Revista Latina

Reseñas de libros - 2017

La cultura de la conectividad: Una historia critica de las redes sociales

Autora: José Van Dijck

Editorial: Siglo XXI Editores Argentina S.A. (2016)

ISBN: 978-987-629-652-6
304 páginas
Reseña de Juan José Pintos Radice, Universidad nacional de Mar Del Plata (UNMDP)

Mercado y socialización: las estructuras de negocios de la sociabilidad on line

La irrupción de las redes sociales ha alterado sin duda nuestro modo de comunicación y de sociabilidad, y con ello, emerge una nueva forma de representación dentro del múltiple entramado de relaciones sociales del siglo XXI: el usuario. Esta categoría nos interroga acerca del modo en que esa relación social se compone, y cómo se inserta en la estructura que tejen las plataformas de medios conectivos dentro del sistema económico, social y político. En este sentido el trabajo de Van Dijck representa un contribución novedosa acerca de la historia de las redes sociales, y la coevolución tanto de usuario como de los medios conectivos; Uno de los aportes más valiosos que realiza esta autora, es la apuesta teórica de diseccionar a las plataformas, para de este modo dar cuenta del proceso económico, social y político que atraviesan hasta llegar a consolidarse dentro del mercado de medios conectivos. La autora examina las principales plataformas, (Facebook, Twitter, Flickr, YouTube, y Wikipedia) las cuales son contempladas por sus características particulares, examinando el alcance o éxito en términos de negocios. Allí analiza sus transformaciones, las modalidades en que estas operan, la competitividad, los modelos negocios y sus modos de representación. Van Dijck utiliza como ejemplo una familia declase media Estadounidense, para ilustrar las diferentes maneras en que se conjuga la sociabilidad circunscrita dentro de la cultura de la conectividad. Allí observa cómo impacta según la actividad, y la franja etaria de cada uno de los integrantes, los usos variados de las redes que suponen desde la recreatividad, o el instrumento central de gestión laboral, hasta convertirse en el principal entorno de comunicación para los más jóvenes, de donde depende en gran medida su sociabilidad. Tomando como punto de partida estos diversos modos de apropiación y uso de las redes sociales, traza una genealogía del modo en que las plataformas, evolucionaron desde sus inicios, y como resulta indisociable la aparición de nuevas prácticas de uso y la producción de contenidos.

La autora entiende a las plataformas como microsistema, concebidos como parte integrante de un diverso entramado más general, que cataloga como ecosistema de medios conectivos. Para entender cómo se integran e interactúan dentro de este ecosistema por un lado abreva en la teoría del actor red, allí hace hincapié en comprender a las plataformas como construcciones sociotecnicas, el prisma de análisis consiste en observar como la tecnología, los usuarios y el contenido se vinculan entre sí. Por otra parte y afín de brindar un alcance de mayor envergadura analítica, explora en las canteras de la economía política, considerando a las plataformas como estructuras socioeconómicas; desde este particular enfoque brinda mayor atención en los regímenes de propiedad, las formas de gobierno al interior de cada estructura, y el modelo de negocios que adoptan para insertarse en el mercado global de medios. Otro de los componentes que emerge de este análisis es la relación entre microsistemas dentro de la dinámica del ecosistema de medios conectivos. Existe por un lado un fuerte clima de competencia por cooptar segmentos no explotados, pero por otra parte la cooperación de algunas empresas entre sí, da cuenta de una dinámica de refuerzo de vínculos tendiente a solidificar la posición lograda dentro del ecosistema. Se produce así una simbiosis, que retroalimenta y complementa los propósitos de las empresas.

