Revista Latina de Comunicación Social 27 – mayo de 2000

Edita: LAboratorio de Tecnologías de la Información y Nuevos Análisis de Comunicación Social
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Año 3º – Director: Dr. José Manuel de Pablos Coello, catedrático de Periodismo
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[Diciembre de 1999]

Técnica y tecnología en la infografía de prensa

(1.667 palabras – 6 páginas)

Dr. José Luis Valero ©

Facultad de Ciencias de la Comunicación – Universidad Autónoma de Barcelona

 

Tras la realización de un estudio sobre la infografía aplicada en prensa periódica española he llegado a algunas conclusiones relativas a las cuestiones técnicas y tecnológicas que me gustaría mencionar aquí.

La infografía ha existido históricamente desde las fases iniciales de desarrollo de la prensa. En tiempos remotos de la historia de la prensa encontramos infografías que son de épocas muy anteriores a la era informática y realizadas con la misma intención comunicativa. Se puede afirmar que en el pasado han existido profesionales de la infografía no introducidos en las técnicas informáticas y que incluso algunos han estado en contra de lo que no sea dibujo y técnicas manuales de realización de infografías; pero hoy día ya nadie lo defiende como único sistema de producción.

La tecnología gráfica no es un factor condicionante de su elaboración, ni ha dado origen a los productos infográficos, aunque ha facilitado su realización simplificando los procesos y, gracias a ello, se utiliza más en la prensa diaria de actualidad. Es evidente que la gran facilidad en su realización ha proporcionado la preparación integral del conjunto de grafismos presentes en la infografía. Por eso los más importantes directores de periódicos la promueven y facilitan su desarrollo porque además están convencidos de su utilidad como un poderoso instrumento de la comunicación.

Tampoco un determinado sistema de impresión ha sido condición necesaria, pues se han reproducido infografías por distintos procedimientos, aunque también su desarrollo ha permitido mejorar la calidad y simplificar las tareas para poder dedicar más tiempo a la planificación y creación.

Sin embargo, se observa un cambio importante entre las infografías antiguas que eran individuales, simples, sin infogramas diversos, sin adornos, tramas u otras unidades elementales, con textos caligráficos, sin perspectivas, etc., en parte debido a la falta de tecnología apropiada para realizarlas con la rapidez y precisión que la prensa requiere.

Pero la expansión de los medios electrónicos ha hecho reaccionar a la prensa para ajustarse a los requerimientos de los lectores que optan fundamentalmente por los referentes visuales y ello ha posibilitado la doble reconversión, que por un lado es tecnológica, pero también en alguna medida conceptual y de alfabetidad visual.

Cuando se habla de forma ligera de infografía en el sentido de informática gráfica, no se está diciendo en realidad otra cosa que informática aplicada al desarrollo de la imagen y por tanto se refiere a una herramienta sin más, no a productos cuyo contenido únicamente se obtendría gracias a ella. Una silla dando vueltas en el espacio vacío no es todavía un producto comunicativo sino informático.

Por descontado no seré yo quien quite a esos nuevos productos que nacen en el mundo audiovisual este término (productos comunicativos sí, pero herramientas informáticas no), pero sí se lo ampliaré a todos los dibujos informativos de prensa realizados en la antigüedad por periodistas dibujantes que tenían en el ánimo informar y lo hacían sin ordenador.

Todo esto no presupone que la informática sea una tecnología inútil o negativa, puesto que hay que decir que ha sido esencial en su desarrollo y ha permitido la popularización de la infografía en todos los periódicos, con asombrosos avances y espectaculares incorporaciones a la producción, como puede ser la integración que ha evitado tareas intermedias.

Pero no se debe olvidar que lo importante en el momento de construir la infografía son las ideas y la creación de unos buenos bocetos que permitan construir el producto final con garantías de calidad, no siendo tan importantes las herramientas con que se realizan, que pueden ser múltiples. Desde luego todas ellas pueden producirlas con mayor o menor esfuerzo, pero eso no garantiza que se esté construyendo una buena comunicación para los lectores.

Las ideas se obtienen de la misma forma que en cualquier información, pero en definitiva se debe investigar de la misma manera como lo hacen los periodistas de texto, leyendo o yendo al lugar de los acontecimientos, acciones, estudiando las cosas, accediendo a los archivos y a fuentes informativas.

También se deben citar algunas fuentes que son peculiares de los infografistas y no tanto de los periodistas de texto como son la recogida de todo el material gráfico que se pueda para la generación de archivos gráficos con diversos elementos, como mapas oficiales, mapas para turistas, rutas, horarios, folletos de museos o edificios, dibujos, bocetos, logotipos, fotos. Se observa con frecuencia que el planteamiento de los infografistas es que lo que no sirve como idea icónica para una infografía servirá para otra, pero a menudo los hechos cambian súbitamente, se actualizan y pueden dar lugar a falsas infografías.

