Revista Latina

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DOI: 10.4185/RLCS-65-2010-902-310-324
– ISSN 1138-5820 – RLCS # 65 – 2010 + flag

País Vasco, laboratorio de comunicación alternativa. Compilación de 30 años de experiencias

Basque Country as Alternative Media laboratory. Compilation of the most interesting experiences for the last 30 years

Dr. Txema Ramírez de la Piscina Martínez [C.V.] Profesor titular - Departamento de Periodismo - Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea - txema.ramirezdelapiscina@ehu.es

Resumen: El trabajo resume una investigación sobre comunicación alternativa en Euskal Herria –País Vasco‑ durante los últimos 30 años. Analiza los momentos de flujo y reflujo experimentados en estas tres décadas, deteniéndose en experiencias especialmente significativas. Entre ellas, se cita el caso de la radio HBI Hala Bedi Irratia, una emisora libre de Vitoria-Gasteiz, tolerada pero no legalizada, que en 2008 celebró su 25 aniversario. La emisora tiene millares de oyentes y emite durante las 24 horas del día. Sobrevive gracias al trabajo voluntario de decenas de comunicadores sociales. Nunca han incluido un anuncio pagado en sus ondas, ni han recibido subvenciones del estado. A pesar de ello, el proyecto perdura en la actualidad. La emisora basa su existencia en una amplia red social de cerca de 600 socios y socias y en un uso inteligente de las nuevas tecnologías.

Abstract: This work is an overview of the general situation of Alternative Media in the Basque Country, concentrating on a specific communication project: the pirate radio Hala Bedi Irratia, a tolerated but not completely legal radio station, which in 2008 celebrated its 25th anniversary. The station has thousands of listeners daily and it broadcasts 24 hours a day. It survives thanks to the voluntary work of dozens of social communicators. They have never included a paid advertisement on their air waves, nor have they asked for a grant from the State. Nevertheless, the project is very much alive. The station is based on a very wide social network which supports it, and on a very intelligent use of new technologies.

Palabras clave: Comunicación alternativa; comunicación para el cambio social; País Vasco; Hala Bedi Irratia; radios libres.

Keywords: Alternative media; Communication for social change; Basque Country; Hala Bedi Irratia; pirate radio.

Sumario: 1. Introducción. 2. Hipótesis y metodología. 3. Marco teórico: Los medios alternativos, hoy. 4. Observación directa: El País Vasco como laboratorio de experiencias alternativas. 4.1. Viejo y nuevo orden. 4.2. Súbita erupción. 4.3. Motivos del receso. 4.4. Razones del nuevo incremento. 5. Las particularidades de Gasteiz. 5.1. HBI Hala Bedi Irratia. 6. Conclusiones. 7. Bibliografía. 8. Notas.

Summary: 1. Introduction. 2. Hypothesis and methodology. 3. Theoretical framework: Alternative Media today. 4. Direct observation: Basque Country as Alternative Media Laboratory. 4.1. Old and new order. 4.2. Sudden eruption. 4.3. Reasons for a decrease. 4.4. Reasons for an increase. 5. The particularity of Gasteiz. 5.1. Hala Bedi Irratia. 6. Conclusions. 7. Bibliography. 8. Notes.

1. Introducción

Durante las tres últimas décadas, la comunicación alternativa ha experimentado importantes altibajos en el País Vasco o Euskal Herria. La década de los años 80 marcó un hito en ese sentido. Por entonces, numerosas radios libres o comunitarias, cientos de fanzines, revistas o periódicos abiertamente disidentes vieron su luz. Cualquier poder establecido era objeto de controversia.

La turbulenta situación política y social del momento, el vigoroso papel de las izquierdas y la fortaleza emergente del nacionalismo vasco sojuzgado durante 40 años por la dictadura, crearon un caldo de cultivo ideal para el nacimiento de proyectos alternativos. Muchos de ellos han desaparecido. Algunos pocos persisten con serias dificultades. El presente artículo es un repaso a estas tres décadas marcadas por el encanto y el desencanto, la pasión y la desilusión.

2. Hipótesis y metodología

La presente investigación parte de las siguientes Research Questions:

RQ1.: ¿Qué causas determinaron el surgimiento y posterior desaparición de medios alternativos del País Vasco durante los últimos 30 años?

RQ2.: ¿Qué factores han hecho posible la persistencia de un proyecto como la radio libre HBI Hala Bedi Irratia, emisora que nunca ha incluido un anuncio pagado en sus ondas, ni ha pedido subvenciones a organismo público alguno?

La hipótesis que pretende ilustrar dichas preguntas es la siguiente:

El peculiar ambiente sociopolítico vivido en el País Vasco durante la década de los 80 actuó como detonante que implementó el surgimiento de numerosos medios alternativos. La persistencia de algunos de estos factores ha posibilitado la continuidad de un proyecto como la emisora libre Hala Bedi Irratia.

Para comprobar nuestra hipótesis durante este trabajo hemos desarrollado una metodología basada fundamentalmente en análisis cualitativo unido a las técnicas de observación directa (Anderson 1987, Lindlof 1987, 1991, Wimmer y Dominick 1996). Ello ha significado la compilación de diversos trabajos relacionados con la materia objeto de análisis y su contraste con la realidad actual.

El método de observación directa se ha utilizado históricamente para filtrar información, contextualizar la hipótesis de trabajo y/o interrelacionar variables dependientes y/o independientes. Asimismo, hemos consultado cifras de audiencia –cuando ello ha sido posible‑ en un intento por cuantificar el eco social de estos medios. Concluimos con una entrevista semi-estructurada en profundidad con las dos personas que hoy en día son responsables de la emisora: Gaizka Amondarain y Joseba Ullibarri.

3. Marco teórico: Los medios alternativos, hoy [1]

En sintonía con la esperanza alter mundialista surgida en los últimos foros sociales, el presente artículo analiza la experiencia vasca en medios alternativos. Comenzaremos compilando tres de las definiciones más útiles que existen sobre esta cuestión.

Atton y Couldry (2003: 580) son escuetos al definir los medios alternativos como “aquellos producidos al margen de las corrientes de opinión dominantes en los grandes medios, redes o instituciones”.

Brigitta Busch y Judith Purkarthofer ofrecen (2008) más detalles al respecto en la siguiente reflexión [2]:

"In opposition to public and private-commercial media, alternative media are characterized by their different view of the communication processes as well as the producers and recipients involved. (…) Alternative media adhere to a concept of producer and consumer roles that sees these roles as intertwined activities and aims at broad involvement of the audience. According to their view, open access and negotiation of relevant topics is to be made available to a high number of different people."

