundario a la polarización política producida a raíz de la destitución de la máxima autoridad del Estado, restaurando la confrontación –en buena medida significante– de los dos grandes actores políticos de la historia reciente de Paraguay, el Partido Colorado-ANR, y el Partido Liberal (PLRA).

 

1.1. Hipótesis general: el proceso de nominalización de la comunicación política en la prensa

La existencia de una forma de mediación sistemática en la configuración de las noticias que puede ser tomada como “desviación” (bias) ideológica y discursiva, ha sido ampliamente expuesta por Fowler (1991) y Stuart Hall (1979). Para ambos, existen dos clases de intervenciones de los medios sobre las noticias que expresarían las determinaciones de su proceso de construcción: su selección y su transformación (Fowler, 1991: 12).

En nuestro caso, esta “desviación” en la configuración de los contenidos informativos se focalizará en la fuerte tendencia hacia la “nominalización” de las noticias en un proceso político-electoral. O lo que es lo mismo, la introducción progresiva a lo largo de una campaña (en sus inicios) fundamentalmente abierta, de una jerarquía implícita de determinados actores políticos de referencia que protagonizarían la confrontación político-ideológica hegemónica.

Entender cómo y por qué se produce este proceso de nominalización y su vinculación con la restauración de un orden político-ideológico hegemónico exige partir de la existencia de diferentes instancias en la configuración de la noticia. Primeramente, el trabajo periodístico supone el fruto, simultáneamente simbólico y material, de la superposición de diferentes actores (periodistas, directores, propietarios y actores involucrados en las noticas) e intereses (ideológicos, económicos o políticos); del mismo modo, no cabe postular una “objetividad” en el tratamiento de los acontecimientos en la medida en que existen múltiples formas posibles de enfocarlos derivados de esta multiplicidad de actores e intereses.

Dos instancias de la mediación/desviación ideológica en la construcción de la comunicación periodística que ponen de manifiesto la existencia de un principio de determinación estructural, desde la selección misma de nombres y acontecimientos que integran las noticias. Este proceso condiciona así la configuración de un determinado “sujeto-valor”, anclado éste en una tradicional necesidad, “objetiva” y manifiesta, de mencionar a sujetos/actores en cualquier texto, singularmente, dentro de la escena política. Un supuesto por el que “la actividad del lenguaje necesita la estabilidad de estos puntos de sujeción para el sujeto; si falta esta estabilidad, existe un atentado contra la estructura misma del sujeto y contra la actividad del lenguaje” (Pecheux, 1970: 246).

Esta equivalencia periodística sujeto-valor-actor devenida en necesaria conllevaría así una ilusión constituyente del sujeto, donde los medios reproducen a nivel práctico “esta ilusión del sujeto, a través de una idea de sujeto enunciador portador de elecciones, intenciones, decisiones, etc.” (Pecheux, 1970: 249)

Por el contrario, en este trabajo se parte de cómo esta propensión a la nominalización en la configuración de noticias de prensa (tradicionalmente justificada por una pertinencia lingüística del anclaje del sujeto-valor) se explica por la existencia de tres niveles diferentes de acción de los MCM: distributivo, reproductivo y productivo.

En primer lugar, los sujetos-valores son puestos en circulación, o “distribuidos”, por los medios de comunicación en tanto productos de un contexto ideológico concreto. En el caso de Paraguay, esta tendencia coincide además con un distanciamiento progresivo con respecto hacia las instituciones políticas tradicionales, cuyo prestigio resulta declinante frente al valor emergente del individuo (supuestamente) no adscrito. En este y otros casos coincide también con una tendencia generalizada hacia la individualización/personalización de la explicación de casi cualquier proceso sociopolítico.

En un segundo nivel, el “reproductivo”, la reificación del papel de los sujetos entraña una forma de dar continuidad a las noticias, generando un producto comunicativo identificado con determinados nombres propios y de relativamente fácil seguimiento. Es el caso evidente de noticias consecutivas sobre personalidades políticas, seguidas de reportajes especializados sobre éstos. Ello tendría relación con una necesaria definición y apuesta por un “producto concreto” (sujeto-valor) con la intención de ampliar cuota de mercado.

Un tercer nivel, el “productivo”, haría referencia a una puesta estratégica, y por tanto relativamente consciente, para la mitificación/reificación de determinados sujetos por los medios, más allá de la posible racionalidad asociada a una “alta demanda” de estos sujetos desde las audiencias. Esta tendencia coincide con la propia necesidad del capital de expandirse más allá de sus fronteras institucionales, en un proceso de espacialización (Curran, 2002).

Cuadro 1. Dimensiones de la noticia, actores, y niveles. Elaboración propia. En tonos grises se expone el grado de relación entre los distintos niveles de interés y los actores

g1

Estas dimensiones del mecanismo de reificación periodística del sujeto presentan por tanto una estrecha relación con los distintos niveles de funcionamiento de los propios medios. La definición de nombres, su selección y ubicación en el contexto de la noticia va precedida por un filtro de niveles de interés.

En muchos casos, debido a la intensa dinámica de trabajo, es el nivel ideológico el que termina por definir la forma y orientación del conjunto de noticias. Sin embargo, en tanto la multiplicación de la información produce un mayor efecto de “selección”, nos estaríamos desplazando hacia tendencias productoras y reproductoras de la institución de naturaleza más profunda: la búsqueda de contenidos y forma que puedan resultar en un aumento de la audiencia y la propensión hacia la confrontación directa con otros grupos y poderes (procesos de mitificación/desmitificación de determinados actores, instituciones y eventos) en la lucha por la expansión del capital propietario.

