RLCS, Revista Latina de Comunicacion Social
Revista Latina

Digital Object Identifier System - Identificador de Objetos Digitales 10.4185/RLCS-2015-1054 | ISSN 1138-5820 | RLCS # 70 | 2015 | Version in English language | Explicacin audiovisual del autor |

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CF del Valle Rojas, D Caldevilla Domínguez, C Pacheco Silva (2015): “La trayectoria de mujeres investigadoras en revistas científicas en español”. Revista Latina de Comunicación Social, 70, pp. 451a 467.
http://www.revistalatinacs.org/070/paper/1054/24es.html
DOI: 10.4185/RLCS-2015-1054

La trayectoria de mujeres investigadoras en revistas científicas en español

The presence of Chilean women researchers in Spanish-language journals

CF del Valle Rojas [CV] [f1ORCID] [ f2GS] Universidad de la Frontera, UFRO -Chile- carlos.delvalle@ufrontera.cl

D Caldevilla Domínguez [CV] [f1 ORCID] [ f2GS] Universidad Complutense de Madrid -España-, UCM davidcaldevilla@ccinf.ucm.es

C Pacheco Silva [CV] [f1ORCID] [f2 GS] Universidad de Playa Ancha, UPLA -Chile-  cesar.pacheco@upla.cl

Abstracts
[ES] Introducción: Se describe y analiza las actuales condiciones en las cuales las mujeres acceden a los espacios de publicación científica y las características, posibilidades y limitaciones que las propias investigadoras atribuyen a las distintas instancias del proceso de investigación y acceso a las publicaciones científicas, especialmente las condiciones de igualdad de género. Metodología: Primero se revisó exhaustivamente una muestra de publicaciones que potencialmente podrían incluir trabajos de investigadoras; y luego se analizó un corpus de 29 Encuestas y 3 Entrevistas en Profundidad a mujeres investigadoras chilenas. Resultados y Conclusiones: la situación actual de las investigadoras chilenas, sin ser negativa, es manifiestamente mejorable, y para ello se requieren acciones conjuntas de las investigadoras, junto al compromiso de las correspondientes administraciones académicas y políticas, de modo que se generen las condiciones adecuadas para fortalecer el desempeño de las investigadoras, especialmente en el proceso de difusión del conocimiento.
[EN] Introduction: This research article describes and analyses the conditions of access to scientific journals faced by women researchers and the opinions of these researchers about the characteristics, possibilities and limitations of the different stages of the research process and the access to scientific publications, particularly the conditions of gender equality. Method: The study started with the exhaustive review of a sample of journals that could potentially include work developed by women researchers; and the analysis of 29 survey-questionnaires and 3 in-depth interviews applied to Chilean female researchers. Results and conclusions: the current situation faced by Chilean female researchers is, without trying to be negative, clearly improvable. In order to generate the conditions to strengthen the performance of female researchers, especially in the dissemination of knowledge, female researchers need to act as a collective and in collaboration with the corresponding academic and political institutions. 

Keywords
[ES] Investigadoras; ciencia; conocimiento; Chile; igualdad; género.
[EN] Women researchers; science; knowledge; Chile; equality; gender.

Contents
[ES] 1. Introducción y estado de la cuestión. 1.1. Género y ciencia. 1.2. Mujer y ciencia en Chile. 1.3. Revistas e índices. 2. Métodos. 2.1. Herramientas y universo de estudio. 2.1.1. La Encuesta. 2.1.2. La Entrevista en Profundidad. 2.2. Instrumento. 2.2.1. Encuesta. 2.2.2. Entrevista en Profundidad. 2.3. Procedimientos. 3. Análisis y resultados. 4. Discusión y conclusiones. Notas. Apoyos y agradecimientos. Referencias y Bibliografía.
[EN] 1. Introduction and state of the art review. 1.1. Gender and science. 1.2. Women and science in Chile. 1.3. Journals and databases. 2. Materials and methods. 2.1. Instruments and population of study. 2.1.1. The survey. 2.1.2. The In-depth interview. 2.2. Instruments. 2.2.1. The survey. 2.2.2. The in-depth interview. 2.3. Procedure. 3. Analysis and results. 4. Discussion and conclusions. 5. Notes. 6. Funding and special thanks. 7. References.

