RLCS, Revista Latina de Comunicacion Social
Revista Latina

scimago

Scopus

sjr

RLCS y Scopus

Digital Object Identifier System - Identificador de Objetos Digitales 10.4185/RLCS-2017-1228 | ISSN 1138-5820 | RLCS, 72-2017 | Version in English language | Explicación audiovisual del autor | Version in English language |

Índice h de la revista (citas), según Google Scholar Metrics, g || Criterios objetivos de calidad de RLCS
¿Vale este artículo para solicitar en España un sexenio de investigación?

Cómo citar este artículo / Referencia normalizada

I Murua, T Ramírez de la Piscina (2017): “El cese de la violencia como ‘bad news’: la cobertura del fin de ETA en la prensa vasca y española”. Revista Latina de Comunicación Social, 72, pp. 1.453 a 1.467.
http://www.revistalatinacs.org/072paper/1228/78es.html
DOI: 10.4185/RLCS-2017-1228

           

El cese de la violencia como ‘bad news’: la cobertura del fin de ETA en la prensa vasca
y española


Ceasefire as bad news: the coverage of the end of ETA in the
Basque and Spanish press

Imanol Murua [CV] Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU), miembro del grupo de investigación HGH - imanol.murua@ehu.eus

Txema Ramírez de la Piscina [CV] Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU), miembro del grupo de investigación HGH - txema.ramirezdelapiscina@ehu.eus

Abstracts
[ES] ETA anunció el cese de la violencia el 20 de octubre de 2011. Fue la noticia principal de todas las portadas de todos los diarios vascos y españoles. Se trataba de la esperada noticia del final de 40 años de violencia, pero no fue presentada como una buena noticia por todos los medios. Este artículo analiza la cobertura del proceso que llevó a ETA anunciar el fin de la violencia por parte de la prensa vasca y española. Para ello se han seleccionado siete diarios: cuatro editados en el País Vasco (El Correo, Deia, Gara y Berria) y tres editados en Madrid (El País, El Mundo y Abc) y se ha analizado la cobertura de diez acontecimientos que tuvieron lugar entre 2009 y 2011, elegidos por su relevancia en el proceso del fin de la violencia de ETA. En un análisis eminentemente cualitativo llevado a cabo siguiendo las pautas del análisis del discurso y la teoría del framing, se han examinado y comparado los titulares y el texto de las setenta piezas informativas que han compuesto la muestra. La investigación refleja que la línea editorial de cada medio en relación al conflicto vasco condiciona totalmente la perspectiva desde la que cada cual informa sobre los eventos relacionados con el final de la violencia de ETA. Se ha detectado, además, una diferencia sustancial entre la cobertura ofrecida por los diarios vascos y la otorgada por los rotativos editados en Madrid. La mayoría de los medios vascos enmarcaron las informaciones en un contexto de un proceso de paz deseado. Algunos de los medios más influyentes editados en Madrid, sin embargo, incardinaron las mismas informaciones en un marco de proceso no deseado, aunque su resultado fuese el final de las acciones violentas de ETA.
[EN] The Basque separatist organization ETA announced the cessation of its armed campaign on October 20, 2011. It was the main cover story in all Basque and Spanish newspapers. It was the long awaited definitive end of a 40-year-long violent campaign, but it was not framed as good news in all the media. This article studies how the Basque and Spanish press reported the process leading to the end of ETA’s campaign. For that purpose, we have selected seven newspapers, four editedin the Basque Country (El Correo, Deia, Gara and Berria) and three edited in Madrid (El País, El Mundo and Abc), and analyzed how they reported ten significant events that occurred from 2009 to 2011, chosen for their significance in the process. In a qualitative study carried out through discourse analysis and framing theory, we have examined and compared the headlines and news stories of the sample. The study reflects that the editorial line of each media organization regarding the Basque conflict entirely conditioned the perspective from which each one reported the events leading to the end of ETA’s campaign. There is a significant difference in the media coverage provided by the Basque and Spanish newspapers. Most Basque newspapers framed the events related to the end of ETA in the context of a desirable peace process. Some influential Spanish media, in contrast, framed these events as if the cessation of violence was an undesirable outcome.

Keywords
[ES]
Periodismo, framing, cobertura, conflicto, ETA, País Vasco.
[EN] Journalism, framing, news coverage, conflict, ETA, Basque.

Contents
[ES] 1
. Introducción. 2. Metodología. 3. Conclusiones. 4. Referencias.
[EN] 1. Introduction. 2. Methods. 3. Conclusions. 4. References.

[ Investigación ]

| w | metadatos | Fichero pdf para imprimir | Presentación dinámica - ISSUU | Artículo acogido a Creative Commons | Referencias |
XML |
| Serie de ficheros para e-books | mobi | htmlz + lit + lrf + pdb + pmlz + rb + snb + tcr + txtz |

1. Introducción

La prensa vasca celebró la buena nueva que ETA anunció el 20 de octubre de 2011, el final definitivo de 40 años de violencia. Calificaron la noticia como un evento histórico. Los grandes titulares de las portadas estaban justificados: ‘¡Por fin!’ (El Correo), ‘Bakean’ [“En paz”, euskera] (Deia), ‘Un Nuevo tiempo para Euskal Herria’ (Gara).

La noticia sobre ETA eclipsó las informaciones sobre el asesinato de Gaddafi, que ocurrió el mismo día, pero que no iba a ser la noticia de portada de los diarios vascos y españoles, a diferencia de la mayoría de los medios del mundo. El tema de portada de los diarios editados en Madrid fue también ETA. Sin embargo, no todos los medios lo presentaron como buena noticia. De hecho, tres de los cuatro diarios de mayor difusión dieron un enfoque negativo al anuncio de ETA. Los titulares de portada eran muy significativos: ‘ETA ni se disuelve ni entrega las armas’ (Abc), ‘ETA cesa su actividad armada sin entregar las armas’ (La Razón), “ETA alardea de sus asesinatos y emplaza al gobierno a negociar” (El Mundo).

Las divergentes coberturas de las informaciones relacionadas a ETA han sido una constante en la historia del conflicto vasco. Aunque la beligerancia hacia ETA ha sido unánime en la prensa editada en Madrid y mayoritaria en los medios vascos, ha habido diferencias notables en el nivel de la mencionada beligerancia y, sobre todo, en las consecuencias de esa actitud en el rigor de su cobertura (Idoiaga y Ramírez, 2001; Batista, 1999). Eran tiempos de ‘antiterrorismo mediático”, tal y como lo denominaron Idoiaga y Ramírez (2002: 143). La situación empezó a cambiar después de 2007. Poco tiempo después de que ETA rompiera su tregua (2006-2007) y reiniciara su actividad armada, algunos destacados miembros de la dirección de la Izquierda Abertzale, el movimiento pro-independentista de la que ETA formaba parte, cuestionaron internamente la reanudación de la lucha armada y abrieron un debate que finalmente llevó a ETA a dejar las armas en 2011. Comenzó como un proceso interno y opaco, pero gradualmente evolucionó hacia un proceso multilateral y parcialmente público, de la que daban cuenta los medios. Fue un proceso gradual hacia la paz. Desde el inicio de 2010, algunos medios vascos enmarcaron estos eventos en un contexto de proceso dirigido al abandono de la violencia. Otros no dieron credibilidad hasta mucho más tarde a los movimientos que supuestamente eran los antecedentes del final de la actividad de ETA. La mayoría de la prensa española no dio credibilidad al cese definitivo de la violencia de ETA, incluso después del anuncio del 20 de octubre de 2011.  