 

1.2. Hipótesis específicas en la investigación

Además de las hipótesis generales adelantadas en apartados anteriores, esta investigación se orienta sobre las siguientes hipótesis:

H1. La centralidad histórica de los actores políticos tradicionales en el conjunto de esferas de la vida social paraguaya presenta todavía relevantes elementos de pervivencia. Si bien su legitimidad y valoración social ha ido paulatinamente disminuyendo, éstos siguen constituyendo importantes núcleos de poder político, social y económico. Su centralidad en la atención mediática expresa una condición de actores de valor social, político y económico.

H2. Al mismo tiempo, se estaría produciendo un paulatino desapego hacia la identidad partidaria que afecta singularmente a los partidos tradicionales del país.[4] Estos partidos se habrían visto ahora obligados a la búsqueda de formas alternativas de legitimidad como un candidato –aparentemente– outsider (el caso de Horacio Cartes en la ANR o, en su momento,  Fernando Lugo para el PLRA. [5]) El discurso de los medios y su énfasis en la “moderna” centralidad de la opinión pública había contribuido pérdida de legitimidad de los partidos tradicionales y la emergencia de candidatos outsider en tanto valores ascendentes.

H3. La emergencia de terceras fuerzas políticas no se ha visto consolidada por el momento, existiendo una rotación en la composición y orientación de este tercer espacio, en la medida que sus integrantes parten de un discurso “antisistema” (por el momento) no ideologizado, así como de la recepción de electores no afiliados. [6] La cristalización en este campo de la tercera fuerza de una identidad específica capaz de rivalizar en términos ideológicos con las fuerzas tradicionales parece por el momento difícil; circunstancia que evitaría a su vez la focalización de la prensa en cualquiera de los integrantes particulares de este nuevo espacio.

H4. El campo mediático presenta una autonomía relativa frente a la propia actividad de los sujetos políticos involucrados en las noticias y el contexto macro-social; en esto influye la ubicación ideológica, económica y política de los medios de comunicación. Por ello, la posibilidad de ubicarse en un lugar preferente en las noticias de prensa viene condicionada por una estrategia adecuada de los actores políticos, así como por una relación histórica de referenciación preferencial de determinados actores por los medios de comunicación.

H5. El proceso de nominalización en el proceso político paraguayo y la ubicación determinada de nombres en las noticias vendrá condicionado por una necesidad e interés de determinados actores políticos, económicos y mediáticos por la restitución del orden tradicional vigente, con la consiguiente valorización de sus principales actores.

H6. El juicio político que termina prematuramente con el mandato de Fernando Lugo fomenta una coyuntura propicia para una polarización discursiva no tradicional, que involucre a los partidos tradicionales y a partidos emergentes. El contexto mediático será importante para reforzar o limitar esta posibilidad discursiva.

 

2. Estrategias metodológicas de la investigación 

El análisis de redes sociales constituye la base tecno-metodológica de nuestra investigación. La información periodística recopilada ha sido extractada y adaptada, configurando diferentes matrices de datos aptas para este tipo de análisis. La base de datos extraída integraba diferentes campos, algunos de ellos (contenido de la noticia, nombres, comentarios del periodista, hechos significativos, etc.) no utilizados en su totalidad por este trabajo y, por tanto, susceptibles de ser explorados más ampliamente en posteriores investigaciones.

2.1 Población, muestra y protocolos de recogida de información

Los datos utilizados fueron recopilados a partir de una revisión sistemática de los principales medios de la prensa paraguaya (Últimahora, Abc y La Nación), realizada durante los meses de enero a abril del 2013; esto es, a lo largo de todo el desarrollo de la campaña electoral correspondiente a los comicios legislativos y presidenciales de la República.

Del universo de noticias de medios de prensa seleccionados, fueron recopiladas la totalidad de las noticias relativas al ámbito político, configurando una amplia muestra en la que cabe descartar un posible error de no cobertura. En total se recopilaron 2.138 noticias, conteniendo 4.524 referencias nominales, a su vez, correspondientes a 682 actores políticos diferenciados.

Estos datos fueron recopilados y codificados a partir de códigos numéricos que posteriormente sirvieron para construir cuatro matrices adyacentes (one-mode), donde representamos la relación referencial entre un conjunto de actores (682 x 682) y para cada uno de los meses (enero, febrero, marzo, abril). Cada una de las filas contenían la información relativa a lo que podemos llamar “actores nosotros” frente a “actores ellos”, ubicados en las columnas.[7]

Partimos por tanto de matrices con actores interrelacionados a través de sus menciones/referencias recíprocas, donde la evolución de la campaña electoral y su peculiar configuración, hacía que fueran añadiéndose o eliminándose algunos actores (en este sentido: actores que desaparecían de la escena mediática).

2.2. Procedimiento de análisis

La información recogida, sistematizada y codificada de este modo compara aspectos de carácter tanto relacional como temporal, situándonos en la perspectiva tecno-metodológica de las llamadas “redes dinámicas” (Bender de Moll: 2006), donde determinados nodos (actores) estarían añadiéndose o eliminándose en cada uno de los cortes/momentos estudiados.

La construcción y posterior análisis de las matrices ha partido de una explicitación de aquello que podíamos considerar que conecta a unos y otros actores o sucesos, es decir, de los límites o boundaries que los unen o separan (Wasserman y Faust, 1994; Scott, 2000), cuya elección no arbitraria se encuentra relacionada con las hipótesis del estudio. En este caso, la selección y vinculación de los objetos/actores fue definida en función de dos parámetros básicos:

En primer lugar, aquellos que podemos llamar “límites de primer nivel”, esto es, aquellos vínculos existentes entre actores que aparecen en una misma noticia y por tanto forman parte de un evento común o event-based approach (Knoke y Yang 2008: 15-21). En este primer nivel, puede establecerse una división entre los actores que funcionan como grupo-sujeto de la enunciación (nosotros), frente a aquellos otros que aparecen referidos (ellos). [8] El uso de la primera persona dentro de la noticia identifica a los primeros, mientras que es el predicado o alusión (contenido/tema de la noticia) el que los pone en relación con otros actores (ellos). Por tanto, y en términos de la metodología del análisis de redes, los actores políticos (personas o instituciones) estarían funcionando como “nodos”, mientras que los mensajes y sus referencias a otros actores constituyen la relación existente entre estos actores/nodos.

