Revista Latina

Reseñas de libros - 2015

Turismo y turistas: España bajo el microscopio

Autor: Antonia del Rey- Reguillo (ed.) et al.

Editorial Biblioteca Nueva, Madrid(2013)

ISBN: 978-84-9940-604-6
198 páginas
Reseña de Lucas Morales, profesor de la Escuela Universitaria de Turismo de Santa Cruz de Tenerife

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El mundo será turístico, o no será. De esta forma tan tajante hablaba Serge Guilbaut sobre el fenómeno del turismo en “Cultura precocinada. ¿Identidad o estandarización?”. Esta frase, que puede resultar lapidaria, es una declaración de intenciones, o una predicción sin pretensiones, acerca del porvenir que presenta un fenómeno de masas que parece inextinguible. Pero como es imposible adivinar el futuro sin conocer el pasado y entender el presente, es aquí donde esta obra se postula como un referente para comprender de dónde viene y cómo ha avanzado esta realidad en España, analizando este segmento histórico desde la perspectiva cinematográfica.

La razón de esta metodología la encontramos en que tanto turismo como séptimo arte comparten una misma cimentación sobre la que se han edificado, la imagen, que además explotan de manera similar. Este libro reconoce esa virtud y, lejos de limitarse a ser fiel a su título y analizar un puñado de películas con la temática oportuna, construye un mapa del camino trazado por la realidad turística dentro de las fronteras españolas, desde su origen hasta la contemporaneidad.

La presentación del libro, por capítulos, cada uno escrito por un autor diferente, no facilita un dibujo directo de la trayectoria que ha seguido la figura del turista con el trascurso de los años, sino que es necesaria la participación del lector. Por tanto, es obvio que hay datos en algunos artículos que se repiten o pueden parecer desordenados, pero eso no afecta porque aportan información adicional que ayuda a construir un contexto definitorio del turismo que encontramos en España. De esta manera, esta obra adquiere un nuevo papel aportan datos interesantes que, aunque relacionados con el turismo, amplían la visión de la historia española antes, durante y después que de la Guerra Civil. En este sentido, el libro se vuelve indispensable en el capítulo III cuando, a través de la película El verdugo, de Berlanga, queda retratada una sociedad tolerante con algo impensable a día de hoy: el asesinato, siempre y cuando venga cogido de la mano de un trabajo estable, una casa y el derecho a unas buenas vacaciones. Y todo gracias al testimonio vivo que ofrece el celuloide. Asombroso.

Debido a esta estructura, es difícil destacar un episodio por encima de otro. Se trata de un conjunto sólido que construye un relato que ayuda a comprender mejor al turista que visitaba España, al turista español, la posición de las instituciones públicas ante este fenómeno (especialmente durante los años de la dictadura) y cuál es su reflejo dentro de las producciones audiovisuales, tanto a nivel nacional como internacional. Dentro de este relato, el único capítulo que se salta el manual de estilo no escrito que define al libro es el octavo.

El último episodio es, sin duda, el más alejado de la realidad ibérica, aunque por ello no resulta menos interesante. A través de la película del gallego José Enrique Pintor, se reflexiona acerca de una figura de la cultura popular de República Dominicana: el sanky panky. El análisis de la obra es como una ventana hacia la realidad más cotidiana (y desconocida para los foráneos) de un país que escribe su historia junto al turismo. El ideario, pretensiones y forma de integrarse de una población empobrecida con un fenómeno multimillonario, se refleja en esta comedia que heda a producciones españolas donde los tópicos, propios e impropios, sobre la realidad turística van desfilando en cada secuencia. Y es que en España, como vemos en Turistas de película. Sus representaciones en el cine hispánico, ha habido suficiente Alfredo Landa, José Luis López Vázquez y Paco Martínez Soria para exportarlo a otros países. Demasiado.