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Revista Latina de Comunicación Social 23 noviembre de 1999 |
| Edita: LAboratorio de Tecnologías de la Información y Nuevos Análisis de Comunicación Social |
| Sincronía entre formas sonoras y formas visuales en la narrativa audiovisual (5.459 palabras - 14 páginas) José Alfredo Sánchez Ríos © Universitat Autònoma de Barcelona Introducción ¿Dónde tiene que situarse el investigador para realizar un trabajo que lleve consigo un conocimiento más profundo para entender un fenómeno tan próximo y tan complejo como es la comunicación audiovisual que usa sonido e imagen a la vez? ?Cuál es el papel del investigador en comunicación audiovisual para aportar nuevas aproximaciones en torno a su objeto de estudio? Desde esta perspectiva, pensamos que la nueva tarea del investigador en comunicación audiovisual será hacer una teoría menos interpretativa-subjetiva y encaminar sus observaciones hacia conocimientos segmentados que puedan ser demostrables, repetibles y autocuestionables, es decir, estudiar, elaborar y construir una teoría con un mayor y nuevo rigor metodológico. Por tal motivo, nuestro interés es un conocimiento que aporte nuevos datos que hagan entender el fenómeno audiovisual a partir de la transdisciplinariedad; el conocer desde una disciplina perceptiva nos proporciona bases ya fundamentadas y contrastadas que pueden ayudar a construir nuevas propuestas para nuestro gran objeto de estudio: la comunicación audiovisual. Ahora bien, el estudio segmentado de nuestro objeto de estudio nos proporciona una amplia base conceptual que permite elaborar una nueva teoría de la comunicación audiovisual, pero tampoco se puede descartar muchas de las aportaciones que han desarrollado otros paradigmas de la comunicación que basan sus principios en la sociología, la lingüística o la filosofía hacia la comunicación audiovisual con sus métodos de trabajo. Esta propuesta metodológica es una investigación que permite conocer un fenómeno a partir de estímulos visuales y auditivos en una narrativa audiovisual que se vale desde otras posturas como lo es la psicología, la física y la medicina: específicamente ramas como la percepción, acústica y fisiología, dando como resultado otra perspectiva de conocimiento para un fenómeno objetivo que hemos denominado la sincronía. A partir de esta breve justificación, ponemos de manifiesto diversos problemas de conocimiento a tratar -como puntos de partida- que se encuentran interconectados entre sí que dependen de una sistema estructural narrativo, por ejemplo: ¿cuál es la relación sincrónica que existe entre el sonido y la imagen? ¿Dónde están localizados los niveles de sincronía entre el sonido y la imagen, el oído y la visión? ¿Existe sincronía en los movimientos entre ambos fenómenos? ¿Dónde se encuentran los umbrales de fusión entre uno y otro? ¿Cómo demostrar si existe o no una tendencia a la coacción? Además debemos de considerar otros problemas que entre sí se van interrelacionando y que nos ayudarán a conocer más a fondo nuestro objeto de estudio. Tales problemas nos impulsan a enfrentarnos a los siguientes nuevos problemas de conocimiento: ¿De qué modo el receptor unifica una forma visual y una sonora que varía progresivamente en el tiempo y en el espacio?, -este fenómeno debe interpretarse como un desplazamiento físico- ¿cuál es el origen de las formas visuales y sonoras? ¿Cómo se fusionan? ¿Existe o no una coincidencia entre la sincronía perceptiva y las formas visual y sonora? Y, ¿en qué medida dependen las variaciones sonoras de las variaciones visuales? Este proyecto de investigación podemos considerarlo inédito hasta este momento, ya que no sólo se trata de combinar dos formas (visual y sonora) y explicar cómo una percepción influye en la otra y la transforma, sino que además, lo que se intenta estudiar es cómo y de qué manera este fenómeno perceptivo físico puede fusionarse en el receptor por medio de nuestro objeto de estudio la sincronía. En este proyecto, no sólo intentamos describir qué es la sincronía, sino que además es necesario conocer cómo se constituye, cómo se estructura, cuál es su clasificación, y lo más importante su impacto que tiene en el receptor; pero, otro punto a considerar muy importante, es que no podemos hablar del origen del fenómeno sin antes hablar de su descripción, trabajar con elementos aislados que proporcionen a nuestro conocimiento el rigor que exige la ciencia.