Raúl Trejo Delarbre define esta clase de medios (1998) en otra clave [3]:

"Medios alternativos. Como respuesta a las dificultades de distintos grupos sociales para tener acceso a los medios de carácter eminentemente comercial y en ocasiones con el propósito explícito de enfrentarlos, en algunos casos se han creado medios alternativos, o que pretenden serlo. Cine marginal, radios libres, prensa alternativa o redes de video no convencionales, han sido algunos de los recursos frecuentados por grupos de activistas sociales o políticos, con resultados muy variados y con una eficacia casi siempre efímera".

Abordemos a continuación determinados aspectos del modelo comunicativo imperante hoy en día, aprovechando de paso para subrayar algunas de sus contradicciones.

Los oligopolios informativos no cesan de crecer en todo el planeta. Las principales industrias culturales están en manos de gigantescos emporios como AOL-Time Warner o Viacom-CBS. Nuestro ocio está en sus manos: la gran mayoría de las películas que visionamos, discos que escuchamos, medios que visualizamos y libros que leemos les pertenecen. Son un pequeño grupo de empresas multinacionales al margen de cualquier tipo de control político o social. En tales circunstancias, es legítimo e inevitable preguntarse (desde una perspectiva liberadora): ¿Existe margen para la esperanza? ¿Es, acaso, invencible el poder de los medios?

Las experiencias desarrolladas durante los últimos años en el ámbito de la comunicación alternativa arrojan algo de luz en ese sentido. Mientras la izquierda invertía históricamente muchas de sus energías en desacreditar el poder de los medios, otros –desde ese mismo ámbito– trabajaban por generar áreas alternativas o disidentes Los países socialistas fueron incapaces de generar un modelo diferente y/o alternativo de comunicación. Es cierto que cambió la propiedad de los medios, que unos líderes sustituyeron a otros y que se generaron nuevos mensajes; pero, en lo fundamental, persistía el mismo esquema jerárquico de comunicación, un modelo que otorgaba al emisor un poder inmenso.

La propiedad privada fue substituida por el estado. Los intereses de mercado, por las conveniencias del partido, y las técnicas capitalistas de persuasión por lemas impuestos por los burócratas de turno. Ambos modelos de comunicación –el capitalista y el teóricamente socialista– muestran serias lagunas: cercenan la imaginación, colapsan la creatividad, fomentan una obediencia ciega, reducen a fórmulas anecdóticas los cauces de participación y desprecian las leyes de la retórica. Reproducen patrones caducos de comunicación: unidireccionales, jerárquicos, autoritarios y paternalistas; modelos dirigidos a perpetuar la cultura e ideología dominante.

Las experiencias alternativas que han alcanzado sus objetivos en la actual sociedad de la información se han alimentado de los aspectos más positivos desarrollados por los movimientos de izquierda durante la segunda mitad del siglo XX y los inicios del tercer milenio. Y lo han hecho, entre otras cosas, para poner en evidencia las contradicciones de la globalización y estimular la generación de un nuevo modelo también en el ámbito comunicativo.
Un modelo de comunicación que aspire a ser alternativo sólo puede serlo si nace desde, por y para la sociedad civil. Ello supone dejar a un lado las servidumbres impuestas por la ideología dominante.

En ese sentido, las contribuciones hechas por los nuevos movimientos sociales durante las tres últimas décadas han sido, cuando menos, interesantes. De hecho, han sido ellos los que han hecho posible la creación de una esfera pública alternativa, un espacio que crece incesantemente, al margen de las directrices impuestas las grandes corrientes de opinión que emanan de los mass-media.

Los nuevos movimientos sociales saben que las nuevas tecnologías –sobre todo internet– resultan esenciales para la consecución de sus objetivos. De hecho, se han convertido ya en instrumentos del cambio social. A menudo, estos movimientos recurren a fórmulas transgresoras e imaginativas, en su intento por atraer la atención de los media. Dichas tácticas, comportan sus riesgos, evidentemente; por ejemplo, posibilidad de ser penalizado por las autoridades o sometido a trato discriminatorio por parte de los medios. La fusión entre nuevas tecnologías y nuevos movimientos sociales coadyuva el nacimiento de un tercer entorno comunicativo, un espacio híbrido donde aspectos de la cultura dominante se entremezclan con otros del entorno underground. Los medios alternativos encuentran en esta fusión la posibilidad de superar la marginalidad y de acceder a audiencias masivas.

De cara al futuro, los movimientos sociales tienen un doble desafío; de una parte, incidir en los mass-media tradicionales y, de otra, cultivar sus propias formas de comunicación alternativa. Ambos resultan fundamentales para el progreso del movimiento.

4. Observación directa: El País Vasco como laboratorio de experiencias alternativas

Durante la década de los 80, la sociedad vasca fue escenario de importantes acontecimientos.

4.1. Viejo y nuevo orden

La dictadura concluyó teóricamente en 1975 con la muerte de Francisco Franco. Sin embargo, los cambios no se sucedieron de forma súbita. El viejo orden se resistía a morir y al nuevo le costaba nacer. Las fuerzas sociales y políticas que se habían opuesto a la dictadura intentaban acelerar los cambios. La presión fue más intensa desde las filas socialistas y comunistas, desde el movimiento obrero y desde las formaciones nacionalistas del País Vasco, Cataluña y Galicia. La oposición vasca a la dictadura franquista fue siempre muy notable.

A principio de los 80, florecieron numerosos movimientos, relacionados más o menos con el nacionalismo vasco. Una variopinta pléyade de grupos sociales floreció en aquella época. Eran grupos diversos: favorables a la identidad vasca (especialmente del euskara, férreamente perseguido durante la dictadura), otros a favor de los derechos de los presos vascos, además de ecologistas, feministas o internacionalistas. El ambiente en las calles estaba en contante ebullición. Se sucedían los enfrentamientos entre policías y manifestantes. Todo estaba en entredicho, particularmente el modelo de estado o las relaciones entre el País Vasco y España.

El ambiente reivindicativo no sólo se alojaba en las calles. La reconversión industrial llevada a cabo por el gobierno socialista de la época dejó en la calle a miles de trabajadores. Sectores claves de la economía vasca ‑como los astilleros de Vizcaya‑ se vieron seriamente afectados. El desempleo alcanzó su cota máxima en 1993: un 24% de la población activa. La agitación social se palpaba también en las fábricas.

Paralelamente, buena parte de la juventud vasca se movía en la onda del RRV, el Rock Radical Vasco. Un ambiente embriagador se adueñaba de plazas y salas de concierto. Desgraciadamente, el apego al RRV fue parejo, aunque no inexcusablemente unido, a la extensión del consumo de heroína. Los casos de SIDA se multiplicaron hasta alcanzar uno de los índices más altos de Europa [4]. Asimismo, se produjeron importantes acontecimientos políticos como la constitución de las primeras instituciones autonómicas (parlamento y gobierno vascos) o el resurgimiento de entidades culturales vascas.

También por entonces los atentados de ETA se sucedían casi a diario. Entre 1978 y 1981 ETA quitó la vida 227 personas, principalmente miembros de las fuerzas de seguridad del Estado [5].