Finalmente, los límites de segundo nivel (attribute data) agregan a los actores a un conjunto de grupos de afiliación (possitional approach). Una afiliación referencial-formal y no subjetiva (Wasserman y Faust, 1994) que apuntaría en buena parte de los casos a la pertenencia “conocida” de los individuos a partidos políticos, gobierno, sectores gremiales / sociales, periodistas / analistas o actores internacionales. A su vez, estos se agruparon según la posición conocida de dichos actores e instituciones respecto al juicio político a Fernando Lugo.

 

3. Resultados

Una primera lectura de la estructura de las redes de referencias nominales puede señalar elementos importantes de su configuración. Por ello comenzaremos por comparar las distintas matrices (enero, febrero, marzo, abril).

La tabla de indicadores de cohesión muestra la diferencia existente entre ellas. En primer lugar, tenemos un descenso del nivel de grado global, es decir, de la media de conexiones existentes entre los distintos nodos. Habría un menor número de lazos entre los distintos nodos. En enero la media es de 1.086 lazos por nodo, en febrero desciende por debajo de 1, a 0,7384, en marzo de 0,4566474, mientras que en abril es de 0,4450867 la media. A medida que se acercan las elecciones generales, se da una menor conexión entre el total de los actores. Esto se puede notar a su vez en el nivel de densidad (relación entre los lazos existentes entre los nodos, y el total de lazos posibles).

Figura 2. Descripción general de las matrices. Meses de enero, febrero, marzo y abril

 

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Grado medio

1,0867052

0,7384393

0,4566474

0,4450867

Densidad

0,0015727

0,0010687

0,0006609

0,0006441

Conectividad

0.036

0.004

0.011

0.009

Nodos

244

160

127

118

Ejes

751

541

316

308

Distancia media

3.219

2.176

3.261

2.934

Teniendo en cuenta que son lazos directos (bidireccionales), y por tanto el nivel de densidad suele ser más bajo (la densidad pasaría a calcularse de n (n-1) a n (n-1)/2)), el número total de conexiones frente a las posibles (densidad) disminuye con el tiempo, de 0,0015727 a 0,0006441 (teniendo en cuenta que el número máximo de lazos es siempre 1). Se estaría dando una concentración de las relaciones entorno a un grupo de actores, mientras que el resto quedaría desconectado. En primer lugar, vemos cómo el número de nodos (con al menos una conexión) va disminuyendo de 244 en enero a 118 en abril. Se reduciría a más de la mitad el número de nodos, con la concentración en torno a un grupo de actores que esto supone.

Podemos también comprobar esta concentración a partir de la distancia media a recorrer en las distintas redes. De 3,2 pasos en enero se pasa a 2,9 pasos. Esto es, se reduce la distancia entre los actores y por tanto hay menor posibilidad de que se den nodos intermediarios (brokers), lo cual nos indica un escenario de polarización política donde la discusión se centra en un grupo de actores y una periferia desconectada entre sí.

3.1. Estructura de las redes de referencias

A continuación se explora la evolución de las redes de alusiones entre actores en los meses analizados de enero, febrero, marzo, abril y mayo. Para ello se ha partido de una exploración dual de las redes: redes que exploran la estructura de estrategias políticas de alusión o las prácticas activas por partidos y actores por posicionarse en relación a otros; y la estructura mediática de aludidos o estructura de posiciones mediáticas obtenidas, producto de un conjunto de alusiones por otros actores por lo cual se adquiere una posición de valor.

Con ello se pretende comparar dos conflictos que surgen entre los principales actores políticos. Aquel conflicto de partida (grafo centro) derivado de la estrategia activa de los actores frente a otros, esto es a quién deciden aludir y a quién no. [9] Se parte de la hipótesis que esta orientación del discurso tiene relación con un conflicto macro-social, en este caso representado por el juicio político a Fernando Lugo, y las diversas posiciones a favor o en contra de cada uno. Y el conflicto mediático ad hoc (grafo izquierda) derivado de la recepción de alusiones por otros actores políticos, [10] algo que los actores no puede controlar, y que les inserta en un grupo común de referencias nominales. [11]

Como resultado, se pretende comparar si la ubicación mediática de los distintos actores obedece a una posición activa de partida, o estrategia activa de alusiones y posición respecto al golpe, o sí, al contrario, toma una forma diferente respecto a dicha estrategia.

En el primer mes analizado, enero, podemos observar como hay una concentración del bloque opositor al golpe (en rojo) alrededor de los actores de peso, Avanzapaís y Mario Ferreiro, [12] en cuanto a alusiones a sí mismos, mientras queda desconectado otro actor importante como Fernando Lugo. Como primer punto cabe decir que esta posición denota una diferenciación entre los dos actores referentes en el periodo electoral (Fernando Lugo como presidente depuesto y Mario Ferreiro como candidato presidencial por un bloque opositor), ya que no reciben alusiones ni aluden a los mismos actores, y por tanto, se encuentran en espacios diferentes. Mario Ferreiro se encuentra posicionado próximo a Horacio Cartes, Efraín Alegre [13] (como adversarios electorales) además del PLRA, mientras Fernando Lugo se haya próximo a la ANR, el PLRA y alejado de los candidatos presidenciales. Sin embargo, el nodo PLRA les hace pertenecer a una misma comunidad, en tanto pertenecen a la periferia del PLRA, y, por tanto, subordinados a éste.

