Revista Latina de Comunicación Social

Reflexiones

La caída del periodismo

Ángel Lorenzo

El cambio dentro del periodismo, las nuevas formas y estilos de hacer prensa y el detrimento de esta ciencia son los argumentos principales que nos relata este libro en sus diez capítulos.

Cada capítulo se centra en un tema en concreto que combina a la perfección la teoría con la realidad y la práctica. En cada uno de los temas expuestos, aparte de encontrarte una parte teórica explicada de forma sencilla y amena, aparece un número de ejemplos que te hacen comprender y entender mucho mejor cada tema. Es más, me atrevo a decir que este libro, y sobre todo sus ejemplos, son un referente para tener siempre presente cualquier periodista.

La temática del libro va desde la transformación de los periódicos a empresas informativas (como bien dice Saramago) hasta el sensacionalismo que hoy impera en la prensa. Desde las fases del periodismo de investigación hasta el desnudo en los periódicos camuflados de moda.

El primer tema es un fiel reflejo de la transformación que han ido sufriendo los periódicos en los últimos años: atrás quedaron las viejas redacciones donde el periodista traía en su bloc de notas la información y había un corrector y un compositor de texto. En los nuevos tiempos que corren, las empresas han fulminado, casi sin darnos tiempo para asimilarlo, a todos esos correctores y compositores. Ahora el periodista hace esa función, y es que no hay que olvidarse que los periódicos son empresas y como tales buscan el beneficio.

Textos mal redactados, faltas de ortografía, erratas, problemas de sintaxis, títulos que no coinciden con el texto, etc. Todo esto lleva a fenómenos como el del texto agotado (se le dedica un monográfico en el tema seis).

Cuando no se sabe cómo llenar un texto, lo periodistas solemos cometer el error de ocupar esa noticia con muchas muletillas o con otras cosas que no tienen nada que ver con el título. Este es un fenómeno cada vez más frecuente en la profesión. El problema de todo esto es que los profesionales a veces no estamos formados al cien por cien, nos acostumbramos a usar tópicos casi sin darnos cuenta y que nos malacostumbramos de las expresiones propias de la sociedad. Para evitar estas situaciones, libros como éste te ayudan a formarte desde un punto de vista menos académico y más práctico. Véase el ejemplo de la página 207 del libro.

Llegados a este punto, ¿es todo esto culpa de las empresas que han hecho desaparecer a los correctores y compositores de texto? ¿Acaso los periodistas no tenemos que ser conscientes y reflexionar sobre los errores que tenemos? ¿Salimos mal formados de las facultades en materia de escritura?

Buen periodismo y rentabilidad: dos términos, ¿incompatibles?

Tenemos que ser conscientes que si un periódico funciona mal económicamente habrá menos trabajo para los profesionales de la información. Es cierto que con la desaparición de las redacciones de los correctores, se ha perdido en calidad y en precisión, pero también se ha ganado en rentabilidad económica, y eso nos guste o no es imprescindible

Ya que se ha entrado en el ámbito empresarial y rentable, se puede hablar del viejo debate de si la cultura es o no es rentable. Desde mi modo de pensar, la cultura siempre puede dar beneficios si buscamos cómo hacerla rentable. Es cierto que los periódicos utilizan cada vez más la moda como pretexto para decir que eso es cultura, pero, ¿quién dice que no lo es? La cultura no siempre debe entenderse como libros, obras de teatro, cine independiente y demás menesteres que alegan los “intelectuales”.

Tampoco voy a hacer apología de los desnudos integrales y el machismo en moda. Creo que en estos aspectos se debe también dar cobertura a la moda masculina, porque así se entraría de lleno en la igualdad. Con respecto a los desnudos, ¿quién dice que un desnudo no es cultura? En este aspecto, el autor del libro exagera algo el modo de entender el asunto.

Senos frente a libros

El seno de una mujer puede llegar a ser igual de bonito que el torso de un hombre, eso no lo pongo en duda. Lo que no está bien es solo dar cobertura a la moda femenina para vender más. Una realidad es que se le ha quitado peso a la cultura para dar paso a la rentabilidad, pero si ahora es rentable la moda, la alta costura o los desfiles de París, hay que dar prioridad a esa demanda de la gente. Pienso que no hay que ser alarmista, ya que diarios como El País incluyen todavía cultura al viejo estilo, hablan de libros, cubren noticias de cine y teatro… en menor medida, eso sí. Pero tampoco hay que olvidarse que este periódico que he nombrado anteriormente ofrece imágenes de gran calidad, unas fotos muy cuidadas y muy profesionales.

Si por otro lado hablamos de sensacionalismo o amarillismo para hablar de rentabilidad, es ése un punto donde puedo discrepar en mayor o menor medida con el autor del libro.

Una imagen de un grupo de inmigrantes llegando en patera a las costas de Tenerife es actualidad, de eso no hay duda. Una imagen que refleje dicha actualidad, ¿es morbo? Este es un tema que se puede debatir desde diferentes puntos de vista. Quizás es más morboso incluir insultos de políticos en los titulares principales o por ejemplo, noticias a todo color de violencia de género. En este sentido, todos los periodistas y empresarios de la comunicación deberíamos debatir sobre cuáles son los límites del periodismo.