Traducción de CA Martínez-Arcos, Ph.D. (Universidad Autónoma de Tamaulipas)

[ Investigación ] [ financiada ]

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1. Introducción y estado de la cuestión
1.1. Género y ciencia

En el campo científico, los trabajos desarrollados por mujeres históricamente han recibido escaso reconocimiento. Los libros de historia y los diccionarios bibliográficos hacen poca o ninguna referencia sobre el aporte de la mujer. La historia de las ciencias no ha retenido los nombres de las mujeres ni su participación en la construcción del saber, a pesar que la ciencia fue seguramente en sus orígenes una actividad femenina (Ben Hassine, 2000).

La necesidad del presente artículo se deriva de lo que algunos investigadores han dado en expresar como una necesaria inquietud (Aris, 2012: 3) ya que “históricamente [el ámbito educativo]se ha caracterizado por una alta presencia femenina [por lo que]nos surge la inquietud de investigar las diferencias en función de la variable de género”.

El papel de la mujer en nuestro mundo informativo deriva de la propia naturaleza de la gestión correcta de la comunicación, que “tiene un complicado cometido social en el inicio del actual siglo XXI, […] en dirección opuesta al sentido ideal y positivo de dicho concepto” (Díez Medrano, 2010: 3), por lo que es de esperar que también se llegue, a través de él, a replantear el papel de la mujer en la sociedad.

Esta situación marginal no se circunscribió a los oscuros años previos a la consecución de los derechos civiles por parte de las mujeres, sino que aún hoy existen ciertos límites ‘de facto’, que no ‘de iure’, a su actividad y producción científicas, tanto en cargos como en divulgación.

Importantes informes internacionales, principalmente europeos, se han centrado en las diferencias de género en la Academia. Ejemplo de ello son el informe ETAN (ETAN, 2001) seguido de los informes She Figures en los años 2003, 2006 y 2009 (Comisión Europea, 2009), éstos últimos sobre la situación en Europa.

En términos generales, concluyen que la proporción de mujeres investigadoras es de alrededor de un 30%, existiendo amplias variaciones entre los países, donde la representación de mujeres más baja alcanza el 12%, en Japón, y la más alta supera el 40% en los Países Bálticos, Bulgaria, Croacia, Portugal, Rumania y Eslovaquia (European Communities, 2009). Se ha observado además que el desequilibrio de género en los centros de investigación es similar al que existe en las Universidades (ETAN, 2001).

Estudios en contexto chileno han tenido resultados similares. Ejemplo de ello es el estudio realizado por Allende, Babul, Martínez y Ureta (2005) que mostró que un 35,14% del total de investigadores chilenos son mujeres o también los estudios de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica [CONICYT], 2007), que señala que la proporción de mujeres es aún menor (28,3%), aunque ha aumentado en los últimos años.

Estas cifras chilenas concuerdan con otras arrojadas por estudios similares pero de menor envergadura realizados en Cuba y España (Kiss et al., 2007; Martí-Lahera, 2011; De Filippo, Sanz y Gómez, 2009).

Se ha registrado también un aumento en el número absoluto de mujeres investigadoras (Comisión Europea, 2007; De Filippo et al., 2009), el cual es incluso mayor al de los hombres (6,3% frente al 3,7% en Europa); sin embargo, se ha concluido que si no se impulsan políticas activas de equidad de género las diferencias se perpetuarán por muchos años más (Comisión Europea, 2007).

Los datos europeos son subrayados por el contraste existente entre la proporción de mujeres investigadoras/total de mujeres activas frente a la ratio hombres investigadores/total de hombres activos, ratio en la cual se contempla como las mujeres siguen en posición de desventaja amplia (Comisión Europea, 2007).

En cuanto a la carrera académica de las mujeres, varios estudios (European Communities, 2009; Guil, 2007; Sierra, Buela-Casal, Bermúdez, y Santos Iglesias, 2009; De Filippo et al., 2009; Santos, Sierra, Buela-Casal, 2008; Martí-Lahera, 2011; Rebufel, 2009; Kiss et al., 2007; ETAN, 2001; Ledin, Bornmann, Gannon & Wallon, 2007; Prpic, 2002), indican que cuando ellas comienzan su carrera en el pregrado, bachillerato o licenciatura (según el país en el que se encuentren), su participación es similar a la de los hombres. Sin embargo, a medida que avanzan en la carrera académica por los estudios de doctorado, postdoctorado y presencia en las distintas jerarquías académicas, su participación va disminuyendo considerablemente. El gráfico que representa a este fenómeno adquiere una forma de “tijeras” y es observado en prácticamente todos los países en los que se estudia la representatividad femenina. A continuación se muestran dos gráficos de tijeras, uno que estudia la situación en Europa y otro en Chile:

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Figura 1. Relación mujeres investigadoras y hombres investigadores. Fuente: European Communities (2009)

La proporción de mujeres en la plantilla investigadora del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España) ha alcanzado el 41% en la escala de Científicos Titulares (CT) y la proporción del 23.5% en la escala de Profesores de Investigación (PI) lo que, sin llegar al objetivo marcado para 2010 en la Unión Europea (25% en la escala más alta, según el acuerdo del Consejo de Competitividad del 18 de abril de 2005 firmado por España), ha acercado al CSIC significativamente. Es, además, un porcentaje mucho mejor que el de las Universidades Públicas españolas, con una cifra de mujeres del 15% entre titulares de cátedras de Universidad.

Ha existido una adecuada implantación de la actuación nº 4 incluida en la ‘Acción Horizontal de Igualdad de Género’ de 2005 (a tenor de su literalidad: “incluir tanto en las comisiones titulares como en las suplentes propuestas para evaluar el acceso a la carrera profesional y de promoción, en todos sus estamentos, de al menos el 40% del sexo menormente representado en el área”), en tanto que el avance en otras actuaciones recomendadas no ha alcanzado el mismo grado de implantación.

En el CSIC, los datos de 2010 indican que el 56,4% del personal becado predoctoral y el 52,5% de los doctores contratados son mujeres. Sin embargo, las mujeres sólo representan el 41,6% de los contratos del Programa Ramón y Cajal, porcentaje claramente menor al 47,5% del año anterior. Aunque hay dos procesos diferentes que afectan a este dato: (1º) Menor número de incorporación de mujeres en el último año y (2º) Un buen número de mujeres que pasa a la escala de Científico Titular. Este dato parece preocupante al ser, en una buena medida, la antesala del liderazgo de los grupos y puestos estables.

La crisis económica ha causado una reducción de la Oferta Pública de Empleo que ha tenido importantes efectos en el CSIC. Si en 2009 se convocaron 50 plazas de acceso libre a Científicos Titulares, en 2008 fueron 202 y en 2010 han sido 26. El número de plazas de promoción pasó de 310 en 2008 a 125 en 2009 y a 42 en 2010. Las consecuencias de esta fuerte reducción repercuten en varios aspectos de la vida científica. La edad media del personal científico sobrepasa los 50 años.

En 2009, a pesar de una modificación positiva de la gráfica “tijera”, se detectaba un descenso en la tasa de éxito de las mujeres respecto a la de los hombres. Se había conseguido en los años de abundancia que las tasas de éxito fuesen similares. Un equilibrio que, como indican los datos presentados, no es tan estable como se creía. Para que la evolución de la carrera científica de las mujeres en el CSIC siga la tendencia positiva de los últimos años, deben analizarse con más detalle estos resultados y seguir trabajando para mejorarlos.

1.2. Mujer y ciencia en Chile

En Chile, las mujeres concurren con el 51% de la población (Fuente: Estimaciones del Instituto Nacional de Estadísticas INE Junio de 2010). En tanto, en el ingreso a la Universidad las mujeres participan con el 47,5% de las matrículas, durante el período 2002-2009 (Fuente: Anuarios Estadísticos del Consejo de Rectores. www.cruch.cl). Por su parte, considerando la participación de hombres y mujeres en el total de titulados, por grado obtenido, en el período 1999-2009, las mujeres sólo superan a los hombres en el caso del pregrado (o grado) y postítulo, pero no en el caso de magíster y doctorado, en los cuales tienen un 36,7% y 38,8%, respectivamente.

Una de las razones de los resultados citados a continuación se debe al concepto de mujer en Chile, vehiculado a través de los Medios de Comunicación para Masas ya que, por su naturaleza y “Sumida a estos procesos, la información no puede ser un producto neutro. Es un artefacto cultural, una seguidilla de mensajes fabricados socialmente y que vehiculan un buen número de las ideas dominantes de nuestra sociedad, fragmentando la realidad e invalidando toda visión social sistémica, el discurso de la información aparece como una forma indirecta pero efectiva de condicionamiento social” (Antezana, 2012: 79).

