Revista Latina

Reseñas de artículos - 2011

Imagen, amnesia y crimen (Jorge Gorostiza)

El cine como disciplina autónoma evidentemente ha sido y es objeto de estudio en sí mismo, pero también ha provocado numerosísimos análisis en los que se toma como reflejo de la sociedad donde se produce o como inductor hacia otras disciplinas relacionadas con él y a la vez complementarias, una de ellas, quizás la más inmediata, es su antecesora más evidente: la fotografía.

En su artículo "La memoria fotográfica. Memento", Nekane Parejo, que ya ha estudiado la imagen fotográfica en numerosos libros y artículos, ha elegido Memento, la asombrosa película dirigida por Christopher Nolan en el año 2000, para establecer unas bases que permiten, en sus propias palabras, "dilucidar si fotografía y memoria son sinónimos o expresado de otra forma, si la fotografía puede ser la sustituta de ésta" (Parejo, 2010: 118).

Para ello, la doctora Parejo va siguiendo las peripecias de Leonard (Guy Pearce),el amnésico protagonista de la película, teniendo en cuenta que el tiempo y sus suturas son esenciales en esta carrera hacia el crimen narrada al revés, porque Nolan cuenta las violentas peripecias de sus personajes yendo hacia atrás, en vez de ir avanzando en el devenir de los hechos como es habitual.

Las fotografías que toma el protagonista con una Polaroid y las anotaciones que hace en ellas, han de servirle de memoria a quien la ha perdido, de ahí que se trate de un ejemplo perfecto para una indagación sobre la imagen fija y la memoria.

La autora en este artículo establece con soltura una fascinante argumentación, perfectamente hilvanada, obteniendo un resultado innovador, a través de varios apartados referidos a la fotografía como sustitutivo de la memoria; la fisura del fotógrafo y el acto de retratar; las fotografías y los tatuajes como dos dispositivos para el recuerdo y la identificación; así como, por último, las imágenes y sus anotaciones, haciendo referencia a otro tema apasionante, la relación entre fotografía y texto escrito.

Hasta ahora se ha hablado sobre la fotografía (la imagen) y la memoria (o su pérdida, la amnesia), pero no del crimen y es que el protagonista de Memento, como bien explica la doctora Parejo, tiene relación con otros fotógrafos que han aparecido en las pantallas cinematográficas como Mark Lewis (Karlheinz Böhm) de El fotógrafo del pánico (Peeping Tom, Michael Powell, 1960) o como Harlen Maguire (Jude Law) de Camino a la Perdición (Sam Mendes, 2002), ambos con una peculiaridad fatal para sus allegados, son asesinos durante sus crímenes o después de ellos fotografían a sus víctimas, el primero por sus compulsiones sicológicas y el segundo realizando su "trabajo" de asesino a sueldo.

Esta relación entre violencia e imagen fija se ha repetido en varias ocasiones, usando la fotografía como prueba del delito o incluso retratando –nunca mejor dicho- la vida de profesional de los sucesos como Leon Bernstein (Joe Pesci) en El ojo público (The Public Eye, Howard Franklin, 1992) o uno de moda, Thomas (David Hemmings) en Blow Up (Michelangelo Antonioni, 1966), que cree descubrir un crimen gracias a una de sus fotografías, convirtiendo la cámara y la técnica casi obsoleta del revelado fotográfico en instrumentos para desvelar una realidad que quizás se esté interpretando o creando, desde la ficción de una mente obsesionada.

La doctora Parejo concluye que "una instantánea valida nuestros recuerdos. ¿Pero qué ocurre cuando no se dispone de éstos y las fotografías se convierten en la memoria propiamente dicha? Sucede que las limitaciones inherentes al soporte se hacen patentes. Condicionantes de carácter temporal y espacial emergen para dar cuenta de un medio que sólo visualiza un instante determinado, el del disparo fotográfico.

Esto supone que la imagen proporciona una información parcial y fragmentaria que casi nunca sustituye a la memoria, sino que la complementa”, pero “también se cuestiona la aptitud de la imagen fotográfica como recurso identificativo debido a que no siempre permite reconocer al retratado. Además, cuando las instantáneas se independizan de su modelo y no son más que una representación de éste en papel fotográfico, esta situación se agudiza" (Parejo, 2010: 130).

En resumen, "La memoria fotográfica. Memento" es un artículo recomendable tanto para los estudiosos de la fotografía, como para los aficionados al cine e investigadores de la memoria.

Bibliografía

Parejo, Nekane (2010): "La memoria fotográfica. Memento", en Sevilla: Ámbitos, 19, páginas 117-132.

Sontag, Susan (1996): Sobre la fotografía. Barcelona: Edhasa.

Soulages, François (2005): Estética fotográfica. Buenos Aires: La Marca.