La participación social en los asuntos públicos estaba a flor de piel. Importantes sectores sociales, especialmente jóvenes, acariciaban la idea de la revolución social. Intuían que estaba al alcance de la mano. El movimiento nacionalista de izquierdas contaba entonces con un importante respaldo social. En las elecciones europeas de 1987, la coalición HB [6] (Unidad Popular, en lengua vasca) obtuvo los mejores resultados de su historia, con un 18,4% de representatividad y más de un cuarto de millón de votos [7].

Este convulso panorama –vivido intensa aunque no exclusivamente en el País Vasco– provocó la aparición de numerosos medios de comunicación. En 1976, nació en Madrid el diario El País. Un año más tarde, harían lo propio en el País Vasco otros dos diarios: Deia, cercano al PNV Partido Nacionalista Vasco (formación democristiana que ha gobernado esta comunidad entre 1980 y 2009) y Egin, próximo a la citada HB.

4.2. Súbita erupción

Según la investigación realizada por Egia y Bayon (1997: 108), 1985 fue “el año de la contra-información” por excelencia el País Vasco. La multitud de grupos, colectivos y organizaciones que pululaban por las calles necesitaban comunicar. Precisaban un órgano de expresión propio. Nacieron decenas de grupos de rock (la mayor parte de ellos vinculados al RRV). Hasta las localidades más pequeñas pugnaban por contar con un grupo; y por tener su Gaztetxe, un espacio creado (normalmente ocupado) y gestionado de forma autónoma por jóvenes, en sintonía con el movimiento Squatter europeo. En los gaztetxes, los jóvenes organizaban (y siguen haciéndolo todavía) conciertos, exposiciones, conferencias y debates sobre todo tipo de cuestiones. Estos colectivos tenían una necesidad perentoria de comunicar, de trasladar a la opinión pública sus inquietudes, sus ideas para cambiar el mundo.

De esta forma, surgieron multitud magacines de información. La forma más natural de expresión resultaba el fanzine. A mediados de los 80, se calcula que se publicaron en el País Vasco más de un centenar de este tipo de publicaciones. La mayoría de ellas tuvo una corta existencia. Disponían de escasos medios y su calidad era francamente deficiente. No importaba. Primaba estar en la calle, comunicar, demostrar que se estaba vivo.

Según Egia y Bayon (1997: 165-172) a finales del siglo XX, concretamente en 1997, existían en el conjunto del País Vasco un total de 354 diferentes órganos de expresión. La mayor parte de ellos eran musicales, de carácter local, político o fanzines underground (147). El resto obedecía a una amplia gama de organismos y organizaciones de características muy diferentes tal y como se aprecia en el siguiente cuadro:

Órganos de expresión de los movimientos sociales en el País Vasco (1997)

Tipo

Total

Fanzines musicales, locales, políticos y underground

147

Revistas de Gaztetxes

27

Revistas de información local publicadas en euskara

27

Publicaciones antimilitaristas

25

Publicaciones ecologistas

23

Revistas en favor de los derechos de los presos vascos

17

Revistas sindicales

16

Revistas de grupos internacionalistas

15

Revistas de diferentes partidos de izquierda

13

Revistas de organizaciones juveniles

13

Publicaciones feministas

8

Radios libres*

7

Revistas en favor de la lengua vasca

5

Revistas de grupos cívicos

5

Publicaciones de organismos estudiantiles

4

Revistas en favor de la liberación sexual

3

Publicaciones en favor del diálogo para resolver el conflicto vasco

2

Revista sobre drogodependencias

1

Órgano de expresión del Comité anti-SIDA

1

Total

354

Fuente: Egia y Bayón

* Este dato no parece exacto.

Según otras fuentes, el número de radios libres en el País Vasco en 1998 era de 18 [8].

Los autores del estudio titularon en 1997 esta compilación “lista abierta de fanzines, revistas y publicaciones de movimientos sociales durante los últimos 15 años”. En la mayor parte de los casos, la recopilación de Egia y Bayon parece exacta, pero no tanto en otras. Por ejemplo, según diversos fuentes y autores (periódico del El País entre ellas) a finales de los 80, existían alrededor de 50 radios libres en el País Vasco. Este número disminuyó rápidamente en los años posteriores situándose en 18 (año 1998). La primera radio libre creada en el País Vasco fue Osina Irratia. Tuvo lugar en 1979 en Amara, un barrio de Donostia-San Sebastián. Su creador fue un grupo antimilitarista y ecologista que utilizó el medio para difundir sus ideas.

En el siguiente gráfico podemos ver la evolución que han tenido las radios libres y comunitarias durante los últimos 30 años. Entendemos por radio libre a la emisora sustentada fundamentalmente en el trabajo voluntario, sin ánimo de lucro e ideológicamente ubicada en parámetros diferentes a las grandes corrientes de opinión. Las radios comunitarias tienen un perfil diferente: aceptan ingresos publicitarios, admiten subvenciones por parte de organismos públicos y tienen a su cargo a personal asalariado. Se diferencian de resto de emisoras comerciales en que no pertenecen a grandes grupos empresariales y en que tienen una marcada vocación de servicio a la comunidad.

Según la investigación realizada por la profesora de la UPV / EHU, Arantza Gutiérrez Paz (2002: 97-119), la “época dorada” de esta clase de radios tuvo lugar entre 1979 y 1988. La crisis llegó en 1989 y duró ‑por lo menos‑ hasta 1995. A partir de ese momento y hasta la actualidad el sector de las radios libres y comunitarias vive un momento de auge tal y como se aprecia el siguiente gráfico:

grafico01

Otro factor que ayuda a entender la fortaleza del movimiento de radios libres y comunitarias es el papel desempeñado por el diario Egin. Desde su nacimiento en 1979 hasta su muerte en 1998 (decidido por un juez de la Audiencia Nacional de Madrid), este diario actuó como catalizador de este tipo de emisoras. Durante varios años, publicó semanalmente una página informando sobre las novedades del movimiento. Gara, el periódico que sustituyó a Egin en 1999, ha continuado con esta misma línea de apoyo al movimiento de radios libres. La mayor parte de éstas, así como de las emisoras comunitarias, están integradas en Arrosa, asociación creada en 2001 [9]. La agrupación acoge a 21 de las 36 emisoras existentes. Esta asociación, sin ánimo de lucro, se dedica fundamentalmente a recibir programas elaborados por alguna de las emisoras agrupadas y a difundirlos en cadena –vía internet– entre el resto. La única condición requerida es que los programas que se difundan en red estén realizados en lengua vasca.