1.1. Discurso mediático sobre ETA

1980 fue el año con más asesinatos de ETA. La organización vasca mató a casi un centenar de personas ese año. No todos los asesinatos eran motivo de grandes titulares en los diarios de la época. Dependiendo en las circunstancias y el perfil de las víctimas, las informaciones sobre algunos de los atentados ocupaban un espacio secundario en las primeras páginas. Los atentados eran narrados con un estilo escrupulosamente descriptivo: qué sucedió, dónde, cuándo y cómo. Tres décadas más tarde, cuando ETA cometió sus últimos asesinatos premeditados el 30 de julio de 2009, la información sobre el atentado era la única noticia de portada de casi todos los medios vascos y españoles, y todos los diarios dedicaron a su cobertura un gran número de páginas. Los contenidos y el estilo de la mayoría de las piezas distaban muchísimo del carácter descriptivo de las informaciones de la década de los 80. La maldad de los autores del atentado y la complicidad de quienes no lo condenaban eran conceptos destacados no solo en las páginas y piezas de opinión (Ramírez de la Piscina et al., 2016; Armentia y Caminos, 2012).

La cobertura informativa sobre ETA y el conflicto vasco ha progresado junto a la evolución del contexto político. La naturaleza de la cobertura informativa de atentados cometidos por organizaciones armadas ha provocado dudas dado que los autores de dichas acciones las cometen habitualmente con objetivos propagandísticos. Dichas organizaciones armadas provocan intencionadamente acontecimientos con la intención de que se conviertan en noticia. En el caso de ETA, la idea de que los medios deberían silenciar información sobre sus atentados emergió en el ambiente político de los 70, pero fue mayoritariamente rechazada atendiendo al derecho a la información (Armentia y Caminos, 2012).

Dado que el silencio no era factible, las autoridades políticas animaron a los medios a consensuar y mantener una política informativa común en consonancia a las políticas antiterroristas de las instituciones. En el Pacto de Ajuria-Enea firmado en 1988 por las fuerzas políticas opuestas a ETA, los profesionales de la información eran mencionados entre los agentes con responsabilidad en el proceso de pacificación. La línea divisoria promovida por el Pacto entre demócratas y violentos tuvo a partir de la firma del acuerdo un reflejo directo en la cobertura informativa sobre ETA. La mayoría de los medios adoptaron un papel activo en armonía con la filosofía antiterrorista. Una investigación sobre el reflejo del Pacto de Ajuria Enea en la cobertura informativa sobre el conflicto vasco concluyó que la mayoría de los medios reforzaron el discurso que dividía la sociedad vasca en ‘una mayoría demócrata y una minoría violenta’ (Armentia et al., 1997: 149-155). El Pacto de Ajuria Enea fue el comienzo de una gradual unificación de criterios en la cobertura informativa de ETA. Batista (1999) analizó ‘la construcción periodística de ETA’ durante el periodo de vigencia del Pacto de Ajuria Enea, y concluyó que los principios básicos del periodismo fueron sacrificados con el objetivo de construir un discurso que enmarcaba el conflicto como un problema de criminalidad.

Posteriormente, la beligerancia informativa hacia ETA se intensificó considerablemente, especialmente después del asesinato del concejal del PP Miguel Ángel Blanco en Julio de 1997. Este cambio se tradujo, por un lado, en un aumento sustancial del espacio dedicado en la prensa a los atentados de ETA. Por otro lado, en los titulares de las informaciones se impuso un matiz claramente interpretativo en lugar del estilo más descriptivo del pasado, y se intensificó el uso de material gráfico con el objetivo de destacar la destrucción y el sufrimiento provocados por las acciones de ETA. A partir de 1997, la prensa de mayor difusión asumió que podía jugar un papel esencial en la lucha contra ETA (Caminos et al., 2013). Este modelo de cobertura informativa, más comprometido con las políticas antiterroristas que con los principios del periodismo, fue también denominado ‘antiterrorismo mediático’ (Idoiaga y Ramírez de la Piscina, 2002).

La evolución de la cobertura informativa de ETA durante las cuatro décadas posteriores al fin de la dictadura de Francisco Franco puede sintetizarse en cuatro diferentes periodos:

1º) Desde 1975 hasta la firma del Pacto de Ajuria Enea en 1988 los medios adolecieron de criterios compartidos.

2º) Después de 1988 se dio una unificación gradual de criterios en la cobertura de informaciones relacionadas con ETA, en armonía con la creciente polarización del conflicto.

3º) El asesinado del concejal del PP Miguel Ángel Blanco en 1997 y el fracaso del proceso de paz de Lizarra-Garazi (1998-1999) dio paso a un periodo de ‘periodismo de trincheras’, dominante a lo largo de la década del 2000.

4º) El cese definitivo de la actividad armada de ETA en 2011 marcó el inicio de una nueva era tanto en el conflicto vasco como en su cobertura informativa (Ramírez de la Piscina et al., 2016). Las conclusiones de Crettenand (2014) sobre el papel de la prensa en el conflicto vasco en la década del 2000 son compatibles con la idea de que el ‘periodismo de trincheras’ fue dominante, ya que este autor concluyó que la polarización extrema del debate político llevó a numerosos periodistas a practicar su profesión siguiendo los dictados de agentes políticos comprometidos en el conflicto.

Uno de los factores cruciales en la mencionada polarización, la organización ETA comenzó a dejar el centro del escenario hacia el final de la década. Después de 2009, ETA no cometió ningún atentado, y después de 2011 ETA desapareció gradualmente de los escenarios políticos vasco y español. Sin embargo, el Gobierno español y muchos otros agentes políticos continuaron actuando como si la organización vasca estuviera todavía en activo, como si todavía necesitaran un enemigo a combatir (Zulaika y Murua, 2017). Esta puede ser una de las claves para entender por qué ETA ha perdurado más en las páginas de algunos diarios que en la realidad.

2. Metodología

Los contenidos analizados en esta investigación se refieren a los titulares y el texto de las piezas informativas principales en siete diarios impresos sobre diez eventos que sucedieron entre 2009 y 2011. Se han examinado tanto los titulares de portada como los titulares de las informaciones en páginas interiores. Los diarios seleccionados para la muestra reflejan la pluralidad de visiones desde las que se informaba –y se informa– sobre la realidad relacionada con el conflicto vasco.

El Correo es el diario de más difusión en el País Vasco. Pertenece al grupo Vocento, que es propietaria de un total de trece diarios, la mayoría de ellos de ámbito regional. Es un diario de línea conservadora que apoya el marco constitucional español y es crítica con el nacionalismo vasco.

