Revista Latina de Comunicación Social

Cartas y comunicados de lectores - 2008

Dúplica del autor del artículo

Dr. José Manuel de Pablos
  Editor
  Revista Latina de Comunicación Social
   
   
  Estimado Dr. José Manuel de Pablos Coello
   
   
  Le escribo en relación a la replica que el Dr. Nemesio Pérez ha dirigido a la Revista Latina de Comunicación Social en relación a mi artículo “Algunos aspectos deontológicos en la cobertura de informaciones científicas. Estudio de caso: ‘Crisis volcánica’ del Teide”
   
  En primer lugar, quiero resaltar una de las características fundamentales de Revista Latina de Comunicación Social: ser un espacio para el debate, la réplica la dúplica y las reflexiones sobre los artículos publicados.
   
  Como autor del artículo “Algunos aspectos deontológicos en la cobertura de informaciones científicas. Estudio de caso: ‘Crisis volcánica’ del Teide”, me he sentido gratamente sorprendido porque ha sido leído, revisado, analizado y los planteamientos  expresados han repercutido más allá del ámbito estrictamente académico. Al margen, de las diferentes opiniones que pueden surgir sobre los contenidos de los artículos, es una oportunidad para ampliar el debate, complementar ideas y avanzar en el ámbito del conocimiento.
   
  Siguiendo la réplica, de carácter público, planteada por el Dr. Nemesio Pérez, tengo la obligación de responder a la misma por respeto al Dr. Nemesio Pérez, a los lectores de Revista Latina de Comunicación Social, a Usted como director de la misma, a los árbitros de la revista y a mí como profesional e investigador.
   
  En general, creo el Dr. Nemesio Pérez ha evaluado mi trabajo de investigación como un artículo o reportaje periodístico. Es la única razón, que se me ocurre, por la cual ha enviado la réplica. Ha obviado en su réplica todos los elementos claves de la investigación científica y sus afirmaciones, extraídas de este contexto, hacen posible las mismas. Sin embargo, es una oportunidad para recordar que en la investigación científica hay aspectos que debemos defender.
   
  Sobre las hipótesis
   
  El Dr. Nemesio Pérez escribió, en su réplica, después de mencionar las hipótesis planteadas en mi investigación, lo siguiente: “Algunas de estas hipótesis que el autor ha tenido en cuenta en su trabajo no son válidas”. Posteriormente cuestiona que no son válidas porque él considera que su experiencia inmediata vinculada con el tema las convierten en irrelevantes (es una de las razones que me atrevo a inferir de sus palabras). Por ejemplo, una de mis hipótesis fue: “Las informaciones sobre el tema fueron contrastadas”. La causa, según la cual Nemesio Pérez la considera invalidada es: “Informaciones publicadas en el periódico El Día en relación a la crisis sismovolcánica de Tenerife nunca fueron contrastadas por los periodistas del periódico El Día, al igual que ocurrió con otros medios por lo tanto la hipótesis (b) queda invalidada”. Si Usted, los lectores o el propio Nemesio Pérez revisan el artículo completo encontrarán la siguiente conclusión en mi investigación:
   
  “Esta debilidad en la variedad de las fuentes del periodismo científico se unió a la falta de contraste de fuentes, principio deontológico clave para el tratamiento de informaciones, en especial cuando su repercusión es importante. Los TPI se limitaron en su mayoría a recoger las informaciones provenientes de las instituciones oficiales y centros de investigación. Aunque el tema principal fueron los fenómenos que estaban ocurriendo y la ausencia de una explicación sobre los mismos, fue el tema de la posibilidad de una erupción del Teide el que cobró mayor importancia”
   
  “En general, consideramos que la selección de las fuentes informativas y el tratamiento que los periodistas hicieron de ella contribuyó a crear el ambiente de alarma en la población. No porque fueran quienes originaron la alarma, porque los periodistas informaron sobre los hechos que estaban ocurriendo utilizando las fuentes, sino por no contrastar la información y otorgarle a cada declaración el nivel que realmente tenía con respecto a los eventos que estaban ocurriendo. La responsabilidad del periodismo en temas científicos no se limita a ser transcriptor de declaraciones, sino que debe ofrecer una información adecuada a la realidad e importancia de los hechos”.
   
  El Dr. Nemesio Pérez no consideró las conclusiones de mi trabajo, porque, precisamente en ellas están expresadas las causas por las cuales él considera que mi trabajo merece una réplica. Como podrá Usted corroborar, al igual que los lectores de la revista, en las conclusiones están los alcances de mi investigación. Lo que no comprendo es cuáles son las causas por las cuales las hipótesis no son válidas. No hay ningún argumento metodológico. La réplica del Dr. Nemesio Pérez la hace en base a una opinión que personalmente tiene sobre el tema. Mi conclusión está basada en los datos recogidos durante una muestra en el proceso de investigación. Yo planteé unas hipótesis y las corroboré con la investigación. En un artículo de investigación no puedo concluir supuestos, aunque tenga conocimiento de los mismos. Tengo que investigar y validar mis planteamientos.
   
  Sobre el contraste de las informaciones de prensa
   
  El Sr. Nemesio Pérez señaló: “La hipótesis (d) queda doblemente invalidada y representan la mayor debilidad de este trabajo cuando el propio autor del artículo anteriormente mencionado no contrasta con la fuente de la información la veracidad de lo publicado en los medios de comunicación. Hay varios ejemplos de esto”.
   