Así, no es extrañar que según el informe de logros de la Agenda de Género de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica, CONICYT, 2006-2009, Compromisos del Gobierno de Chile para avanzar en equidad de género, sólo a partir de los últimos diez años las mujeres han aumentado sustancialmente su participación en ámbitos que son la base para cualquier proyección de la productividad científica, que permitirá, finalmente, la presencia en publicaciones científicas: un 245% de aumento en la graduación de magister y un 343% en doctorado; pero, en términos de participación, las mujeres sólo representan un 36,2% en la graduación de magister y un 38,2% en el caso de doctorado. Lo anterior, incluso, es mayor en el caso de las ciencias sociales, con apenas un 29,9% de participación.

Del mismo modo, la participación de mujeres en proyectos adjudicados del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico, FONDECYT, de Chile, durante el período 2001-2008; aumentó más de 200%, lo cual se ve respaldado evidentemente por el aumento de un 445% de las becas de postgrado (magíster y doctorado) destinadas a mujeres durante este mismo período.

Lo anterior no escapa a otros estudios realizados, por ejemplo, en países de la Unión Europea, que revelan niveles de segregación vertical contra las mujeres, a quienes les resulta más difícil acceder a cargos jerárquicamente superiores a los de los hombres, partiendo de iguales condiciones de cualificación (Women in Scientific careers: Unleashing the potential, OECD, 2006).

Otra variable importante es el nivel de participación en los consejos científicos e instancias superiores, que para el caso de las mujeres es alto en los países del norte de Europa, de hasta un 40%.

En Chile, el sistema de Enfoque de Género de CONICYT, entre sus iniciativas genera (sic) "instancias de acción y de diálogo con el fin de promover la participación de la mujer en ciencia". Hasta ahora se han financiado talleres, encuentros científicos, difusión y, en general, medidas compensatorias, como: financiamiento para el período pre y postnatal para investigadoras de proyectos Fondecyt y para Becarias del Programa Nacional de Becas de Postgrado como para las Becas al Extranjero, medición de la productividad científica diferenciada para aquellas mujeres que en los últimos 5 años han tenido hijos, para postular a proyectos Fondecyt, concurso de apoyo para financiar acciones de Promoción de la Mujer en Ciencia, Tecnología e Innovación, etc.; además de llevar un registro estadístico permanente.

Estas medidas compensatorias o remediales sólo implican demandas asociadas a resultados de un proceso intervenido políticamente (como cuotas de participación en Academia Chilena de Ciencias, Premio Nacional de Ciencias Exactas, Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnologías, Senado, Cámara de Diputados, Ministerios, etc.), pero sin fortalecer las bases del proceso, como la productividad, lo cual implica, entre otras acciones: (1) la promoción y consolidación, según el caso, de revistas propias, especialmente indizadas en ISI y SciELO, y (2) la validación y valoración de espacios para publicaciones científicas.

En síntesis, la participación de la mujer en ciencia y tecnología sólo representa el 33%, esto es, 5.000 de 15.000 investigadoras/es (según la Encuesta Gasto I+D 2008, INE-CONICYT-MINECOM); lo cual es inferior a la distribución en países como Argentina (50%), Brasil (48%), Portugal (43,4%), España (36,7%) y Colombia (36,4%) (según la Ricyt, Encuesta Gasto I+D 2008, INE-CONICYT-MINECOM).

1.3. Revistas e índices

Los índices o repositorios suponen actualmente el mejor criterio para contrastar la calidad de las revistas científicas y potenciar así su búsqueda y facilitar el intercambio de contenidos.

El repositorio ISI-Web of Science de la Thomson-Reuters [1] (Institute for Scientific Information-Web of Knowledge, o Instituto para la Información Científica-Web del Conocimiento en español) es el de mayor valoración dentro de los Comités de Valoración de la Actividad docente e investigadora en diferentes países.

SciELO (Scientific electronic library online o Biblioteca electrónico-científica en línea, en español), es un directorio electrónico iberoamericano. Aunque no encontramos una categoría expresamente dedicada a las revistas de comunicación, las hallamos en los grupos Ciencias Sociales y Humanidades. Por tanto SciELO se erige como una de las bases preferidas para publicar por los investigadores hispanos ya que, tras JCR-ISI-WoK, es la de mayor relevancia para validar sus méritos investigadores ante sus Ministerios de Educación, evaluadores últimos de sus trabajos. En origen, estaba especialmente desarrollado para responder a las necesidades de la comunicación científica en los países en desarrollo y particularmente de América Latina y el Caribe, ya que su sistema de visibilización proporciona una solución eficiente para asegurar la proyección y el acceso universal a la literatura científica, contribuyendo para la superación del fenómeno conocido como 'ciencia perdida'. A esto se le ha dado en llamar ‘Modelo SciELO’, que contiene procedimientos integrados para la medida del uso y del impacto de las revistas científicas. Según sus propios autores, este sistema o Modelo SciELO se fundamenta sobre tres componentes:

