Revista Latina

Reseñas de libros - 2016

La exhibición cinematográfica en España

Autor: : José Vicente García Santamaría

Ediciones Cátedra, Madrid (2015)

ISBN: 978-84-376-3371-8
384 páginas
Reseña de Bárbara Romero Pérez, Universidad Pontificia de Salamanca

La editorial Cátedra apuesta por la publicación del primer gran estudio sobre uno de los sectores más importantes de la cinematografía: la exhibición. José Vicente García Santamaría, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid y miembro de la Junta Directiva de la Asociación Española de Historiadores del Cine, traza un interesante y amplio panorama sobre la evolución de este sector en España desde la década de los sesenta y hasta el día de hoy.

La industria del cine es una industria en cambio permanente como afirma García Santamaría en su estudio. De la exhibición en monosalas se ha pasado al multiscreening que revolucionó el sector a finales de los 80 reinventando la exhibición en salas. Se ha dado paso al concepto de hiperlugares: los cines han desaparecido de las ciudades para mudarse a la periferia, a grandes centros comerciales o complejos provocando el cierre de cines rurales. En España, muchas ciudades han visto cómo progresivamente sus cines en la ciudad desaparecían en detrimento de la periferia. Los llamados cines rurales no obtenían la rentabilidad suficiente para seguir sobreviviendo a esta jungla en la que se ha convertido la cinematografía actual. En esta nueva era parece que ir al cine es cada vez más complicado al tener que desplazarse gran población a kilómetros para disfrutar del séptimo arte.

Según este estudio, el ámbito de la exhibición ha evolucionado y ha cambiado de concepto. De las monosalas se ha pasado a los megaplex/multiplex y los cityplex, es decir, cines con más de ocho salas donde la oferta cinematográfica se amplia. Pero, ¿cuál es el problema? El aumento en el precio de las entradas junto al desplazamiento a la periferia de las ciudades ha disminuido la afluencia de público en salas. García Santamaría también hace un repaso a la evolución de los megaplex/multiplex en la Unión Europea para entender con claridad el panorama cinematográfico actual en cuanto a la exhibición. Entre los años 1991 y 1998 se produjo la llegada de inversores extranjeros y nacionales que apostaron por este tipo de complejos y lograron echar a andar este nuevo concepto de salas. Hasta 2003, la exhibición en esta nueva fórmula tuvo su mayor esplendor para dar paso a una etapa de madurez que llega hasta la actualidad.

De acuerdo con el estudio, España fue pionera en la edificación de grandes complejos de cine pero ha llegado tarde a la digitalización que se antoja más importante en la actualidad que los propios lugares de proyección. España se sitúa como la sexta potencia europea en este campo. El cine con la llegada del 3D y de las salas digitales ha experimentado un cambio tecnológico casi sin precedentes implicando a diferentes partes: nuevas formas de consumo (espectadores), nuevos modelos de negocio (empresarios), calidad en el visionado, pero también grandes costes e inversiones y encarecimiento del equipamiento. Probablemente estas razones sean las que hayan llevado a España a esta situación tan atrasada ya que muchos cines no podían hacer frente a tal desembolso de dinero para la renovación de sus salas de cine: la caída de los espectadores en sala hace que los empresarios no puedan realizar grandes inversiones si no pueden llegar a rentabilizar esa inversión a corto/medio plazo. Para ser precisos, en 2006, en España tan solo había 19 complejos digitales frente a los 136 de Reino Unido; en 2009 aparece el 3D pero en España hasta bien entrado el año 2010 no se apuesta por implantar este nuevo sistema. En 2013, el 76,4% de pantallas en España son digitales y tan solo el 24,7% del país posee pantallas 3D.

García Santamaría reflexiona en su estudio sobre la evolución de la asistencia al cine. Destaca que después de la II Guerra Mundial y hasta los años 60, en toda Europa y Estados Unidos, creció reseñablemente la afluencia de público en las salas. Pero entrados en la década de los 60, Europa abandonó el cine y los espectadores cayeron estrepitosamente provocando la desaparición del 40% de pantallas entre 1960 y 1992. La década de los 90 con la llegada del multiscreening y la diversificación de la oferta en salas unido a una nueva estrategia de negocio volvió a llenar las salas y la recuperación se hizo latente hasta la caída de espectadores progresiva a partir de 2004. En cambio, en Estados Unidos la recuperación comenzó mucho antes, ya a mediados de los años 80 logrando aumentar la demanda un 40%.

Para García Santamaría, el presente y el futuro de la exhibición en España pasa por la redefinición del modelo actual que atraviesa momentos de agotamiento. La exhibición en sala continuará su declive así como su importancia como ventana de explotación. El cine se convertirá en un modelo más amplio y completo, se convertirá en una experiencia más allá de la propia experiencia sensorial y sentimental de vivir la proyección sentados en la butaca del cine; será un modelo que incluya los servicios de restauración y serán los ingresos alternativos los que tendrán mayor peso en esta industria. El cine, la exhibición cinematográfica, la industria en sí está cambiando y a pasos agigantados.