RLCS, Revista Latina de Comunicacion Social .Estilo90 {font–family: Arial, Helvetica, sans–serif} .Estilo108 { font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14px; } .12Arial { font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; } .Estilo8 { font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14px; color: #000000; } body,td,th { font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14px; color: #000000; } h1,h2,h3,h4,h5,h6 { font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; } h1 { font-size: 24px; color: #000000; } h2 { font-size: 18px; color: #000000; } .Estilo125 { color: #CC6600; font-weight: bold; } .Estilo138 {font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 14px; color: #000000; } .Estilo139 {font-size: 12px} .Estilo141 {color: #CC6600; font-weight: bold; font-family: "Times New Roman", Times, serif;}
Revista Latina

scimago

Scopus

sjr

RLCS y Scopus

Digital Object Identifier System - Identificador de Objetos Digitales 10.4185/RLCS-2019-1354 | ISSN 1138-5820 | RLCS, 74-2019 | Version in English language | Explicación audiovisual del autor |

Índice h de la revista (citas), según Google Scholar Metrics, g || Criterios objetivos de calidad de RLCS
¿Vale este artículo para solicitar en España un sexenio de investigación?

Cómo citar este artículo / Referencia normalizada

D Varona Aramburu, M Pérez-Escolar, G Sánchez Muñoz (2019): “Teoría del framing y protoperiodismo. Estudio de los atributos asociados a la figura de Magallanes en los diarios de Pigafetta y Francisco Albo”. Revista Latina de Comunicación Social, 74, pp. 734 a 747.
http://www.revistalatinacs.org/074paper/1354/37es.html
DOI: 10.4185/RLCS-2019-1354

logo 4

Teoría del framing y protoperiodismo. Estudio de los atributos asociados a la figura de Magallanes
en los diarios de Pigafetta
y Francisco Albo

Framing theory and proto-journalism: A study of the attributes associated with
the character of Magellan in the diaries of Pigafetta and Francisco Albo

David Varona Aramburu [CV] [o ORCID] [ gGS] profesor adjunto del departamento de Comunicación de la Universidad Loyola Andalucía, Sevilla, España – dvarona@uloyola.es

Marta Pérez-Escolar [CV] [o ORCID] [ gGS] profesor ayudante doctor en el departamento de Comunicación de la Universidad Loyola Andalucía, Sevilla, España – martaperez@uloyola.es

Gema Sánchez Muñoz [CV] [o ORCID] [ gGS] estudiante de Doctorado en el departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad Complutense de Madrid. Gsanchez01@ucm.es

Abstracts
[ES] Introducción: La presente investigación se centra en analizar las principales cualidades y atributos que los diarios de Pigafetta y de Francisco Albo utilizan para describir la figura de Magallanes durante la vuelta al mundo. Metodología: Se ha recurrido a la metodología cualitativa de análisis de framing de las noticias publicadas en los diarios de Pigafetta y de Francisco Albo. Desde una aproximación inductiva, se han identificado un total de tres tipos de encuadres: funciones, héroe/antihéroe y el viaje. Resultados: En el caso del diario de Pigafetta, el encuadre más utilizado para describir la figura de Magallanes fue el del «héroe». En el diario de Francisco Albo, se utilizó más el «viaje». Discusión y conclusiones: El hecho de utilizar o descartar una serie de atributos en cada encuadre genera que la opinión pública se forje una opinión u otra sobre Magallanes: el diario de Pigafetta diviniza la figura de Magallanes, mientras que el diario de Francisco Albo ignora parcialmente la presencia de este navegante portugués y relega su labor a un segundo plano.

[EN] Introduction: This research is focused on analyzing the main features and attributes of Magallanes during the circumnavigation of the globe according to Pigafetta’s and Francisco Albo diaries. Methods: The study has develop a framing analysis as a qualitative methodology in order to examine the information that Pigafetta and Francisco Albo published on their diaries. Results: The main results shows that the frame «hero» has been the most used by Pigafetta. On the other hand, the frame «travel» was the most used by Francisco Albo. Discussion and conclusions: Frames and attributes influence on how public opinion understand and appreciate the figure of Magallanes: Pigafetta’s diary deified the profile of Magallanes, but Francisco Albo’s diary tends to miss out any detail about the figure of this Portuguese navigator and puts his achievements into the background.

Keywords
[ES] Protoperiodismo; teoría del framing; Magallanes; atributos; Pigafetta; Francisco Albo
[EN] Proto-journalism; framing theory; Magallanes; attributes; Pigafetta; Francisco Albo

Contents
[ES] 1. Introducción: contexto histórico. 2. Método: la teoría del framing y el protoperiodismo. 3. Los diarios, análisis a la luz del framing. 3.1 El diario de Pigaffeta. 3.2 El Derrotero de Albo. 4.  Discusión y conclusiones. 5. Bibliografía.
[EN] 1. Introduction: historic context. 2. Method: framing theory and protojournalism. 3. The logbooks: analysis at the light of framing. 3.1. Pigafetta’s logbook. 3.2. Albo’s Derrotero. 4. Results and conclusions. 5. References.

Translation by AJE, American Journal Experts

[ Investigación ]

| w | metadatos | Fichero pdf para imprimir | Presentación dinámica - ISSUU | Artículo acogido a Creative Commons | Referencias |
XML |
| Serie de ficheros para e-books | mobi | htmlz + lit + lrf + pdb + pmlz + rb + snb + tcr + txtz |

1. Introducción: contexto histórico

“La verdadera conquista empezó a partir de los viajes de Magallanes, que enseñó cómo era el mundo, y de Hernán Cortés, que empezó a recorrerlo” (Soler, 2015). Sin embargo, ¿qué pasaría si no nos la hubieran contado? ¿Qué visión de aquello tendríamos sin los testimonios escritos sobre el viaje de la primera Vuelta al Mundo?

Desde el primer viaje de Colón a América y hasta la hazaña magallánica que proponía el camino transoceánico pasan 27 años.  Durante este periodo la idea de alcanzar las Indias pasó de ser un objetivo primordial a quedar casi relegada, puesto que, hecha patente la realidad de que se habían descubierto nuevas tierras que no estaban en los mapas conocidos, los esfuerzos y recursos, especialmente los económicos, se centran en sucesivos viajes que abren, poco a poco, el nuevo mundo para Occidente. 

