Revista Latina

Reseñas de libros - 2017

La educación emprendedora en la enseñanza escolar en España

Autora: Margarita Núñez Canal

Editorial: Universitas, S.A. (2017)

ISBN: 978-84-7991-469-1
214 páginas
Reseña de Milena Trenta, Universidad de La Laguna (ULL)

El emprendimiento como solución a los problemas del mañana

En la época actual, en la que los cambios sociales, económicos y culturales se gestan y producen a un ritmo tan elevado, la enseñanza basada en impartir nociones y conocimientos debe ser compaginada con el desarrollo y el entrenamiento de otras características del alumnado. Tal y como apuntan las principales instituciones internacionales (OECD, Unión Europea, Foro Económico Mundial), la era en la que las grandes industrias constituían el motor del desarrollo económico mundial ha llegado a su fin. Para contrarrestar los efectos de la globalización sobre el mercado laboral, en particular, sobre las perspectivas de empleo de los más jóvenes, es necesario actuar en una dimensión local para dinamizar nuestro entorno más próximo y favorecer el bienestar colectivo. Por esta razón, fomentar la educación para el emprendimiento se ha convertido en un objetivo primario para estas organizaciones.

En los últimos años, se ha generado un gran debate acerca de la importancia de la educación emprendedora para los jóvenes y el conjunto de la sociedad, pero todavía no se ha alcanzado un acuerdo sobre el método a emplear para impartirla y hay mucha disparidad sobre cuál es o debe ser el contenido de esta nueva competencia. La obra de Núñez Canal aporta mucha claridad sobre este asunto. El texto se configura como una herramienta para entender qué es la educación emprendedora, como se está actuando en otros países para incluirla en los ciclos formativos, en particular en Gran Bretaña y Finlandia, y también para conocer el estado de la cuestión de esta disciplina en España.

A través de la reconstrucción de las principales teorías que han moldeado la idea de la actividad económica en la sociedad, Núñez Canal explica cómo hemos llegado a la actual visión de la economía, en la que las pequeñas y medianas empresas constituyen el principal agente del crecimiento económico, arrebatándole el protagonismo a las grandes industrias. El libro, entonces, traza un recorrido de las teorías que han contribuido al origen y evolución del término entrepreneurship, un término difícil de traducir al castellano con todos sus matices y que la autora propone traducir como emprendimiento (p. 32). Desde Mill y Schumpeter, pasando por el «crecimiento endógeno» de Romer, hasta la teoría del capital humano de Becker, vemos como las primeras teorías económicas se elaboraron tomando en cuenta unas pocas variables: el capital, los medios de producción, el trabajo. Pero a lo largo de los años, fue necesario añadir más factores para describir y explicar las dinámicas y prácticas económicas; factores como la innovación, el capital representado por los recursos humanos y, recientemente, las habilidades no cognitivas (motivación, capacidad de trabajar en equipo, confianza en uno mismo, etc.).

Finalmente, constata la autora, las teorías económicas han llegado a la conclusión de que, en la economía actual, además de los conocimientos adquiridos en un determinado sector productivo y la inversión en investigación y desarrollo, lo que realmente es capaz de marcar una diferencia competitiva es el emprendedor y su capacidad para innovar, arriesgarse y aprovechar las oportunidades.

A través del resumen y explicación de los principales estudios sobre las características que hacen de un individuo un emprendedor, Núñez Canal precisa que, además de las actitudes personales y la forma de pensar y actuar, también existen factores externos que influencian la intención de emprender. En general, las creencias existentes en la sociedad sobre las empresas y, en particular, sobre la figura del emprendedor pueden influir en la decisión de iniciar una actividad económica. Efectivamente, en muchas culturas, incluida la española, el emprendedor es visto como un ser individualista, sin escrúpulos que sólo vela por su propio beneficio. Esta supuesta falta de valores morales que estaría detrás de la intención emprendedora genera muchos recelos, no sólo para emprender, sino también a la hora de considerar al emprendimiento como materia de enseñanza. Sin embargo, el texto logra superar el debate ideológico sobre la oportunidad moral de educar al emprendimiento. Nos guía en la comprensión de otro significado de emprender, desligándolo de sus finalidades económicas y centrándose en vez en la oportunidad ofrecida por la cultura empresarial para el autodesarrollo y la creación de empleo entre los jóvenes. Efectivamente, como también ha destacado la OECD en numerosas ocasiones, es cada vez más urgente ajustar el sistema educativo a las demandas del mercado laboral, debido a los dramáticos datos sobre el paro juvenil en las sociedades más avanzadas.

Además de un exhaustivo repaso teórico, la investigación de Núñez Canal también abarca el análisis de las prácticas didácticas empleadas en la enseñanza de esta competencia y propone herramientas para la evaluación de sus resultados educativos. El análisis de cómo se enseñan el conjunto de comportamientos, valores y actitudes emprendedores se lleva a cabo comparando diferentes enfoques existentes sobre esta asignatura, así como mediante la descripción de dos modelos de implantación de la educación emprendedora: el británico y el finés. A raíz de la constatación de las diferencias existentes entre los métodos empleados en cada país y la proliferación de cursos sobre educación emprendedora, la autora sugiere que se adopten criterios uniformes de evaluación de la práctica pedagógica y de las medidas adoptadas para la implantación de esta asignatura.

Los datos aportados por la investigación de Núñez Canal son particularmente valiosos para España, donde existe una extrema necesidad de dinamizar a los más jóvenes, que constituyen uno de los estratos sociales más vulnerable a la crisis. No obstante, justamente en este país, diferentes estudios han detectado una escasa valoración de la figura del emprendedor y bajos niveles de actitud emprendedora entre los jóvenes, además del miedo al fracaso y a asumir riesgos. Aunque el marco legal español haya recogido las directivas europeas, la educación emprendedora está poco desarrollada en las políticas educativas de los centros escolares. Todavía queda mucho trabajo por hacer para que la educación emprendedora se implante en los planes de estudio de manera uniforme en todos los centros y todas las Comunidades Autónomas y que los profesores superen sus prejuicios hacia estos contenidos.

Núñez Canal propone que el sistema educativo en España sea «motivador de una conducta emprendedora» (p. 160) y para lograr este objetivo es fundamental empezar por una adecuada preparación del profesorado. La educación emprendedora podrá tener mayor o menor eficacia, según la predisposición, los conocimientos y la experiencia de los profesores. Por tanto, es necesario que éstos sean más favorables a una mayor sinergia entre la escuela y el mundo laboral. En su obra, Núñez Canal plantea una idea de emprendimiento en el que los valores morales universales no están reñidos con la búsqueda del beneficio económico y es más, es capaz de mostrar por qué la educación emprendedora debe convertirse en un pilar en la formación de los jóvenes.

Se trata de que las nuevas generaciones aspiren a la auto-suficiencia económica y consigan desempeñar un papel más activo en la sociedad aportando algo personal a la colectividad. La tutela de las competencias emprendedoras de cada individuo, además, también garantiza la igualdad de oportunidades, la innovación y el crecimiento económico.

El emprendimiento, afirma la autora, es una aptitud que puede ser entrenada y educada; si logramos este objetivo seremos capaces de crear las herramientas para resolver los problemas de la sociedad actual y de los próximos años.