Revista Latina de Comunicación Social 64 - 2009

Edita: LAboratorio de Tecnologías de la Información y Nuevos Análisis de Comunicación Social
Depósito Legal: TF-135-98 / ISSN: 1138-5820
Año 12º – 3ª época - Director: Dr. José Manuel de Pablos Coello, catedrático de Periodismo
Facultad y Departamento de Ciencias de la Información: Pirámide del Campus de Guajara - Universidad de La Laguna
38071 La Laguna (Tenerife, Canarias; España)
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DOI: 10.4185/RLCS-64-2009-874-968-987

La locución de los narradores deportivos radiofónicos en España
The locution of the sport broadcastings narrators in Spain

Lic. F. Javier Herrero Gutiérrez [C. V.] Personal Investigador - Universidad de Salamanca, USAL, Salamanca - javiherrero82@usal.es

Lic. David Rodríguez Ramos [C. V.] Doctorando - Universidad de Salamanca, USAL, Salamanca - davidrrcr@usal.es

Resumen: Es evidente que a día de hoy la información deportiva tiene una presencia más que imponente en cualquier medio. De entre los cuatro canales más importantes, en los periódicos prevalecen las crónicas de análisis a posteriori, Internet se fundamenta en su capacidad de ofrecer información al instante de forma continuada y el poder de la televisión está basado en la primacía de la imagen. En cuanto a la radio, con este artículo se pretenden ofrecer los fundamentos más importantes sobre los que se sustenta la principal herramienta que hace que este medio de comunicación sea el elegido por muchos aficionados para seguir las pruebas deportivas. Esa herramienta es la locución, que ha ido adquiriendo una serie de características que convierten a las retransmisiones deportivas en un género radiofónico propio, con unas peculiaridades diferentes al resto de géneros. Los narradores deportivos han ido desarrollando una serie de propiedades en su nivel de dicción dentro de las retransmisiones que han derivado en que la locución empleada posea unas singularidades especiales, que resultan muy atrayentes para el receptor. El dilucidar cuáles son las particularidades de las locuciones deportivas se ha realizado a través del análisis de fragmentos extraídos de diferentes retransmisiones deportivas radiofónicas. A partir de ellos, y tomando como base al narrador principal de la prueba deportiva, se han analizado los elementos sonoros en ellos implícitos.

Palabras clave: locución; deporte; retransmisión deportiva; narrador.

Abstract: It is obvious that today the sport information has an impressive presence in any media. In the four most important media, the chronicles of analysis prevail in the newspapers, Internet is based on the aptitude to offer instant information and the power of the television is based on the primacy of the image. About the radio, with this article, it is tried to offer the most important foundations on which the principal tool that does that this media is the chosen one for many fans to follow the sport broadcastings is sustained. This tool is the locution; it tool has been acquiring a series of characteristics and these characteristics convert the sport broadcastings into a wireless genre on its own, with some peculiarities different from the rest of genres. The sport narrators have developed a series of properties in their level of diction inside the retransfers that have derived in a locution used with a few special singularities, which are very attractive for the listener. To explain which are the particularities of the sport locutions it has been made across the analysis of fragments extracted from different sport broadcastings. From them, and taking as a base the principal narrator of the sports, the sonorous elements have been analyzed.

Keywords: locution; sport; sport broadcasting; narrator.

Sumario: 1. Introducción. 2. Objetivo. 3. Marco teórico. 3.1. Intensidad, tono y timbre. 3.2. Velocidad de dicción y ritmo. 3.3. Estado emocional. 3.4. Pausas y silencios. 3.5. Otras cualidades sonoras. 4. Hipótesis. 5. Metodología. 5.1. Objeto de estudio. 5.2. Universo. 5.3. Muestra. 5.4. Operacionalización, libro de códigos, ficha de análisis y codificación. 6. Resultados. 7. Discusión y conclusiones. 8. Futuras líneas de investigación. 9. Bibliografía. 10. Notas.

Summary: 1. Introduction. 2. Aim. 3. Theoretical Frame. 3.1. Intensity, tone and stamp. 3.2. Speed of diction and pace. 3.3. Emotional State. 3.4. Pauses and silences. 3.5. Other sonorous qualities. 4. Hypothesis. 5. Methodology. 5.1. Object of study. 5.2. Universe. 5.3. Sample. 5.4. Operation, codebook, card of analysis and codification. 6. Results. 7. Discussion and conclusions. 8. Future research lines. 9. Bibliography. 10. Notes.

Traducción revisada por Prof. Alisson Dias Gomez, Facultad de San Agustín, Brasil

1. Introducción

El presente artículo nace con la intención de mostrar una serie de resultados y conclusiones referentes a un aspecto muy concreto de la radio en España: la locución de los narradores de las retransmisiones deportivas, y en concreto, de aquéllos que llevan el peso principal en las narraciones de los eventos deportivos que habitualmente se pueden escuchar en las emisoras españolas. Sucintamente, en esta introducción se pretende dar las claves que permitan defender los dos ámbitos escogidos, deporte y radio, y su postrera fusión en lo que concierne a la comunicación deportiva radiofónica.

Entrando a valorar el primero de los aspectos, el de deporte, se puede partir de la noción de que “en el último siglo y medio, el deporte moderno se ha convertido en un ámbito de constante crecimiento” (Castañón, 2009). En España, sobre todo desde que se creara la Liga de fútbol, el gusto por el deporte se ha ido acrecentando con el paso de los años; el deporte en términos generales, y el balompié en concreto, ha servido a la población española como herramienta de evasión y distracción en muchos momentos, incluidos los históricamente poco fáciles, especialmente si se tiene en cuenta al deporte como un espectáculo dentro de la división estipulada por Cagigal (1981) entre deporte-espectáculo y deporte-práctica. Además, dentro de este primer ámbito se pueden destacar dos momentos bastante recientes que han servido para dar un mayor impulso al fútbol: la victoria de la Selección española en los Juegos Olímpicos de Barcelona (1992) y el triunfo de la Selección absoluta en la Eurocopa de 2008, acontecimientos seguidos por la gran mayoría de la sociedad española, aparte de otros muchos éxitos obtenidos por equipos españoles pero no tan influyentes en términos globales.

La posibilidad de seguir a través de la televisión todos los partidos de fútbol ha contribuido también a un mayor seguimiento de este deporte. Ya en 1984, concretamente el 29 de agosto, Cruz, en el diario El País, decía: “El fin de las vacaciones se justifica, en el subconsciente colectivo del español sentado, por la perspectiva lisonjera de las tardes de sábado junto al televisor, frente al fútbol”.