Son tiempos convulsos en los que la lucha por la hegemonía europea supone un coste extraordinario para las coronas. Del mismo modo, los conflictos internos en cada reinado engrosan las necesidades militares y de orden público, así como administrativo. En el caso de España, Carlos I deberá enfrentarse, entre otros asuntos, al desorden que provocan comuneros, afrentados por la corona y el séquito flamenco del rey, y germanías, donde la nobleza teme mermar su poder por las revueltas de los gremios locales. Mientras, en Europa, el legado Habsburgo de Carlos requería el voto de los príncipes electores y en esta carrera no estaba solo, pues el trono más importante del viejo continente también era pretendido por el rey de Francia, Francisco I (Armillas, 2007).

Estos enfrentamientos y disputas implicaban necesidades de hombres, armas, embarcaciones, traslados y movimientos de tropas, sobornos, etc.  Los viajes a las recientes tierras descubiertas eran imprescindibles para obtener el patrimonio necesario que le permitiera a Carlos I alcanzar el título de Sacra Católica Cesarea Magestad y la idea de Universitas Christiana, para paliar las amenazas protestantes contra la Iglesia Católica desde el interior del continente y frenar a las tropas otomanas de los infieles turcos que acechan por el este. Entonces la idea de mundo de unos se une a la idea de lucro de otros (Soler, 2015)

Fernando de Magallanes, veterano de expediciones hacia la Especiería y que había “rodeado el cabo cuatro veces, dos por Occidente y dos por Oriente” (Zweig, 1945), partió con 5 naos y 270 hombres en ese clima de inestabilidad política y social. Sin embargo, las circunstancias le resultan propicias para que la corte española se hiciera cargo de la expedición tras la negativa obtenida de su propio rey, Manuel I de Portugal. El enfrentamiento entre el monarca lusitano y el navegante llega a que este pierda la nacionalidad, así como todos sus títulos de caballero (Zweig, 1945). No obstante, como apunta Soler (2015), era una práctica habitual el hecho de que militares y marinos pasaran al servicio de una corona que no fuera la suya.  Esto, junto a las necesidades que requiere la pesada corona de Carlos, beneficia las relaciones entre el monarca español y el navegante portugués que, si bien tienen distinta naturaleza, a ambos les resultará de lo más provechoso colaborar. La llegada a las Indias por nuevas rutas inexploradas ahorraría los gastos arancelarios que exigen los viajes por el itinerario habitual, además de traer nuevas riquezas. Las especias, tan valiosas como el oro, excitaban la codicia de los comerciantes, gobernantes y aventureros, (Varona y Herrero-Diz, 2018). No es de extrañar, por tanto, que la corona española financiara tan cara expedición, pero con un expectante y sustancial retorno de inversión.

El 10 de agosto de 1519 la flota parte de Sevilla. Las dificultades y penurias pasan factura a la expedición que termina el viaje con 18 supervivientesentre los que no se encuentra Magallanes, pero sí dos personajes cruciales que harán de este viaje un testimonio perdurable para la Humanidad. Serán los cronistas Antonio Pigafetta, el cual recogerá los detalles del viaje en su obra Relación del primer viaje alrededor del mundo y Francisco Albo, el piloto que partió en la nao Trinidad y regresa en la Victoria habiendo anotado todos los datos de coordenadas geográficas, avatares climatológicos y las características y riquezas de las tierras descubiertas en su cuaderno de bitácora: Derrotero del Viaje de Fernando de Magallanes en demanda del Estrecho, desde el paraje del Cabo de San Agustín.
La hipótesis principal que se formula en esta investigación sostiene que la cobertura informativa de la publicación de Pigafetta y del diario de Francisco Albo sobre la figura de Magallanes y su epopeya marítima divergen tanto en el enfoque que utilizan para narrar los hechos como en el nivel de detalle que ofrecen en sus informaciones.

Se trata aquí, por tanto, de determinar cómo se presenta al público la figura de Magallanes a través de estas narraciones emparentadas con la crónica de Indias y las relaciones de raíz medieval. Son textos que en ocasiones mezclan lo real con lo inventado y que tienen intenciones claras. Igual que Margueritte Cattan (2017) reflexiona sobre la metamorfosis que experimenta el mito de Magallanes desde que es creado hasta que supera y sustituye al propio hombre, podemos aplicar esta visión al propio descubrimiento de manera que podamos distinguir la gesta mítica del hecho histórico.

Se trata, de alguna forma, de una evidencia muy primitiva de la teoría de la Agenda Setting: hasta las expresiones mediáticas más rudimentarias buscaban influir en la opinión pública al determinar los atributos y características que conceden a un asunto. Porque, si partimos de un hecho histórico basado en textos contemporáneos al propio hecho en sí, debemos tener en cuenta qué es verdad y cómo lo han adaptado -ya el propio Colón, en su primer viaje, mantuvo su idea de haber visto las naves del Gran Kan y rastros de civilización china-. Por su parte, Vasco de Gama y Gaspar da Gama hicieron la descripción de su viaje más para el deleite de los oídos y deseos del Rey Manuel I que en honor a la verdad (Soler, 2015).

Siguiendo esta conjetura, el objetivo principal del presente estudio se centra en analizar las cualidades y atributos que los diarios de Pigafetta y de Francisco Albo utilizan para describir la figura de Magallanes. El propósito es comprender la divergencia informativa que existe entre la noticia publicada por Francisco Albo, en 1522 -de datos precisos y minuciosos que crea una concreta situación de espacio y tiempo del viaje, pero más sintética y técnica y con escasa narrativa- y el relato de Pigafetta, en 1536- mucho más descriptivo, etnológico y épico y centrado en la figura de Magallanes: “Estaba obsesionado con él, era como un padre”, según recogen Varona y Herrero-Diz (2018).
En tanto que, en este estudio, se considera que ambos diarios son manifestaciones informativas del fenómeno del protoperiodismo, se ha estimado apropiado recurrir a la metodología cualitativa de análisis de framing para examinar los encuadres que se utilizan en cada noticia y reflexionar sobre cómo esos frames pueden condicionar la percepción de los lectores (Entman, 1993).