Una foto no es sensacionalismo si esa foto muestra la realidad. Lo que pasa en la sociedad a veces puede ser más o menos duro, pero es lo que ocurre y una de las cosas más bonitas de esta profesión es poder contarlo y mostrarlo sin miedo a ser tachados de ‘amarillistas’. La Declaración Universal de los Derechos Humanos no tacha de inmoral o de ilegal mostrar imágenes. Lo que verdaderamente está mal es buscar rentabilidad a partir de esas fotos, de esas imágenes o de esas declaraciones. O sin ir más lejos, de meternos en las vidas ajenas: ¡eso sí que está mal!

En un estudio comparado sobre diferentes diarios españoles que aparece en el último tema del libro, se muestran imágenes y realidades de lo que es amarillismo para el autor. Es cierto que hay unos límites que no se pueden pasar, pero muchas veces veía imágenes que no dañaban al lector, que eran fieles reflejos de lo que estaba ocurriendo y que por verlas o ponerlas en esos periódicos no van a ser imágenes sensacionalistas. Soy un fiel defensor de la libertad de prensa, de la libertad a la hora de contar lo que está pasando, al igual que el autor del libro, pero discrepo en algunas situaciones como ésta.

En otro de los temas, De Pablos nos acerca a los diferentes tipos de periodismo que existen en la actualidad. Existen tipos como el de declaración, el telefónico o el de agencia que  no creo que sean una buena forma de ejercer la profesión. Sin embargo, el de testimonios, el de previsión (particularmente creo que es una de las mejores maneras de ejercer bien esta profesión) o el de investigación son tipos de periodismo que darían lugar a una prensa de calidad.

En uno de los temas del libro, el autor se mete de lleno en los cinco pasos necesarios para llevar a cabo una información de calidad y con precisión: pista, pesquisa, publicación, presión y prisión. Son estos los cinco puntos principales a los que se somete un periodista a la hora de investigar. Lo más interesante de este tema es la narración de una historia real con Ricardo Peytaví como protagonista principal. Es interesante saber cómo se debe desarrollar la investigación dentro del ámbito de la información. 

Investigación como calidad informativa

La investigación es la forma más natural de buscar una noticia. Me emociona saber que en el futuro puedo desarrollar esta actividad. Es quizás el tipo de periodismo que más me motiva, el que más calidad a la información le va a aportar y el que crea un tipo de comunicación seria, rigurosa, veraz, etc.

Otro de los grandes bloques que se desarrollan en el libro es el del poder de los medios de comunicación y el uso de los poderes mediáticos de forma interesada.

Muchas veces se habla de los medios de comunicación como cuarto poder, pero, ¿no está muy alejado del pódium para el poder real que tiene? Los medios son capaces de mediatizar todo lo que se propongan, de influir en la sociedad más que los políticos y de crear auténticos fenómenos sociales.

Un ejemplo: cuando un medio de comunicación poderoso se lo propone puede hacer que un determinado partido político gane las elecciones (efecto Buckingham); cuando un medio crea un efecto mediático, puede hacer que la gente vista como quiera; y cuando un medio se propone que todo el mundo hable de lo que quiere (como si es de energía cuántica), lo consigue. Así de importante es el efecto de los medios en la sociedad.

Cuando el poderoso se llama Cebrián, Roures o Pedro J.

Hay que entender que los periódicos no son sistemas políticos ni tampoco sistemas de poder. Esto es lo que muchas veces pasa en España y en otros países con medios tan politizados. En muchas ocasiones, se sale de la objetividad para conseguir intereses personales. No es lícito nombrar a nadie, pero  sabemos quiénes son: todos y cada uno de los medios. Lo más triste de todo esto es que se hace propaganda política en los mass media y la gente muchas veces no lo sabe. Aún, se salvan los medios que nacen claramente de la mano de un partido político (Psoe tv, El socialista, etc.), pero lo que no se puede permitir es que muchas veces los empresarios de la información tengan más intereses en la política que en la propia prensa.

Lo peor de  esto es que todos los periódicos habidos y por haber se identifican como independientes, objetivos, etc., pero no es cierto. Cada medio de comunicación tiene una ideología que además está bastante marcada y definida desde la portada hasta la contraportada.

En fin, ‘El Periodismo herido’ es algo más que un simple libro. Es un manual indicado, recomendable e imprescindible para todos los estudiantes de periodismo. Y no solo para estudiantes; muchos de los que ya ejercen la profesión deberían tenerlo en cuenta para conseguir hacer un tipo de periodismo basado en la calidad y las buenas formas. ¡Hay, Calidad, cómo se te echa de menos!

* Reflexiones de estudiantes universitarios, tras la lectura del libro El Periodismo, herido / Estudios que delatan divorcio entre prensa y sociedad: "El País", como referente , de José Manuel de Pablos, Madrid: Foca Investigación.