En cuanto al segundo de los aspectos reseñados, el de la radio, este medio de comunicación, de entre todos los existentes, es considerado por muchos como el más creíble (Faus, 1974; Balsebre, 1994; y Pousa, en Rodero, 2005). Fue además el primer gran medio extendido entre la población al que se puede tener acceso de forma gratuita constantemente, más allá de la compra de un receptor apropiado para ello.

Además, en el 2009 se cumplen 85 años de las primeras emisiones radiofónicas en España, 32 años antes de la llegada de la televisión. Por lo tanto, hubo varias generaciones, incluida la que vivió la Guerra Civil española –ésta especialmente ya que la radio probablemente alcanzó su mayor auge en esa época (Díez, 2008: 105)–, que crecieron con la radio como único elemento de información. Además, la radio universalizó el acceso a la información, en el sentido de que no era necesario saber leer para estar informado, como ocurría hasta entonces. A pesar de todo ello, la radio sufre un déficit de investigación, o como define Garcés, “una alarma investigativa” debido a los pocos estudios existentes sobre radio” (Garcés, 2007) y a pesar de ser un medio con futuro (Rodero y Sánchez, 2007: 180).

Por lo tanto, si se toman como válidas las dos nociones principales presentadas, se tendría un perfecto híbrido entre radio y deporte para considerar a la información deportiva en general, y a las retransmisiones de acontecimientos deportivos en particular, como un género que ha ido adquiriendo una solera lo suficientemente adecuada para ser estudiado. Sin pretender hacer un repaso histórico, algo que requeriría de un estudio aparte, sí cabe reseñar que la primera retransmisión deportiva como tal se llevó a cabo en 1926. Desde Barcelona se ofreció la narración del combate de boxeo entre Uzcudun y Spalla a través de los micrófonos de Unión Radio (Díaz, 1992: 114) en lo que puede considerarse como una retransmisión que puso “a prueba la calidad de las conexiones telefónicas y que seguramente fija las convenciones narrativas del género” (Balsebre, 2001: 236). Futbolísticamente, en 1927, se produjo la primera retransmisión de un partido de fútbol. Fue en mayo de ese año cuando Radio Madrid, con un equipo móvil en Zaragoza, ofreció a través de sus emisoras de Unión Radio la retransmisión del encuentro entre el Zaragoza y el Real Madrid (Malvar, 2005). El partido se ofreció por las emisoras de Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla, Salamanca y San Sebastián (Balsebre, 1999: 116).
 
Desde entonces, con el transcurso de los años, y beneficiadas por los continuos avances tecnológicos, las retransmisiones de acontecimientos deportivos han ido creciendo hasta extremos antes insospechados. A la popularización del género deportivo en las radios ayudan de forma notable otros factores intrínsecos: en los años 50, las cadenas de radio consiguen el permiso de la Liga para emitir los partidos de los domingos; hasta esa fecha, los clubes no veían con buenos ojos la retransmisión radiofónica de encuentros por temor a la pérdida de espectadores en los campos (Malvar, 2005: 3).

En esa época se mejoran notablemente los enlaces telefónicos para emitirlos, y también en esa década se popularizan las Quinielas (Pons en Balsebre, 1999: 115), que hicieron que muchos aficionados se engancharan durante décadas a la radio los domingos por la tarde para saber si se hacían millonarios, cuando no existían los actuales medios de consulta inmediata y en cualquier momento. Además, aparecen los transistores que, a diferencia de las grandes radios familiares, permiten un consumo radiofónico individualizado y móvil. Los aficionados pueden llevarse el transistor al fútbol para seguir el desarrollo del resto de partidos.

Así hasta llegar a la situación actual, comienzos del siglo XXI, en la que encontramos un enorme panorama ‘radiofónico-deportivo’. Tan sólo hace falta fijarse en las parrillas de las principales emisoras radiofónicas para darse cuenta de que “si, por ejemplo, se conecta la radio un día cualquiera, pronto podrá oírse un noticiario deportivo, y si aquélla se sintoniza en domingo, puede decirse sin exageración que será difícil escuchar otra cosa” (Cagigal, 1981: 4) [1]. De hecho, una cadena de radio recién llegada, esRadio, enseguida ha puesto en marcha programas deportivos para el fin de semana que seguramente acabarán desembocando en la fórmula de carrusel [2], según vaya alcanzando paulatinamente acuerdos con emisoras locales.

Es en esos fines de semana cuando predominan las retransmisiones deportivas como tal en las diferentes emisoras, con una abundancia de las locuciones de partidos de fútbol. Incluso el panorama radiofónico español cuenta desde hace ya casi una década con Radio Marca, la primera emisora de temática deportiva en España (Malvar, 2005: 211). Nacida en julio del año 2000 con el nombre de Radio Marca Digital, sólo unos meses después, en febrero de 2001, daría también el salto a las ondas hertzianas tradicionales, con varias emisoras repartidas por todo el territorio nacional.

En resumen: un gran número de horas dedicadas a la información deportiva y, muchas de ellas, a la retransmisión como tal. Y si es cierto que, como decía Hernández, para escuchar un buen partido de fútbol bastaría con un buen narrador (Hernández, 1955), es por ello por lo que este artículo tomará como base a los locutores radiofónicos deportivos como objeto de estudio.

2. Objetivo

El principal objetivo que se pretende con este artículo es el de seguir afianzando las conclusiones que se han ido alcanzando en estudios anteriores acerca de las retransmisiones deportivas radiofónicas pero el presente original se centra en un aspecto muy concreto: la locución de los narradores deportivos radiofónicos. En el presente texto se pretende profundizar sobre las cualidades de la voz de los narradores deportivos radiofónicos.

3. Marco teórico

En un primer momento se debe tener en cuenta que de entre los principales elementos sonoros –la palabra, la música, los efectos sonoros-ambientales y los silencios (Faus, 1974 y Rodero, 2005)–, una división simplificada excesivamente pero real (Faus, 1974: 179), el que en este artículo se va a analizar es la palabra, “el elemento fundamental del código y del mensaje radiofónico” (Mateos, 2003: 38) en forma de voz, entendida como “el elemento protagonista del mensaje radiofónico al ocupar siempre el primer plano del contenido del discurso que se transmite” (Mateos, 2003: 37), lo que se acentúa durante una retransmisión deportiva, habitualmente carente de silencios, música u otros efectos sonoros. Podemos encontrar la misma referencia más allá de nuestras fronteras en torno a un medio tan universal como la radio: “For of all rounds which radio uses, speech it its most significant, its primary signifier. Without it, radio would be nothing” (Shingler y Wieringa, 1998: 30).