Como actores de referencia que son posicionados como alusivos, destacan, sin embargo, aquellos ligados a una posición favorable al golpe, como son Horacio Cartes (candidato a la presidencia por ANR), el Partido ANR, el Partido PLRA, o Efraín Alegre, ambos con valores elevados de “grado de salida”. Éstos, además, están posicionados conjuntamente, lo que indica la centralidad del debate en torno a los mismos.

Comparado esto con el grafo de alusiones (izquierda) puede observarse una forma diferente. En primer lugar, los actores contrarios al juicio político aparecen con pocas alusiones, y, por tanto, con un tamaño reducido, lo cual indica su periferia respecto al debate de otros. Únicamente Fernando Lugo y Mario Madina [14]  se insertan en el conjunto de alusiones de otros actores, y será por la centralidad que adquiere en este mes la posible alianza entre el PLRA y los sectores contrarios al juicio político, así como Mario Medina como actor intermediario.

Este desequilibrio o desproporcionalidad entre aludidos y alusivos puede observarse en el gráfico de puntos, donde los actores favorables al juicio político encuentran una proporcionalidad (ajustados a la recta), mientras los actores contrarios se sitúan en una posición de desajuste respecto a la recta, siendo Fernando Lugo un actor muy aludido por otros, pero que alude poco a otros actores.

Ilustración 1. Grafos de referencias nominales del mes de enero. Grafo Izquierda: nodos clasificados por comunidades (color), tamaño de etiquetas y nodos por Pagerank. Grafo centro: nodos clasificados por posición al golpe (verde a favor, rojo en contra, y azul no posicionados), y tamaño de etiquetas y nodos por grado de salida (con pesos). Gráfico derecha: nube de puntos con grado de entrada (x) y grado de salida (y) con pesos según su posición frente al golpe

g2

Ello se observa en el resto de gráficos de puntos de febrero, marzo y abril, donde los actores contrarios al golpe (rojo) se sitúan con alto grado de salida (muchas alusiones a otros), pero con bajo grado de entrada (pocas alusiones de los demás). Sin embargo, será en enero cuando un nodo (Fernando Lugo) se encuentre con un grado alto de entrada (ser aludido), ya que en el resto de meses no obtendrá estos valores, lo cual indica la pérdida progresiva de importancia en la estrategia de los demás actores.

En los grafos de febrero, se observa cómo la estructura de la red de estrategia (centro) mantiene una diferencia sustancial con la estructura mediática (izquierda). Esto se debe, como se puede observar (Grafos 2), a la centralidad que adquiere un nodo que en principio no es importante en la estrategia política, Lino Oviedo, pero cuya muerte en un accidente provoca una reestructuración de la mirada mediática, de actores como Horacio Cartes, a Lino Oviedo. Este hecho provocará, como se ve en la nube de puntos del mes de febrero, como desaparecen los nodos contrarios al golpe como actores aludidos, pierden importancia en la estructura mediática. A partir de este mes, esta situación se mantendrá.

En este mes se distancian aún más los nodos contrarios al juicio político y disminuyen en número, derivado de estrategias de confrontación diferentes (diferentes nodos a los que aluden y que les aluden), como se puede ver (grafo centro) con los nodos de mayor grado de salida, Mario Ferreiro y Fernando Lugo, que se encuentran en comunidades distintas, Mario Ferreiro ligado a los candidatos presidenciales (naranja), mientras Fernando Lugo se halla en la comunidad junto a otros actores internacionales y actores gubernamentales (comunidad en azul).

Ilustración 2. Grafos de referencias nominales del mes de febrero. Grafo Izquierda: nodos clasificados por comunidades (color), tamaño de etiquetas y nodos por Pagerank. Grafo centro: nodos clasificados por posición al golpe (verde a favor, rojo en contra, y azul no posicionados), y tamaño de etiquetas y nodos por grado de salida (con pesos). Gráfico derecha: nube de puntos con grado de entrada (x) y grado de salida (y) con pesos según su posición frente al golpe

g3

Este cambio, sin bien desestabiliza la posición de determinados actores, mantiene a otros en posiciones dominantes como es el caso de Horacio Cartes, pero siendo esta vez superado por el actor PLRA y Lino Oviedo.

Esto supondrá un cambio en la estrategia política del mes siguiente (marzo), donde, como vemos, Horacio Cartes adquiere un papel más activo frente a otros actores, siendo junto a Patria Querida y ANR los nodos con mayor participación activa en las noticias. En este mes, los nodos contrarios al juicio político vuelven a aparecer conjuntamente, pero distanciados de los nodos centrales como ANR, PLRA, Efraín Alegre y Horacio Cartes.

Esto indica cómo el debate se centra dentro de este grupo, alejado del grupo de actores centrales, lo que denota una falta de alusiones (Efraín Alegre, ANR, PLRA, Horacio Cartes) a otros candidatos que pudieran insertarlos en una posición central. En este mes aparecerá otro actor contrario al golpe que se posiciona como actor alusivo, Avanzapaís, con un alto grado de salida, pero que, sin embargo, sus alusiones, al no estar dirigidas a nodos centrales, mantiene un rol periférico. Mario Ferreiro será el actor con mayor grado que logre posicionarse en un lugar central.

Ilustración 3. Grafos de referencias nominales del mes de marzo. Grafo Izquierda: nodos clasificados por comunidades (color), tamaño de etiquetas y nodos por Pagerank. Grafo centro: nodos clasificados por posición al golpe (verde a favor, rojo en contra, y azul no posicionados), y tamaño de etiquetas y nodos por grado de salida (con pesos). Gráfico derecha: nube de puntos con grado de entrada (x) y grado de salida (y) con pesos según su posición frente al golpe

g4

Esto será a partir de sus alusiones, ya que como se ve en el grafo de aludidos (izquierda), su nivel de alusiones por nodos importantes no es elevada. Éste aparece como nodo periférico dentro de la comunidad que domina Efraín Alegre, y separado de la comunidad que domina el nodo central Horacio Cartes. Los nodos contrarios al juicio político aparecen una vez más incluidos en la misma comunidad, lo cual da cuenta de un conflicto mediático dentro del grupo y no hacia afuera.