Deia es un diario cercano al Partido Nacionalista Vasco (PNV), editado y difundido en Bizkaia y perteneciente al Grupo Noticias, que publica otros tres diarios en Álava, Gipuzkoa y Navarra.

Gara fue fundado en 1999 después de una campaña de financiación popular como reacción al cierre judicial del diario Egin por su supuesta afinidad con ETA. El diario Gara se difunde en todos los territorios vascos.

Berria es el único diario editado íntegramente en euskera. Se fundó en junio de 2003 tras el cierre judicial de Egunkaria en febrero de 2003. Berria fue creado por los mismos trabajadores y miembros de la dirección de Egunkaria, y ocupa el mismo espacio sociológico. Su difusión se extiende a todas las zonas vascoparlantes.

El País, El Mundo y Abc son los diarios de mayor difusión en España. Se publican en Madrid y se difunden en toda España. Su difusión en el País Vasco está muy por debajo de los diarios vascos más vendidos.

El País, perteneciente al grupo Prisa y de orientación de centro-izquierda, es el diario de información general de mayor difusión en España.

El Mundo fue un diario de tendencia progresista en sus orígenes, pero evolucionó hacia posiciones conservadoras en la década de los 90.

Abc, una de las cabeceras de más antigüedad en España, es un diario conservador y monárquico que, desde 2001, pertenece a Vocento, el mismo grupo que El Correo.

Los diez acontecimientos seleccionados por su relevancia en el proceso que culminó en el final de la actividad de ETA son los siguientes:

El asesinato de dos guardias civiles por ETA en Mallorca el 30 de julio de 2009. Fue el último atentado premeditado de ETA.

La detención del principal líder político de la izquierda abertzale, Arnaldo Otegi, el 13 de octubre de 2009.
La publicación el 16 de febrero de 2010 del documento de las conclusiones finales del debate interno en la izquierda abertzale.

La muerte de un gendarme francés en un enfrentamiento con miembros de ETA cerca de París el 16 de marzo de 2010. Fue la última víctima mortal de ETA.

El anuncio de ETA del cese de “acciones armadas ofensivas” el 5 de septiembre de 2010. Fue un cese provisional y ambiguo, no un alto el fuego efectivo.

El anuncio de ETA de una ‘tregua permanente, verificable y general” el 10 de enero de 2011. Todavía no se trataba del cese definitivo.

La presentación de los estatutos del nuevo partido político Sortu el 7 de febrero de 2011, en los cuales la izquierda abertzale rechazó públicamente el uso de la violencia.

La decisión del Tribunal Constitucional de permitir a la nueva coalición independentista Bildu participar en las elecciones en sentencia adoptada el 5 de mayo de 2011.

La conferencia internacional de Aiete celebrada en Donostia el 17 de octubre de 2011 con la participación de Kofi Annan y otras personalidades internacionales, donde demandaron a ETA cesar su actividad armada y a los gobiernos español y francés comprometerse en un proceso de paz.

 El anuncio de ETA del cese definitivo de su actividad armada el 20 de octubre de 2011.

El método utilizado para analizar los titulares y las noticias sobre los acontecimientos seleccionados es eminentemente cualitativo. Los textos han sido estudiados y comparados siguiendo la metodología de análisis de contenido (Gunter, 2000: 82-92). Wimmer y Dominick (2010: 155-183) distinguen cinco objetivos principales en el análisis de contenido:

1) Describir tendencias en las representaciones de los medios;
2) verificar hipótesis sobre las líneas de los medios;
3) comparar los contenidos mediáticos con el mundo real;
4) evaluar la representación de determinados grupos en la sociedad;
5) extraer conclusiones sobre los efectos los medios.

En la presente investigación, el propósito principal del análisis de contenido ha sido describir las tendencias de la representación que los medios estudiados han realizado de la realidad y comparar los contenidos publicados con los eventos acontecidos en el periodo analizado. El análisis comparativo de las noticias se ha realizado tanto sincrónicamente como diacrónicamente. Por un lado, se han examinado las similitudes y diferencias en la cobertura de los mismos acontecimientos el mismo día en siete diarios distintos. Por otro lado, se ha analizado la evolución de la perspectiva de cada uno de los diarios en la cobertura de los eventos relacionados con el fin de la actividad armada de ETA.

Este análisis comparativo se ha adentrado asimismo en el ámbito de la teoría del framing, según la cual los medios encuadran cuestiones y hechos desconectados entre sí de un modo que proporciona a la audiencia una manera determinada de interpretar realidades complejas que podían haber sido interpretados de una manera diferente de haber sido presentados en un encuadre distinto. Por lo tanto, la teoría del framing estudia cómo los medios encuadran acontecimientos determinados de maneras específicas enfocando así la atención de sus lectores en una dirección particular (Gamson and Modigliani, 1989; Entman, 1993; De Vreese, 2005). El análisis de las fuentes está vinculado a la teoría del framing, ya que las fuentes de información son utilizadas para dar base al framing de las informaciones y pueden reforzar o minar una visión determinada de un evento (Greenberg and Hier, 2009). En consecuencia, las fuentes de las informaciones analizadas han sido detenidamente analizadas en esta investigación, especialmente la manera que dichas fuentes han influido en las coberturas informativas.

Resultados de la investigación
Evento 1º. Últimos atentados mortales

ETA mató a dos guardias civiles mediante una bomba ubicada en los bajos de sus coches en la isla de Mallorca, residencia de la familia real española durante las vacaciones estivales. Dos días antes, ETA hizo explotar una potente bomba en el cuartel de la Guardia Civil en Burgos, donde causó importantes daños materiales. Ahora sabemos que el atentado de Mallorca fue el último atentado mortal premeditado de ETA, pero en ese momento nada hacía prever que la campaña de atentados de ETA estuviese a punto de terminar. Según testimonios posteriores de algunos protagonistas (Munarriz, 2012; Whitfield, 2014; Murua, 2017), el debate interno sobre la continuación de la luchar armada en la izquierda abertzale había comenzado ya. El fracaso del proceso de 2005-2007 y el retorno a la violencia supusieron un antes y un después en la evolución de la relación entre la dirección de ETA, el grupo armado, y la dirección de Batasuna, el partido político. Sus hasta entonces manejables desavenencias derivaron en dos posiciones incompatibles. Arnaldo Otegi y otros miembros relevantes de la dirección de Batasuna consideraban que la lucha armada debía cesar por el bien del movimiento independentista; la negociación con el Estado español dejó de ser una posibilidad y, en consecuencia, ETA debía iniciar un proceso unilateral para el abandono de las armas. Este sector quería abrir un debate dentro del movimiento para cuestionar toda su estrategia. En contraste, la dirección de ETA y otros sectores de la izquierda abertzale sostenían que la lucha armada podía ser compatible con la acción política y consideraban que la actividad armada era un instrumento eficaz para forzar al Estado español a negociar. Este sector sostenía que todas las cuestiones relativas a la lucha armada debían ser decididas exclusivamente por ETA. Los primeros movimientos para la apertura del debate estratégico se realizaron secretamente a finales del 2008, pocos meses después de la salida de prisión de Arnaldo Otegi en agosto de 2008. Cuando ETA mató a dos guardias civiles en julio de 2009, el debate estaba ya abierto, aunque no de forma pública. Otegi y otras fuentes han sugerido posteriormente que con los atentados de julio de 2009 ETA trató de condicionar el resultado del debate interno en la izquierda abertzale (Munarriz, 2012; Whitfield, 2014; Murua, 2017).