Al tratar de analizar cómo se transmite esa palabra, esa idea, el estudio va a estar centrado en las cualidades de la voz a partir de una serie de nociones reseñadas por los diferentes estudiosos de la radio.

3.1. Intensidad, tono y timbre

En lo que a la intensidad respecta, se puede entender por ésta como que es “el mayor o menor volumen de la voz” (Vázquez, 1974: 67), que se mide en decibelios. En términos referidos a este estudio, se entenderá la intensidad como el volumen de la voz percibido por el codificador.

En cuanto al tono, su definición más técnica hace referencia a que es “la frecuencia en el proceso de sonorización del aire que se produce en las cuerdas vocales. La acción de dichas cuerdas ante la presión del aire que sube por la tráquea en cada momento da lugar a una amplia gama de tonos” (Mateos, 2003: 101).

El tono puede dividirse en varios tipos: desde el agudo al grave pasando por un tono intermedio, o desde el alto al bajo pasando por un tono medio (Mateos, 2003). A la hora de buscar un nivel perceptual del tono, es decir, cómo son percibidos los distintos tonos, se puede entender que “el tono agudo se percibe como finito o chillón y el grave como grueso o bajo” (Guevara, 2003: 30). Aunque es difícil poder calibrar la línea limítrofe entre tonos agudos y graves, Rodero comenta que a partir de las cifras de diversos autores se puede acotar la frecuencia de la voz masculina entre 50 y 200 hercios y la femenina entre 150 y 350 y el tono medio sería de 125 hercios para las voces masculinas y 215 para las femeninas (Rodero, 2001).

Por último, el timbre del sonido es la “sensación provocada en el oído por la suma del tono más los armónicos o múltiplos de la frecuencia fundamental” (Rodero, 2005: 26) y puntualiza que es “aquella cualidad única e individual que lo diferencia del resto” (Rodero, 2005: 26) y sustenta su noción con la idea de la profesora González, autora que afirma que el timbre es la característica “que permite diferenciarlo de otro cuando ambos tienen la misma frecuencia y amplitud” (González, 2001: 85). Por lo tanto, cada narrador radiofónico cuenta con un timbre de voz personal y distinto al resto.

Hoy en día, las modernas líneas RDSI (Red Digital de Servicios Integrados) empleadas en las retransmisiones de acontecimientos deportivos a través de la radio permiten reflejar con mucha mayor fidelidad la intensidad, timbre y tono de la voz de sus emisores, alejados de los primitivos micrófonos de carbón que se emplearon en las primeras retransmisiones de partidos de fútbol en España en las décadas de los años 20 y 30 del siglo XX.

A la antigua deficiente calidad de los equipos empleados, se añade que cuando las retransmisiones deportivas empezaron a hacer acto de presencia en las radios españolas, los recintos deportivos no estaban preparados para albergar periodistas, y no contaban con un lugar específico para ellos. Así, en vez de las modernas cabinas de radio de hoy en día en los estadios, desde una visión privilegiada, y totalmente insonorizadas, los primeros partidos se narraban desde la misma banda de los campos de fútbol, con lo que todo ello supone: la voz iba contaminada de otros numerosos elementos, como los gritos de los aficionados. 

3.2. Velocidad de dicción y ritmo

Una vez vistas las tres cualidades de la voz que están implícitas en la pronunciación de cada palabra, otro factor a tener en cuenta es la velocidad de dicción con el que son emitidas esas palabras a la hora de transmitir un mensaje radiofónico. Una manera sencilla de estudiar la velocidad de dicción de un narrador deportivo es contando el número de palabras por minuto que el locutor pronuncia. Y a partir de ahí y de patrones preestablecidos por estudiosos en la materia, identificar la narración con una velocidad baja, media o alta. Uno de esos patrones que puede utilizarse es el que propone Guevara cuando dice que “los estudios hechos para medir la velocidad en la locución coinciden en que en la velocidad media del habla se pronuncian entre 125 y 190 palabras por minuto, margen dentro del cual se ubican velocidades rápidas y lentas” (Guevara, 2003: 33) si bien puede producirse alguna controversia a la hora de concretar dónde estaría ese umbral, ya que por ejemplo Rodero señala que “no debemos olvidar que a partir de las 170 palabras por minuto, comienza a dificultarse la comprensión” (Rodero, 2007: 537), cifra que, sin embargo, Guevara lleva hasta las 200 palabras: “La comprensión por parte del oyente empieza a decaer cuando se supera la barrera de las 200 palabras por minuto” (Guevara, 2003: 33).

En la narración radial de competiciones deportivas, se puede entender que una alta velocidad de dicción se corresponde con un alto ritmo; y viceversa. De esta forma, la velocidad de dicción servirá al oyente de apoyo para saber hasta qué punto es importante lo que en cada instante sucede en una prueba deportiva:

“Desde el punto de vista (o, mejor dicho, de escucha) del oyente, resultaría más fácil entender la velocidad y el peligro de las acciones deportivas si se le explicaran a través de metáforas y de comparaciones, pero también si, mientras se narran, se imprime un ritmo en la exposición que ayude a recrear esa velocidad en la mente del oyente” (Blanco, 2001a: 96).

En cualquier género radiofónico, más aún si cabe en las retransmisiones deportivas, “el locutor deberá acelerar la velocidad cuando se transmita alguna acción que se está desarrollando y se combinará con un ritmo menos acelerado cuando los datos, más que a la acción, inviten a la tranquilidad” (Rodero, 2005: 60).

En las locuciones deportivas en radio, ese aumento de la velocidad repercutirá en el aumento del ritmo y, por ende, en una mayor sensación de interés para el oyente: “Efectivamente, para ayudar a generar sensación de jugada interesante o de peligro en el oyente, parece adecuado aumentar el ritmo” (Blanco, 2001a: 97). En definitiva, si se entiende el aumento del ritmo con una mayor velocidad de dicción se puede concluir que:

“Con frecuencia se critica el ritmo exagerado que emplean los narradores que participan en un carrusel. En ese caso, el ritmo trepidante responde a las características del género o del producto carrusel. Pero en el caso de una prueba deportiva, para evitar generar una sensación continua de peligro a la audiencia a pesar de que éste en realidad no exista, hay que dosificar el ritmo y los cambios de ritmo a tenor de lo que ocurra en el terreno de juego. Pongamos un ejemplo: en los momentos de un encuentro futbolístico en los que el juego se desarrolla en el centro del campo parece indicado emplear un ritmo menos elevado que cuando el balón sobrepasa el último tercio del terreno de juego en una situación de ataque en la que el balón se encuentra en las proximidades del área” (Blanco, 2001a: 97).