Sin embargo, en el mes de abril, los actores contrarios al golpe logran posicionarse en un lugar central a partir de un alto nivel de alusiones, que se refleja en valores superiores de grado de salida respecto a otros actores favorables al juicio político. Si bien en este momento hay otro actor en escena, Jorge Oviedo Matto, presidente del Congreso, y uno de los líderes del partido UNACE, de Lino Oviedo. Su presencia en ese lugar viene asociada al caso INDERT, que provoca que los actores involucrados se conviertan en actores centrales en el grafo del mes de abril.

El entonces presidente de la República, Federico Franco, [15] obtiene un lugar predominante en la red, situándose próximo a Horacio Cartes. Su posición predominante se debe al auge en abril del escándalo del Indert, [16] un negociado de tierras que afecta al gobierno de Federico Franco, a sectores del Partido Liberal (PLRA) y al presidente del Congreso, Oviedo Matto (UNACE). Si bien este caso aparece en marzo, no será hasta abril cuando INDERT y Oviedo Matto ocupen un lugar central.

Ilustración 4. Grafos de referencias nominales del mes de abril. Grafo Izquierda: nodos clasificados por comunidades (color), tamaño de etiquetas y nodos por Pagerank. Grafo centro: nodos clasificados por posición al golpe (verde a favor, rojo en contra, y azul no posicionados), y tamaño de etiquetas y nodos por grado de salida (con pesos). Gráfico derecha: nube de puntos con grado de entrada (x) y grado de salida (y) con pesos según su posición frente al golpe

g5

Esto favorecerá que, aunque se da un intento de los sectores contrarios al golpe de posicionar su discurso contra otros, éste sea opacado por el escándalo que afecta a actores de partidos tradicionales, y, por tanto, éstos se conviertan en nodos centrales del debate mediático. Esto no se verá reflejado en alusiones por otros actores.

La estructura de la red de alusiones refleja cómo el debate mediático se centra en torno a siete actores importantes, todos ellos pertenecientes al núcleo favorable al juicio político: Federico Franco (presidente de la República en ese momento) y Jorge Oviedo Matto, dominantes en una comunidad de alusiones (verde). En otro punto, UNACE y el PLRA dominantes en otra de las comunidades de alusiones (azul). Y, en otra comunidad, Efraín Alegre y Horacio Cartes, actores dominantes en otra comunidad de alusiones (violeta).

En conclusión, ello indica cómo el grupo contrario al juicio político no llega a ser dominante en ninguno de los grupos comunicativos existentes, lo cual les deja en una posición subordinada respecto al resto. Los actores políticos tradicionales dominarán en cambio el conjunto de grupos de debate existentes, tanto los que involucran a la carrera presidencial, como los que implican al entonces presidente de la República en un hecho de corrupción, como otros que emergen como importantes en este periodo.

 

4. Discusión y conclusiones. Los partidos tradicionales y la dependencia referencial

La exploración de redes mediáticas o de noticias es un ámbito importante para la comprensión de las mismas, en tanto permite visualizar las distintas estrategias que toman los actores y su evolución en el tiempo. Asimismo, da cuenta de una cierta permanencia en la estructura de dichas redes, pues, como hemos visto, la posición de ciertos actores, aunque se modificaba con el tiempo, tienden a estabilizarse. Como resultado, nos permite identificar una cierta pauta o estructura dentro del campo comunicacional en un periodo concreto, que ubica a los actores en una posición determinada, y con reducidas posibilidades de movilidad. Si bien acontecimiento excepcionales (caso de corrupción, fallecimiento, etc.) pueden modificarla temporalmente.

En el caso analizado, dicha estructura da cuenta de una pauta en la ubicación de los distintos actores políticos, con una posición dominante de los partidos tradicionales y actores favorables al juicio político. Esto se producirá como resultado de las siguientes estrategias:

  • A diferencia de los grupos favorables al golpe, los actores vinculados a una respuesta contraria no lograron aglutinar sobre un solo actor la respuesta a éstos, por lo que se atomizó la alternativa mediática.

  • Los partidos tradicionales evitaron introducirse en el debate sobre el juicio político, ignorando a dichos actores en sus alusiones.

  • Los medios de comunicación proyectaron un escenario con una polarización protagonizada por los actores políticos tradiciones de Paraguay.

  • Los partidos tradicionales, devaluados en los últimos años, se posicionan como actores fundamentales de referencia, utilizando como mediación a sus candidatos presidenciales.

  • Los partidos emergentes no logran instituirse como nodos centrales (Avanza País, Frente Guasú). Son sus candidatos (Mario Ferreiro, Fernando Lugo o Aníbal Carrillo) los que adquieren cierta relevancia, y, por ello, también el foco de las opiniones negativas. Esto les diferencia de los partidos tradicionales, que bifurcan la estructura comunicativa en torno a dos grupos, uno centrado en los partidos tradicionales, y otro centrado en los candidatos, por lo cual evitan mezclar, focalizar y desgastar  a sus candidatos.

En las matrices analizadas se ha podido observar cómo el discurso político termina centrándose alrededor de los partidos tradicionales y sus actores, siendo esta situación únicamente alterada por acontecimientos excepcionales, como fue la muerte de Lino Oviedo, líder del partido UNACE, o el caso Indert para Oviedo Matto. Como resultado de estas estrategias y estructuras mediáticas observadas, los partidos tradicionales terminarían siendo actores centrales, relevantes en todo discurso político.