Otro fenómeno comunicativo relevante surgido en la década de los 80 son las revistas de información local editadas en euskara [10]. Estas revistas fueron creadas gracias al impulso de asociaciones ciudadanas locales. El objetivo prioritario de las mismas era entonces, y sigue siendo hoy, informar sobre cuestiones locales y hacerlo en lengua vasca. Normalmente tienen ayuda económica institucional, ya sea a través de ayuntamientos, diputaciones o Gobierno vasco. Dicha ayuda económica fluctúa bastante de una revista a otra, por lo que su realidad es muy distinta dependiendo de múltiples factores. Su periodicidad puede ser semanal, quincenal o mensual. Tienen una amplia red de suscriptores que, de forma gratuita, reciben la revista en sus buzones. Ello es posible gracias a las ayudas institucionales y a los ingresos derivados de la publicidad.

Se trata de revistas profesionales, realizadas por periodistas. No disponen de grandes presupuestos, ni de un elevado número de trabajadores en plantilla. Sin embargo, han desempeñado un papel importante en la normalización del uso del euskara y en el ámbito de la información local. No son medios alternativos como tal. No tratan de “cambiar el orden establecido”, sino simple y llanamente informar de cuestiones locales de forma profesional. Su perfil obedece más a las características de los medios comunitarios, razón por la cual nos ha parecido necesaria su inclusión en la presente investigación. Resulta reseñable la mera supervivencia de esta red de revistas en un universo mediático tan globalizado como el actual, donde priman las grandes corporaciones. Según Topagunea [11], la federación que agrupa a este tipo de revistas, en 2009 existían 53 publicaciones de estas características, de las cuales 41 pertenecían a este organismo.

La pervivencia de este fenómeno ha sido posible gracias a la existencia de movimientos sociales en su base. Estos medios no surgen de la nada. Tienen detrás decenas de personas que, con su trabajo voluntario, dan vida al movimiento y hacen posible su supervivencia. Sólo así puede entenderse la magnitud del fenómeno.

4.3. Motivos del receso

Tras la eclosión vivida a finales de los 80, el movimiento alternativo vivió un momento de reflujo. Numerosos fanzines desaparecieron y el movimiento de radios libres comenzó su declive. No ocurrió lo mismo con el universo de medios locales en euskara que –aunque siempre con dificultades– prosiguió una lenta pero constante tendencia al alza. El retroceso afectó al resto de sectores. El potencial comunicativo de los movimientos sociales disminuía. Mermaba su influencia y se circunscribía a círculos cada vez más próximos al núcleo. El altruismo, el trabajo voluntario, comenzó a ser cada vez más escaso.

Además de los citados, existen otros factores que facilitan la adecuada comprensión de este receso (Egia y Bayon, 1997:98-99). Los mencionamos a continuación:

Falta de recursos materiales y económicos. Se carecía de los recursos más elementales: fondos, locales, teléfono, etc. Debemos tener en cuenta que la generalización de las nuevas tecnologías tuvo lugar años más tarde, no a finales de los 80.

Deficiente calidad. Superada la novedad y el impacto del primer momento, el receptor habitual de este tipo de medios también demandaba calidad y no revistas caóticas de difícil lectura. Los medios alternativos de los 80 hicieron gala de un entusiasmo encomiable, pero ello no fue suficiente para suplir su falta de profesionalidad. En muchas de sus páginas reinaba el desconcierto más absoluto: los contenidos estaban desordenados, las secciones cambiaban de título de un número para otro, y la calidad de las imágenes era deficiente. Un credo, una filosofía lo impregnaba todo: DIY (Do It Yourself – házlo tú mismo). Perfecto. Pero, ¿cómo? Era la siguiente pregunta. El trabajo voluntario y la imaginación consiguieron logros espectaculares, pero no pudieron obrar milagros.

Mala distribución. Fue uno de los principales obstáculos. Comunicar de forma eficiente supone estar presente en numerosos puntos de venta. Es algo crucial, decisivo, algo que saben muy bien los editores de cualquier medio de comunicación (incluso hoy a pesar de los avances de internet). Un buen sistema de distribución requiere importantes recursos económicos y muchísimas energías. No era algo asumible para los editores de fanzines.

La distribución no fue, sin embargo, un problema especialmente relevante para las radios libres y / o comunitarias. Mediante repetidores hábilmente situados en zonas que no llamaran especialmente la tención, estas emisoras consiguieron hacer llegar su señal a las localidades más próximas. Por lo general, fueron lo suficientemente hábiles como para apropiarse de espacios radioeléctricos no ocupados por emisoras comerciales, evitando así problemas innecesarios. Las dificultades de este tipo de emisoras vinieron por otros frentes: la concesión de licencia para emitir, por ejemplo, o la renovación del equipo humano necesario para seguir emitiendo con regularidad y con un mínimo de calidad.

Frecuencia irregular. Los fanzines se publicaban cuando buenamente podían sus editores. Tenían una frecuencia muy irregular. Ello generaba desconcierto y una evidente impresión de falta de seriedad.

Problemas internos. Históricamente, y de forma casi endémica, los colectivos de izquierda han hecho gala de una serie de problemas aparentemente irresolubles. Ello también sucedió a finales de los 80 en el País Vasco. Son problemas que aparecen especialmente en pequeñas organizaciones que sacralizan el funcionamiento asambleario y en las que, a menudo, afloran actitudes dogmáticas, sectarias que pueden llegar a colapsar la propia organización hasta provocar su desaparición; simplemente, por inanición.

Cambios sociales. A finales del siglo pasado, el individuo comenzó a situarse en el centro del universo. El individualismo se hacía cada vez más palpable a todos los niveles y la sociedad vasca no era una excepción. El derroche de colectivismo y trabajo en grupo que caracterizó los primeros momentos de los medios alternativos fue esfumándose y dando paso a tendencias más centradas en la persona en singular.

La pervivencia del conflicto vasco. La prolongación del conflicto vasco y de sus manifestaciones más dramáticas en forma de atentados, bombas, asesinatos, víctimas, ilegalizaciones, presos, torturas, cierre de diarios, etc. generó a partir de los 90 una honda desilusión en la sociedad vasca, sensación que ha ido en aumento y que se mantiene en la actualidad, incluso entre los sectores que teóricamente se encuentran más próximos a la propia ETA [12].

La ilusión, la esperanza, los deseos de cambio que fluían en muchos colectivos a mediados de los 80 suplían con creces las adversidades del momento. Hoy las nuevas tecnologías han abaratado los costes, han facilitado muchísimo el proceso de edición, pero, en la sociedad vasca, no se respira el mismo ambiente. Los parámetros sociales han variado ostensiblemente. La pervivencia del conflicto se ha convertido en una pesada losa, en una pesadilla que, además bloquear el corazón y las mentes, absorbe multitud de energías que bien podrían emplearse para implementar el trabajo en medios alternativos.

La suma de estos siete factores ayuda a comprender mejor la crisis que afectó a los medios alternativos desde mediados de los 80 hasta finales del pasado siglo XX.