En la radio deportiva española, fue un argentino, Héctor del Mar, quien introdujo una nueva forma de narrar acontecimientos deportivos apostando por una mayor velocidad de dicción en sus narraciones. Héctor del Mar “creó escuela en lo que se refiere a la hora de narrar el fútbol” (Balsebre, 1999: 123). Héctor del Mar llegó a España en la década de los 70, y en sus sucesivas etapas radiofónicas (Cadena SER, Radio Intercontinental, Radio España), implantó un nuevo estilo traído desde Argentina de contar el deporte en la radio. De hecho, cuando él llegó a España, los goles de los diferentes equipos apenas eran cantados, y él fue el precursor de que se empezara a realizar.

3.3. Estado emocional

Las cualidades de voz de una palabra, y la velocidad a la que éstas son pronunciadas por el emisor, también varían en función del estado emocional del propio emisor. Este estado emocional de cualquier persona viene influenciado por circunstancias personales concretas que afectan a su estado anímico. Conforme sea ese estado emocional y anímico, su voz adquirirá una u otra forma.

Para Vázquez, los matices emocionales son “las variaciones características de las propiedades del sonido, que se producen en la voz, de acuerdo con los distintos estados de ánimo que las palabras exteriorizan” (Vázquez, 1974: 73). De alguna forma, a partir de esta idea, se puede interpretar que la voz es el reflejo del estado de ánimo. El propio Vázquez afirma que “hay tantos matices emocionales como estados anímicos es capaz de adoptar el ser humano” (Vázquez, 1974: 73).Trasladado al locutor deportivo de radio, éste ha de mostrar un estado de ánimo concreto, que se corresponda con el género al que pertenece una retransmisión radiofónica deportiva y que, a partir de las características anteriormente enmarcadas teóricamente, sus resultados deberían corresponderse entre sí teniendo en cuenta la tabla presentada por la profesora Rodero (Tabla 1) (Rodero, 2005: 62):

Tabla 1: Correlación entre las cualidades de la voz y el estado emocional

ESTADO
EMOCIONAL

TIMBRE

TONO

INTENSIDAD

DURACIÓN

Alegría
Emoción
Tensión
Euforia
Enfado

MÁS ABIERTO

AGUDO

ALTA

RÁPIDA

Tristeza
Tranquilidad
Depresión
Sensualidad
Dulzura

MÁS CERRADO

GRAVE

BAJA

PAUSADA

La peculiaridad de las retransmisiones deportivas hace que un mismo elemento que aparezca durante el evento genere una diferente respuesta por parte del locutor: el ejemplo más claro son los goles; en especial en las retransmisiones en las que el locutor toma parte por uno de los equipos: locuciones locales, que no forman parte de este estudio, o en partidos internacionales. En estos últimos, el locutor narra con diferente intensidad, ritmo e incluso estado de ánimo los goles de un equipo local que de un equipo extranjero.

3.4. Pausas y silencios

Aunque el silencio puede ser entendido como un elemento no sonoro de vital importancia en la construcción de ciertos mensajes radiofónicos (Rodero, 2005: 91), e incluso estético en algunos casos, lo cierto es que no parece que sea el elemento esencial en la locución sobre un acontecimiento deportivo. Hay deportes como el fútbol, el más popular en España y que más horas ocupa en la radio deportiva, en los que el empleo del silencio apenas existe. Sin embargo, existe un conjunto de “deportes silenciosos” (Blanco, 2001a: 153) en el que el empleo del silencio viene provocado porque una determinada especialidad deportiva aporte poca información: golf, tenis, billar o tiro son claros ejemplos (Blanco, 2001a: 153).

Sin embargo, estos deportes apenas tienen cabida dentro de los programas de información deportiva y salvo en contadas ocasiones (por ejemplo, cuando se retransmiten dentro de unos Juegos Olímpicos), estas especialidades deportivas son narradas por las emisoras radiofónicas españolas.

Bien distinto al silencio, por otra parte, es la pausa. Las pausas sirven “para adecuar la respiración a la locución y para marcar los distintos aspectos del contenido que se comunica, determinando la duración de los mismos” (Mateos, 2003: 107). Las pausas, a priori, sí son más empleadas durante una locución deportiva, incluso la futbolística; especialmente sirven como signo de puntuación (Blanco, 2001a: 134). Según las nociones aportadas por Terrón, estudioso que desarrolló una tesis doctoral sobre el silencio en el lenguaje radiofónico, las pausas no deberían sobrepasar los tres segundos (Terrón, 1992).

3.5. Otras cualidades sonoras

Aparte de las características sonoras que se han venido mencionando, también se deben tener en cuenta otra serie de factores paralelos y que complementarán el estudio de la locución de los narradores deportivos radiofónicos. Uno de ellos es el acento y, dentro de esta característica, la utilización de palabras clave: “La recomendación básica para el locutor radiofónico es resaltar tan sólo las palabras clave que ayuden a comprender el discurso” (Rodero, 2005: 65) para lo que también hay que tener en cuenta que “la narración radial no es un texto depurado, el locutor no lo puede corregir, modificar o manipular con posterioridad; ni puede realizar una relectura reflexiva” (Medina, 1995: 78) con la que poder saber cuáles son las palabras clave.

Por otra parte, se tendrá presente en este estudio la pronunciación, que debe estar definida por la “corrección, claridad, fluidez, naturalidad y seguridad” (Rodero, 2005: 67). En el caso estudiado, a pesar de que el narrador realice una pronunciación correcta de todas las palabras, si éste tiene una velocidad de dicción elevada, al oyente le puede resultar complicado comprender el mensaje o el significado.

4. Hipótesis

Para realizar el presente artículo se parte de la siguiente serie de hipótesis. Todas estas hipótesis estarán relacionadas con el narrador principal de la retransmisión deportiva, salvo la segunda, que será observada desde la totalidad de la narración.

a-) En cuanto a las primeras cualidades a analizar, se espera una intensidad alta, un tono agudo y un timbre abierto.

b-) En lo referente a la velocidad de narración (velocidad de dicción), debido al género radiofónico estudiado, a partir de la medición en nº palabras/minuto empleadas, se espera una alta velocidad, que supere en el mayor número de casos las 190 palabras por minuto y en, prácticamente la totalidad, las 170 palabras por minuto. Ello, además, sería congruente con el empleo de un ritmo alto.

c-) En cuanto al estado emocional, y acorde con la primera de las hipótesis, se espera que éste se corresponda con un estado: alegre/enfadado, emocionado, tenso y/o eufórico.

d-) Debido a que la mayor parte de la muestra estará conformada por locuciones de partidos de fútbol, se espera el empleo de pausas y ausencia de silencios.

e-) Por último, se prevé el acento y énfasis sobre palabras clave; por otro lado, se espera una pronunciación correcta y clara.

