Revista Latina

Reseñas de libros - 2016

Periodismo en cambio

Autores: Xosé López García y Francisco Campos Freire (Eds.)

Ediciones Media XXI (2015)

ISBN: 978-989-729-150-0
250 páginas
Reseña de Tania Fernández Lombao
, Universidad de Santiago de Compostela

Los coordinadores de este libro, Xosé López y Francisco Campos, ponen orden a la sopa de letras del nuevo escenario mediático digital, que descansa sobre los conceptos del multimedia y la interacción en una nueva concepción de la profesión que navega entre los fundamentos del postperiodismo y el transperiodismo.

El volumen consta de ocho artículos y un epílogo, con aportaciones de otros autores expertos en los derroteros del periodismo, tanto desde el prisma de la producción como del de la distribución, para hacer un viaje desde los inicios de una profesión que nació como garante de la democracia a través del análisis y contraste de la información, hasta la segunda década del siglo XXI, en la que afronta una transición tecnológica que definirá el paradigma del futuro a corto plazo.

En épocas de transición, de movimientos, útiles son los debates. El más interesante de los que presenta este libro es el relativo a la dicotomía entre los paradigmas tradicionales y los nuevos, a partir de las incontables referencias al término cibermedios. En este sentido, los autores avanzan medidas para atajar los desafíos que surgen en esa contienda y observa el futuro con mirada optimista, pese a no aventurarse en pronósticos sobre el final de ciclo. Los capítulos primero y último, además de la introducción y el epílogo, son los que se encargan de poner las cartas encima de la mesa sobre el pasado y el presente del periodismo, pero sin aclarar cuál es la mano ganadora.

El eje vertebrador del libro es la participación, la interacción con los públicos, con aquellos que hasta hace muy pocos años actuaban de receptores pasivos, que no tenían ni voz ni voto, más allá de la legítima opinión sobre los distintos medios de comunicación. En efecto, ya nada es igual, los medios de comunicación buscan fórmulas para agradar a las audiencias en la arena social, con la gestión de nuevos procesos participativos.

Su punto fuerte es la combinación de visiones teóricas y prácticas sobre una cuestión compleja, que pese a la necesidad de enfoques académicos, necesita de respuestas que puedan llevarse al plano profesional. De hecho, así se plasma en los capítulos segundo y tercero, que se complementan de forma acertada alrededor de las nuevas vías para la participación.

La producción periodística es la que recibe los mayores embistes de la revolución tecnológica, pero no la única. La distribución trata de adaptarse al nuevo escenario, bajo el paraguas del binomio ensayo-error, lo que impide avanzar en la definición clara de nuevos modelos de negocio que sostengan al sector.

Los capítulos cuarto y quinto conjugan ambas aristas: mientras el primero presenta el periodismo móvil como vía de futuro, el segundo hace una parada en los modelos económicos asociados al periodismo digital. En todo caso, como dice el autor, no es más que un concepto al que se recurre como una pócima mágica cuando no se sabe qué camino seguir. Si algo está claro es que, sea cual sea el sistema de negocio, los fundamentos del periodismo deben permanecer intactos, es decir, la calidad y la ética.

Se habla mucho de la producción y la distribución, de cómo las novedades tecnológicas han cambiado las relaciones entre los medios y las audiencias. Pero, ¿qué hay de los periodistas? En este apartado se centran los capítulos sexto y séptimo, pero se dejan algo en el tintero. La crisis económica y de credibilidad que han sufrido los medios, con sus correspondientes despidos colectivos, han dejado temblando a las redacciones.

En un querer y no poder, los periodistas se están viendo obligados a sacar adelante más trabajo en menos tiempo y en nuevos soportes a los que todavía no han tenido tiempo a adaptarse. En todo caso, las aportaciones realizadas en este sentido en ambos capítulos sirven de referencia sobre el qué y el cómo con la mirada puesta en el futuro.

Los métodos de producción y distribución ya han cambiando. ¿Cambiará también la esencia del periodismo? Los autores de este libro apelan a la continuidad de la ética y la calidad como referentes. Ahora falta saber cómo resistirán estas piedras angulares al diseño de nuevos modelos económicos y a la consolidación de alternativas de consumo. El gran acierto de los autores es situar a la interactividad en el centro del tablero.