De este modo, la justificación y factibilidad de este estudio queda avalada por su “conveniencia” (Del Río & Velázquez, 2005), es decir, en esta investigación, se busca aportar nuevas perspectivas que pormenoricen el fenómeno del protoperiodismo en la época de Magallanes. Por ello, el presente artículo adquiere un carácter descriptivo, ya que, siguiendo la propuesta de Del Río & Velázquez (2005), busca definir y detallar el comportamiento de un fenómeno en concreto: el establecimiento de la Agenda Setting de publicaciones pioneras del protoperiodismo.
Emilio Castelar (1988), en el epílogo de “Historia del descubrimiento de América” hace referencia a la importancia de los textos que Cristóbal Colón toma como referencia para realizar su viaje. Ya fuera por la herencia oral o escrita, el almirante basó el hecho de una tierra esférica en narraciones anteriores a Cristo,  como son las letras clásicas, la literatura oriental –el texto de Iaijis, que partió de Córdoba y “engolfose por el mar de las Tinieblas” (Castelar, 1988) hasta que volvieron después de mucho tiempo llenos de riquezas–  e incluso en la Biblia, donde entendía que en muchos de los textos sagrados de los hebreos se mostraba la intención de llevar a Dios “hacia Occidente” (Castelar, 1988). En la biografía atribuida a su propio hijo, Historia del almirante, se narra cómo Colón muestra en sus escritos anotaciones sobre los textos de Aristóteles, Séneca, Plinio, Ptolomeo, etc. (Rumeu,1971)

Del mismo modo, el descubridor dejó un fecundo legado escrito sobre sus viajes manifiesto en diarios, epístolas, apuntes, libros y un sinfín de documentación que servirán como el testimonio pionero de un nuevo género narrativo tan importante que terminará por ser auspiciado por la propia Corona bajo títulos como el de “Cronista y cosmógrafo mayor de los estados y reinos de las Indias, islas y tierra firme del mar océano” en 1571 (Domingo, 2007).

Por tanto, podemos decir que los viajes transoceánicos que hacen surgir una plétora de cronistas - “cronistas y cronistas-historiadores e historiadores generales”- configurarán una verdadera historiografía indiana (Domingo, 2007).

No obstante, para continuar, deberíamos hacer distinguida apreciación entre los narradores de las expediciones, diferenciándolos en dos grupos: aquellos que basarán el relato en fuentes, es decir, en otros que vivieron los hechos, como Pedro Mártir de Anglería y Francisco López de Gómara o Juan Ginés de Sepúlveda, y un segundo grupo que sí zarpará a las Indias para detallar, desde una perspectiva en primera persona, las vivencias, descubrimientos y situaciones que se dieron durante la expedición. Entre ellos destacan Gonzalo Fernández de Oviedo, el padre dominico Bartolomé de las Casas, el antropólogo jesuita José de Acosta y el propio Pigafetta, qué será nombrado cronista oficial del viaje de Magallanes.

2. Método: la teoría del framing y el protoperiodismo

Con el fin de alcanzar los objetivos propuestos en esta investigación, se ha considerado conveniente recurrir a la metodología cualitativa de análisis de framing de las noticias publicadas en los diarios de Pigafetta y de Francisco Albo sobre la figura de Magallanes y su rol en la expedición. Dadas las condiciones de la época, la información recogida en estos diarios no pudo publicarse hasta años después del acontecimiento. El diario de Francisco Albo salió a la luz en 1522, una vez que el propio Francisco Albo volvió de la expedición Magallanes-Elcano. En cambio, el diario de Pigafetta se publicó oficialmente en 1536 bajo el título Relazione del primo viaggio in torno al mondo.

Los estudios de frames o marcos de referencia de Erving Goffman (1974) han ido alcanzando un significativo protagonismo en el campo de la comunicación. “Tras un desarrollo irregular, limitado y muy diversificado, finalmente estos estudios han adquirido un espacio científico propio reconocible” (López Rabadán, 2010: 237). En la actualidad, los análisis de framing se han popularizado y consolidado, en el escenario científico, como consecuencia del progresivo y vehemente avance de investigaciones de referencia (Gandy & Grant, 2001; D’Angelo, 2002; Tewksbury & Scheufele, 2007; Matthes & Kohting, 2008; Vicente & López, 2009; Brüggemann & D’Angelo, 2018; Busby, Flynn & Druckman, 2018).  No obstante, estos estudios de framing todavía resultan dispersos y urge consolidar una episteme compartida que otorgue mayor coherencia teórica y empírica a estos análisis mediáticos (D’Angelo, 2002; Tewksbury & Scheufele, 2007; López Rabadán, 2010).

En cualquier caso, el propósito del análisis cualitativo que se plantea en esta investigación se centra en identificar los frames del discurso periodístico de los diarios de Pigafetta y de Francisco Albo desde una aproximación inductiva. El análisis de encuadres noticiosos mediante aproximación inductiva se centra en examinar las noticias “desde un punto de vista abierto y se intenta revelar el conjunto de posibles encuadres, sin tener prefijados de antemano un número determinado de ellos. Es decir, los encuadres afloran del análisis y no son marcados por el investigador desde un principio” (Igartua & Humanes, 2004: 257).

Entman (1993: 52) argumenta que estos encuadres deben entenderse como la acción de seleccionar “algunos aspectos de la realidad percibida y hacerlos más prominentes en un texto comunicativo, de manera que promuevan definiciones particulares de los problemas, interpretaciones causales, evaluaciones morales y/o recomendaciones para el tratamiento del asunto descrito”. De esta forma, como sostiene Takeshita (1997), el framing es similar al segundo nivel de la Agenda Setting -dimensión sustantiva y afectiva-, ya que “los medios resaltan o esconden atributos de las cuestiones con el subsiguiente impacto en la agenda pública y también, a la idea del gatekeeping. Esta visión del framing concibe la ‘definición de la realidad’ como una cuestión de selección” (Sádaba, 2001: 165).

En este sentido, tras estudiar la organización semántica (Miller & Riechert, 2001) de las palabras asociadas con Magallanes, se han identificado un total de 3 tipos de encuadres:

Encuadre 1.- Funciones: alude a las responsabilidades que adquiere Magallanes durante el viaje, así como en detallar las consecuencias que devienen de sus acciones.

Encuadre 2.- Héroe-antihéroe: alude a los atributos que divinizan o demonizan la figura de Magallanes.

Encuadre 3.- El viaje: alude a la experiencia personal que vivieron Pigafetta y de Francisco Albo durante su travesía.

Una vez establecido este estudio de encuadres, se busca concretar, además, si existen mecanismos de propaganda en los diarios de Pigafetta y de Francisco Albo. Los mecanismos de persuasión que se buscan en esta narración se dividen en:

• Técnica de simplificación o enemigo único: la propaganda tiende a la simplicidad. Esta necesidad de precisar y resumir busca transmitir una única idea o slogan, un único símbolo e individualizar al adversario en un único enemigo.

• Técnica de exageración o desfiguración: se centra en resaltar cualquier información que le es favorable, utiliza citas fuera de su contexto y convierte cualquier hecho anecdótico desfavorable en una grave amenaza.