Algunos diarios, probablemente desconocedores entonces del contexto del debate en el seno de la izquierda abertzale, encuadraron el atentado de Mallorca en el marco de una ofensiva de ETA. Abc remarcó que ETA intensificó sus atentados para forzar otra negociación. El País destacó que ETA se encontraba una ofensiva total. Deia indicaba que ETA confirmaba ‘su demencial ofensiva’ con el atentado en Mallorca. El titular de El Correo decía ETA retaba al Estado. El Mundo y Gara destacaron la capacidad militar mostrada por ETA. Berria, en contraste, optó por un titular descriptivo: “ETA mató a dos guardias civiles en Mallorca haciendo explosionar su coche”.

En las informaciones publicadas entonces nada hacía pensar que el doble asesinado de Mallorca iba a ser el último atentado mortal de ETA. Al contrario, los diarios analizados parecían tener razones para interpretar que se trataba parte de una ofensiva sostenida en el tiempo. El contexto político de la época no sugería que el cuestionamiento de la lucha armada dentro de la izquierda abertzale había avanzado tanto como efectivamente lo había hecho entre bastidores. Lo que esperaban los medios vascos y españoles, así como la sociedad en general, era una continuación de los atentados.

Evento 2º. Detención de Otegi

El 13 de octubre de 2009, dos meses y medio después de los últimos asesinatos de ETA, cuando los promotores del debate interno de la izquierda abertzale estaban a punto de difundir la ponencia que abogaba por el final de la lucha armada, un juez español ordenó el arresto de esos mismos promotores: Otegi y otros nueve miembros de Batasuna. Fueron acusados de tratar de reconstruir Batasuna bajo las órdenes de ETA. Cinco de ellos fueron encarcelados y finalmente juzgados y condenados. Posteriormente se supo que aquello marcó un antes y un después. En la vista oral del juicio, en junio de 2011, Otegi y el resto de encausados explicaron que quienes fueron arrestados en octubre de 2009 constituían el grupo que estaba organizando el debate que cuestionaba la continuación de la actividad armada de ETA, y que las detenciones pusieron la operación en riesgo. Esto no estaba tan claro para la prensa en el momento de los hechos.

Los diarios editados en Madrid reprodujeron el relato del juez sobre la reconstrucción de la dirección de Batasuna siguiendo órdenes de ETA. El titular de Abc destacaba que la policía abortó la reorganización y que los detenidos estaban sirviendo la estrategia de ETA. El Mundo y El País remarcaban que la ‘nueva’ dirección de la ilegalizada Batasuna había sido detenida. El País explicaba que el juez Garzón evitó ‘el último intento de reunir los restos dispersos’ de la izquierda abertzale siguiendo instrucciones de ETA. El Correo también asumía el relato recabado en fuentes judiciales al afirmar que la Policía había abortado la refundación de Batasuna. Deia fue más lejos y desveló información sobre ‘la discreta actividad’ de Otegi con el objetivo de volver a la actividad política legal mediante ‘un desmarque explícito de la violencia’, pero añadiendo que la operación policial fue consecuencia del fracaso de Otegi de conducir a la izquierda abertzale al abandono del uso de las armas. Gara reaccionó a la operación policial desvelando información sobre el debate interno en la izquierda abertzale. En el titular de primera página, afirmada que el gobierno español provocó las detenciones para abortar ‘la iniciativa política de la izquierda abertzale’. En páginas interiores, el corresponsal político Iñaki Iriondo explicaba que se estaba desarrollando un debate interno de gran calado, ‘sin tabús’. Berria no asumió la narrativa judicial de que los arrestados estaban reorganizando la dirección de Batasuna, y enmarcaron las detenciones en ‘un ataque’ contra la izquierda abertzale.

En resumen, la detención de los promotores del debate interno provocó que se desvelase información oculta hasta entonces. Algunos medios, especialmente Deia entre los analizados en esta investigación, desvelaron información sobre un supuesto fracaso de Otegi en su intento por forzar el abandono de la estrategia político-militar. Posteriormente se supo que la primera parte de esa información era cierta (querían un cambio estratégico), pero la segunda no (que perdieron la batalla interna). En contraste, Gara comenzó gradualmente a desvelar información sobre el debate interno, incluyendo la publicación online de la ponencia estratégica elaborada por los detenidos. Berria también otorgó credibilidad al relato sobre el debate interno promovido por los arrestados, aunque no ofreció tanta información como Gara sobre dicho debate.

Evento 3º. Conclusión del debate

El 5 de febrero de 2010, cuatro meses después de la detención de Otegi, un comunicado de prensa en nombre de la izquierda abertzale anunció el fin del debate interno, y proporcionaron a los medios un resumen de las conclusiones. Gara y Berria tuvieron acceso al documento íntegro y ambos lo publicaron en su integridad. Los diarios dieron una gran importancia al acontecimiento, que fue noticia de portada en ambos casos. Se deduce que ambos entendieron que las conclusiones del debate marcaban un hito, porque el hecho de que la base social de la izquierda abertzale hubiera decidido el abandono de la estrategia político-militar debería eventualmente llevar a ETA a abandonar las armas. Sin embargo, ninguno de los dos diarios lo afirmada expresamente en sus titulares, ni en los relatos de las principales piezas informativas. Gara destacó, usando la misma terminología del documento, que las asambleas de Batasuna ratificaron que ‘los únicos instrumentos y garantía de avance’ eran ‘la lucha política y el apoyo popular’. Este enunciado implicaba que la lucha armada no se consideraba ya era un instrumento válido ni una garantía, pero el diario no se atrevió a afirmarlo explícitamente. Del mismo modo, el titular de Berria decía que la izquierda abertzale pondría ‘todas las formas de lucha’ al servicio de ‘la acumulación de fuerzas’; los dos subtítulos de portada clarificaban que ‘los únicos instrumentos’ en ‘el proceso democrático’ serían ‘la lucha de masas, la lucha institucional y la lucha ideológica’, y que la izquierda abertzale se comprometía a usar ‘exclusivamente medios políticos y democráticos’. La única mención expresa al abandono de la lucha armada se encontraba en el cuarto párrafo de una pieza analítica complementaria.