5. Metodología

Para proponer la metodología, una de las partes esenciales a la hora de realizar un estudio, se ha de tener en cuenta que se van a estudiar y analizar tanto cualidades como cantidades. Por ello, se va a considerar que lo ideal será el empleo de una metodología que recoja tanto técnicas cuantitativas como cualitativas, tal y como se proponía en un artículo anterior (Herrero, 2009). Se considera, por ende, que una metodología que considere tanto a las cualidades como a las cantidades es la más apropiada para el estudio de las locuciones deportivas.

Ambos tipos de técnicas serán necesarias para tratar la primera de las hipótesis planteadas acerca de la intensidad, el tono y el timbre. Por un lado, las técnicas cualitativas servirán para que los codificadores identifiquen a cada locutor con sus cualidades de la voz (Tabla 2) y las técnicas cuantitativas permitirán realizar el posterior recuento.

La intensidad será estudiada desde un punto de vista perceptual debido a que depende de un factor muy concreto: desde dónde se escuche la retransmisión y en qué medio. Es decir: en el estudio no se va a poder aplicar un sistema que calibre la intensidad del locutor y del resto de personas que conforman una retransmisión (acudiendo a la fuente, in situ) sino que ese sonido llega a través de un canal concreto a partir del que es examinado. El tono será estudiado en hercios, a partir de los rangos marcados en la tabla. En cuanto al timbre, se tendrá en cuenta el nivel perceptual del codificador.

Tabla 2: Intensidad, tono y timbre

Elementos de locución

Intensidad

Alta, intermedia, baja

Tono

Voz masculina: Grave (menos de 125 hercios), intermedio (entre 125 y 175), agudo (más de 175)

Voz femenina: Grave (menos de 200 hercios), intermedio (entre 200 y 250) y agudo (más de 250)

Timbre

Abierto, intermedio, cerrado

Agradable, desagradable

Para comprobar la segunda de las hipótesis, prevalecerá el empleo de las técnicas cuantitativas para realizar el recuento de nº palabras/minuto pronunciadas por el narrador y luego encuadrar los diferentes minutos analizados según la siguiente tabla (Tabla 3), tomando como base las nociones ya presentadas de Guevara (Guevara, 2003) y luego tratará de corroborarse con la percepción del ritmo de la locución (Tabla 4):

Tabla 3: Velocidad de dicción

 

Número de minutos

Menos de 125 palabras por minuto

 

Entre 125 y 190 palabras por minuto

 

Más de 190 palabras por minuto

 

Tabla 4: Medición del ritmo

 

Alto

Medio

Bajo

Ritmo

 

 

 

En cuanto a la tercera de las hipótesis planteadas, las técnicas cualitativas permitirán observar cuáles son los diferentes estados emocionales de los narradores deportivos (cualidades subjetivas) y se tratará de corroborar la correspondencia con la intensidad, el tono y el timbre a partir de las nociones también ya presentadas de la profesora Rodero Antón (2005: 62) (Tabla 5). Hay que tener en cuenta que en el momento de la codificación, se deben señalar todos los estados emocionales que sean percibidos.

Tabla 5: Estudio del estado emocional

ESTADO EMOCIONAL

TIMBRE

TONO

INTENSIDAD

DURACIÓN

Alegría
Emoción
Tensión
Euforia
Enfado

MÁS ABIERTO

AGUDO

ALTA

RÁPIDA

Tristeza
Tranquilidad
Depresión
Sensualidad
Dulzura

MÁS CERRADO

GRAVE

BAJA

PAUSADA

Para resolver la cuarta hipótesis (empleo o no de pausas y silencios), se ha de acudir nuevamente a las técnicas cuantitativas. Por una parte, para saber, dentro de los momentos del ‘no sonido’ si se está ante una pausa o un silencio, tomando como válida la acepción de los tres segundos como tiempo que marca la frontera entre la pausa y el silencio (Terrón, 1992); y a continuación, para hacer el lógico recuento de fragmentos en los que se emplean pausas y/o silencios (Tabla 6):

Tabla 6: Estudio del empleo de pausas y/o silencios

 

Número de fragmentos

Empleo de pausas

 

Empleo de silencios

 

También, se ha de valorar la posibilidad de contabilizar el número de pausas y/o silencios que se encuentran en cada una de las locuciones que formen parte de la muestra.

En penúltimo lugar, el nivel de percepción permitirá saber si se enfatizan o no ciertas palabras y, en caso de que se enfaticen, identificarlas (Tabla 7):

Tabla 7: Énfasis de palabras

 

Sí se enfatizan palabras

No se enfatizan palabras

Nº fragmentos

 

 

(Identificar los vocablos enfatizados)

Por último, se estudiará la pronunciación de los locutores a partir de la siguiente tabla (Tabla 8), apreciando si el narrador principal de la retransmisión deportiva pronuncia correctamente o si no se expresa con claridad:

Tabla 8: Pronunciación

 

Nº fragmentos

Pronuncia bien

 

Pronuncia bien (se entiende la idea que quiere transmitir) aunque no se pueden identificar todas las palabras (nivel léxico)

 

No pronuncia correctamente (no se entiende la idea que pretende transmitir)

 

5.1. Objeto de estudio

Dentro de la radio como medio de comunicación, el objeto de estudio quedará encuadrado en la comunicación deportiva radiofónica en España. Ahora bien: no se tendrán en cuenta todos los programas deportivos radiofónicos sino sólo aquéllos en los que se produzcan retransmisiones deportivas.

El género de programas deportivos en España se divide, esquemáticamente, entre los magacines deportivos diarios de medianoche y los contenedores deportivos del fin de semana. Esta división en la radio española se produce en la década de los 50, cuando nace además el primer programa contenedor del fin de semana, el pionero Carrusel Deportivo (Balsebre, 1999 y Malvar, 2005)  de la Cadena SER [3]. De dichos programas, se obviarán todas aquellas partes que sean ajenas a lo que es la retransmisión de un evento en sí.

Finalmente, tomando como base a la retransmisión de un acontecimiento deportivo, el análisis se centrará en la locución realizada por el narrador principal. Es decir, no se tendrán en cuenta otra serie de componentes que forman parte de la retransmisión, tales como el director del programa, comentaristas, analistas, etc. [4]

5.2. Universo

El universo de este estudio es amplísimo, y está en continuo crecimiento, ya que cabría dentro de este análisis cualquier locución deportiva radiofónica que se produjese en España. Sin embargo, se ha optado por reducir la población a las cinco emisoras radiofónicas españolas con más cobertura nacional y con un mayor seguimiento según el Estudio General de Medios [5].