• Técnica de orquestación: la buena propaganda se centra en la repetición y persistencia incesante en los temas principales. Estas ideas deben presentarse incansablemente desde diferentes perspectivas -ya que la simple repetición aburriría pronto a la audiencia-, pero siempre insistiendo sobre el mismo tema central.

• Técnica de transfusión: la propaganda no surge desde la nada ni intenta imponer cualquier idea en cualquier momento: por lo general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

• Técnica de la unanimidad y contagio: se centra en convencer a la masa de que esa idea es compartida por " todo el mundo" y se crea así una falsa ilusión de unanimidad. Otra técnica de contagio es reunir a diversos adversarios como un único individuo, como una única categoría individualizada.

• Maniqueísmo: presentar al enemigo como una fuerza negativa, débil e, incluso, perversa para el bienestar social, mientras que las ideas que se defienden en la propaganda son necesarias, buenas y deben predominar para fortalecer a la comunidad.

3. Los diarios, análisis a la luz del framing

Tras someter los diarios de ambos autores al análisis propuesto por la teoría del framing, encontramos que los principales resultados obtenidos revelan que existe una diferencia significativa de enfoques entre los diarios de Pigafetta y de Francisco Albo cuando referencian la figura de Magallanes durante el viaje por el Pacífico.

Por un lado, se ha constatado que, en el diario de Pigafetta, se utiliza un enfoque y unos atributos que ensalzan la figura de Magallanes y mitifican la experiencia positiva de su viaje. En este sentido, atendiendo a la teoría de framing, se resaltan los siguientes resultados:

3.1 El diario de Pigaffeta

Encuadre 1.- Funciones: En su texto, Pigafetta recurre a diversos atributos para describir las responsabilidades y de Magallanes como comandante de la expedición. La figura de Magallanes es una figura de autoridad que toma una serie de decisiones e impone determinadas normas con el propósito de garantizar la armonía social en el barco. Las expresiones más destacadas en este encuadre son: «dictó algunos reglamentos, tanto para las señales como para la disciplina», «su nave siempre debía preceder a las demás», «el jefe determinó que toda la tripulación se confesase, prohibiendo en absoluto que se embarcase mujer alguna en la escuadra».

Sin embargo, la figura de Magallanes también se relaciona con el rol de líder bondadoso que sabe negociar con mercaderes y que busca el bien para su tripulación: «realizamos aquí excelentes negociaciones», «aquí fue donde el comandante en jefe quiso al día siguiente desembarcar para hacer aguada con más seguridad y gozar de algún reposo después de un tan largo y penoso viaje», «el comandante les invitó, a su vez, a que pasasen a bordo de su nave, donde les hizo ver todo lo que podía sorprenderles por la novedad», «el comandante prohibió que se mostrase demasiada estimación por el oro, sin cuya orden cada marinero habría vendido todo lo que poseía para procurarse este metal, lo que habría arruinado para siempre nuestro comercio».

Encuadre 2.- Héroe-antihéroe: los atributos que utiliza Pigafetta resaltan la figura heroica de Magallanes. Las expresiones más evidentes de esta divinización son «gentilhombre portugués», «comendador de la Orden de Santiago de la Spata», «más de una vez ha surcado con gloria el Océano», «este hombre, tan hábil como valeroso, sabía que era necesario pasar por un estrecho muy oculto». Además, también lo define, de una manera indirecta, como un valiente e intrépido navegante, ya que había decidido «emprender un largo viaje por el Océano, donde los vientos soplan con furor y donde las tempestades son muy frecuentes». Ante este inhóspito panorama, Magallanes se presentó como el héroe que «había resuelto también abrirse un camino que ningún navegante había conocido hasta entonces».

De igual forma, como todo héroe, Magallanes también encontró enemigos durante su periplo; según Pigafetta, estos adversarios eran los comandantes españoles de las otras cuatro naves -que se encontraban bajo la autoridad de Magallanes-, ya que ellos eran españoles y Magallanes, portugués. Durante la travesía, los enemigos se rebelaron: «habíamos apenas fondeado en este puerto cuando los capitanes de las otras cuatro naves formaron un complot para matar al comandante en jefe». Sin embargo, cuando se descubrió el complot, se decidió ajusticiar a los amotinados con la muerte, pero Magallanes se mostró como un héroe piadoso y compasivo «que no osaba quitarle la vida» al cuarto insurrecto, así que «lo arrojó de la escuadra y lo abandonó en la tierra de los patagones».

Ahora bien, cabe destacar que, en este contexto concreto, el atributo de héroe no solo está vinculado con encuadres sobre la personalidad de Magallanes, sino que también está asociado con la ideología religiosa: el héroe no solo es un valiente ídolo, sino que debe actuar también como un cristiano devoto, un creyente incansable que intenta difundir y hacer llegar el cristianismo a aquellas poblaciones que permanecen en el ostracismo y viven en pecado porque adulan a falsas deidades: «plantamos una cruz en la cumbre de una montaña vecina, que llamamos Montecristo, y tomamos posesión de esta tierra en nombre del rey de España», «antes de abandonar este sitio, dispuso el comandante que todos se confesasen y comulgasen como buenos cristianos», «el comandante bajaba a tierra todos los días para oír misa, a la cual concurrían también muchos de los nuevos cristianos, a quienes se hacía una especie de catecismo y se les explicaban algunas de las verdades de nuestra religión», «habiendo oído esto el comandante y animado de santo celo, dijo que si tenían verdadera fe en Jesucristo, quemasen todos sus ídolos e hiciesen bautizar al enfermo», «el capitán especialmente tributó gracias a Dios».

En última instancia, al igual que ocurre en el argumento de las novelas épicas, la figura de Magallanes, como héroe del viaje, se enaltece con su muerte: «un isleño logró al fin dar con el extremo de su lanza en la frente del capitán, quien, furioso, le atravesó con la suya, dejándosela en el cuerpo», «así fue cómo pereció nuestro guía, nuestra lumbrera y nuestro sostén. Cuando cayó y se vio rendido por los enemigos, se volvió varias veces hacia nosotros para ver si habíamos podido salvarnos», «fue así como debimos la salvación a nuestro comandante», «la gloria de Magallanes sobrevivirá a su muerte», «estaba adornado de todas las virtudes, mostrando siempre una constancia inquebrantable en medio de las más terribles adversidades», «a bordo se condenaba a privaciones más grandes que cualquiera de los de la tripulación», «versado como ninguno en el conocimiento de las cartas náuticas, poseía a la perfección el arte de la navegación, como lo probó dando la vuelta al mundo, que nadie antes que él había osado tentar».