El resto de los diarios analizados informaron sobre las conclusiones del debate desde un punto de vista crítico y escéptico, enmarcándolo en un contexto de insuficiencia. Deia destacó que la izquierda abertzale concluyó su debate ‘sin un desmarque expreso de ETA’. El Correo apuntó que ratificaron ‘su apuesta por las vías políticas, pero sin citar a ETA’. El titular de El País decía que el debate de la izquierda abertzale acabó ‘donde empezó’, es decir, que las conclusiones eran las mismas que se habían anunciado en el inicio del debate y que seguían sin realizar ninguna interpelación a ETA. El Mundo sugería que la supuesta apuesta por las vías políticas venía tarde, al destacar que la izquierda abertzale apelaba ‘ahora’ a la no violencia. Abc no dedicó ningún titular al evento, pero incluyó unas pocas líneas sobre el tema en una pieza sobre el arresto de varios supuestos colaboradores de ETA, que presentaba como prueba de ‘los planes de ETA de seguir matando’.

Ninguno de los diarios analizados proporcionó a sus lectores el sentido real de lo sucedido. Los dos diarios que dieron credibilidad a las conclusiones de la izquierda abertzale no tradujeron la terminología eufemística del documento, ya que no lo presentaron expresamente como un paso en el proceso hacia el abandono de la lucha armada. Quizás era demasiado pronto para la izquierda abertzale para reflejarlo por escrito en sus documentos, pero no debería haberlo sido para los diarios. El resto de los diarios no entendieron, o no reconocieron, la importancia del movimiento de la izquierda abertzale y destacaron la ausencia de ningún requerimiento expreso a ETA, cuando lo verdaderamente relevante era la evidente decisión implícita.

Evento 4º. Muerte de un gendarme

El 16 de marzo de 2010, miembros de ETA mataron cerca de París al gendarme Jean-Serge Nerin. No se trataba de un atentado premeditado, sino de un enfrentamiento fortuito después de que agentes franceses sorprendieran a miembros de ETA intentando cometer un robo de coches. Había transcurrido un mes desde que la izquierda abertzale había anunciado de una forma implícita que su base social había apoyado la propuesta de final de la lucha armada y más de siete meses desde los últimos asesinatos de ETA en España.

Todos los diarios destacaron que era la primera vez en la historia que ETA había matado a un agente de las fuerzas de seguridad francesas, pero solo aquellos diarios publicados en Madrid lo enfocaron como un antes y un después, sugiriendo que la muerte del gendarme podía significar un cambio en el criterio de ETA de no cometer atentados en Francia. El País, El Mundo y Abc coincidieron en calificarlo como ‘salto cualitativo’ en la práctica de ETA. El Mundo incluso indicaba que suponía ‘un desafío explícito al Estado francés’, mientras Abc destaca que se suponía un cambio en el proceder de ETA. Los diarios vascos reaccionaron con prudencia. Gara y Berria encuadraron el evento en un contexto de enfrentamiento fortuito, sugiriendo que no fue intencionado y, por tanto, que ETA no estaba cuestionando las conclusiones del debate en la izquierda abertzale. Ni Deia ni El Correo sugirieron que lo sucedido podría significar que el grupo armado hubiera decido continuar con su actividad.

Evento 5º. Cese de acciones ofensivas

El 5 de septiembre de 2010, ETA anunció que había decidido, meses atrás, el cese de ‘acciones armadas ofensivas’. Cinco meses antes, personalidades internacionales demandaron a ETA, a través de la denominada Declaración de Bruselas, una “tregua permanente, verificable y unilateral”. Poco después, la dirección política de la izquierda abertzale apoyó la Declaración de Bruselas, lo cual significaba que también que esta opción política pedía a ETA que ofreciese una tregua. Sin embargo, la declaración grabada en vídeo enviada por ETA a la BBC y a Gara no mencionaba expresamente el término ‘tregua’. Se trataba de un cese de ‘acciones armadas ofensivas’, que sonaba más a una decisión provisional, lejos de la demandada ‘permanencia’. De hecho, informaciones posteriores sugieren que no era más que una parada técnica, un cese temporal con el objeto de ganar tiempo para poder repensar la estrategia y decidir cómo responder a la nueva situación (Whitfield, 2014; Murua 2017).

Gara y Berria enfocaron el evento como si se tratase de la tregua esperada. Destacaron el hecho de que ETA hubiera decidido cesar sus acciones, pero no indicaron que un cese de esas características no satisfacía complemente las demandas de la izquierda abertzale y de otros numerosos agentes. El resto de los diarios enmarcaron el evento en un contexto de insuficiencia en mayor o menor grado. Deia remarcó que ETA había decidido no realizar más atentados ‘pero mantenía la incertidumbre sobre el fin de la violencia’. El Correo destacaba que ETA había anunciado el cese, pero había ignorado la petición de una tregua verificable. El País subrayó que el gobierno y los partidos políticos consideraban el anuncio de ETA ‘insuficiente’. El Mundo concluía que ETA se había ‘negado’ a declarar la tregua ‘pedida por Batasuna’. ABC fue más lejos y calificó el cese de ‘tregua farsa’.

En resumen, en las informaciones sobre el cese de las acciones ofensivas de ETA se podían distinguir tres encuadres. Gara y Berria solamente destacaron la parte positiva del anuncio de ETA sin hacer ninguna referencia a ninguna insuficiencia en relación a las demandas formuladas por los firmantes de la Declaración de Bruselas y por la izquierda abertzale. El Correo, Deia y El País destacaron la insuficiencia de un paso adelante. El Mundo y Abc presentaron la información desde un punto de vista exclusivamente negativo.

Evento 6º. Tregua permanente

Cuatro meses más tarde, el 10 de enero de 2011, ETA realizó el anunció demandado tanto por agentes internacionales mediante la Declaración de Bruselas como por agentes políticos vascos a través de la Declaración de Gernika a finales de septiembre: una tregua permanente y verificable. No se trataba, todavía, del final definitivo, pero se trataba de una clara señal de que la gran noticia podía estar cerca. De hecho, algunos medios reprocharon a ETA cuatro meses antes no haber satisfecho las demandas de la Declaración de Bruselas. Cuando finalmente se produjo dicha declaración, los mismos medios le negaron toda credibilidad. Abc publicó en portada las fotos de las doce personas muertas por ETA desde 2006, con el titular siguiente: ‘Doce razones para no creer a ETA’. El titular de páginas interiores consideraba la tregua una ‘trampa’ y un ‘engaño’. El titular principal de El Mundo destacaba que ETA había escenificado ‘otra tregua’ para ‘colarse en las elecciones’.

El País, El Correo y Deia dieron credibilidad al anuncio, aunque todavía lo enfocaron como insuficiente. El País sugirió que el movimiento de ETA iba en la dirección correcta: ‘ETA da un paso más hacia su final’. El Correo, en lugar de dedicar el titular principal a dar cuenta de la tregua, lo utilizó para responder a ETA: ‘Euskadi exige el fin de ETA’. En páginas interiores, el titular era más informativo; decía que ETA había ampliado su tregua ‘pero sin llegar a declararla definitiva’. Berria y Gara, en coherencia a la credibilidad dada hasta entonces a ETA, dieron total verosimilitud a la tregua permanente declarada en enero de 2011, y encuadraron la noticia desde un punto de vista exclusivamente positivo sin añadir ningún ‘pero’.