El estudio de la sincronía como fenómeno perceptivo necesita de una clasificación y de una estructura (6) a partir de su naturaleza física. La sincronía como fenómeno físico cuenta con una ordenación de criterios a partir de un nivel máximo como lo puede ser "la realidad (7)" misma o bien un nivel mínimo, como quizá sea "lo abstracto". El estudio de las formas "sonora y visual" es una constitución que se estructura a partir de sus sustancia natural "luz y sonido" y que da como resultado una base física medible: las vibraciones (véase figura 1). Una de nuestras propuestas es medir las perturbaciones físicas que percibe el receptor por medio de un instrumento específico (8) (véase figura 2) capaz de ser aplicado al concepto de trabajo. Dichas perturbaciones las podemos clasificar por grados de variación (lumínica y sonora). Al hablar de los niveles (9), grados y funciones en la sincronía tenemos que considerar dos dimensiones de las que hemos hecho mención en un sinnúmero de veces y que están integradas en nuestro objeto de estudio: el tiempo y el espacio, que a su vez se relacionan con los dos tipos de sincronía propuestos (véase figura 3 y figura 4). Para que existan estos grados de articulación es necesario considerar cómo y de qué manera se componen, así como también el conocer su modo de organización, ya que están íntimamente ligados a su clasificación y a su dimensión; a su vez, proponemos cuatro niveles para conocer cómo se articulan dichos grados: El primer nivel de articulación (10) es aquel donde cualquier forma se fusiona al principio y al final; un segundo nivel (11) es aquel donde la suma de un principio y un final dan como resultado un punto de inflexión; el tercer nivel (12) es aquel donde la fusión se centra en los puntos de inflexión por cada tiempo que asciende y desciende; y por último, un cuarto nivel (13) de articulación o nivel de sincrónica rítmica. Recapitulemos, si hemos dicho que necesitamos medir relativamente las perturbaciones físicas que percibe un receptor y éstas se han clasificado a través de sus niveles (grados de variación), es necesario conocer la naturaleza física de nuestro objeto de estudio, así como también saber que nuestro fenómeno trabaja con estímulos físicos perceptibles, medibles, en donde dos formas varían en el tiempo y en el espacio; a su vez, este proceso está constituido por un conjunto de actuaciones sucesivas relacionadas entre sí. Por tal motivo, para nosotros, las dimensiones de la sincronía se constituyen como unidades de magnitud (14) que pueden ser capaces de medir la sincronía. 4. CONCLUSIONES Y PROPUESTA METODOLÓGICA La serie de grados de articulación que se reciben a través de la vista y el oído son percibidos de manera sincrónica por el receptor como formas seleccionadas que dependen del cambio de intensidad, frecuencia o movimiento. Asimismo, este conjunto de informaciones que el sistema perceptivo unifica está interrelacionado con la organización y la experiencia. Si la narrativa audiovisual está constituida por mezclas sonoras y visuales, sabemos que el receptor está condicionado fuertemente. Y su "voluntad" es la del propio emisor, ya que es éste quien quiere que escuchemos el tic tac del reloj, el grito ante el tráfico o la sonrisa antes que el llanto. Es él quien determina la intensidad de cualquier forma sonora y visual. Ponemos de manifiesto nuestra hipótesis de la siguiente manera: Existe una serie finita de grados de articulación formales físicos (sonoros y visuales) que al ser percibidos en un mismo espacio y en el mismo instante temporal desencadenan el efecto de unificación audio-visual denominado sincronía. El reconocimiento y la formalización de estos grados nos permitirá denominar narrativamente los efectos perceptivos de la sincronía: conduciendo la atención del receptor, unificando imágenes y sonidos a voluntad del narrador. 