Cada una de ellas cuenta con un programa específico de retransmisiones deportivas, cuya emisión se produce principalmente los fines de semana mientras dura el Campeonato Nacional de Liga de Fútbol –entre mediados de junio y finales de agosto, aproximadamente, no se emiten estos programas– y también de forma constante en días laborales con motivo de la Liga de Campeones de fútbol –noches de los martes y miércoles. De entre ellas, se escogerán los programas deportivos que contienen retransmisiones deportivas y que se presentan a continuación (Tabla 9):

Tabla 9: Universo del que se  escogerá la muestra

Cadena SER Cadena COPE Radio Nacional de España Onda Cero Punto Radio
Carrusel Deportivo Tiempo de Juego Tablero Deportivo Radioestadio El Mirador de la Liga

 

Cada uno de estos programas tiene una duración similar respecto al resto, que depende de la agenda de partidos de fútbol.  La progresiva modificación de los horarios de los partidos de fútbol de los últimos años –se han dispersado durante el fin de semana por motivos de cobertura televisiva– han obligado a las cadenas de radio a adaptar los horarios de duración de sus programas. Con anterioridad, al estar concentrados los partidos en menos tramos horarios, los programas duraban menos.

También cabe reseñar que el universo en España es múltiple y paralelo, girando en torno al mismo evento. Esto difiere de otros países, como Inglaterra, donde existe exclusividad de los derechos radiofónicos [6]. Actualmente, en este país dichos derechos están en posesión de la BBC5 y Talksport. Lo mismo sucede en el Calcio italiano, ya que la exclusividad es de un único operador, en este caso de la RAI. Los partidos son emitidos bajo la marca Tutto il calcio minuto per minuto [7], programa que nació en la temporada 1959/1960. Estos derechos en exclusiva se deben a que, aunque el deporte es una de las principales fuentes de ingresos de las televisiones (Blanco, 2001b), puede decirse que para la radio también lo es; de ahí, que algunos países comercialicen con ellos.
 
5.3. Muestra (material)

Hay que tener en cuenta que el universo del estudio es extremadamente amplio y no para de crecer; por ello, la muestra que se empleará será la no probabilística de conveniencia, justificada por las razones expuestas por Riffe, Lacy y Fico: “The material being studied must be difficult to obtain […] Resources limit the ability to generate a random sample of the population […] The third condition justifying conveniente sampling is when a researcher is exploring some underresearched but importan tarea” (Riffe, Lacy y Fico, 1998: 85). Aplicado a este análisis, se traduce principalmente en la imposibilidad de establecer un censo real y en que es un área de investigación poco abordada y explorada. Por todo eso se emplea el muestreo no probabilístico de conveniencia (Igartua, 2006: 217) para el que se tendrán en cuenta los siguientes criterios [8]:

a-) Retransmisiones referidas al periodo de un año, comprendido entre octubre de 2008 y septiembre de 2009.

b-) Retransmisiones, especialmente, dedicadas al deporte del fútbol. Los otros deportes que forman parte de este estudio de carácter exploratorio son: el baloncesto, el ciclismo y el atletismo, acorde a las retransmisiones deportivas que de cada deporte se realizan por parte de las emisoras radiofónicas españolas.

c-) Retransmisiones preferentemente emitidas por la cadena SER, y su programa Carrusel Deportivo [9], al tener en cuenta que es la emisora de mayor audiencia según el Estudio General de Medios (EGM) y este mismo estudio indica que el programa Carrusel Deportivo es el más seguido entre los programas deportivos del fin de semana. También, se escogerán fragmentos de la cadena COPE, Radio Nacional de España, Punto Radio y Onda Cero.

La recogida de datos está basada en la grabación de fragmentos radiofónicos sobre acontecimientos deportivos, especialmente los de locuciones futbolísticas. Será sobre esas locuciones sobre las que se trabajará aplicando las nociones presentadas. Para seleccionar los diferentes fragmentos, el procedimiento requiere de un primer paso: la grabación íntegra del programa. A partir de ésta, se seleccionarán determinados fragmentos (cortes) que tienen una duración lo suficientemente adecuada para poder estudiar los planteamientos realizados.

Asimismo, la extracción del fragmento da opción a una escucha repetida que permite un análisis adecuado. Tampoco se debe olvidar que el fragmento seleccionado ha de ser transcrito para poder realizar el recuento de los vocablos empleados que permita hallar el nº de palabras/minuto empleadas y validar, o no, la hipótesis referente a la velocidad de dicción.

Teniendo en cuenta los criterios anteriormente presentados y la forma de operar reseñada, tras la selección, los fragmentos han sido extraídos de cinco emisoras (Gráfico 1) de acuerdo con el siguiente desglose: Cadena SER (30 casos), COPE (11), Punto Radio (11), Radio Nacional de España (10) y Onda Cero (4).

Por otra parte, cuatro deportes (Gráfico 2) han formado parte de la muestra seleccionada: fútbol (54 fragmentos), baloncesto (8), ciclismo (3) y atletismo (1).

Gráfico 1
grafico_01

 

Gráfico 2

grafico02

5.4. Libro de códigos, ficha de análisis y codificación

Para la realización de este proyecto se utilizará un libro de códigos y una ficha de análisis, herramientas que servirán a los dos codificadores para realizar el análisis pretendido.

La codificación será realizada por dos codificadores [10], tras el pertinente entrenamiento para evitar la influencia de los diferentes estilos personales (Igartua, 2006: 213). El número de codificadores es el adecuado atendiendo a las justificaciones que expone el propio profesor Igartua (Igartua, 2006: 214).

6. Resultados

Una vez recogidos los datos, se han analizado un total de 66 fragmentos radiofónicos, con una duración de entre 37 segundos y tres minutos de duración cada uno. En total se han analizado 78 minutos y 34 segundos de locuciones deportivas radiofónicas.

En cuanto a las cualidades de la voz del narrador principal (hipótesis 1) los resultados indican que el locutor/a (61 voces masculinas y cinco femeninas) posee una intensidad alta en 37 casos, media en 27 y baja en dos (Gráfico 3); un tono agudo en 41 casos, intermedio en 19 y grave en seis (Gráfico 4); y un timbre abierto en 35 casos, intermedio en 30 y cerrado en 1 (Gráfico 5), a la vez que agradable en 61 casos (92%) y desagradable en cinco (8%).

Gráfico 3

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Gráfico 4
grafico4bb

Gráfico 5
006

En cuanto a la velocidad de dicción (hipótesis 2), de los 68 minutos analizados [11], en ninguno se ha encontrado menos de 125 palabras por minuto.