En enero de 2011, había muchas pistas para concluir que el movimiento de ETA era creíble. A diferencia del cese anunciado en septiembre de 2010, la tregua declarada en enero de 2011 cumplía las condiciones demandadas por las declaraciones de Bruselas y Gernika. La mayoría de los medios lo entendieron así. Sin embargo, unos pocos diarios prefirieron ignorar toda evidencia y continuaron enfocando el cese de ETA como una noticia negativa.

Evento 7º. Sortu rechaza la violencia

Menos de un mes después del anuncio de la tregua de ETA líderes de la ilegalizada Batasuna presentaron los estatutos de un nuevo partido político, Sortu, el 7 de febrero de 2011. Los estatutos rechazaban expresamente no solo el uso de la violencia con objetivos políticos, sino específicamente la violencia de ETA, en caso de que el grupo vasco hiciese uso de ella en adelante. No condenaban los atentados cometidos por ETA en el pasado, pero mostraban una disposición de hacerlo en el futuro, si se diera el caso. Era la primera vez que la izquierda abertzale había rechazado la violencia con objetivos políticos de una manera tan clara.

Algunos diarios percibieron la novedad del momento. El País y todos los diarios vascos analizados aquí reconocieron y destacaron la importancia del movimiento. A diferencia de eventos anteriores, El País, El Correo y Deia no mostraron ningún reparo al informar sobre la presentación de los estatutos de Sortu. El País destacó que Batasuna se había ‘reinventado’ al rechazar la violencia. El Correo subrayó que ‘por primera vez en su historia’ la izquierda abertzale había rechazado ‘toda la violencia de ETA’. Del mismo modo, Deia optó por destacar que la izquierda abertzale había dado ‘el paso’ y que había roto con su pasado. Berria remarcó la novedad que suponía lo sucedido, y destacó en su titular la idea del rechazo de la violencia. En contraste, Gara optó por sugerir por qué los promotores de Sortu habían ido tan lejos en su rechazo de la violencia de ETA, en un titular dirigido a la base social de la izquierda abertzale que podía haber acogido con sorpresa o incomodidad el radical rechazo de la violencia recogido en los estatutos de Sortu. Titular de portada: ‘La izquierda abertzale no deja resquicios para la ilegalización’. Titular de páginas interiores: ‘La izquierda abertzale desarma de argumentos jurídicos a los ilegalizadores’. El Mundo y Abc retornaron al encuadre de la insuficiencia. Abc afirmó en el titular de portada que ‘Batasuna’ no había condenado a ETA. Leyendo el titular de Abc, se entendía que nada había cambiado. El Mundo destacó que ‘los proetarras’ se desmarcaban ‘ahora’ de ETA pero que no asumían ninguna responsabilidad de la violencia del pasado.

La cobertura sobre la presentación de Sortu marcó un cambio sustancial en algunos medios. Gradualmente, el proceso fue ganando credibilidad. Por primera vez, El País, El Correo y Deia informaron sobre un anuncio realizado por la izquierda abertzale sin añadir ningún ‘pero’ en sus titulares. El encuadre elegido por Gara fue también significativo, ya que enmarcó el evento en un contexto meramente táctico. Prefirieron destacar la motivación táctica de la izquierda abertzale en un titular pedagógico para tranquilizar a los lectores que podían estar decepcionados por el rechazo público a la violencia de ETA.

Evento 8º. Legalización de Bildu

El 5 de mayo de 2011 el Tribunal Constitucional revocó una sentencia anterior del Tribunal Supremo en la que se prohibía a la coalición recién constituida Bildu participar en las elecciones locales y forales y, por tanto, permitía la participación de la nueva coalición en dichas elecciones. Bildu incluía en sus listas, de modo no oficial, candidatos de la todavía ilegal izquierda abertzale, ya que el partido Sortu fue inicialmente ilegalizado. La legalización o ilegalización de Bildu parecía de vital importancia para la consolidación del proceso hacia el fin de ETA. Seis magistrados del tribunal votaron a favor de la legalización y cinco en contra. No había posibilidad de recurso.

Los medios conservadores españoles reaccionaron de un modo muy agresivo. El titular de Abc decía que el Tribunal Constitucional había avalado a ‘los proetarras’. Publicó las fotos de cada uno de los magistrados acompañadas de textos que especificaban qué había votado cada uno. El Mundo destacó que ‘seis jueces propuestos por el PSOE’ habían legalizado ‘Bildu-Batasuna’. El País, El Correo y Deia ofrecieron información de carácter mucho más descriptivo. Berria destacó el lado positivo del evento con un gran ‘bai’ –sí, en euskera– en portada, seguido de un relato eminentemente descriptivo. Gara editorializó sobre lo sucedido desde el titular de portada: ‘Bildu legal, gana todo el mundo’.

El contraste entre los diferentes encuadres dados a la legalización de Bildu estaba en línea con la agresiva controversia que rodeaba la cuestión. El partido conservador opositor, PP, y los medios más conservadores editados en Madrid construyeron un discurso que equiparaba Bildu a ETA y responsabilizaba al gobierno de Zapatero de la decisión del Tribunal Constitucional. Abc y El Mundo eran claros ejemplos de la perspectiva adoptada por los medios conservadores. El Correo, perteneciente al mismo grupo editorial de Abc, adoptó una línea menos agresiva, dado que su audiencia vasca estaba mayoritariamente a favor de la legalización de Bildu.

Evento 9º. Conferencia de Aiete

La conferencia celebrada en Donostia el 17 de octubre de 2011 fue una clara señal de que el fin definitivo de la actividad armada de ETA estaba a punto de llegar. El prestigio de las personalidades presentes en el palacio de Aiete, encabezados por Kofi Annan, sugería que todo estaba muy avanzado. Los participantes pidieron a ETA que anunciara unilateralmente el final de sus actividades y solicitaron a los gobiernos español y francés que iniciaran un diálogo con el grupo armado en el caso de que anunciara un cese definitivo.

Como era de esperar, El Mundo y Abc no dieron bienvenida alguna a la conferencia. El gran titular de portada de El Mundo era una irónica referencia al renombrado Festival de Cine de Donostia: ‘El festival de San Sebastián’. Abc no hizo uso de la ironía en su titular que acompañaba una foto de las cinco personalidades más relevantes de la conferencia: ‘Al servicio de ETA’. En el subtítulo, Abc explicaba que los participantes de la conferencia habían aceptado la hoja de ruta propuesta por la ‘banda terrorista’. El Correo y El País informaron sobre la conferencia sin ningún criticismo. Gara optó por un extenso titular para explicar que ETA no era la única destinataria de las demandas formuladas por la conferencia. Deia y Berria encuadraron sus informaciones en un contexto positivo de esperanza, en que sugerían que el anuncio de cese definitivo de ETA era inminente.