4.1. Metodología propuesta Consideramos que ciertos grados de articulación pueden ser suficientes para que aparezca una pauta-patrón dentro de nuestro objeto de estudio, es decir, que las frecuencias, intensidades o movimientos (visual y sonoro) puedan determinar una diversidad sincrónica. Asimismo, la combinación de estos grados conlleva a la elaboración de una prueba piloto que validará los problemas planteados con anterioridad. Esta prueba también considerada como pre-condicionamiento sensorial donde el emparejamiento de dos estímulos sin propiedades motivacionales, como una luz y un sonido, son suficientes para que se establezca una asociación entre ambos. Naturalmente, no es fácil observar el desarrollo de la asociación entre dos estímulos motivacionalmente neutros (frecuencia, intensidad, longitud o superficie) ya que no provocan respuestas potentes, comparables a las provocadas por los estímulos incondicionales más complejos o más convencionales. Sin embargo, aunque el aprendizaje de esta asociación tiene lugar de forma conductualmente "silenciosa", es posible medirlo de forma indirecta una vez establecido. El procedimiento para demostrar la asociación entre dos estímulos neutros, esquematizados en la figura 9 anexo 4, incluye tres fases diferentes: En la primera se emparejan la frecuencia sonora y la superficie visual, por ejemplo fs y sv. En la segunda fase, la sv se acelera a la fs o la fs se acelera a la sv. De todo esto se obtiene una respuesta (R). Esta R es el umbral mínimo o máximo que el receptor puede sincronizar. A su vez podemos trabajar con la combinación entre intensidad sonora is y longitud visual lv y continuar con la combinación de ambas: frecuencia sonora fs + intensidad sonora is y emparejarlos con la superficie visual sv + longitud visual lv y medirla con el instrumento creado. 4.2. Conclusiones Este artículo es el resumen general de la tesina presentada el la Universitat Autònoma de Barcelona. A partir de esta breve justificación, concluimos en lo siguiente: El estudio perceptivo-estructural ha dado como resultado la introducción sistemática de los llamados "códigos universales", donde al ser segmentados conlleva a la integración de grupos comunes, es decir, hacia una introducción a la gramática audio-visual. Por esto existe la necesidad de trabajar con formas mínimas de reconocimiento como base, para construir y hablar de una sintaxis sonora-visual. La sincronía puede ser parte de esta gramática perceptiva-estructural, ya que cuenta con unidades de estímulo independientes que se articulan físicamente. Dichas unidades son percibidas por un receptor de manera subjetiva, dándole un significado. Una de las ramificaciones que hemos encontrado dentro de nuestra investigación se basa en un estudio que contempla no sólo el contenido, sino el sentido expresivo que tiene la narrativa audiovisual; el estudio de la sincronía expresiva puede modificar sensiblemente el valor expresivo (la fusión) de una secuencia, dando como resultado un proceso de transformación continua y si hablamos de un estado emotivo, el receptor está condicionado por su percepción. Anexo 2
Figura 6. Representación del segundo nivel de sincronía
En donde un principio y un final dan como resultado Lo que hemos denominado punto de inflexión.
Figura 7. Representación del tercer nivel de sincronía
Figura 8. Representación de la sincronía rítmica o 4to. nivel. Aquella que trabaja la estructura rítmica sincrónica. Anexo 3
Tabla 1 Una posible conclusión a este apartado, y para trabajar la sincronía es la utilización del sonido y la luz con una dimensión sincrónica que proponemos a continuación: Dimensión de la sincronía:
Tabla 2 Bibliografía Alcalde de isla, Jesús (1988). El sonido, una pauta comunicativa: conceptos preliminares para un estudio de la comunicación acústica. Madrid: Universidad Complutense de Madrid. Tesis doctoral. Servicio de reprografía. Balsebre Torroja, Armand (1987) Las imágenes auditivas en la radio. Universitat Autònoma de Barcelona: Departament de Comunicació Audiovisual, Publicitat i Documentació. Tesi doctoral 1987. Bruce Vicki, R. y Gree Patrick (1994). Percepción visual. Manual de fisiología, psicología y ecología de la visión. Barcelona : Paidós Ibérica, S.A. (eds) Bunge, Mario (1989). La investigación científica. Barcelona: Ariel, S.A. (primera publicación, 1969). Chion, Michel (1993) La audiovisión: introducción a un análisis conjunto de la imagen y el sonido. Barcelona: Paidós Comunicación; Títol original: L'audio-vision. Correa Assmus, Gustavo (1982) Guía práctica de metodología para la elaboración de trabajos. Bogotá: Centro de Investigaciones de la Facultad de Economía de la Universidad Santo Tomas. Day, R. H. (1977) Psicología de la percepción humana, reimp. México : Edit. Limusa. Eco, Umberto (1977). Tratado de semiótica general. Barcelona: Editorial Lumen. ---------------- (1984) Obra