4.4. Razones del nuevo incremento

Aunque persisten algunos de los citados factores (particularmente los relacionados con los cambios experimentados en el seno de la sociedad vasca), se aprecia un notable cambio de tendencia durante la última década.

El impulso derivado de las nuevas tecnologías ha resultado decisivo. De hecho, la presencia de las radios libres y comunitarias en internet es muy significativa, tal como se observa el siguiente gráfico (Gutiérrez Paz, 2008: 10):

grafico02


La mayor parte de las 36 emisoras existentes en la actualidad disponen de página web (el 91,6%). Más de la mitad emiten on line (el 55,5%). Es más reducido el número de emisoras que albergan blogs de colaboradores en sus páginas, o aquellas que ofrecen la posibilidad de descargar archivos sonoros o de subir podcasts. En cualquier caso, a la luz del gráfico es evidente que el grado de conectividad de estas emisoras es, sin duda, importante, superando incluso al de muchas emisoras comerciales.

Internet afecta no sólo a las radios libres y comunitarias. También incidió notoriamente en los fanzines contra-informativos. La inmensa mayoría de los existentes en los 80 desaparecieron. Los pocos que han superado el paso del tiempo han encontrado en internet el espacio ideal para amplificar el eco de sus ideas. De hecho, la red está repleta de web alternativas vascas, aunque la inmensa mayoría de ellas no tiene nada que ver con los proyectos surgidos en la década de los 80.

El dinamismo de la comunidad vascoparlante tiene su reflejo también en la red, como lo demuestra la existencia de una blogosfera euskaldun de lo más variopinta. La presencia que esta comunidad [13] tiene en la red está sensiblemente por encima de la que hipotéticamente le correspondería atendiendo a las 650.000 personas que la conforman. Hablamos de una lengua que, según la Unesco, está en riesgo de desaparecer [14], pero que cuenta a su favor con una vitalidad encomiable, tal y como lo subrayaba el anterior responsable de Política lingüística del Gobierno vasco, Patxi Bastarrika [15]. Otro dato que muestra la importante presencia cualitativa del euskara en la red es la reciente decisión del buscador Google de incluirla entre las 55 lenguas de todo el mundo sobre las que ofrece servicio de traducción automática.

Las nuevas tecnologías han tenido, por lo tanto, una influencia decisiva en la implementación de la esfera alternativa. Se trata, sin embargo, de un fenómeno planetario, no exclusivamente ligado al contexto vasco.

5. Las peculiaridades de Gasteiz

La atmósfera anti-sistema que a finales de los 70 y principios de los 80 se respiraba en muchos círculos de la sociedad vasca tuvo también su reflejo en Gasteiz. Vitoria-Gasteiz es la capital de la Comunidad Autónoma Vasca. Se trata de una ciudad de mediano tamaño, de 230.000 habitantes, caracterizada históricamente por su ambiente tradicional. Ello no ha sido óbice para que determinados espacios alternativos hayan tenido, también históricamente, su particular presencia; quizás no muy significativa en términos absolutos, pero sí relativamente importante. La pervivencia de dichos espacios durante más de un cuarto de siglo les confiere un especial valor añadido. Citemos tres ejemplos que ilustran nuestra afirmación:

    La continuidad del Gaztetxe local (creado en 1988).

    La persistencia en la red de la versión electrónica del fanzine “Resiste” surgido en 1985. Ahora se denomina “Eutsi” (“resiste” en euskara).

    El mantenimiento de la emisora libre HBI Hala Bedi Irratia, nacida en 1983.

El Gaztetxe. Al igual que ocurrió en otros muchos lugares de la geografía vasca, un grupo de jóvenes decidió en 1988 ocupar un viejo edificio abandonado en el casco medieval. El local se sitúa en la parte más alta de Gasteiz, la pequeña colina que dio origen y nombre a la ciudad. La ocupación fue doblemente significativa, tanto por su ubicación estratégica como por la propiedad del edificio: pertenecía al Obispado de la ciudad. Ello confirió a la acción un valor simbólico añadido, un atractivo especial que se ha mantenido hasta la actualidad.

El lugar llevaba abandonado décadas. A principios del siglo XX había albergado las caballerizas del Obispado. Tras la ocupación, decenas de jóvenes pasaron meses adecentando el edificio. Desde entonces y hasta la actualidad, el Gaztetxe ha tenido una actividad frenética: multitud de conciertos, exposiciones, conferencias, actuaciones culturales, etc. Gracias a donaciones ciudadanas, incluso han organizado una biblioteca abierta al público en general. Funcionan de forma asamblearia y nunca han recibido ayuda alguna por parte de las instituciones. Se trata de un requisito deliberadamente buscado por sus impulsores en un intento por preservar su independencia con respecto a instituciones y partidos políticos.

Al igual que ha ocurrido con el resto de locales de estas características, durante sus 22 años de existencia este Gaztetxe ha tenido múltiples problemas tanto con las autoridades gubernamentales, como con el Obispado o los sucesivos alcaldes que ha tenido la ciudad durante este período. Hoy en día el edificio sigue en pie, esquivando amenazas de desalojo o derribo, manteniendo intacto su espíritu inicial y, algo significativo, consiguiendo incluso el reconocimiento algunas autoridades locales. ¿Cuáles son las claves de esta supervivencia? Las siguientes:

Sus relaciones de buena vecindad con los residentes de la zona. Desde sus inicios, los jóvenes del Gaztetxe aceptaron poner fin a sus conciertos a una hora razonable, preservando así el derecho al descanso de sus convecinos. A la postre, tal actitud ha resultado crucial para conseguir su complicidad.

Su funcionamiento abierto. El local es de libre acceso. Es utilizado por un amplio abanico de colectivos a los que únicamente se les exige que no practiquen el sectarismo. Durante todos estos años, el Gaztetxe ha tejido una amplia red de grupos sociales y culturales, dispuestos a responder públicamente cuando las amenazas de desalojo han sido más inminentes.

Su apoyo social. La pervivencia del local hubiera sido imposible sin el trabajo voluntario de cientos de jóvenes que lo han hecho posible durante todos estos años.

Sus recursos económicos. Sus principales fuentes han sido el bar que funciona en su interior del local durante los fines de semana, así como el dinero proveniente de la venta de entradas para los conciertos.

La zona donde se ubica el Gaztetxe está en pleno proceso de remodelación urbanística y actualmente es objeto de deseo por parte de especuladores inmobiliarios. El futuro del edificio hoy, al igual que durante los últimos 23 años, parece incierto.

El fanzine “Resiste”. Tres años antes de la creación del Gaztetxe, surgió el fanzine “Resiste”, en 1985 La publicación fue impulsada por sectores autónomos de la clase obrera en clara connivencia con ambientes universitarios. Desde sus inicios se pudo comprobar que el estilo del fanzine era poco habitual, mucho más elaborado que el resto. Sus promotores distribuyeron 350 copias de su primer número editado en formato A3. La publicación fue inmediatamente confiscada por la Policía. Este ataque a la libertad de expresión se convirtió en su aliado, en la mejor campaña de márquetin que hubieran imaginado.