  Creo que el Sr. Nemesio Pérez está confundido al señalar esta observación. La investigación no es un artículo o un reportaje sobre la crisis volcánica del Teide. Es un trabajo de investigación sobre cómo un medio impreso en particular realizó la cobertura del mismo. Hay una estrategia de investigación, con una teoría, unas hipótesis, unos objetivos, unas variables y una muestra. En mi trabajo de investigación no estaba planteado el preguntarle a las fuentes que utilizaron los medios sobre el hecho de la (posible) erupción del Teide. Simplemente, no era mi objetivo. Si mi investigación hubiera sido más amplia, probablemente podía haberse incluido; pero, metodológicamente no, al menos en esta investigación. Reitero: mi trabajo no era sobre la (posible) erupción del Teide. La investigación era sobre los textos publicados en uno de los diarios de Tenerife y las variables que se habían escogido para el estudio.
   
  Sin embargo, es una realidad que los periodistas no realizaron el contraste de la información. Eso ha quedado claramente expresado en mis conclusiones. ¿Cuál era la razón para preguntarle a las fuentes algo que ya estaba demostrado en la investigación?
   
  Sobre las fuentes científicas
   
  El Dr. Nemesio Pérez escribió: “Puedo demostrar que no todas las fuentes informativas utilizadas por el autor en el trabajo son propias del periodismo científico, y por ello queda invalidad su hipótesis (e)”
   
  En primer lugar, lamento que el Sr. Nemesio Pérez no lo demostrara. Al respecto, puedo señalar que la investigación estuvo enmarcada en dos áreas: el periodismo científico y la deontología de la información. Este argumento no tiene ninguna base. Simplemente revise Usted las fuentes bibliográficas utilizadas y encontrará 17 obras, exclusivamente centradas en el tema del periodismo científico. Incluso, se utilizaron publicaciones muy recientes sobre el área.
   
  El irrespeto a otras áreas de la investigación
   
  El Dr. Nemesio Pérez escribió:   “Uno de las aspectos que denotan una mala práctica deontológica por parte del autor la encontramos en el propio título del trabajo, reflejando el mismo que la reciente crisis sismovolcánica de Tenerife en el 2004 se trataba del volcán Teide, cuando existen numerosas fuentes informativas que hablan de la crisis sismovolcánica de Tenerife, incluyendo el título acordado por las tres administraciones (Delegación del Gobierno, Gobierno de Canarias y Cabildo Insular de Tenerife) al Plan de  Emergencia sobre el Fenómeno Volcánico "Plan de Actuación Coordinada de Protección Civil ante una posible erupción volcánica en la Isla de Tenerife". El autor del trabajo en su título ya asocia que la posibilidad de una erupción volcánica en Tenerife en  el 2004 se centra en el volcán Teide y no en otros sistemas volcánicos, como el de la Dorsal Noroeste de Tenerife o la Dorsal Noreste de Tenerife”.
   
 Me parece una opinión sesgada del Dr. Nemesio Pérez juzgarme de “mala práctica deontológica” después de verificar que simplemente no existe. Seguidamente, se ha centrado en el título de la investigación, pero no en el título completo sino solamente en aquella parte que hace mención a la crisis volcánica. El título completo de la investigación es: “Algunos aspectos deontológicos en la cobertura de informaciones científicas. Estudio de caso: Crisis volcánica" del Teide”.
   
  El Dr. Nemesio Pérez afirma (sin saber cuál es la base que la sustenta) que yo asocio “la posibilidad de una erupción volcánica en Tenerife en  el 2004” con “el volcán Teide y no en otros sistemas volcánicos como el de la Dorsal Noroeste de Tenerife o la Dorsal Noreste de Tenerife”. Creo que el Dr. Nemesio Pérez ha pensado que el artículo es de volcanología… Mi trabajo de investigación es un análisis de contenido sobre informaciones publicadas en un diario. No es mi área la volcanología y respeto las investigaciones que desde ese ámbito se hacen. Eso sí, no solo las del Dr. Nemesio Pérez sino las todos los volcanólogos que utilizan la investigación como  base de sus conclusiones.
   
  En resumen, mi trabajo no es un estudio sobre si el Teide estaba en un proceso de erupción.
   
  ¿Por qué no contactarlo?
   
  Finalmente, el Dr. Nemesio Pérez señala: “Ya me hubiera gustado que el autor del trabajo hubiera contactado conmigo para proporcionarle toda la documentación necesaria (no mi opinión personal) con la finalidad de escribir un artículo con una fuerte  carga de veracidad de los hechos, pero esto no ha ocurrido”.
   
  Al respecto, reitero, la investigación no exigía reunirme con ninguno de los volcanólogos o fuentes mencionadas en las informaciones publicadas. Incluso, en el caso que hubiera sido necesario, las preguntas hubieran estados orientadas a la cobertura informativa no al tema de la erupción volcánica del Teide desde el ámbito exclusivamente científico. Por otra parte, el Dr. Nemesio Pérez tiene una óptica de la verdad, nadie tiene la verdad absoluta. También el Dr. Juan Carlos Carracedo, al igual que otros investigadores, han planteado sus opiniones en los medios sobre el tema en cuestión.
   
  Al igual que el Sr. Nemesio Pérez, ya me hubiera gustado que hubiera contactado conmigo para que me proporcionara su punto de vista sobre el tema, pero, en especial desde el ámbito metodológico.
   
  Víctor Manuel Pérez Martínez
  vmperezm@ull.es

(Febrero de 2008)