abierta. Edición 2ª ed. Barcelona: Ariel. ---------------- (1988) Signo. Barcelona: Labor. ---------------- y Sebeok Thomas A. (eds.) (1989) El signo de los tres. Dupin, Holmes, Peirce Barcelona: Lumen García Pleyán, Carlos (1970) Psicología, hoy. Barcelona: Teide, S.A. García Jiménez, Jesús (1993) Narrativa audiovisual. Madrid: Cátedra. --------------------------- (1995) La imagen narrativa. Madrid: Paraninfo. Guski, Rainer (1989) El ruido: efectos de los sonidos no deseados. Barcelona: Herder. Biblioteca de psicología (Herder). ----------------- (1992) La percepción: diseño psicológico de la información humana. Barcelona: Herder. Biblioteca de psicología (Herder). Moles, Abraham A. (1976) Teoría de la información y percepción estética. Madrid: Ediciones Júcar. Colección: Sindéresis. -------------------------- (1991) La imagen: comunicación funcional. México [etc.]: Trillas. Biblioteca internacional de comunicación. Título original: L'image: communication fonctionnelle. Nieto, José (1996) Música para la imagen: la influencia secreta. Madrid: SGAE. Colección: El oficio de la creación. Neisser, Ulric (1985) Psicología cognoscitiva. México, D.F. Trillas. Segunda reimpresión. Título original: Cognitive psichology. Terrón Blanco, José Luis (1991) El silencio en el lenguaje radiofónico. Universitat Autònoma de Barcelona, Facultat de Ciències de la Informació. Tesi doctoral; dirigida por: Emili Prado i Picó: Departament de Comunicació Àudiovisual i Publicitat. Rodríguez Bravo, Ángel (1984) La voz en la radio: manipulaciones y técnicas de expresión / director Emili Prado i Pico. Tesi de llicenciatura 1984. Universitat Autònoma de Barcelona. Facultat de Ciències de la Informació. -------------------------------- (1989) La construcción de una voz radiofónica. Universitat Autònoma de Barcelona. Tesis doctoral. Departament de Comunicació Audiovisual i Publicitat. -------------------------------- (1998) La dimensión sonora del lenguaje audiovisual. Barcelona: Paidós. Sierra Bravo, R (1994) Tesis doctorales y trabajos de investigación científica. Edición 3ª. Madrid: ed. Paraninfo. Vilches, Lorenzo (1982) La lectura de la imagen. Bellaterra: 2 vols. Tesi doctoral. Univ. Autònoma de Barcelona. Fac. de Ciències de la Informació. Villafañe, Justo y Mínguez, Norberto (eds) (1996) Principios de teoría general de la imagen. Madrid: Ediciones Pirámide. Colección "medios". Notas
El estatuto epistemológico del cual iniciamos es a partir de las propuestas planteadas por tres autores que desarrollan en concepto de sincronía: Chion M., Nieto J. y Rodríguez Bravo A. Para el primero, el proceso esta determinado por puntos de sincronización "un punto de sinconización es, en una cadena audiovisual, un momento relevante de encuentro sincrónico entre un instante sonoro y un instante visual"; por su parte Ángel Rodríguez indica que la sincronía es "la fusión perceptiva audio-visual -y la define como- la coincidencia exacta en el tiempo de dos estímulos distintos que el receptor percibe perfectamente diferenciados. Estos dos estímulos pueden ser percibidos por el mismo sentido o por sentidos distintos". La percepción de la imagen y el sonido de manera única desencadena el proceso de cohesión. Esta combinatoria el sujeto ha llegado a percibirla cómo única por el principio propuesto por los gestaltistas como coherencia perceptiva; y por un importante proceso llamado adaptación. Dentro de nuestras propuestas, una primera clasificación ha sido desarrollar dos tipos de sincronía que solemos encontrar en un producto audiovisual. La primera es la sincronía conectiva: este tipo de sincronía se da cuando una de sus formas (sea visual o sonora) mantiene su unidad de estímulo durante un tiempo determinado, superponiéndose con otra forma que varía de manera constante su unidad de estímulo; la segunda la hemos denominado sincronía de impacto: esta clase o tipo de sincronía causa en el receptor un sobresalto que le toma por sorpresa. Se da cuando dos formas (visual o sonora) mantienen su unidad de estímulo de manera uniforme, es decir uno a uno. Una categoría que consideramos propia para tomarla como criterio de clasificación ha sido la estructura, que da como resultado el conocer los puntos clave de la sincronía. Es importante saber qué y como estas variaciones o "grados de variación" interactúan de acuerdo a su simplicidad estructural. Ponemos