Ello indica que la brecha abierta por la elección de Fernando Lugo en 2008 como candidato independiente a los partidos tradicionales no se saldó con una apertura en el campo mediático en cuanto a importancia y relevancia. Las elecciones de 2013 y en concreto la estructura de las noticias durante ese periodo, da cuenta de la continuidad de los partidos tradicionales en su posición de poder tanto en el campo político como en el campo mediático. En consecuencia, no se logran imponer actores emergentes, que rivalicen en nivel de importancia con los partidos tradicionales.

La estructura comunicacional muestra también una polarización ideológica en torno a los dos grandes partidos, lo cual evita la polarización ideológica en torno al juicio político. Esto hace que los partidos contrarios al golpe no ocupen un lugar central y tengan, en consecuencia, una dependencia discursiva respecto a los partidos tradicionales, lo cual significa que para ocupar un lugar central tienen que tomar los temas que involucran a los actores centrales.

Por tanto, podemos entrever una “reordenación” de los discursos mediáticos en torno a estos dos actores (partidos tradicionales –ANR y PLRA–). En consecuencia, las terceras fuerzas políticas, o emergentes, ocupan lugares periféricos, en un lugar de dependencia respecto a los actores centrales. Esto supone que la efectividad simbólica [17] de un discurso político emergente en las noticias de prensa pasa por la alusión o relación a la polarización entre partidos tradicionales.

En resumen, la posición de los distintos actores políticos y sociales está subordinada a la posición que tomen los actores centrales (partidos tradicionales), en su rol de “mediadores” o “intermediarios”, respecto al discurso de terceras fuerzas. Sin la referencia a (y de) estos, el discurso político de terceras fuerzas o fuerzas emergentes puede seguir teniendo un lugar periférico en la estructura del campo comunicacional. La “dependencia referencial” parece fundamental para entender el posicionamiento de los actores en los medios de comunicación, sus posibilidades futuras como actores centrales, intermediarios o periféricos tanto como de la posibilidad de aparición de fuerzas políticas emergentes.

5. Notas

[1] Fernando Lugo fue cesado a través de un “juicio político” (Impeachment) con los votos favorables de 115 sobre 128 congresistas, diputados y senadores de diversos partidos, entre ellos aquellos pertenecientes a su aliado de gobierno, el PLRA. La causa de la acusación que terminó con su destitución fue un “mal desempeño de funciones”. La figura del juicio político se presenta como un mecanismo de control sobre el presidente de la República, circunstancia que ha llevado a catalogar la destitución de Fernando Lugo como “constitucionalmente válida”, pero “políticamente cuestionable”, debido a las vagas pruebas utilizadas por los congresistas y al breve tiempo que se concedió para la defensa del presidente (2 horas). Lorena Soler (2012b) ha interpretado que la posibilidad de apelar a una legalidad abstracta, profundamente ideológica, pero disfrazada de imparcialidad, solo es posible cuando no hay actores con capacidad de incidencia para disputar esos argumentos. Asimismo, Milda Rivarola sostiene que la variedad de categorizaciones para designar lo ocurrido el 22 de junio de 2012 orillan el absurdo: golpe de Estado, sustitución constitucional, golpe parlamentario (con o sin guantes blancos), quiebre institucional, uso de atribuciones legales del Congreso, juicio express, mecanismo normal y legal, quiebre o ruptura democrática, etc. En su defecto, la autora propone analizarlo como la rescisión del contrato social (Rivarola 2012). Ver un análisis completo en Soler y Carbone (ed.) (2012).

[2] La Alianza Patriótica para el Cambio incluía a partidos de diversa filiación ideológica e histórica: desde un partido tradicional como el PLRA, hasta partidos del espectro de la izquierda como Tekojoja, País Solidario o Partido del Movimiento al Socialismo.

[3] En alguna medida, este cambio se refleja en la creciente autonomía de los votantes, rompiendo la tradicional y familiarmente hereditaria adscripción paraguaya electores-partidos. Así, en un estudio reciente sobre la volatilidad electoral en Paraguay, Liliana Duarte Recalde (2012) demuestra una especial incidencia de este fenómeno en casos de elecciones para puestos unipersonales. En efecto, la alternancia en el Poder Ejecutivo ocurrida en el 2008 parece coherentemente reflejada por los índices de volatilidad electoral para la fórmula presidencial a nivel nacional. Pero Galeano (2012) al mismo tiempo señala como “la alta adhesión en la votación que Fernando Lugo tuvo en las elecciones presidenciales de 2008 en las áreas rurales del departamento de Central, por ejemplo, habría provenido no sólo de la juventud históricamente ligada al Partido Liberal, sino también de aquella vinculada al partido Colorado” (Galeano, 2012: 187).

[4] Con cierta prudencia analítica, ninguno de estos elementos indicaría el fin de los partidos tradicionales, pero sí su relativo declive entre el electorado, un fenómeno asimismo presente en diversos países europeos. Un cambio en las tendencias electorales interpretado en términos de medio plazo por Milda Rivarola; el triunfo de Fernando Lugo en el 2008 y la salida del gobierno del partido Colorado puede inscribirse en la caída tendencial de sus candidatos presidenciales desde 1992. A su entender, “si se exceptúan las generales de 1998 –en las que el guarismo presidencial resultó de una alianza de dos fracciones/ partidos: la ANR y UNACE– la proporción del electorado que votaba al presidenciable colorado cayó sistemáticamente durante la transición” (Rivarola, 2009: 33).