Para cuando la conferencia de Aiete tuvo lugar, en los diarios analizados coexistían dos perspectivas distintas en relación al proceso hacia el fin de ETA. A diferencia de las coberturas informativas a principios del proceso, ahora la mayoría de los diarios daban credibilidad a la inminencia del fin de la violencia de ETA abandonado las reticencias mostradas en el pasado. El País, Deia y El Correo informaron sobre la conferencia, en cierta medida, con un encuadre similar a Berria y Gara, en el sentido de que daban credibilidad a las señales que indicaban que el fin de la actividad de ETA estaba a punto de producirse. En contraste, El Mundo y Abc seguían siendo exponentes de los sectores que todavía consideraban los esfuerzos para facilitar el fin de ETA una concesión al grupo armado.

Evento 10º. Final definitivo

El 20 de octubre de 2011 ETA realizó un anuncio histórico. Después de 40 años de lucha armada, decidió de forma unilateral e incondicional terminar para siempre con su campaña de atentados. Era la culminación de un proceso iniciado en 2009. Parecían buenas noticias para todo el mundo. Sin embargo, no lo fueron. El Mundo dedicó el titular de portada a la decisión de ETA, pero su contenido no justificaba la dimensión dada a dicho titular, ya que no parecía haber sucedido nada nuevo: ‘ETA alardea de sus asesinatos y emplaza al gobierno a negociar’. El título de portada iba acompañado de cuatro subtítulos, pero ninguno de ellos informaba sobre el cese definitivo de la violencia. Abc informó del cese de la violencia en uno de los subtítulos de primera página, pero el titular principal destacó lo que ETA no hizo: ‘ETA ni se disuelve ni entrega sus armas’. Enfoque de insuficiencia, una vez más. El resto de diarios capturaron el carácter histórico del momento. Lo remarcaron en sus titulares y dedicaron un gran número de páginas a la cobertura del evento, enmarcándolo en un contexto histórico y positivo.

Del mismo modo que en las coberturas sobre la conferencia de Aiete, en los diarios vascos hubo unanimidad el tratar el anuncio de ETA como un acontecimiento histórico y positivo que abría una nueva era política en el País Vasco. En los diarios editados en Madrid no hubo unanimidad. Los rotativos conservadores eran tan críticos con el modelo del proceso hacia el fin de la violencia de ETA que enfocaron el cese definitivo como ‘bad news’. Una vez que la decisión de ETA era pública y, por tanto, era más difícil negar credibilidad, los medios críticos con el proceso se centraron en el hecho de que ETA no había entregado sus armas ni se había disuelto como organización. El enemigo seguía ahí, y no había necesidad de cambiar el discurso.

3. Conclusiones  

El análisis de las coberturas de los eventos seleccionados por su relevancia revela características comunes y diferencias en las informaciones dadas en el momento del desarrollo del proceso. La línea de algunos diarios no evolucionó de manera significativa durante el proceso, mientras que otros diarios modificaron su enfoque a la medida que los eventos indicaban que el fin de la actividad de ETA iba efectivamente a producirse. En el primer grupo se encuentran, por un lado, Gara y Berria, y por otro lado, Abc y El Mundo; en el segundo grupo se encuentran El Correo, Deia y El País

Gara y Berria dieron credibilidad a los movimientos de la izquierda abertzale y a la serie gradual de anuncios de cese de ETA desde el principio. Bien porque disponían de información fiable o bien porque realizaron la interpretación correcta del contexto, ofrecieron a sus lectores contenidos informativos que sugerían que la izquierda abertzale, incluida ETA, estaba avanzando hacia el fin del uso de la violencia política. De todas formas, la información sobre la lucha interna dentro de la izquierda abertzale fue muy escasa en Gara, y casi inexistente en Berria. Gara mostró que disponía de información privilegiada sobre las interioridades del debate, pero no desveló nada hasta octubre de 2009. Solamente después de que Otegi y sus compañeros fueron arrestados comenzó Gara y, en menor medida, Berria, a desvelar información explícita sobre el importante movimiento que los detenidos estaban preparando. Estas detenciones marcaron un hito para Gara y Berria. A partir de entonces, estos dos diarios comenzaron a difundir información sobre el inminente cambio de rumbo de la izquierda abertzale. Sin embargo, no desvelaron información sobre las desavenencias internas dentro de la izquierda abertzale hasta la conclusión del debate. Además, se mostraron significativamente reticentes a la hora de explicitar lo que realmente estaba en juego. En vez de explicar de forma explícita qué era lo que realmente proponían Otegi y sus aliados, es decir, el final de la lucha armada, solamente lo sugirieron, como si la mención explícita del abandono de la lucha armada fuese un tabú también para estos diarios.

Abc y El Mundo negaron toda credibilidad a la izquierda abertzale y a ETA desde el principio. Cuando la base social de la izquierda abertzale dio su apoyo a la ponencia que proponía el abandono de la estrategia político-militar, estos diarios destacaron que no se demandaba nada a ETA. Cuando Sortu rechazó el uso de la violencia política de ETA, sugirieron que era una treta para poder participar en las elecciones. Cuando ETA anunció el cese de acciones ofensivas, subrayaron que no había cumplido lo que demandaba la declaración de Bruselas. Cuando ETA anunció una tregua permanente, destacaron que no había anunciado el cese definitivo. Cuando ETA declaró el definitivo final de su actividad, destacaron que no se había disuelto ni desarmado. Al final, llegaron al punto de enmarcar el largamente esperado final de la violencia de ETA como ‘bad news’. Todos los eventos fueron enfocados de un modo que pudieran encajar con el discurso antiterrorista que rechazaba reconocer que el abandono de la violencia por parte de ETA marcaba un antes y un después.

El País, El Correo y Deia experimentaron una evolución significativa en sus coberturas. Cuando ETA cometió sus últimos asesinatos en Mallorca, enmarcaron la información en un contexto de nueva ofensiva terrorista. No informaron sobre las conclusiones del debate de la izquierda abertzale como si se tratase de una decisión relevante en relación al proceso del final de ETA. Enfocaron desde la perspectiva de la insuficiencia tanto el cese de acciones ofensivas de septiembre de 2010 como la tregua permanente de enero de 2011. Pero todo cambió cuando los promotores de Sortu presentaron los estatutos del nuevo partido, donde rechazaban de un modo expreso el uso de la violencia por ETA. Este hecho marcó un tipping point para estos tres diarios. Desde entonces, dieron credibilidad a las declaraciones y movimientos de la izquierda abertzale y del grupo armado.

En términos generales, los lectores de la información publicada en el momento de los hechos no estaban al tanto de los acontecimientos reales. Los actores involucrados en el proceso ocultaron informaciones necesarias para la correcta interpretación de la situación real. Además, todos los diarios estaban condicionados por sus líneas editoriales y por su variable nivel de acceso a las diversas fuentes. Los diarios con acceso directo o, al menos, proximidad a las fuentes de la izquierda abertzale, habitualmente no fueron más allá que sus fuentes en la interpretación de la realidad y no desvelaron información que sus fuentes preferían no desvelar.