de manifiesto que tanto las imágenes como los sonidos mantienen ciertos "rasgos y grados simples", como por ejemplo la intensidad, el tono, el movimiento o la luminosidad, etc., de tal modo podemos decir que, tanto las formas sonoras como las formas visuales pueden ser estudiadas como si estuviesen compuestas por unidades mínimas de variación vibratoria. Al constituirse como vibraciones, estas unidades pueden ser medibles. Cabe recordar que la capacidad de elección del receptor en el mundo real depende de su situación fisiológica o psíquica. Para la televisión, el cine o vídeo, el receptor es condicionado y no tiene capacidad para elegir, le es dado. Pero consideramos que los distintos grados de articulación que el receptor obtiene de un mundo construido audiovisualmente funcionan de la misma manera que los del mundo real, es decir, su base teórica la podemos encontrar en el funcionamiento de la percepción. La propuesta para medir estos grados de articulación y trabajar con los niveles primarios propuestos, junto con los dos tipos de sincronía presentados es un instrumento denominado sincrómentro que permite trabajar con unidades medibles, tal es el caso de la frecuencia, superficie, longitud e intensidad. Para comprender que significan los niveles de sincronía es necesario construir a sus vez cuatro gráficos representativos que nos permitan ver cómo, cuándo y de qué manera funciona la sincronía, a su vez entenderemos y conoceremos el grado de articulación que mantienen con la realidad referencial. Estas escalas son una ordenación muy general, pero representan un instrumento de clasificación para la sincronía. El primer grado de sincronía que puede existir en el proceso es aquel que por sus características (tono/movimiento, intensidad sonora/intensidad lumínica) se fusiona de manera "simple" en un tiempo y un espacio. La unión de cada característica con sus ascendentes, descendentes u homólogo. El resultado permite conocer también cuáles son los umbrales mínimos o máximos de la sincronía. (Véase figura 5 anexo 2). El segundo grado de articulación que puede existir en la sincronía es aquel en donde dos formas, o puede ser también una sola forma pero con cualquiera de sus características (tono, intensidad, movimiento, etc.), se mantienen constantes en un principio y un final. Ambas coincidencias dan como resultado un punto de inflexión denominado impacto. Este grado de unión donde se conjugan dos series de perturbaciones -o más- pueden representar de manera muy simple un gran impacto en el receptor. Véase gráfico 6 anexo 2) El tercer nivel de sincronización que proponemos es aquel en donde dos o más formas, con sus características propias (tono, movimiento, intensidad) interactúan de tal modo que dan como resultado puntos de inflexión. Estos se centran, tanto en los ascendentes (puntos de inflexión bajos) como en los descendentes (puntos de inflexión altos). Es en estos dos puntos, donde consideramos que existe la fusión entre las distintas formas, dando como resultado un fuerte impacto continuo. (Véase figura 7 anexo 2). Por útimo, este cuarto nivel por sus características (tono, movimiento, intensidad sonora, intensidad lumínica, etc.) mantiene una coincidencia en su estructura rítmica. El cuarto grado se articula de acuerdo con las intensidades acentuadas en el compás, donde coinciden los cambio ya sean de sonido o intensidad de sonido; ya sea de movimiento o de imagen. A este nivel lo hemos denominado sincronía rítmica. Las magnitudes de las cuales hablamos están condicionadas a dos variables que se encuentran en el audio y en la visión: espacio y tiempo . La importancia del tiempo-espacio es para nosotros una magnitud que representa de manera muy relevante cómo y de qué manera evoluciona el fenómeno sincrónico físico a través de su proceso. tanto el sonido como la luz trabajan con ondas de longitud y ondas percibidas por nuestro oído y ojo, restectivamente y a través de los distintos grados de variación. De las unidades de medida que podemos trabajar se encuentran representadas en la tabla número 1 anexo 3. De las dimensiones propuestas a trabajar serán las siguientes, véase tabla número 2 anexo 3. * Trabajo presentado en las VI Jornadas Internacionales de Jóvenes Investigadores en Comunicación, celebradas en Valencia en abril de 1999
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