De su segundo número se editaron un total de 2.000 copias que se distribuyeron no solamente en Gasteiz, sino por todo el País Vasco. A pesar de ser uno de los mejores fanzines en circulación, “Resiste” también sufrió la crisis de los 90, aunque supo reaccionar a tiempo editando la que hoy es su versión digital con el nombre de “Eutsi” (www.eutsi.org). Hoy en día en la única expresión de este histórico fanzine.

HBI Hala Bedi Irratia. El tercero de los factores que ilustra nuestra teoría sobre la particularidad del ambiente de Gasteiz es la emisora HBI Hala Bedi Irratia. “Hala Bedi” significa “Así sea” e “irratia” quiere decir radio. El nombre obedece a la ironía de sus promotores. La emisora pirata surgió coincidiendo con la primera procesión atea que tuvo lugar en la ciudad el 5 de agosto de 1983 que es el día grande de las fiestas de la ciudad. En ese día se honra a Nuestra Señora de la Virgen Blanca, patrona de la ciudad.

5.1. HBI Hala Bedi Irratia

La emisora HBI Hala Bedi Irratia [16] es en la actualidad la segunda emisora libre más antigua de entre todas las que existen en el País Vasco. La primera de ellas es Eguzki Irratia [17] nacida en Pamplona en 1982, impulsada por un grupo ecologista.Tal y como sostienen sus actuales promotores [18] (Amondarain y Ullibarri, 2009), HBI “es producto de la peculiar atmósfera que vivió nuestra sociedad en la década de los 80”. El RRV Rock Radical Vasco y el movimiento punk estaban en plena ebullición. Desde sus inicios hasta la actualidad la emisora ha intentado siempre “ser la voz de los sin voz”. Tuvieron numerosos problemas con las autoridades de los 80, sufriendo cinco cierres gubernativos (años 1983, 1984, 1985, 1988 y 1990) a los que sucedieron otras tantas reaperturas más o menos inmediatas. Su situación actual es sensiblemente diferente. Es una emisora tolerada, aunque continúe sin licencia legal. Emite en formato digital durante las 24 horas del día. Gracias a la Asociación Arrosa [19] emiten el 15% de su programación de forma conjunta con otras emisoras libres del País Vasco.

Los promotores de HBI fueron pioneros en muchos aspectos, incluso técnicamente. En 1995 comenzaron a emitir en formato digital, mucho antes que la mayoría de las emisoras comerciales de su entorno. Su página web recibe más de un millar de visitas al día y fue pionera en la inclusión de ficheros de audio, blogs y podcasts. Su emisor tiene 100 w. de potencia. La señal es difundida a una amplia zona gracias a dos repetidores ubicados en los montes Zaldiaran y Herrera. En un futuro próximo esperan colocar un tercer repetidor en la zona navarra de Sakana. En la actualidad su señal es audible en la mayor parte de la provincia de Araba (superficie de 2.811 km. cuadrados). La segunda emisora pirata de la provincia, Uhina Irratia, ubicada en Laudio, segunda localidad en importancia del territorio, emite parte de su programación en colaboración con HBI.

HBI admite programas en euskara (aproximadamente un 40%) y castellano (restante 60%). Esta proporción ha ido cambiando a favor de la lengua vasca durante los últimos años.

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La programación de HBI es variada. Existen cuatro grandes grupos de programas:

    Musicales (75 horas a la semana, 44.6% de la programación).

    Magacines de actualidad (49 horas, 29,1%).

    Programas socio-político-culturales (39 horas, 23,2%) y

    Programas infantiles (5 horas, 3%)

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El prime time de la programación de la emisora es ocupado por magacines de actualidad. Son el “buque insignia”, los espacios que llevan más tiempo en antena y los que gozan de mayor audiencia. El más popular es, sin duda, “Suelta la olla” que se emite por las mañanas (de 10 a 14 horas). El magacine de la tarde es “Zebra bidea” (Paso de cebra) y se emite íntegramente en euskara, de 16 a 19 horas. Los conductores de dichos programas llevan años en sus puestos colaborando desinteresadamente.

Además de estos “espacios estrella”, atendiendo a su autoría existen otros dos tipos de programas: los espacios emitidos por colectivos sociales y populares y los elaborados por personas a título individual. Cualquier colectivo o persona puede realizar una propuesta de programa. Según sus promotores actuales, HBI intenta dar salida a todas las propuestas que les llegan, “siempre que no contradigan la filosofía de la emisora o pretendan, por ejemplo, imitar a las emisoras comerciales pretendiendo hacer radio-fórmula”.

Nuestro principal objetivo no es –añaden los responsables actuales de la emisora– conseguir grandes audiencias, sino, más bien, extender nuestro ámbito de influencia a un mayor número de sectores, a entornos que puedan estar próximos a nuestro proyecto comunicativo”.

En la actualidad, HBI tiene una persona asalariada. Su principal función es coordinar las emisiones y preocuparse de que todos los colectivos que pasen por la emisora a emitir sus programas dispongan de las mejores condiciones técnicas posibles. A parte de ello, existe una amplia red de colaboradores –más de un centenar en estos momentos– que participan desinteresadamente en el medio.

Muy pocas radios piratas nacidas en los 80 han conseguido sobrevivir. Detallamos a continuación algunas de las claves que, a nuestro entender, ayudan a entender la pervivencia actual de HBI. Son las siguientes:

La propia evolución del proyecto. HBI es hoy muy diferente a la emisora creada en 1983. El proyecto ha mejorado ostensiblemente tanto en cantidad como en calidad. Hoy su funcionamiento es mucho más eficaz. Hoy HBI simboliza una manera diferente de entender la comunicación, de interpretar el mundo. Desde su modestia, ha conseguido acuñar una marca exclusiva.

Su estrecha relación con los movimientos sociales y especialmente con el Gaztetxe. La supervivencia de la emisora no hubiera sido posible sin las sinergias y complicidades surgidas y cultivadas durante años entre ambos organismos. Desde su independencia, cada proyecto aporta los ingredientes necesarios que coadyuvan a la construcción de una atmósfera concreta, un espacio disidente con las grandes corrientes de opinión que gobiernan la ciudad.

Su funcionamiento abierto. Todo tipo de programas tiene su oportunidad en la emisora, incluidos los de entretenimiento. No existe una línea editorial dominante. Cualquier persona que así lo desee puede expresarse libremente a través de sus ondas. La orientación de su actual red de colaboradores excede los límites de lo que podría ser un nacionalismo de izquierdas entendido de forma amplia. De hecho, en sus orígenes, dicha corriente política no aceptó como propia una emisora que consideraba “próxima al movimiento autónomo”.