El análisis de los contenidos de la muestra confirma que el significado real de los eventos tratados informativamente por los medios raramente aflora en tiempo real en casos de procesos políticos en los que participan actores clandestinos e ilegales. La comparación de las informaciones publicadas en el momento de los hechos con relatos posteriores de los protagonistas de los hechos muestra que las narrativas ofrecidas los medios en su momento no reflejaban los acontecimientos tal y como se estaban produciendo. En general, solamente revelaron información parcial sobre el proceso, y en muchas ocasiones ofrecieron interpretaciones que no estaban en consonancia con los acontecimientos reales.

Los agentes involucrados en el conflicto o en el esfuerzo por la paz no eran el único freno para la difusión de información fiable. Los medios de comunicación son también actores del conflicto vasco, y tienen su propia visión partidista sobre la naturaleza del conflicto y su resolución. Esta investigación ratifica algunas conclusiones de investigaciones anteriores sobre la cobertura informativa del conflicto político (Batista, 1999; Idoiaga y Ramírez de la Piscina, 2002; Crettenand, 2014), en el sentido de que confirma que los medios de comunicación actúan más como agentes políticos del conflicto que como proveedores de información sobre los acontecimientos reales.

La proximidad o la coincidencia ideológica con los actores involucrados en el conflicto y en el esfuerzo por la paz puede facilitar acceso a información más precisa sobre la realidad, pero esa proximidad puede condicionar y limitar la difusión de información sobre el proceso en desarrollo. La escasez de información sobre las vicisitudes del debate interno en la izquierda abertzale y sobre la ‘cocina’ del esfuerzo en la construcción de la paz sugiere que, más allá de las razonables dificultades de acceder a la información no pública, periodistas y medios optan a veces por no desvelar información si consideran que su difusión puede ser un factor perturbador para el desarrollo del esfuerzo por la paz. Además, el uso periodístico de terminología opaca más propia de los agentes políticos, sin su conveniente traducción a un lenguaje más informativo y entendible muestra que la proximidad o coincidencia ideológica con las fuentes políticas a menudo se convierte en un obstáculo para la difusión de relatos claros y precisos sobre los eventos en cuestión.

A modo de resumen podemos concluir que los medios no han sido factores facilitadores en el éxito del proceso hacia el final de ETA, sino factores de polarización. Sin embargo, el análisis de los relatos informativos evidencia que la generalización del papel desempeñado por los medios en el conflicto vasco y en el esfuerzo para su resolución nos llevaría a conclusiones imprecisas, ya que cada medio ha actuado de manera diferente de acuerdo a la línea editorial de cada cual. En este sentido, se han detectado diferencias significativas entre las coberturas informativas de los diarios vascos y las de los diarios editados en Madrid. La mayoría de los diarios vascos ofrecieron, en términos generales, información más precisa sobre los eventos selecciones, y enfocaron estos eventos en un contexto de aproximación a un cese de la violencia deseado. Algunos diarios españoles de gran influencia, en contraste, ofrecieron a sus lectores una visión distorsionada de los eventos de la muestra y los enfocaron en un contexto donde el cese de la violencia, en los términos planteados, era un resultado no deseado. En suma, podemos concluir que el framing, el encuadre, condiciona de forma sustantiva el significado que adquieren a los ojos de la audiencia determinadas realidades, hasta el punto de que la noticia del fin de la violencia se pueda presentar en algunos casos como una mala noticia.

4. Referencias

Armentia JI y Caminos JM (2012) The Basque press and terrorism, 1990-2009: From telling the facts to complicity against ETA. In: Mingolarra JA, Arocena C y Martín Sabarís R (eds) Violence and Communication. Reno: Center for Basque Studies, UNR/UPV-EHU, pp.145-170.

Armentia JI, Caminos JM, González Abrisketa M, Palazio GJ y Ramírez de la Piscina T (1997) Ajuria Enea Ituna mezubideetan: Bakerako bidea ala aztoramen iturria? Vitoria-Gasteiz: Arabera.

Batista A (1999) El periodismo en tiempos de conflicto: una reflexión sobre las fuentes policiales a partir de la construcción periodística de ETA. Revista Catalana de Seguretat Pública 4: 89-96.

Caminos JM, Armentia JI y Marin F (2013) The assassination of Miguel Ángel Blanco: a key event that marked the turning point in press coverage of ETA violence. AdComunica. Revista científica de estrategias, tendencias e innovación en comunicación 6: 115-137.

Crettenand M (2014) Le rôle de la presse dans la construction de la paix. Le cas du conflit basque. Paris: L’Harmatan.

De Vreese CH (2005) News framing: Theory and typology. Information Design Journal + Document Design 13(1): 51-62.

Entman RM (1993) Framing: Toward clarification of a fractured paradigm. Journal of Communication 43(4): 51–58.

Gamson W and Modigliani A (1989) Media discourse and public opinion on nuclear power: A constructionist approach. American Journal of Sociology 95(1): 1–37.

Greenberg J y Hier S (2009) CCTV Surveillance and the poverty of media discourse: A content analysis of Canadian newspaper coverage. Canadian Journal of Communication 34(3): 461–486.

Gunter B (2000) Media research methods: Measuring audiences, reactions and impact. London: Sage.

Idoiaga P y Ramírez de la Piscina T (2002) Al filo de la (in)comunicación. Prensa y conflicto vasco. Madrid: Fundamentos.

Munarriz, Fermín (2012) El tiempo de las luces. Entrevista con Arnaldo Otegi. Donostia: Gara.

Murua, I. (2017): Ending ETA’s Armed Campaign. How and Why the Basque Armed Group Abandoned Violence. London and New York: Routledge.

Ramírez de la Piscina T, Murua I y Idoiaga P (2016) Press coverage of the Basque conflict (1975-2016): Compilation of attitudes and vicissitudes. Revista Latina de Comunicación Social 71: 1007-1035.

Whitfield T (2014) Endgame for ETA. Elusive peace in the Basque Country. London: C Hurst & Co Publishers Ltd.

Wimmer RD y Dominck JR (2011) Mass Media Research: An Introduction (Ninth Edition). Boston: Wadsworth.

Zulaika J y Murua I (2017) How terrorism ends – and does not end: The Basque case. Critical Studies on Terrorism 10(2): 338-356.

_____________________________________

CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO EN BIBLIOGRAFÍAS – HOW TO CITE THIS ARTICLE IN BIBLIOGRAPHIES / REFERENCES:

I Murua, T Ramirez de la Piscina (2017): “El cese de la violencia como ‘bad news’: la cobertura del fin de ETA en la prensa vasca y española”. Revista Latina de Comunicación Social, 72, pp. 1.453 a 1.467.
http://www.revistalatinacs.org/072paper/1228/78es.html
DOI: 10.4185/RLCS-2017-1228

- En el interior de un texto:

… I Murua, T Ramirez de la Piscina (2017: 1.435 a 1.467) …
o
… I Murua et al, 2017 (1.435 a 1.467) …

Artículo recibido el 20 de agosto de 2017. Aceptado el 15 de noviembre.
Publicado el 23 de noviembre de 2017

 _________________________________________________________________________