a. Metodología propia que permite la publicación electrónica de ediciones completas de las revistas científicas, la organización de bases de datos bibliográficas y de textos completos, la recuperación de textos por su contenido, la preservación de archivos electrónicos y la producción de indicadores estadísticos de uso e impacto de la literatura científica. La metodología también incluye criterios de evaluación de revistas, basado en los estándares internacionales de comunicación científica. Los textos completos son enriquecidos dinámicamente con enlaces de hipertexto con bases de datos nacionales e internacionales.

b. Aplicación de la Metodología SciELO en la operación de sitios web de colecciones de revistas electrónicas, favoreciendo la operación de sitios nacionales y también de sitios temáticos. La aplicación pionera es el sitio SciELO Brasil (www.scielo.br).

c. Desarrollo de alianzas entre los actores nacionales e internacionales de la comunicación científica - autores, editores, instituciones científicas y tecnológicas, agencias de apoyo, Universidades, bibliotecas, centros de información científica y tecnológica etc.-, con el objetivo de diseminar, perfeccionar y mantener este sistema. La operación de la red SciELO se fundamenta en infraestructuras nacionales, lo que contribuye a garantizar su sostenibilidad.

Cuanto mayor sea la implantación de la Red SciELO para revistas científicas de América Latina en los próximos años, mejor será la disponibilidad de información científica generada localmente para estar rápidamente disponible. La razón última es que se contribuirá al aumento del uso de la información científica y técnica en el proceso de toma de decisión en los diferentes niveles.

2. Metodología
2.1. Herramientas y universo de estudio

Se aplicaron dos estrategias metodológicas: Encuesta y Entrevista en Profundidad.

2.1.1. La Encuesta

Si bien el número de investigadoras y de revistas y repositorios especializados hubiera podido ser más amplio, hasta varios cientos de docentes y decenas de revistas y repositorios, entendiendo que nuestro objeto de estudio en este tipo de análisis es tal, se delimitó el universo a las 29 investigadoras seleccionadas por considerarlas de mayor relevancia en el mundo investigador de Chile, tras una primera preselección de 189. Además se seleccionaron todas aquellas revistas (científicas y divulgativas) en las que han participado -sin omisiones-, es decir, obviando en el estudio sólo y exclusivamente aquellas en las que no han publicado (aunque se hace referencia en la encuesta a aquellas en las que sí desearían publicar en un futuro); es decir, 96 revistas y 4 repositorios analizados exhaustivamente, de los que sólo 3 afectan directamente a la evaluación de los investigadores para el CONICYT.

Afortunadamente, este universo de revistas no eliminó ninguna de las que previamente, según índices de calidad y pertenencia a bases de datos nacionalmente reconocidas en Chile, habían sido considerados de importancia.

Por tanto, en lo referente a la encuesta de la investigación, el Universo (o número de encuestados) se deriva del número de universidades enlazadas por el proyecto. Al ser 12 el número de las mismas se estableció que hubiera un mínimo de 50 y un máximo de 70 por cada una, excepto la Complutense que siempre ha estado por encima de 100. Obviamente el Universo encuestado se hallaba en una media de edad entre los 17 y 23 años en su gran mayoría, respondiendo al perfil de alumno universitario medio.

Los procesos estadísticos fueron revisados y validados por el matemático y físico, catedrático de la Universidad de Alcalá de Henares, Dr. Julio Gutiérrez Muñoz.

2.1.2. La entrevista en profundidad

Se efectuaron 3 entrevistas extensas, una por cada investigadora representativa de una época en Chile. La selección se debió a que se estableció inicialmente que la historia política de Chile había tenido mucho que ver con la docente-investigadora y por ello el centro de análisis debía ceñirse a la variable temporal, por encima de otras consideraciones. Incluso el papel social de la mujer varió en Chile según el gobierno de turno (Guil, 2007).

2.2. Instrumento
2.2.1. Encuesta

Los datos que proporcionan las encuestas están relacionados con la probabilidad. De hecho, en toda encuesta de opinión se establecen errores muestrales, ya sean grandes o pequeños, que indican que no puede existir certeza absoluta en lo que establecen.