El fallecimiento del héroe siempre supone una desgracia que ocurre durante un acto denodado del héroe durante una contienda; desde una perspectiva literaria, esta muerte representa también un punto de inflexión en el relato. Pigafetta continúa con la narración del viaje --donde describe también el regreso de los supervivientes a Sevilla--, pero establece un significativo punto y aparte en el contenido porque, aunque el viaje prosigue para el resto de la tripulación, el héroe ya no les acompaña y eso aviva el sentimiento de fracaso: «siguiendo nuestra derrota, arribamos a una isla que se llama Butuán».

Encuadre 3.- El viaje: los atributos relacionados con el viaje resaltan la cautivadora experiencia de Pigafetta como observador del navío. Estos enfoques aduladores se presentan, sobre todo, al principio de la publicación de Pigafetta con expresiones como «las cosas maravillosas que he visto», «he sido feliz», «navegando por el Océano se observan cosas admirables», «atrevido proyecto», «todos lloramos de alegría».

Aunque, posteriormente, Pigafetta fue introduciendo algunos atributos y enfoques menos gentiles en su discurso para enfatizar el riesgo que suponía haberse embarcado en un viaje tan pionero: «para no correr riesgo alguno, debe navegarse en este paraje con alta marea y ayuda de pilotos», «aquí es donde habitan los caníbales, es decir, los que comen carne humana [...] Aquí fue donde Juan de Solís, que andaba como nosotros descubriendo nuevas tierras, fue comido con sesenta hombres de su tripulación por los caníbales, en quienes se había confiado demasiado», «en medio de estas islas experimentamos una tormenta terrible», «este estrecho está limitado por montañas muy elevadas y cubiertas de nieve, y es también muy profundo», «navegamos durante el espacio de tres meses y veinte días, sin probar ni un alimento fresco», «el agua que nos veíamos obligados a beber estaba igualmente podrida y hedionda», «nuestra mayor desgracia era vernos atacados de una especie de enfermedad que hacía hincharse las encías hasta el extremo de sobrepasar los dientes en ambas mandíbulas, haciendo que los enfermos no pudiesen tomar ningún alimento», «el lunes santo, 25 de marzo, me encontré en el mayor peligro».

No obstante, esta visión apocalíptica se aprecia de una forma sutil en el relato, ya que Pigafetta pretendía resaltar las bondades del viaje, de los nuevos descubrimientos que presenciaron y de las nuevas experiencias que vivieron en cada isla en la que desembocaban: «Nos contaron de esta isla un fenómeno singular, que en ella jamás llueve», «durante los días serenos y de calma, nadaban cerca de nuestra nave grandes peces llamados tiburones», «hemos visto aves de diferentes especies: algunas parecía que no tenían cola; otras no hacen nidos, porque carecen de patas», «he visto también pescados que vuelan», «los isleños se familiarizaron bastante con nosotros».

3.2 El Derrotero de Albo

Por otro lado, el análisis del llamado Derrotero de Francisco Albo es el otro texto que se conserva de un superviviente de la expedición de Magallanes. Como visión del viaje, presenta notables diferencias con la relación de Pigafetta. Albo era un piloto que inició el viaje en la Trinidad, la nao capitana que mandaba Magallanes, y lo completó, lógicamente, a bordo de la Victoria de Elcano. Su texto no es una narración del viaje al estilo de la que elabora el cronista italiano, sino que tiene más de cuaderno de bitácora, de diario de navegación. Sin embargo, entre los registros de la posición del barco y las diferentes vicisitudes del viaje, Albo consigna hechos que tienen que ver con el comportamiento de los expedicionarios, sus actividades y actitudes y, por supuesto, con los hechos de Magallanes.

De alguna forma, Albo también hace su propia crónica. Deslizadas entre los comentarios técnicos, va dejando noticia -o protonoticia- de lo que sucedió y atestiguó. Aplicando las técnicas el framing, podemos también analizar el encuadre de las funciones que Albo atribuye a Fernando de Magallanes. Sin embargo, de nuevo a diferencia de Pigafetta, los casos son pocos y hay que saber entenderlos en el contexto de un piloto que comenta lo que hace su capitán y no se atreve muchas veces a criticar sus actos o a consignar hechos polémicos.

Encuadre 1.- Funciones. Atendiendo a las funciones de Magallanes, hay varias referencias a su inclinación por el comercio con las gentes de las tierras que visita la expedición. Por ejemplo, al tocar Brasil, señala que «en la dicha bahía hay buena gente y mucha, y van desnudos, y contratan con anzuelos, espejos y cascabeles por cosas de comer». Es de las pocas veces que hace referencia a estas técnicas de mercadeo, con lo que subraya su importancia para la expedición y, por ende, para su capitán general.

También incide Albo en describir las funciones de Magallanes como conquistador. Por ejemplo, el 16 de marzo de 1521, tras encontrar una isla llamada Mazava, consigna que «Allí pusimos una cruz encima de un monte». Remarca así el carácter de Magallanes como agente difusor del cristianismo, algo que encontramos en más puntos: al llegar a Subu, anota que «el Rey y la Reina de allí, con mucha gente, se hicieron cristianos con buena voluntad», otro triunfo para la cristiandad que atribuir a Magallanes y su empresa.

Algunas fechas después vuelve a marcar el carácter doblemente conquistador y mercantil de la expedición de Magallanes: «hasta un pueblo Laocao, y allí hicimos paces, y eran moros, y fuimos a otro pueblo que es de cafres, y allí mercamos mucho arroz y así nos avituallamos muy bien». Es muy interesante cómo subraya Albo que “allí hicimos paces”, dando a Magallanes ese carácter de descubridor y hombre de paz que lleva el imperio español y la fe cristiana a nuevos territorios. Lo repetirá más veces: «entre Mare y Tedori [Tidore], en la cual surgimos, y allí fuimos muy bien recibidos e hicimos muy buenas paces. Hicimos casa en tierra para contratar con ellos, y así estuvimos muchos días, hasta que cargamos».