Su relación con la cultura vasca. Durante estos 27 años, un amplio abanico de gentes vinculadas a la cultura vasca ha colaborado con la emisora desde sus micrófonos; escritores ya consagrados como Kirmen Uribe (premio nacional de narrativa en 2009) o bertsolaris (trovadores que improvisan sus versos ante el público) tan afamados como Unai Iturriaga o Igor Elortza han tenido sus programas en HBI.

Algunos hitos han sido especialmente reseñables. El 11 de octubre de 2008 alrededor de 10.000 personas se dieron cita en las calles del casco medieval para celebrar conjuntamente el 20 aniversario del nacimiento del Gaztetxe y el 25 de HBI. El lema escogido fue “Piztu (despierta) Gasteiz. Ocupa tu lugar”. Fue una jornada festiva, perfectamente organizada, con multitud de conciertos y atracciones culturales repartidas en diferentes áreas en función de la edad (infantil, juvenil o adultos) de los participantes. El éxito de la jornada se vio favorecido por una espectacular climatología, algo poco habitual en el otoño de Gasteiz. La plaza donde tuvo lugar la comida popular al aire libre resultó pequeña para acoger a las 700 personas que admitía el recinto.

Rápidamente se agotaron todos los tickets puestos a la venta. En definitiva, una jornada memorable, tejida gracias a la complicidad de múltiples agentes sociales y culturales (sindicalistas, actores, escritores, bertsolaris, etc.) y caracterizada por un extraordinario ambiente. Incluso, la responsable del Departamento de Cultura de la Diputación foral, Lorena López de la Calle, participante en la jornada alabó “el dinamismo de estos colectivos y la importante labor que desarrollan en favor de la cultura vasca”.

Antes de 2008 hubo otra serie de eventos también interesantes. En 2002, por ejemplo, unas 5.000 personas tomaron parte en una manifestación en contra de la demolición del Gaztetxe. Tres años más tarde, en 2005, tuvo lugar el “Gatetxe eguna” o “Día del Gaztetxe”. Fue otra celebración similar a la de 2008 (aunque a menor escala). También en aquella ocasión, aspectos festivos y reivindicativos se dieron armónicamente la mano, atrayendo así la atención de miles de ciudadanos que otrora contemplaban con cierto desdén este tipo de “exhibiciones alternativas”.
Hablemos ahora de la audiencia de HBI.

Las radios libres no suelen aparecer en los ratings de audiencia. Sin embargo, el presente caso es una excepción. La empresa CIES, dedicada a la realización de estudios de opinión y mercado y con una amplia experiencia en el País Vasco, comenzó a registrar datos de audiencia de HBI desde 1990. Ello se debía a que las personas encuestadas citaban esa emisora entre sus preferidas. Si bien es cierto que sus cifras son modestas si se compara con los datos de las emisoras comerciales, no debemos olvidar que hablamos de una emisora no comercial, no profesional, sostenida por trabajo voluntario y que no acepta publicidad pagada de ningún tipo de institución pública o privada.

El siguiente gráfico muestra las oscilaciones registradas por esta empresa (CIES) prácticamente desde su nacimiento hasta la actualidad. El dato que aparece a  continuación muestra la audiencia media de la emisora a lo largo de todas las horas y días de la semana. Los actuales gestores de la emisora, calculan que el magacín “suelta la olla”, el actual “buque insignia” de su programación puede tener en torno a 5.000 oyentes diarios.

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En la provincia de Alava, el dial radiofónico capta la señal de más de una veintena de emisoras. Según datos de 2008, la primera emisora era Ser Vitoria con una audiencia media estimada en torno a 35.000 personas. La segunda era Radio Vitoria con 27.300 oyentes. Hablamos de una emisora comercial y otra pública con una amplia plantilla de profesionales a su cargo. Es por ello que insistimos en que la importancia real de HBI supera los teóricos 1000 oyentes de media que en estos momentos dictan las cifras de audiencia.

Daremos un ejemplo ilustrativo. En 2005, los responsables de la emisora libre emitieron conscientemente una noticia falsa, una información que alertaba a la población sobre una supuesta fuga radiactiva detectada en la cercana central nuclear de Santa María de Garoña que dista 45 km. de la capital alavesa. Se trataba de una clásica acción de guerrilla comunicativa con un objetivo claro: concienciar a la población sobre los riesgos de un eventual accidente nuclear. La puesta en escena de aquella falsa noticia fue cuidadosamente elaborada. Recordaba, en gran medida, el mítico programa de radio de Orson Welles emitido por la CBS en 1938 y titulado “La guerra de los mundos”.

Si por entonces aquel programa colapsó la ciudad de Nueva York y provocó ataques de pánico entre la población, convencida de que estaba siendo invadida por alienígenas de Marte, en 2005 la falsa noticia emitida por HBI también tuvo sus efectos. Por ejemplo, conforme el rumor iba extendiéndose por la ciudad, cientos de ciudadanos comenzaron a llamar a las emisoras de radio comerciales demandando la confirmación oficial de la noticia y llegando así a colapsar sus centralitas. La noticia llegó a adquirir visos de verosimilitud incluso entre las autoridades municipales, las cuales alarmadas por el rumor y para evitar males mayores, decidieron desalojar los miles de personas que esos momentos se hallaban en las piscinas públicas de Gamarra. Por lo tanto, puede que la audiencia de HBI en estos momentos no sea significativa en términos absolutos, pero su presencia relativa en la ciudad supera ampliamente esas cifras.

No olvidemos, además, que HBI es una organización sin ánimo de lucro. Concluyeron el ejercicio de 2008 con una deuda acumulada de 12.595 euros. Sus ingresos fueron de 71.789,17 euros. La mayor parte de los mismos provinieron de las cuotas de sus socios (halabelarris), personas que donan una cantidad mensual fija al mes que oscila entre los 6 y los 10 euros. El total de socios varía entre los 500 y 600 (hay nuevas bajas y altas todos los meses). Estas aportaciones suponen el 57% del total de ingresos de la emisora. La segunda fuente más importante la constituyen los ingresos recaudados a través de la hostelería, dos tabernas regentadas por la propia HBI. Una de ellas se ubica en un local fijo del Casco Viejo. La segunda funciona exclusivamente durante los días festivos de la ciudad, en el mes de agosto.

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A día de hoy, HBI sigue sin tener licencia de emisión. Son una emisora tolerada pero no legalizada. Sus responsables actuales esperan poder regularizar su situación en un futuro cercano, aunque admiten que “no es algo que nos quite el sueño”. Su principal preocupación se centra en seguir progresando, mejorando su calidad y extendiendo su red social a sectores cada vez más amplios, preservando siempre su independencia con respecto a las instituciones.