En el proceso de elaboración se cuidan muy poco los bocetos que permiten la reflexión y el estudio de los detalles y, sin embargo, son muy importantes para aportar orden y anotar todos los elementos que deben colaborar en su confección. Con ello no se está queriendo decir que sólo las infografías dibujadas a mano son las buenas, se refiere a que se ha de emplear mucho tiempo en desarrollar características significativas e informativas de las infografías y da igual el soporte sobre el que se realice o las técnicas que se apliquen.

Muchos profesionales opinan que se deben hacer diversos croquis y bocetos de la información para concretar los detalles antes de asignarle un diseño definitivo y así resolverla del mejor modo posible. No debe finalizarse el arte faltando elementos importantes o indispensables; es imprescindible disponer de todos los datos.

La creación infográfica así entendida es lo verdaderamente importante y a ella se debe prestar mucha atención, si se desean realizar infografías de calidad utilizando el apoyo efectivo de la tecnología existente. Se pueden desarrollar y mejorar ideas comunicativas cuyas carencias se muestran tan claramente en los congresos de informática gráfica.

También se aprecia que a los infografistas les gusta poco utilizar fotografías, pero a menudo son el mejor elemento icónico cuando se ajusta bien a la información, aunque puede tener otro tipo de connotaciones de asuntos distintos a los del dibujo (tampoco las infografías mejoran necesariamente cuando tienen fotografías incorporadas).

En otro orden de cosas, se debe tratar de mejorar las estructuras pues los contenidos se resienten por la separación entre la gente que tiene las ideas y los encargados de crear el producto final. Los directores quieren un tipo de información que se venda y propague; los periodistas, que se informe gracias a sus textos. Pero los infografistas están a menudo más preocupados por la estética que por la información.

Los infografistas llegan, a menudo, a los periódicos como profesionales que conocen la pintura o el dibujo y el medio les enseña lo demás, pero el medio les enseña el trabajo cotidiano y la herramienta informática, lo demás son sus cualidades personales y su intuición. Les falta la formación de base, tan necesaria en todas las profesiones complejas, como es la de los infografistas.

Estos profesionales a veces no son bien tratados en los medios y sufren alguna discriminación por parte de los periodistas, unas veces porque no les consideran como profesionales del periodismo y otras porque creen que son sus ayudantes para cerrar las informaciones. Esto, a menudo, se observa en la prensa española más destacada e importante.

Es muy necesario crear equipos de nuevos periodistas que entiendan y realicen el oficio de la ilustración y el dibujo de alta calidad. Este es un tipo de profesional indispensable para que con sus conocimientos se pueda dar vida a la información a través de la imagen acompañada de poco texto.

Estos profesionales deben además tener conocimientos sobre espacio, color, tipografía, fotografía, aerografía y otras herramientas útiles y, por descontado, de diversos programas de dibujo y compilación. El objetivo principal es el de agotar las grandes posibilidades que este camino comunicativo permite.

Se ha demostrado sobradamente que hacer obras menos complicadas dice más o lo mismo a los lectores. Producir infografías rerequiere tiempo, incluso disponiendo de un personal bien formado y con talento. A menudo las infografías tardan demasiado en hacerse por el trabajo de arte que se añade o porque la información necesita inevitablemente ser contrastada. El trabajo artístico puede limitarse en el periodismo diario, si se desean infografías útiles.

Cuando nos referimos a la calidad, también debemos mencionar las artes gráficas y en especial al sistema de impresión. No me quiero aquí olvidar de la impresión mediante rotativa de offset y la reproducción fiel, a alta velocidad, con la calidad suficiente y sobre papel rugoso, de detalles en altas lineaturas, con tramas muy finas, altas luces, sombras o líneas y puntos muy finos en las diversas imágenes.

El sistema offset de impresión en rotativas de bobina de periódico ha resuelto en parte el problema y de hecho todos los periódicos españoles estudiados utilizan estas rotativas, pero otros periódicos europeos o norteamericanos no pueden reproducir de igual manera los detalles de impresión puesto que utilizan rotativas de flexografía. También cabe destacar la agilidad que han adquirido los procesos de artes gráficas que permiten destinar más tiempo a la elaboración periodística y, por tanto, a la infografía.

Se puede decir que la prensa española se ha convertido en un amplio campo de aplicación y las infografías se encuentran en los periódicos más importantes, todos ellos elaborados en el sistema offset de impresión, con profesionales y plantillas fijas en todas las redacciones importantes, aunque en los periódicos de menor entidad esto no se da.

Para concluir se observa que en el fondo se trata de una nueva disciplina y, entre otras cosas, la bibliografía disponible no trata de los temas a nivel comunicativo o periodístico, sino que más bien se encuentran documentos de muestras infográficas o consejos del experto sobre cómo realizar los dibujos o construir técnicamente las infografías desde un determinado punto de vista, lo cual en cierto modo prueba la falta de desarrollo de este nuevo viejo instrumento de comunicación visual.


FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO EN BIBLIOGRAFÍAS:

Valero, José Luis (2000): Técnica y tecnología en la infografía de prensa. Revista Latina de Comunicación Social, 27. Recuperado el x de xxxx de 200x de:
http://www.ull.es/publicaciones/latina/aa2000tma/
128valero.html