La encuesta contiene 10 preguntas abiertas.

2.2.2. Entrevista en profundidad

Fue orientada a 8 ámbitos: (1) Ciclos de vida, (2) Particularidades de la producción de la investigación en comunicación, (3) Periodización posible: finales de los 60, inicios de los 70, desde mediados de los 70 a los 80 y 90, y la primera década del 2000, (4) Organizacional: universidades/centros, (5) Ideológico: posiciones frente a la investigación, (6) Tipos de investigación: académico-universitaria (investigaciones del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico FONDECYT www.fondecyt.cl/578/channel.html u otras) /aplicado-empresarial (CNTV, ADIMARK, etc.); (7) Espacios de producción y (8) Trabajo.

2.3. Procedimientos

Como primera fase de la investigación era necesario realizar un muestreo exhaustivo de las publicaciones que potencialmente podrían incluir trabajos de investigadoras chilenas. Componente principal de las pesquisas fue el estudio de los índices, directorios y repositorios que recogen estas publicaciones, dentro del campo de la Comunicación, las Ciencias Sociales o las Humanidades, y, sobre todo, las de mayor repercusión en los investigadores chilenos según su opinión contrastada por la experiencia del día a día del grupo de investigación chileno de este trabajo.

El siguiente paso fundamental en la estructuración de nuestro proyecto fue conocer la trayectoria profesional de las investigadoras. De esta forma, elaboramos los perfiles de este colectivo, según su adscripción -para representar todos los ámbitos universitarios chilenos en el área de Comunicación-, incluyendo sus ocupaciones laborales hasta el momento, las temáticas en las que han centrado su labor investigadora y su proyección.

Tras conocer sus trayectorias y elaborar sus perfiles, se redactó el modelo de formulario tipo en el que se incluyeran aquellas cuestiones sobre las que se requería la percepción particular de las investigadoras para construir el actual contexto de la situación de la mujer chilena en la investigación.

Posteriormente, se aplicó una encuesta para conseguir las opiniones de un grupo representativo, para luego proceder a la depuración, trascripción y codificación de las mismas. En este caso, se utilizó el correo electrónico.
El mapa del campo que se levantó implicó una revisión histórica de la investigación en comunicación en Chile desde una perspectiva de género.

La segunda fase consistió en aplicar las entrevistas a informantes-clave, esto es, a investigadoras de trayectoria reconocida en el campo.

A continuación se analizaron las trayectorias académicas de las investigadoras seleccionadas a partir de los criterios obtenidos anteriormente, relacionando, esta vez, su evolución académica con su historia de vida; en cuyo caso las estrategias utilizadas fueron:

(a) Revisión de su currículum vitae y
(b) Entrevista en profundidad para elaborar su historia de vida.

De esta manera fue posible analizar ambos itinerarios, compararlos y establecer las similitudes y diferencias que, a pesar de los contextos socio-políticos particulares, se reconocen.

Una vez establecido un patrón común, se realizaron dos nuevas entrevistas a investigadoras actuales, con el objetivo de identificar con mayor claridad las condiciones actuales, desde la perspectiva de género.

3. Análisis y resultados

A continuación, se presentan los resultados de la encuesta, considerando algunos de los aspectos más relevantes:

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Figura 2. Visibilidad de los índices, bases de datos o directorios electrónicos internacionales en Chile.

La figura 2 muestra que las investigadoras chilenas son pragmáticas ya que conocen más los índices por los que son evaluadas (ISI y SciELO). El conocimiento mostrado sobre Latindex deriva de la gran usabilidad que este portal ofrece para localizar revistas, estén presentes o no en repositorios de calidad evaluables. Es decir, es un índice de referencia para buscar revistas. Dialnet realiza la misma función, pero por ser más moderno, es menos conocido.

Destaca que ni Scopus (un índice europeo competidor de JCR-ISI-WoK, en cuanto a valoración de visibilidad de artículos publicados en revistas contenidas en él por las Agencias de Calidad) ni Redalyc eran conocidos por no ser índices de referencia aún en el mundo de las valoraciones divulgativas. Es cierto que su calidad es alta, pero su valor de referencia está en proceso de consolidación.

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Figura 3. Desventajas sociales del sistema de indización de Chile.