[5] Existe una expresión de nuevas formas de representación y de giro político iniciadas con el escenario electoral de 2008. Si bien el triunfo de Fernando Lugo resultó inesperado en la historia del país, también lo fueron la contienda y los candidatos presidenciales con mayor caudal de votos: un ex obispo (Lugo, con 41%); una mujer (Blanca Ovelar, 30%); un militar (Lino Oviedo, con 22%) y un empresario (Pedro Fadul, 3%). En parte, este escenario reconocía un antecedente en las elecciones presidenciales de 2003. En ellas, un empresario alcanzaba un porcentaje de votos similar al obtenido por el histórico PLRA  (22%) y Nicanor Duarte Frutos utilizaba la legitimidad adquirida desde fuera de la estructura partidaria del coloradismo para acceder a la presidencia. Como muestra del contexto, en ambas elecciones presidenciales se registraron los niveles más bajos de participación electoral (65%). Asimismo, a diferencia de las presidencias de Rodríguez (1989-1993), Wasmosy (1993-1998), Cubas Grau (1998-1999), González Macchi (1999-2003) el presidente Duarte Frutos (2003-2007) había sido el primero en provenir de las afueras del círculo stronista.

[6] Así, los fenómenos de desafiliación partidaria y de absentismo electoral se conjugan con una merma considerable del voto al ANR y su desplazamiento a dos nuevas formaciones: el UNACE y el Patria Querida. Ambas formaciones partidarias tienen como denominador común el de presentarse como fuerzas políticas “anti-sistema”. Un dato más que permitiría afirmar la dirección del cambio, aun cuando muchos análisis siguen insistiendo en las pautas tradicionales del electorado, es el alto porcentaje de personas inscriptas en el Registro Cívico Permanente (2012) sin afiliación a los partidos políticos.

[7]  En una clara alusión a la diferenciación metodológica del análisis ideológico del discurso entre ingroups y outgroups (Van Dijk, 1996). Esta orientación discursiva del análisis de redes utilizado sigue la tradición reticular del Map Analysis (Carley, 1993) y su análisis desde una concepción sintáctica de los mismos (Lozares, 2003).

[8] Haciendo referencia a la distinción metodológica propia del análisis ideológico del discurso entre ingroups y outgroups (Van Dijk, 1996). En el campo del análisis de redes, se enmarcaría dentro de corriente de análisis reticular, específicamente, del Map Analysis (Carley, 1993) y su concepción sintáctica de los mismos (Lozares, 2003).

[9] Representado por el “grado de salida” con pesos, o el conjunto de vínculos que tiene cada actor con otros, a partir del número de alusiones realizadas en prensa a un conjunto de actores (en variedad y cantidad).

[10] Representado por el indicador de Pagerank, que mide el conjunto de alusiones, no sólo en cuanto a número, sino ponderando éste por su proveniencia de actores aludidos a su vez por una cantidad significativa de actores. Esta ponderación trata de recoger la relevancia de las alusiones recibidas desde otras posiciones centrales en términos de referencias.

[11] Representado a partir del indicador de modularidad, que distingue lazos que se encuentran dentro de una comunidad del resto de los que les unen al resto de la red. Véase Clauset, Newman y Moore (2004).

[12] Mario Ferreiro, presentador de televisión y conductor de radio muy conocido en el país, fue precandidato del Frente Guasú del 8 de marzo hasta el 10 de noviembre momento en que, tras dilaciones en la nominación del candidato oficial, forma una alianza independiente de partidos que lo deciden apoyar oficialmente como candidato fuera de la plataforma política del Frente Guasú. Forma así la alianza de partidos denominada Avanzapaís, formada por el Partido del Movimiento al Socialismo, el Partido Democrático Cristiano, el partido M25A y diferentes movimientos sociales.

[13] Candidatos a presidente de la república por la ANR y el PLRA, respectivamente.

[14] Obispo del departamento de Misiones e intermediario en el plan de alianza entre el PLRA y los sectores contrarios al juicio político (Avanzapaís y Frente Guasú).

[15] Recordemos que Federico Franco, formando parte de la fórmula presidencial de Fernando Lugo, asume la presidencia de la nación el 22 de junio de 2013 tras la destitución de aquel de su cargo.

[16] En febrero de 2013 el gobierno adquirió por 11 millones de dólares dos propiedades en el departamento paraguayo de Cordillera a la firma “San Agustín”, vinculada al presidente del Congreso, Oviedo Matto. Tras dicha operación, fue cesado el presidente del Indert, apartado el presidente del congreso, y cuestionada la posición en la operación el entonces presidente, Federico Franco. Véase Laíno (2013).

[17] Véase la noción de eficacia simbólica aplicada al discurso populista (Ortí, 1988: 122), en tanto “mensaje simbólico objetivado en textos, acciones o gestos, estructurado y orientado como una comunicación persuasiva con mayor o menor eficacia simbólica de atracción o seducción, confirmación o reconversión de las imágenes, actitudes y motivaciones de los receptores”.

6. Referencias bibliográficas

Abente Brun, Diego (1996): “Un sistema de partidos en transición. El caso de Paraguay”, en Revista Paraguaya de Sociología, año 33, N° 96, Centro Paraguayo de Estudios Sociológicos, Asunción, mayo-agosto, pp. 39-62.

Ansaldi, Waldo (2007): “A mucho viento, poca vela. Las condiciones socio-históricas de América Latina. Una introducción”, en Ansaldi, Waldo (director): La democracia en América Latina, un barco a la deriva. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, pp. 11- 50.

Bender-Demoll y Mcfarland. (2006): “The art and science of Dynamic Network Visualization”. Journal of Social Structure 7. (2).

Casero Ripollés, Andreu (2009): “El control político de la información periodística”. Revista Latina de Comunicación Social (64), 29. http://www.ull.es/publicaciones/latina/09/art/29_828_47_ULEPICC_08/Andreu_Casero.html

Clauset, A., Newman, M. E., y Moore, C. (2004): “Finding community structure in very large networks”. Physical Review E, 70(6), 066111.

Couldry, N., y Curran, J. (Eds.). (2003): Contesting media power: Alternative media in a networked world. Rowman & Littlefield.

Curran, J. (2002). Media and power. Londres: Routledge.

Curran, J., y Morley, D. (Eds.). (2005): Media & cultural theory. Londres: Routledge.