Encuadre 2.- Héroe-antihéroe. Hay ejemplos interesantes sobre la percepción que Albo tiene de Magallanes como líder y héroe. Encontramos uno en enero de 1520, cuando relata lo sucedido en la exploración de lo que hoy se conoce como Río de la Plata y por algún tiempo fue el Río de Solís. Magallanes estaba convencido de que era el paso al Mar del Sur, pero se da de bruces con la realidad de que, lejos de ser un paso, aquella extensión de agua era, efectivamente, un río. Albo explica que, mientras uno de los barcos exploraba el Río de la Plata, «en este tiempo íbamos otras dos naos a la parte del Sur, a ver si había pasaje para pasar [al Mar del Sur], y ellos fueron en espacio de dos días, y allí fue el capitán general y hallaron tierra al Sursudoeste, lejos de nosotros 20 leguas, y estuvieron [tardaron] en venir 4 días».

Con sutileza, Albo habla de las mentiras de Magallanes como explorador: envía una nao a recorrer lo que aseguraba que era el paso, pero al mismo tiempo envía otras hacia el sur. Es decir, Albo sugiere que Magallanes no se fía de sus propios conocimientos, los mismos que le habían valido para convencer a la Corte de Carlos V para que financiase la expedición y que en ese momento se demuestran erróneos. Albo, con sus neutras anotaciones técnicas, acusa claramente a Magallanes de haber mentido.

Poco después tiene lugar el motín de Puerto San Julián, donde buena parte de los capitanes se subleva contra Magallanes, que logra sofocar la rebelión, ajusticia a algunos de sus cabecillas y, según algunas fuentes, intenta hacer un escarmiento aún más cruel. Sorprendentemente, Albo no registra nada en su ‘Derrotero’. Cabe preguntarse por qué creyó que esos sucesos no eran dignos de ser contados. Es posible que tratara de defender a Magallanes, que era su capitán general. Es posible que al estar él mismo enrolado en la nao del portugués, se mantuviera fiel y eso lo hiciera sospechoso a los ojos de otros comandantes españoles. Quizá nunca se sepa: lo cierto es que Albo dedica espacio y tiempo en su texto a explicar cómo era la Bahía de San Julián y las gentes que allí encontraron, pero no dice nada del motín ni de su resolución.

Sí se explaya Albo al narrar en octubre de 1520 el descubrimiento de lo que llamaron Estrecho de Todos los Santos, hoy de Magallanes, que a la postre daría renombre para siempre al líder de la expedición. Incluso en la prosa técnica y muy aséptica de Francisco Albo palpita cierta emoción al señalar cómo «desembocando de este estrecho, vuelve la costa al Norte, y a la mano izquierda vimos un cabo con una isla y le pusimos nombre, Cabo Hermoso y Cabo Deseado». Es el momento cumbre de la vida de Magallanes y la constatación de que, a pesar del error del Río de la Plata, tenía razón: había un paso hacia el Mar del Sur.

Pero de nuevo encontramos silencio sobre la muerte de Magallanes en la isla de Mactán. Una vez más se escapan los motivos de Albo para obviar un hecho de semejante trascendencia, pero quizá tenga que ver con la protección de la figura del héroe. Magallanes comete errores muy graves que le cuestan la vida y es posible que Albo no quiera subrayar ese proceder poco airoso del capitán general.

Encuadre 3. El viaje. Si para los otros encuadres tenemos que leer casi entre líneas a Francisco Albo, en este que dedicamos a analizar su visión del viaje sucede lo contrario: abundan los ejemplos. Como piloto experimentado que es, Albo consigna sobre todo mensajes destinados a otros navegantes que surquen las aguas que explora. Muchos son de advertencia y nos permiten conocer las dificultades y riesgos que afrontaban las naves de Magallanes. Queda patente cuando dice, por ejemplo, que costeando Patagonia iban «en derecho de los bajos, donde la Victoria dio muchas culadas», o, frente a Brasil: «En dichos Brasil y San Tomé hay muchos ríos y puertos, y viniendo por costa unas 6 leguas, hay muchos bajíos». Parecidos comentarios hacen al surcar lo que sería el Estrecho de Magallanes: «el cual hay muchos bajíos» y «guardaos de unas bajas antes tres leguas de la boca»; y también cuando exploran las Filipinas y señala que «en este camino y de luengo de Poluan hay muchos bajos».

A lo largo de todo el relato se van dejando caer noticias sobre las penalidades que afrontan los marinos. Estas referencias menudean sobre todo en las páginas correspondientes a 1522, cuando ya la expedición estaba muy agotada. En mayo señala que «hicimos vela y fuimos de luengo de costa por hallar algún puerto para surgir y tomar refresco para la gente, que estaban los más dolientes, el cual no hallamos». Más tarde, cuando escapan de Cabo Verde, apunta: «nos fuimos con 22 hombres, dolientes y sanos», lo que ya muestra el estado lamentable en que está la tripulación. En ese momento, también da cuenta de los peligros que afrontaron al tratar de librarse de la persecución de los portugueses: «y vino una barca y dijo que nos rindiésemos, que nos querían enviar con la nao que venía de las Indias, y que meterían de su gente en nuestra nao».

Otras veces, en cambio, anota que el camino es fácil: «en 4 leguas a la mar hallamos fondo de 25 brazas, limpio», «la Isla de la Gada, que es deshabitada, y allí nos fornecimos [proveímos] de agua y leña, y es muy limpia de bajos». Como vemos en esa cita, también da cuenta de los lugares donde se puede hacer aguada y aprovisionar las naves. Lo indica en la desembocadura del río Santa Cruz: «allí pescamos muchos peces e hicimos agua y leña»; en la isla de Mare: «y allí tomamos leña para quemar» o isla de Palawan «por haber mantenimientos de arroz, porque hay mucho en aquella isla, y cargan muchos navíos para otras partes».

También hace referencias a las riquezas que encuentran en los lugares que van encontrando. Por supuesto, señala dónde están las valiosas especias que han ido buscando: «Las islas de los Malucos son estas: Ternate, Tidore, Mare, Notil, Maquian, Bachian y Gilolo. Estas son todas las que tienen clavo, y algunas, nueces moscadas» o «Burnei [Borneo] es una isla grande y hay en ella canela, mirabolanis [mirobálanos] y canfora». Pero también habla de otras riquezas, como el oro en la exploración de Filipinas: «de allí nos mostraron 3 islas a la parte del Oessudoeste, y dicen que hay mucho oro» y «la cual se llama Baybay [Leyte], y dicen que hay en ella mucho oro».

Junto a sus noticias, va dejando Albo otras igualmente relevantes: presencia y dirección de las corrientes, nombres de los lugares –muchos de ellos, nombrados por primera vez para Occidente-, y detalles sobre asuntos como las embarcaciones que usan en los lugares que recorren: «tenían las velas de estera, hechas en triángulo, y andaban por ambas partes».