La figura 3 destaca que los propios Ministerios de Educación y Agencias de Calidad, en quienes se delega la función de evaluación de la labor investigadora de los docentes, privilegien los índices con mayoría abrumadora de revistas en inglés. Las Humanidades, por tratar en su mayoría aspectos culturales cercanos, se suelen escribir en español. De hecho, las citas de las revistas JCR en español y portugués del área de Humanidades de la Thomson-Reuters (incluyendo las que traducen sus artículos al inglés en ediciones bilingües), son mínimas.

Las investigadoras chilenas publican abrumadoramente en español ya que no se halló ningún trabajo suyo en inglés originalmente. El 22,22% de ellas consideran que la barrera idiomática es de importancia por lo que postular a estas revistas extranjeras, incluso soslayando el problema de la traducción del trabajo presentado, es una labor que consideran complicada.

Asimismo, es difícil publicar en estas revistas debido a que el número de artículos anuales de todas ellas, sumados, supone que un porcentaje mínimo de investigadores en dicha área puedan colocar sus trabajos.

Sorpresivamente las investigadoras creen que el hecho de ser noveles supone un obstáculo para publicar (22,22%). Este dato contrasta con los datos recabados en otras investigaciones que indican que el número de autores nuevos por publicación es alto. No obstante es una limitación que las propias investigadoras consideran de importancia.

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Figura 4. Criterios para elegir una revista a la que enviar un trabajo

Esta figura 4 muestra que las tres respuestas más repetidas (17,39% cada una) fueron la de coherencia con la línea editorial, temática adecuada -criterios funcionales para facilitar la publicación- y nivel de indización; pero, muy cercanamente las siguientes respuestas más valoradas (todas con un 13,04%) hacen referencia al nivel de visibilidad: distribución y prestigio.

El siguiente análisis se centra en criterios técnicos de las propias revistas, al margen de los autores. Se analiza las 96 revistas en las cuales han publicado al menos una de las investigadoras, de acuerdo a la revisión de sus currículos académicos. Se evaluó el porcentaje de revistas que cumple con un listado de criterios ideales, concretamente 43, basados en una reunificación de los criterios de Latindex y SciELO.

La investigación se orientó en conocer cuántas revistas de las 96 estudiadas aparecen indizadas en cada índice, con el porcentaje resultante del total. El índice más común es Latindex Catálogo, con 6.551 publicaciones registradas.

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Figura 5. Índice con más revistas indizadas en las que han escrito las investigadoras chilenas.

La figura 5 muestra cómo Latindex, dada la amplia base de datos de su Directorio, era el más representado. Destaca que CLASE (Citas Latinoamericanas en Ciencias Sociales y Humanidades, con 1.500 revistas recogidas, de la Universidad Nacional Autónoma de México) y Redalyc (Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, con 820 revistas incluidas, de la Universidad Autónoma del Estado de México), repositorios de referencia en Hispanoamérica, estén por encima de Dialnet, de la Universidad de La Rioja (España). Las revistas tratan de postular a índices de referencia para atraer la visibilidad mediante su presencia (más enlaces redirigidos) y mediante el incentivo que supone a los autores publicar dado su nivel de valoración.

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Figura 6. Índice con 4 revistas indizadas en las que han escrito las investigadoras chilenas.

La figura 6 muestra cómo se refleja aquí el índice por antonomasia: ISI-WoK. Sólo 4 revistas de 96 estudiadas se hallan en él. EBSCO (Elton Bryson Stephens, con 23.000 revistas) es un índice perteneciente a una editorial privada, como ISI-WoK, de nacionalidad estadounidense, al igual que HAPI (Hispanic American Periodicals Index, con 336 publicaciones) de la Universidad de California en Los Ángeles. Estos dos últimos no son valorados en los criterios ponderativos curriculares de las Agencias de Calidad de la labor del profesorado.

Dada la importancia del género en la investigación, cabe destacar la cantidad de artículos escritos por mujeres, en comparación a los de hombres y los mixtos.

Los resultados de las revistas analizadas entre los años 2006-2010, establecieron lo siguiente:


Artículos de hombres

4.470

(46,99%)

Artículos de mujeres

3.498

(36,77%)

Artículos mixtos

1.545

(16,24%)

Artículos de 1 autor

6.399

(67,27%)

Artículos de 2 autores

1.935

(20,35%)

Artículos de 3 autores

681

(7,15%)

Más de 3 autores

498

(5,23%)

TOTAL DE ARTÍCULOS

9.513

100%

Artículos sobre género

689

 

Porcentaje de artículos de género/total %

7,24%

 

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Figura 7. Total de artículos, según género de autores

La figura 7 destaca el hecho de que los hombres (uno o varios, como autores exclusivos), representen sólo un 10% más que las mujeres (una o varias autoras), un 46,99% frente al 36,77%, en las 96 revistas analizadas; en tanto, los artículos mixtos (hombres y mujeres juntos) son menos frecuentes (16,24%).

