Revista Latina

Reseñas de libros - 2015

Crisis del sistema, crisis del periodismo. Contexto estructural y deseos de cambio

Autor: Ramón Reig

Ed. Gedisa, Barcelona (2015)

ISBN: 978-84-9784-911-1
288 páginas
Reseña de Antonia Isabel Nogales Bocio (Universidad de Sevilla)

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Ansias de cambio para un periodismo herido. La última obra del profesor Ramón Reig aborda la difícil situación que atraviesa la profesión periodística desde un punto de vista multidimensional, como viene siendo habitual en la prolífica obra de este investigador. El Catedrático de Estructura de la Información de la Universidad de Sevilla ha publicado ya más de una veintena de libros de ensayo sobre periodismo y comunicación en editoriales de prestigio. El más reciente de ellos, publicado en este 2015 en la editorial Gedisa, lleva por título Crisis del sistema, crisis del periodismo. Contexto estructural y deseos de cambio. Tras la proyección internacional de obras ya capitales en el estudio de la estructura mediática en España y Latinoamérica como Medios de comunicación y poder en España. Prensa, radio, televisión y mundo editorial (Paidós, 1998), Los dueños del periodismo. Claves de la estructura mediática mundial y de España (Gedisa, 2011) o Educación para el mercado (Gedisa, 2013), la nueva publicación vuelve a centrarse de lleno en la profesión periodística y el entorno de su ejercicio.

Como ya hiciera en La comunicación en su contexto. Una visión crítica desde el periodismo (Centro Andaluz del Libro, 2002), en Dioses y diablos mediáticos (Urano, 2004) o en El periodista en la telaraña (Anthropos, 2007), el contexto de los profesionales que ejercen la comunicación vuelve a ser el centro de la cuestión en este ensayo. La idea de la crisis ‘macrocontextual’ o del riesgo como contexto permanente de la profesión periodística es transversal a toda la obra. Reig sostiene la tesis de que la crisis ha acompañado al periodista desde los inicios de la mercantilización mediática, convirtiéndose en uno de los condicionantes estructurales de su quehacer diario. Como ya hicieran Chomsky y Herman cuando teorizaban acerca del modelo propagandístico y el consenso social (Los guardianes de la libertad, 1995), Reig también pone de manifiesto una serie de filtros, neutralizadores u homogeneizadores desde la raíz misma de la emisión comunicativa o de la gestación del discurso. Su teoría de las ‘6P’ viene referida a aquellos condicionantes estructurales que afectan al mensaje y lo hacen converger. Tales filtros atienden a una determinada simpatía Política, a la adecuación al gusto de los Públicos, a las rutinas de la Producción comunicativa, a la dependencia de la Publicidad o al condicionamiento de la Propiedad del medio. De igual modo, esta obra se centra en el sexto filtro para los profesionales de la comunicación: el propio Periodismo. Todos estos intereses afectan al ejercicio de una profesión que tiene como materia prima a la información y a las mentes como destinatarias. El trabajo y la manipulación —en sentido estricto y también peyorativo del término— de ese bien sensible se realiza en la actualidad sobre la base de una estructura de aparentes principios incuestionables, lo cual va alejando la crítica de la propia profesión, como denuncia Reig.

Esta obra trata de devolver al periodista el contexto robado, su propio contexto, el que le ha sido sustraído por una macroestructura social tan inapelable como acrítica en las cuestiones trascendentales. El menor peso que van cosechando cada vez las disciplinas sociales metodológicas, como la Historia, la Filosofía o la Antropología, dan buena cuenta del desprecio institucional e incluso académico (mal llamado así) que sufre en estos tiempos la interpretación del presente en relación con el pasado. Es por esto que el autor se refiere a un robo metodológico: el que le hurta al periodista la posibilidad de interpretar críticamente su realidad y hacérsela llegar así a los receptores. El contexto que nos describe Ramón Reig está presidido por la “dictadura democrática, el hastío de la gente, la resignación, la impotencia, la falta de contrapoderes muy fuertes y bien articulados, no el «contrapoder alternativo» del hartazgo y del voto desesperado sino el contrapoder que piensa y actúa como si fuera a gobernar mañana y huye del igualitarismo infantil y del asamblearismo patológico” (2015:14). Siguiendo esta línea, la obra reflexiona de forma aguda sobre dos planos de realidad diferentes aunque complementarios, esto es, la coyuntural crisis económica actual y la estructural crisis del periodismo. En el segundo caso, se trata de una situación permanente, intrínseca casi a una profesión que tiene por finalidad informar sobre aquello que alguien en algún lugar trata de ocultar, un oficio en crisis permanente por definición. La crisis del periodismo se completa hoy con un grave desprestigio de la profesión agudizado por una fuerte desconfianza social hacia los encargados de ejercer la labor informativa.

Ya desde el propio índice encontramos en esta publicación dos bloques bien diferenciados: una primera parte centrada en la descripción del contexto de crisis sistémica y el análisis de casos empíricos que refuerzan las hipótesis del autor (como el riesgo de inquietar el establishment en el discurso uniforme del grupo Prisa); y una segunda parte en la que Reig bucea en las entrañas de la profesión para reflexionar en la crisis del periodismo y las rutinas productivas instauradas por las nuevas tecnologías. En este último bloque el autor desgrana una serie de nuevos “atributos” del profesional de la comunicación, tales como su temor permanente, su precaución sistemática o su incorporación progresiva en un sistema que lo aliena y homogeneiza (el periodista “integrado”). Casi a modo de entrañables fábulas combinadas con un humor ácido y un característico estilo mordaz, Ramón Reig nos retrata un contexto cambiante en lo superficial e inmutable en sus cimientos. Tenemos en el autor a uno de los analistas de la comunicación más lúcidos del tiempo presente, un sufridor del espanto de pensar el hoy. Sin embargo, esta obra crítica arroja también luces. En sus páginas, la descripción del contexto contemporáneo, repleto de sombras, quiere servir de caldo de cultivo al cambio. Así lo expresa el propio Reig en el subtítulo de su obra y con esa vocación se adentra en las entrañas de su profesión, para que los jóvenes periodistas actúen sobre lo que esta es y no sobre lo que desearían que fuera. Aspirando quizás a lo imposible como objetivo último, el autor parte de un alto grado de realismo para proyectar sus deseos de regeneración e inconformismo en los futuros informadores.