4. Discusión y conclusiones

Nuestra investigación se proponía analizar los encuadres y atributos que los diarios de Pigafetta y de Francisco Albo utilizan para describir la figura de Magallanes y, de esa forma, comprender la divergencia informativa que existe entre la noticia publicada por Francisco Albo y el texto de Pigafetta.

En este sentido, encontramos que el hecho de utilizar o descartar una serie de atributos en cada encuadre genera que la opinión pública se forje una idea u otra sobre Magallanes: dependiendo del diario que lea el individuo, se creará en su mente una imagen positiva o negativa de Magallanes.

En el diario de Pigafetta, el encuadre más utilizado fue el del «héroe», lo que coincide con lo señalado por autores como Cattán (2018: 550), quien sostiene que los personajes históricos que son “heroizados” suelen convertirse también en protagonistas de su propio mito (Raglan, 1936; Campbell, 1949), como así ocurre en manuscritos como las de Barros Arana (1830), donde también se idealiza la figura de Magallanes. En nuestro análisis se evidencia cómo Pigafetta crea esa imagen heroica recurriendo a dos mecanismos de persuasión: la ‘técnica de simplificación o enemigo único’ y la ‘técnica de exageración o desfiguración’.

Por un lado, al emplear la ‘técnica de simplificación o enemigo único’, Pigafetta utiliza ciertos atributos relacionados con las condiciones adversas a las que se tuvo que enfrentar Magallanes -el mal tiempo, los motines, los comandantes españoles como principales adversarios, etc.- como estrategia para poder transmitir la única idea de que, a pesar de todos los infortunios, Magallanes fue el héroe del viaje y un comandante jefe encomiable. Así, en nuestro análisis, y a la luz de la teoría del framing, hemos visto cómo se utilizan una serie de expresiones y atributos -como, por ejemplo, «gentilhombre portugués», «comendador de la Orden de Santiago de la Spata», «más de una vez ha surcado con gloria el Océano» o «este hombre, tan hábil como valeroso, sabía que era necesario pasar por un estrecho muy oculto»- para ensalzar el comportamiento de Magallanes y presentarlo como el artífice de los logros de la expedición, a pesar de los avatares y dificultades que tuvo que afrontar.

Por otro lado, los resultados muestran que Pigafetta también aplica la ‘técnica de exageración o desfiguración’, ya que, en la narración del diario, se busca intencionadamente resaltar cualquier rasgo, característica o actitud como un dato positivo y, a su vez, convierte los datos negativos en minúsculos contratiempos que sirven para evidenciar el ímpetu de superación y el carácter heroico de Magallanes; por ejemplo, cuando se descubrió que algunos miembros de la tripulación habían gestado un complot contra su capitán, se decidió ajusticiar a los amotinados con la muerte, pero Magallanes se mostró como un héroe piadoso y compasivo «que no osaba quitarle la vida» al cuarto insurrecto, así que «lo arrojó de la escuadra y lo abandonó en la tierra de los patagones».

En el caso de Francisco Albo, si bien la naturaleza del texto es diferente, los resultados apuntan que el encuadre más utilizado fue el del «viaje» con atributos como, por ejemplo, «en dichos Brasil y San Tomé hay muchos ríos y puertos, y viniendo por costa unas 6 leguas, hay muchos bajíos» o «hicimos vela y fuimos de luengo de costa por hallar algún puerto para surgir y tomar refresco para la gente, que estaban los más dolientes, el cual no hallamos». En el registro de este piloto, la importancia la tiene la propia expedición, los lugares que encuentran y las rutas o derroteros por los que los alcanzan. Eso supone acallar deliberadamente a Magallanes, que pasa a un papel realmente secundario en el diario de Albo. De hecho, la divergencia en la forma de contar lo sucedido es tan grande que no podemos por menos que estar de acuerdo Flores (2013: 5) cuando compara los textos de Pigafetta y Albo y señala que “da la impresión de que nos encontramos con dos expediciones diferentes”. Si bien se aprecia una evidente implicación emocional de Pigafetta, durante el relato de su viaje, con expresiones como «las cosas maravillosas que he visto», «he sido feliz», «navegando por el Océano se observan cosas admirables», «atrevido proyecto» o «todos lloramos de alegría»; Albo se muestra más aséptico e indiferente, como así se evidencia en los encuadres que utiliza para narrar el viaje: «en dichos Brasil y San Tomé hay muchos ríos y puertos, y viniendo por costa unas 6 leguas, hay muchos bajíos» o «y vino una barca y dijo que nos rindiésemos, que nos querían enviar con la nao que venía de las Indias, y que meterían de su gente en nuestra nao».

Es posible que Albo no quisiera dejar por escrito nada que le comprometiese ante Magallanes porque, como queda claro en el interrogatorio que se le hace a la vuelta del viaje, conocía con detalle lo que había pasado en los momentos más complejos de la expedición, como el motín de Puerto San Julián y la muerte de propio Magallanes. La técnica de la ‘simplificación’ parece, en este caso, dedicada al capitán general, cuyas acciones son unas veces criticadas, otras ignoradas y en pocos casos destacadas. De forma deliberada, Albo no quiso dar apenas importancia a lo que hizo el responsable máximo de la expedición durante el viaje. Esta perspectiva coincide con la planteada por Cattan (2018: 551), que señala cómo algunos de los cronistas que cuentan el viaje están en contra de Magallanes.

En todo caso, y a modo de conclusión, cabe señalar que los textos de Pigafetta y Albo permiten explorar la noción de noticia en un tiempo en el que los descubrimientos no dejaban de asombrar a Europa. Lejos todavía del periodismo que empieza a configurarse en el siglo XVIII, estos hombres y los cronistas de Indias informan a su manera, pero informan porque, y aquí coincidimos con Bravo (2015: 102), tienen una clara finalidad informativa y cabe, por tanto, hablar de protoperiodismo. Desarrollan esa actividad informativa, además, utilizando técnicas narrativas y recursos informativos que más tarde serán utilizados también por los periodistas de épocas más cercanas. Coincidimos así con Puerta (2011: 58) y con Ruiz (2015: 621) en señalar que en esas primitivas crónicas están los gérmenes del desarrollo de este género periodístico que es la noticia. Unos gérmenes bien visibles que prosperaron en el caldo de cultivo de una sociedad ya moderna y necesitada de saber más sobre su verdadera naturaleza y sobre los contornos de su propio mundo –aunque siendo conscientes de que la percepción de ese mundo varía según los encuadres que los periodistas utilizan, siguiendo la teoría del framing, para retratar la realidad-.