Al margen de la valoración de las discusiones sobre la autoría unipersonal y la pluriautorialidad, es importante reflexionar sobre el hecho que 2/3 de los artículos corresponden a un único autor (67,27%) y el 20,35% a dos autores; por lo que la investigación en equipo (entendida como de 3 o más autores) apenas alcanza el 12,38%.
Asimismo se analizó el caso de artículos cuya tem ática es el género, debido a la relevancia del tema.

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Figura 8. Total de artículos sobre género.

La figura 8 muestra que sólo un 7,24% del total de los 9.513 artículos analizados (689) tenían como eje temático el género; de modo que aún tratándose de un número bajo, el hecho de representar más de un 5% del total se puede considerar como tema recurrente dentro de las publicaciones en idioma español.

4. Conclusiones

Adenda et corrigenda los datos mencionados en posteriores estudios de campo, el presente artículo ha de reiterar que se observa una mejora en la visibilidad de investigadoras en el campo de la comunicación. Si el 2010 se concluía que “la distribución de género en Chile no es igualitaria en el ámbito profesional [en el caso de la comunicación] ni en ningún otro” añadiendo que “existe un lastre histórico que ha relegado a la mujer a un segundo plano en el ámbito de la investigación” y que “por ello consideramos necesario mejorar la notoriedad de las investigadoras y de sus trabajos de investigación” (Caldevilla, 2011: 68); ahora se concluye que es necesario:

1. Potenciar la relación entre investigadoras y sus líneas de investigación mediante herramientas tipo web o Redes sociales específicas (Grupos de Google, bitácoras o Facebook, por ejemplo).

2. Crear un índice común en idioma español, que unifique criterios de calidad y visibilidad.

3. Obtener un código específico de la UNESCO para la comunicación, separado de la Sociología y de las otras Ciencias Sociales o Humanidades.

4. Procurar una mejora en el acceso a los sistemas de indización.

Con todos estos elementos, tomados como desiderándum en los dos campos o áreas que analiza el presente trabajo, a saber, la producción investigadora femenina y sobre género y la potenciación de la visibilidad de trabajos científicos dentro de la Academia; es posible que las trayectorias de las investigadoras mejoren sustancialmente.

Las TT.II.CC. y Redes Sociales son los mejores canales para obtener los logros a corto plazo pues “Las Redes permiten y favorecen publicar y compartir información, el autoaprendizaje; el trabajo en equipo; la comunicación, tanto entre alumnos como entre alumno-profesor; la retroalimentación; el acceso a otras fuentes de información que apoyan e incluso facilitan el aprendizaje constructivista y el aprendizaje colaborativo; y el contacto con expertos” (Gómez, Roses & Farias, 2011: 132).

Todos los elementos o datos, que por su amplitud no se han logrado incluir en estas páginas, pero que los lectores deseen consultar para ampliar su visión de la temática tratada, están disponibles en la web de la investigación: www.seeci.net/chile/, e incluso podrán dejar sus opiniones o entablar un ciclo de consultas y aportaciones en la bitácora  www.publicacionesinvestigadoraschilenas.blogspot.com.es/.

Nota

[1] ISI Web of Knowledge (WoK) es un servicio de información científica en línea creado y administrado por el Institute for Scientific Information (ISI) -Instituto de Información Científica-, grupo integrado en la empresa estadounidense Thomson Reuters. Facilita el acceso a un conjunto de bases de datos bibliográficas y otros recursos que abarcan todos los campos del conocimiento académico.

Apoyos y agradecimientos

El estudio constituye el resultado de un proyecto de investigación financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo -AECID-, el cual fue realizado en dos partes, una el período 2009-2010 y renovado luego el período 2010-2011.

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CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO EN BIBLIOGRAFÍAS – HOW TO CITE THIS ARTICLE IN BIBLIOGRAPHIES / REFERENCES:

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http://www.revistalatinacs.org/070/paper/1054/24es.html
DOI: 10.4185/RLCS-2015-1054

Artículo recibido el 15 de enero de 2015. Aceptado el 24 de junio. Publicado el 24 de julio de 2015.

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