Doefl, Marya L. (1998): “What Constitutes Semantic Network Analysis? A Comparison of Research and Methodologies”. Official Journal of the International Network for Social Network Analysis. 21 (2), 16-26

Duarte Recalde, Liliana (2012): “Variaciones en el comportamiento electoral en Paraguay”, en América Latina, Hoy, Ediciones Universidad de Salamanca, Vol. 60, abril, pp. 117-138.

Farnsworth, S., y Lichter, R. S. (2005): “The struggle over shaping the news”. En Graber, D. A. (Ed.). (2011): Media power in politics. Washington, DC: CQ Press.

Fogel, Ramón (2005): Estructura social y procesos políticos. Asunción: Servilibro.

Fowler, R. (1991): Language in the News: Discourse and Ideology in the Press (Vol. 20). Londres: Routledge.

Freeman, Linton C. (1979): “Centrality in Social Networks. Conceptual Clarification”. Social Networks. 1: 215-239.

Galeano, Luis. (2002): La sociedad dislocada. Asunción: Centro Paraguayo de Estudios Sociológicos.

Hall, S., Critcher, C., Jefferson, T., Clarke, J., y Roberts, B. et al (1978) Policing the Crisis: Mugging, the State, and Law and Order. Londres: Macmillon.

Knoke, D. y Kuklinski, J. H. (1982): Network Analysis. Londres: Sage.

Lachi, Marcello (2009): “El debate ideológico en la era Lugo”, en Ciudadanía y partidos políticos. Protagonistas del proceso electoral 2008. Asunción: Decidamos, pp. 39-68.

Laíno, Domingo. (2013). Estudio sobre las causas de la derrota liberal. Asunción: Ediciones Cerro Corá.

Llanos, Mariana y Marsteintredet, Leiv (2010): Ruptura y continuidad: la caída de «mel» Zelaya en perspectiva comparada”, en América Latina, Hoy, Nº 55, pp. 173-197.

Lozares, Carlos y Verd, Joan M; Olivé, Joan M. (2003): “Relaciones, redes, y discurso; revisión y propuestas en torno al análisis reticular de datos textuales”. REIS, 101, 03, 175-200.

Mccombs, Maxwell. (2006): Estableciendo la agenda: el impacto de los medios en la opinión pública y en el conocimiento. Barcelona: Paidós.

Morínigo, José Nicolás y Britez, Edwin. (2004). La construcción de la opinión pública en Paraguay. Asunción: Ediciones Promur-Ges.

Ortí, Alfonso (1988): “Para analizar el populismo: movimiento, ideología y discurso populistas”. Revista Historia Social. UNED. 2, pp. 75 – 98.

Pecheux, M. (1970): Análisis automático del discurso. Madrid: Gredos.

Rivarola, Domingo (1991). Una sociedad conservadora ante los desafíos de la modernidad. Asunción: Centro Paraguayo de Estudios Sociológicos  

Rivarola, Domingo (1988). “Política y sociedad en el Paraguay contemporáneo: el autoritarismo y la democracia”. Revista Paraguaya de Sociología. 25(73), Sep-Dic, pp. 141–183.

Rivarola, Milda (2012): “La rescisión del contrato social”, en Franquismo en Paraguay. El golpe, Soler Lorena y Rocco Carbone (editores), Buenos Aires: 8vo Loco Ediciones, pp. 43-49.

Rivarola, Milda (2009): “Participación electoral en la transición paraguaya” en Ciudadanía y partidos políticos. Protagonistas del proceso electoral 2008, Asunción: Decidamos, pp. 11-38.

Rodríguez, Josep A. (1995): Análisis estructural y de redes. Madrid: Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Rodríguez, José Carlos (1991): “Los laberintos de la obediencia”. Paraguay 1954/1989. Revista Nueva Sociedad,112, 49-55.

Rodríguez, José Carlos (1993): “Mansa transición democrática”. Nueva Sociedad, 127, 18-22.

Scott, John. (2000): Social Network Analysis: A Handbook. Londres: Sage Publications.

Soler, Lorena (2012a): La larga invención del golpe: el stronismo y el orden político en Paraguay. Buenos Aires: Imago Mundi.

Soler, Lorena (2012b) “Lugo: el palacio y la plaza”, en Franquismo en Paraguay. El golpe. Soler, Lorena y Roco Carbone (editores), Buenos Aires:  8vo Loco Ediciones, pp. 28-35.

VV AA (2012): Franquismo en Paraguay (Eds. Soler, Lorena y Roco Carbone). Buenos Aires: 8vo Loco Ediciones.

Van Dijk, Teun A. (1996): Análisis ideológico del discurso. UAM. México. 6, 15-43.

Wasserman, Stanley y Faust, Katherine (1994): Social Network Analysis: Methods and Applications. Cambridge: Cambridge University Press.

Waterman, P. (2001): Global Social Movements and the New Internationalisms, Londres, Mansell.

 

_____________________________________

CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO EN BIBLIOGRAFÍAS – HOW TO CITE THIS ARTICLE IN BIBLIOGRAPHIES / REFERENCES:

R Juste de Ancos, L Soler, M Ortí Mata (2014): “Medios de comunicación, referencias nominales y poder en Paraguay”. Revista Latina de Comunicación Social, 69, pp. 229 a 247.
http://www.revistalatinacs.org/069/paper/1010_Quito/13j.html
DOI: 10.4185/RLCS-2014-1010

Artículo recibido el 4 de febrero de 2014. Sometido a pre-revisión el 7 de febrero. Enviado a revisores  el 9 de febrero. Aceptado el 9 de marzo de 2014. Galeradas telemáticas a disposición de los autores el 16 de marzo de 2014. Visto bueno de los autores: 18 de marzo de 2014. Publicado el 19 de marzo de 2014.

Free counter and web stats

___________________________________________________________________________