De entre las otras dos posibilidades, en 30 minutos se han pronunciado entre 125 y 190 palabras por minuto; y en 38 minutos se pronuncian más de 190 palabras por minuto (Gráfico 6).

De los 68 minutos, en 50 se pronuncian 170 o más palabras por minuto; y en 18, menos de 170 palabras por minuto.

Para tratar de corresponder estos datos con el ritmo, se presentan los datos de la medición de esta cualidad: 42 fragmentos son asemejados con un ritmo alto, 23 con un ritmo medio y tan sólo uno con un ritmo bajo (Gráfico 7).

Gráfico 6
nuevo_06

 

Gráfico 7
nuevo_07

En lo que se refiere al estado emocional (hipótesis 3), por orden de frecuencia, al narrador se le identifica con los siguientes estados anímicos: emocionado (47 casos), tenso (39), eufórico (23), tranquilo (17), alegre (16), enfadado (3). En ninguna ocasión se le identifica como triste, deprimido, sensual o dulce (Gráfico 8).

Gráfico 8
grafico8nuevo

En lo que se refiere al empleo de pausas y silencios (hipótesis 4), los resultados indican que, de los 68 fragmentos utilizados, los locutores emplean pausas en 50 casos y no las emplean en 16 (Gráfico 9); además, nunca se aprecia la introducción de silencios (0% de los casos).

Gráfico 9
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Finalmente, en lo que al acento y énfasis sobre determinadas palabras se refiere (hipótesis 5), se observa un énfasis de palabras en 54 casos y ausencia de este énfasis en 12 (Gráfico 10).

Gráfico 10
diez

Por último, dentro del estudio de esta misma hipótesis, se observa una correcta pronunciación en 46 casos, una pronunciación correcta pero sin entenderse todas las palabras en 19 fragmentos y una mala pronunciación en un caso (Gráfico 11).

Gráfico 11

once

7. Discusión y conclusiones

A partir de los resultados obtenidos se obtienen unas conclusiones que afectan a la totalidad de la muestra pero no se podrían extrapolar al resto del universo por los motivos que ya han venido siendo reseñados. Hay que recordar que la muestra ha sido aleatoria de conveniencia y se debe tener en cuenta que el mayor número de fragmentos pertenecen a retransmisiones futbolísticas, por ser las más tradicionales en España, y extraídos, en su gran mayoría de la cadena SER y de su programa Carrusel Deportivo, al ser éste el programa deportivo más escuchado según los datos ya mencionados del Estudio General de Medios.

Entrando a valorar los resultados para obtener las conclusiones, se empezaría por recordar la primera hipótesis, que hacía referencia a las cualidades de la voz del narrador principal de las locuciones deportivas.

En primer lugar, la percepción de una alta intensidad se identifica con este tipo de género y su necesidad de convicción. Ésta viene acompañada por un tono en el que predominan los agudos. Esto corrobora que los locutores de este género tienden a gritar y, con ello, emitir un sonido más bien chillón, que se correspondería con este tono agudo (Guevara, 2003: 30). A pesar de que estos locutores puedan tener una voz más grave, el género implica el empleo de un nivel tonal más agudo.

En tercer lugar, el timbre es percibido como abierto o intermedio, entre ambas opciones suman el 98% de los casos y, que, a priori, puede considerarse como un tipo de timbre propio de este género radiofónico. Además, se percibe agradable en el 92% de las ocasiones, por lo que se puede concluir que las empresas audiovisuales en las que se engloban las emisoras radiofónicas optan por escoger narradores que desprendan un timbre que guste al receptor, que sea agradable (Rodero, 2005: 63), al ser éste, en definitiva, un conductor de masas (Alcoba, 1993: 41-42) y cumple la función de líder mediático al saber establecer un lazo de unión con su público (Toral, Murélaga y López, 2008).

A tenor de todos estos resultados, puede decirse que queda corroborada la primera de las hipótesis.

Con la segunda hipótesis trataba de estudiarse la velocidad de dicción de las retransmisiones deportivas radiofónicas en España [12] a partir de las nociones de Guevara (2003). La primera gran conclusión que se observa en este aspecto es que en ninguno de los casos analizados se aprecia una velocidad de dicción inferior a 125 palabras por minuto, por lo que la velocidad en ningún caso es baja. A tenor de los resultados, la velocidad es alta, ya que en el 56% de los casos estudiados la velocidad supera las 190 palabras por minuto; en el 44% restante de los casos, se pronuncian entre 125 y 190 palabras por minuto. Pero, tomando como base la otra medida estipulada, también se observa que en 50 de los 68 minutos analizados se pronuncian más de 170 palabras por minuto.

La conclusión de todo ello es que, por norma, la velocidad de dicción es muy alta, rozando a veces la incomprensión de todos y cada uno de los vocablos pero no la idea que se pretende transmitir. Consecuentemente, se podría afirmar que el receptor de este género no busca el pleno entendimiento del apartado léxico sino que se conforma con comprender la idea que el locutor radiofónico deportivo retransmite. Todo ello, además, se corresponde con un alto ritmo, ya que éste es percibido como alto en el 63% de las veces, medio en el 35% y tan sólo en el 2% se percibe un ritmo bajo. A tenor de los resultados, la segunda hipótesis también se acepta.

En cuanto a la tercera hipótesis, a la hora de situar al narrador deportivo con unos patrones determinados de estados emocionales a partir de las nociones presentadas basadas en las aportaciones de Rodero (2005: 62), parte de la hipótesis se corrobora ya que, en el mayor número de casos, se asemeja con un estado de emoción, tensión, euforia y alegría. Entre éstos, se percibe un estado de tranquilidad, a priori no previsto, y que puede justificarse porque hay momentos de la narración que, por carecer de interés, invitan a esa tranquilidad. En sólo tres casos se percibe el enfado. Este estado emocional se puede justificar en aquellos narradores que denotan una locución partidista, más subjetiva que el resto, que se enfadan con ‘su equipo’ o ‘su deportista’. Vistos los resultados y las conclusiones, la hipótesis no queda corroborada al 100% pues existe un estado de ánimo que no cumple con lo previsto a priori.

La cuarta hipótesis trataba de medir el empleo de pausas y silencios. En cuanto a los silencios, el resultado es claro. Ningún fragmento estudiado contiene silencios según las nociones de Terrón (1992) en las que se basa este artículo, algo que parece obvio al ser un elemento radiofónico más propio de otro tipo de géneros, no de las retransmisiones deportivas. En cuanto a las pausas, éstas sí son más habituales y actúan como signos de puntuación (Blanco, 2001a: 134), por lo que esta hipótesis sí queda aceptada.