5. Bibliografía

JA Armillas Vicente (2007): “Descubrimiento y contacto con otros mundos”, en VVAA, Historia Moderna Universal (Coord., A Floristán Imízcoz). Barcelona: Ariel.

E Bravo García (2015): “La construcción de estereotipos en las crónicas de Indias”. Politeja: Journal of the Faculty of International and Political Studies of the Jagiellonian University, 38, pp.97-114.

D Barros Arana (1830). Vida i viajes de Hernando de Magallanes. Santiago de Chile: Imprenta Nacional

M Brüggemann & P D’Angelo (2018): “Defragmenting News Framing Research: Reconciling Generic and Issue-Specific Frames”, en VVAA, Doing News Framing Analysis II (Editor P D’Angelo). Nueva York: Routledge

E Busby, DJ Flynn & JN Druckman (2018): “Studying Framing Effects on Political Preferences. Existing Research and Lingering Questions”, en VV AA, Doing News Framing Analysis II (Editor P

D’Angelo). Nueva York: Routledge

J Campbell (1949): The Hero with a Thousand Faces. Princeton: Princeton University Press

E Castellar (1988): Historia del descubrimiento de América. Sevilla: Edisur S.C.A.

M Cattan (2018): “Fernando de Magallanes: la creación del mito del héroe”. Hipogrifo, 6(1), pp. 535-553.

P D’Angelo (2002): “News framing as a multiparadigmatic research program: a response to Entman”, Journal of Communication, 4(52), pp.870-888.

O Del-Río & T Velázquez (2005): “Planificación de la investigación en Comunicación: fases del proceso”, en VVAA, Investigar en Comunicación. Guía práctica de métodos y técnicas de investigación social en Comunicación (Coord., M

R Berganza Conde & J A Ruiz San Román). Madrid: McGraw Hill.

M Cuesta Domingo (2007): “Los cronistas oficiales de Indias. De López de Velasco a Céspedes del Castillo”.Revista Complutense de Historia de América, 33, pp.115-150.

RM Entman (1993): “Framing: Toward Clarification of a Fractured Paradigm”. Journal of Communication, 43(4), pp. 51-58.

OH Gandy & AE Grant (2001): Framing Public Life. Mahwah. Nueva Jersey: Lawrence Erlbaum
E Goffman (1974): Frame analysis. Los marcos de la experiencia. Madrid: CIS.

JJ Igartua & ML Humanes (2004). Teoría e investigación en comunicación social. Madrid: Editorial Síntesis.

MA Flores (2013): “Un mito del Estrecho de Magallanes”, en VVAA, El mar en la historia y en la cultura (Eds. A Morgado & J Rodríguez). Cádiz: Universidad de Cádiz.

P López Rabadán (2010): “Nuevas vías para el estudio del framing periodístico. La noción de estrategia de encuadre”. Estudios sobre el Mensaje Periodístico, 16, pp. 235-258

J Matthes & M Kohting (2008): “The content analysis of media frames: toward improving reliability and validity”, Journal of Communication, 2(58), pp.258-279.

MM Miller & BP Riechert (2001): “The spiral of opportunity and frame resonance. Mapping the issue cycle in news and public discourse”, en VVAA, Do the media govern? Politicians, voter and reporters in America (Eds. SD Reese, OH

Gandy & AE Grant). California: Sage

A Puerta (2011): “El periodismo narrativo o una manera de dejar huella de una sociedad en una época”. Anagramas: Rumbos y Sentidos de La Comunicación, 9(18), pp.47–60.

FRS Raglan (1936): The Hero. A Study in Tradition, Myth, and Drama. Westport: Greenwood Press

A Rumeu de Armas (1971): “Cristóbal Colón, cronista de las expediciones atlánticas”. Anuario de Estudios Atlánticos 1(17), pp.533-560.

J Ruiz Astiz (2015): “Negocio editorial y protoperiodismo en Navarra: estudio de la relación de sucesos impresa”. Príncipe de Viana, 76(262), pp.619–634.

T Sádaba (2001): “Origen, aplicación y límites de la “teoría del encuadre” (framing) en comunicación”. Communication & Society, 14(2).

I Soler (2015): El sueño del Rey. Viajes y mesianismo en el Renacimiento peninsular. Acantilado: Barcelona.

T Takeshita (1997): “Exploring the media's roles in defining reality: from issue-agenda setting to atrribute-agenda setting”, en VVAA, Communication and Democracy. Exploring The Intellectual frontiers in Agenda-Setting Theory (Eds. M Maxwell, DL Shaw. & D Weaver). Nueva Jersey: Lawrence Erlbaum Associates.

D Tewksbury & DA Scheufele (2007): “Special Issue on Framing, Agenda Setting, & Priming: Agendas for Theory and Research”, Journal of Communication, 1(57), pp.9-173.

D Varona & P Herrero-Diz (2018): “Verdad y propaganda en el legado escrito de la primera vuelta al mundo”. Revista de Occidente, 440, pp.7-16.

M Vicente & P López (2009): “Resultados de la investigación sobre framing: sólido avance internacional y arranque de la especialidad en España”, Zer. Revista de Estudios de Comunicación, 26(14), pp.13-34.

S Zweig (1945): Magallanes. Editorial Juventud: Barcelona.
Paper relacionado:

AI Ardèvol Abreu (2015): Framing o teoría del encuadre en comunicación. Orígenes, desarrollo y panorama actual en España. Revista Latina de Comunicación Social. 70. Pp. 424-450.

_____________________________________

CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO EN BIBLIOGRAFÍAS – HOW TO CITE THIS ARTICLE IN BIBLIOGRAPHIES / REFERENCES:

D Varona Aramburu, M Pérez-Escolar, G Sánchez Muñoz (2019): “Teoría del framing y protoperiodismo. Estudio de los atributos asociados a la figura de Magallanes en los diarios de Pigafetta y Francisco Albo”. Revista Latina de Comunicación Social, 74, pp. 734 a 747.
http://www.revistalatinacs.org/074paper/1354/37es.html
DOI: 10.4185/RLCS-2019-1354

- En el interior de un texto:
D Varona Aramburu, M Pérez-Escolar, G Sánchez Muñoz (2019: 734 a 747) …
o
…D Varona Aramburu et al, 2019 (734 a 747) …

Artículo recibido el 30 de septiembre. Aceptado el 26 de marzo.
Publicado el 3 de abril de 2019

___________________________________________________________________________