6. Conclusiones

1. El peculiar contexto socio-político vivido en la década de los 80 en el País Vasco propició que esta comunidad se convirtiera en un importante laboratorio de medios alternativos. Así la demuestra el nacimiento de 50 radios libres y de, al menos, 354 órganos de expresión alternativos. Un muy reducido grupo de estas experiencias ha conseguido sobrevivir hasta nuestros días.

2. Desde finales de los 80 hasta la conclusión del milenio, los medios alternativos vascos experimentaron un serio retroceso fruto de múltiples factores: falta de recursos materiales y económicos, deficiente calidad de los productos, cambios sociales experimentados en el seno de la sociedad vasca, declive del trabajo voluntario y persistencia del conflicto vasco convertido en impenitente generador de desilusiones colectivas.

3. Durante las tres últimas décadas numerosas revistas locales editadas en euskara han visto su luz. En la actualidad forman una red de 53 pequeñas publicaciones cuya audiencia potencial supera el medio millón de personas. Aunque en puridad no puedan ser catalogadas como publicaciones alternativas, sin embargo, es necesario enfatizar la importante labor que desarrollan en favor de la normalización de la lengua vasca. La mera existencia de dicha red es de por sí meritoria en un panorama mediático dominado por los grandes grupos multimedia.

4. Otra de las claves para entender la importancia del fenómeno comunicativo alternativo en el País Vasco es la estrecha vinculación del mismo con los movimientos sociales de su entorno. Estos medios no surgieron de la nada. El trabajo voluntario de decenas de militantes y cooperantes resulta determinante para entender su supervivencia, voluntarios que defienden una amplia variedad de causas que van desde el antimilitarismo hasta la defensa de la lengua vasca. Solamente es posible entender la magnitud del fenómeno gracias a dicho trabajo voluntario.

5. Desde finales del anterior milenio y hasta la actualidad se aprecia un moderado incremento de medios alternativos audiovisuales, impulso que se ha visto favorecido con la generalización de las nuevas tecnologías. Internet es hoy el escenario perfecto para este tipo de medios. No obstante, esta reactivación de los medios alternativos tiene poco que ver con la explosión de creatividad que caracterizó el movimiento alternativo de los 80.

6. Algunos de los más vigorosos ejemplos de los medios nacidos en aquella década persisten hoy en día en Vitoria-Gasteiz. Este es el caso del Gaztetxe, la versión electrónica del fanzine “Resiste” (hoy denominada “Eutsi”) y de la emisora libre HBI.

7. Hay cuatro causas que explican la supervivencia de HBI durante estos 27 años: la propia evolución del proyecto, su estrecha relación con el movimiento social que rodea al Gaztetxe, su funcionamiento abierto y su vinculación con la cultura vasca.

8. Hoy en día HBI y Gaztetxe coordinan sus esfuerzos en multitud de ámbitos. A pesar de que Gasteiz es una ciudad gobernada históricamente por partidos conservadores o moderados, ambos fenómenos han conseguido ganarse su propio espacio, una atmósfera alternativa tolerada y, en algunos casos, hasta reconocida públicamente por algunas autoridades locales.

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8. Notas

[1] Hay una amplia bibliografía sobre medios alternativos y nuevos movimientos sociales. Una bibliografía global en Alternative media, por orden alfabético, está disponible en internet: http://www.ourmedianetwork.org/wiki/bibliography:ams_alphabetic_order. El autor del presente trabajo se ha basado fundamentalmente en los siguientes autores: Atton 1999, 2002, 2003; Castells 2003, 2006; Costa 1999; Couldry 2003; Downey y Fenton 2003; Tragar 2003; Fonstcuberta y Gómez 1983; Fraser 1992; Gubern 2004, Gumucio-Dagron y Tufte 2008; Habermas 1962, 1984, 1994; Holloway 2002; Kaplun 1998; León y otros 2005; O'Brien 2000; Olvera 1999; Ramírez de la Piscina 2004, 2006, 2007; Ramonet 2001, sierra 1997; Sousa 2001, Splichal 1994; Taibo 2002

[2] Disponible en internet.

[3] Disponible en Internet: http://raultrejo.tripod.com/Mediosensayos/medios.htm

[4] Documento disponible en Internet: http://www.eustat.es/elem/ele0000000/tbl0000061_c.html. Gracias a las campañas de información, esta situación varió ostensiblemente en los años posteriores. Entre 2000 y 2005, los casos de SIDA entre jóvenes de 15 a 29 años se situó en 153 por cada 100.000 personas, mientras que en España era de 237.

[5] Este dato incluye los atentados de dos ramas de ETA así como de los denominados Comandos Autónomos Anti-capitalistas. Origen de los datos: ETAren historia. Disponible en Internet: http://members.fortunecity.es/artistabar/euskalherria/eta.historia.htm

[6] El Tribunal Supremo declaró este partido ilegal en 2003 al entender que formaba “parte de ETA”

[7] Datos oficiales publicados por los gobiernos de las comunidades autónomas de Navarra y País Vasco.

[8] Consultar “Los últimos corsarios”, El País, 17 de septiembre de 1998, página 9.

[9] Conversación mantenida con la profesora Arantza Gutiérrez Paz, autora del libro Euskal irratigintzaren historia (Historia de la radiodifusión vasca).

[10] El euskara es una de las lenguas más viejas de Europa. Es hablada hoy en día por 650.000 personas. Eso supone, aproximadamente, el 30% de la población del País Vasco.

[11] Datos disponibles en Internet: http://www.topagunea.org/

[12] ETA cumplió 50 años de existencia a finales de 2008. Es la organización en activo más vieja, y casi la única, que practica la “lucha armada” en Europa y una de las más antiguas del mundo.

[13] La sociedad vasca es bilingüe. El castellano es la lengua principal en el sur y el francés en el norte

[14] www.eitb.com/noticias/sociedad/detalle/91316/lauunescoumantieneueuskeuaulenguasumundoupeliguo/

[15] Disponible en internet.

[16] Consultar http://www.halabedi.org

[17] Consultar http://www.eguzki.net

[18] Conversación mantenida con Gaizka Amondarain y Joseba Ullibarri el 17 de febrero de 2009 en los locales actuales de la emisora.

[19] Consultar http://bitakora.arrosasarea.org/

FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO EN BIBLIOGRAFÍAS – HOW TO CITE THIS ARTICLE IN BIBLIOGRAHIES / REFERENCES:

Ramírez de la Piscina, Txema (2010): "País Vasco, laboratorio de comunicación alternativa. Compilación de las experiencias más interesantes de los últimos 30 años", en Revista Latina de Comunicación Social, 65. La Laguna (Tenerife): Universidad de La Laguna, páginas 310 a 324, recuperado el ___ de ____ de 2_______, de
http://www.revistalatinacs.org/10/art2/902_Pais_Vasco/24_Ramirez.html
DOI: 10.4185/RLCS-65-2010-902-310-324

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