Otro aporte significativo de este libro consiste en evidenciar la diferenciación entre la conexión (Humana) y la conectividad (automática), en estos dos tópicos se puede leer cuales son los roles y las posiciones de poder e intereses en torno a las redes sociales. Es precisamente, sobré la conectividad desde dónde la autora se posiciona, a fin de entender cuáles son las lógicas que subyacen, entre el discurso esgrimido desde donde las plataformas proyectan sus intenciones, y aquello que acontece con los datos que los usuarios vuelcan en estos medios conectivos. La conectividad tiene para Van Dijck un carácter cuantificable; es esta característica de poder medir los gustos y preferencias lo que modifica sustancialmente la matriz de negocios de las redes sociales. Por ello la autora observa cómo la opción “me gusta” de Facebook, o el botón “T” de twitter, que a priori pueden ser presentados como simples indicadores de preferencias, a través de la codificación en algoritmos, los convierte en una masa de datos con un potencial comercial de enorme envergadura. Las plataformas estimulan a calificar y cuantificar los diferentes tipos de contenido, pero además por medio del uso de cookies y de etiquetas de posición geoespaciales y temporales, se puede rastrear que clase de contenido consumen los usuarios. Este tipo de información es denominada como metadatos, entendidos como datos sobre los datos. La información brindada por los datos y los metadatos simbolizan el torrente sanguíneo del ecosistema de medios conectivos, ellos representan el sustrato vital para el recurso de la conectividad. El subsiguiente proceso de monetización de estos datos, como información vendible, denota una serie de inusitados debates sobre la privacidad de los usuarios, y el modelo de negocios sobre el que se basan las plataformas. La lógica empresarial de estas redes, se estructura para esta investigadora, sobre los presupuestos del neoliberalismo. La renuencia a la regulación estatal que recorre subterráneamente los discursos de las empresas, sobre todo en los conflictos judiciales en los que se vieron acusados por algunos usuarios, debido al uso indebido de datos, sumado a una lógica expansionista y corporativista, dan cuenta de cómo la lógica neoliberal permea la praxis empresarial. Es importante entender porque las plataformas tienen una arquitectura que prima la exaltación de la popularidad. Dado que aquellos usuarios que poseen una mayor reputación y resonancia dentro de las redes, nuclean un mayor número de usuarios alrededor de su identidad, lo que lleva en algunos casos a mercantilizar la identidad on line a través de publicitar determinado tipo de producto. La identidad devenida en un bien vendible, tanto para un uso publicitario o político, refiere del procedimiento en que las plataformas usufructúan las relaciones entre usuarios, para introducir y generar una relación entre usuarios y productos.

Existe en el interior de estas empresas diversos modos de estructurar su modelo de negocios, así como también una asimétrica relación con los usuarios. Las formas en que la interrelación entre medio y usuario se suceden, responden en gran medida a los supuestos fundacionales sobre los que se cimentan. Estas plataformas mutan en sus conceptualizaciones acerca del rol del usuario; un ejemplo de ello es el caso de Wikipedia, en sus orígenes la idea madre de esta enciclopedia era la de una enciclopedia libre, donde todos los usuarios pudieran participar en la edición. Sin embrago en el transcurso del tiempo se transforma en una organización administrada por profesionales, aunque mantiene la lógica originaria sin fines de lucro, el espacio para la participación de los usuarios que puedan interactuar en la generación de contenidos se encuentra vedado. Las expectativas iniciales de que la tecnología web 2.0 permitiera desarrollar una sociabilidad suscrita por la equidad entre los diversos usuarios fue cuando menos utópica. Ello se debe a que el diseño de la interface de las plataformas estructura jerárquicamente a los usuarios, los rankings de popularidad establecen que miembros son más cotizables que otros. Ergo, se produce una diferenciación y disciplinamiento de los usuarios para que cumplan tipos específicos de roles y comportamientos. Si bien no es un intención manifiesta de la investigadora indagar sobre las micro comportamientos de los usuarios en torno a las redes da cuenta sobre como las plataformas, utilizan estos comportamientos de los usuarios al interior de las mismas, para gestar un modelo de negocios que incorpore la venta de distintas clases de productos o mercancías, según las preferencias o gustos de estos. Mediante esta lógica las redes intervienen además, en los comportamientos offline de los usuarios, promoviendo pautas de consumo, información, cultura y política. Es pertinente preguntarse, si no asistimos a un nuevo modelo de vinculación no solo entre seres humanos sino a un nuevo orden de relaciones entre cosas, los usuarios cosificados, mediante algoritmos que reflejen o demarquen gustos, emparentándolos a través de pautas publicitarias personalizadas gestando un mercado de consumo acorde a las preferencias individuales, en una relación entre usuario-mercancía.

Es evidente que las redes sociales irrumpen de manera significativa en nuestros modos de socialización.Tal vez uno de los logros más interesantes de la cultura de la conectividad es desnudar este segmento de sociabilidad, haciendo inteligible las lógicas de funcionamiento de un espacio que no es para nada transparente en sus regímenes de operación. No queda más que recomendar la lectura de este trabajo, que sin duda logra de manera acabada surcar por los intersticios de las redes sociales.