En cuanto a la quinta y última de las hipótesis planteadas, cabe recordar que se enfatizan vocablos en el 82% de los casos analizados. Aparentemente, tal situación está dentro de la lógica pues el locutor, en estos casos, trata de marcar y de acentuar diferentes palabras que pueden resultar clave. Así, extraídas dichas palabras, en el mayor número de casos están relacionadas con los nombres propios de los deportistas. No obstante, ese énfasis sobre determinadas palabras también se hace sobre otras que implican una acción de peligro o una variación en el resultado de la prueba deportiva. Esta primera parte de la hipótesis sí queda corroborada.

Sin embargo, por último, en cuanto a la pronunciación, en el 69% de los casos existe una correcta pronunciación, en el 29% no siempre pronuncia bien y en tan sólo un caso no se le entiende la idea que pretende transmitir. Aunque esta parte de la hipótesis no se acepta, la conclusión a esto quedaría solapada con lo mencionado en la conclusión de la segunda hipótesis. Es decir, aunque el locutor no sea comprendido léxicamente al 100% por los oyentes, en cambio, sí se le entiende la idea, los receptores sí comprenden qué ocurre en la prueba deportiva y, por lo tanto, el locutor cumple el objetivo que tiene encomendado ya que se estaría ante un tipo de situación en la que no sería necesario vocalizar perfectamente pues el contexto ayuda al entendimiento (Merayo, 1998: 236).

8. Futuras líneas de investigación

Este artículo pretende dar paso a futuras líneas de investigación que sigan estudiando los diferentes aspectos temáticos aquí tratados, ampliándolos y focalizándolos aún más. Asimismo, este original, junto a otros que se vayan elaborando, serviría de base para conocer la situación actual desde un punto de vista académico y poder elaborar herramientas que permitan indagar sobre la percepción que los oyentes tienen sobre este género radiofónico a la par que conocer la repercusión que las retransmisiones deportivas radiofónicas ejercerían sobre los propios receptores.

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10. Notas

[1] Obsérvese que esta afirmación se hace en el año 1981 y aún hoy, no sólo no ha perdido su vigencia, sino que los hechos la siguen avalando.

[2] Por carrusel se entiende un programa deportivo, basado en la retransmisión, en el que se realizan conexiones constantes con diversas pruebas deportivas que se están disputando al mismo tiempo pero en espacios geográficos diferentes. Se informa, principalmente, del minuto de juego y del resultado pero también muchos de los minutos del programa están destinados a la retransmisión de qué sucede en dicha prueba deportiva.

[3] El programa Carrusel Deportivo fue creado en 1954 por Vicente Marco, a partir de una idea de Bobby Deglané (Balsebre, 1999: 116).

[4] Salvo para estudiar la velocidad de dicción ya que al utilizarse la medida en nº de palabras/minuto, resulta difícil que un narrador principal haga una locución continuada de, al menos, un minuto de duración. Esto se debe, principalmente a que, en la actualidad, debido a que todas las competiciones deportivas importantes son televisadas, cada vez son más los intervinientes durante una retransmisión, a pesar de que no se encuentren en el lugar donde se esté celebrando la prueba.

[5] Este estudio realizado por la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) –según el periodo de febrero a noviembre de 2008 (3er año móvil de 2008)– indica que, de las radios generalistas, la cadena SER es la más escuchada de lunes a domingo, con más de 4,5 millones de oyentes y un share del 38,4%. La emisora más cercana a la SER es la COPE, con más de 1,8 millones de oyentes (13,1% de share). Además, la cadena SER supera a todas las emisoras consideradas como radios temáticas. En el periodo comprendido entre abril de 2008 y marzo de 2009 (1er año móvil de 2009), la cadena SER es la emisora más escuchada de lunes a domingo con 4,7 millones de oyentes (y un share del 38%), seguida por Onda Cero, con 1,9 millones oyentes (share del 16%). Durante este periodo, le siguen la Cadena COPE, Radio Nacional de España y Punto Radio. Datos consultados a 1 de octubre de 2009 en la página web de la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC): http://www.aimc.es/

[6] Datos consultados en http://www.premierleague.com/page/Talksport/0,12306,00.html y http://www.premierleague.com/page/BBC5Live a 12 de octubre de 2009.

[7] Consultado a 5 de septiembre en la circular del Calcio italiano sobre los derechos audiovisuales: http://www.lega-calcio.it/rest/site/default/file/Circolare_n._19.pdf

[8] Seleccionada la muestra, finalmente se escogieron 66 fragmentos radiofónicos, de entre 37 segundos y tres minutos de duración cada uno de ellos. La suma de la duración de todos los fragmentos es de 78 minutos y 34 segundos.

[9] De todos los programas con formato carrusel, es éste el que tiene una estructura más consolidada, ya que lleva con el mismo presentador y director desde 1992, mientras que en el resto de cadenas se han producido sucesivas variaciones.

[10] Ambos relacionados con el Periodismo y la Comunicación Audiovisual.

[11] Sólo se han tenido en cuenta cuando en los fragmentos se contabilizaban minutos enteros, no teniendo en cuenta para el estudio aquellos segundos que no formaban parte de un minuto íntegro. Los fragmentos con una duración inferior a 60 segundos tampoco han sido contabilizados.

[12] Hay que recordar que para tratar este aspecto se ha tenido en cuenta la locución global, no sólo ciñéndose al narrador principal. Ello se debe a la dificultad que entraña el poder seleccionar un fragmento de un minuto de duración en el que tan sólo se escuche narración pura y dura del locutor principal, limpia de la intervención de otro comentarista. Conviene recordar que sólo se han tenido en cuenta los minutos cuando en los fragmentos se contabilizaban minutos enteros, sin tener en cuenta aquellos segundos que no formaban parte de un minuto íntegro, ni aquellos fragmentos en los que se contabilizaban menos de 60 segundos.

* Este artículo forma parte de un proyecto que está desarrollándose actualmente en la Universidad de Salamanca gracias a un contrato de investigación cofinanciado de la Junta de Castilla y León (Consejería de Educación) y el Fondo Social Europeo.

FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO EN BIBLIOGRAFÍAS - HOW TO CITE THIS ARTICLE IN BIBLIOGRAHIES / REFERENCES:

Herrero Gutiérrez, F. Javier y Rodríguez Ramos, David (2009): "La locución de los narradores deportivos radiofónicos en España", en Revista Latina de Comunicación Social, 64, páginas 968 a 987. La Laguna (Tenerife): Universidad de La Laguna, recuperado el ___ de ____ de 2_______, de
http://www.revistalatinacs.org/09/art/874_Salamanca/75_101_Herrero.html

DOI: 10.4185/RLCS-64-2009-874-968-987

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