Revista Latina de Comunicación Social 1 – enero de 1998

Edita: LAboratorio de Tecnologías de la Información y Nuevos Análisis de Comunicación Social
Depósito Legal: TF-135-98 / ISSN: 1138-5820
Año 1º – Director: Dr. José Manuel de Pablos Coello, catedrático de Periodismo
Facultad de Ciencias de la Información: Pirámide del Campus de Guajara - Universidad de La Laguna 38200 La Laguna (Tenerife, Canarias; España)
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"Para derribar todas las fronteras": un proyecto realizado con inmigrantes latinoamericanos

(2.902 palabras)

Lic. Laura Guillermina Moyano Ortiz ©

Adscripta a la cátedra de Periodismo de Opinión

Escuela de Ciencias de la Información

Universidad Nacional de Córdoba

1- Introducción

Quería comentarles que este proyecto que comparto hoy con ustedes surge de una idea inicial gestada en el seno de una organización sin fines de lucro, de inspiración cristiana que, creo, algunos de ustedes conocerán probablemente de nombre: Cáritas Arquidiocesana de Córdoba, Argentina.

Es de destacar que este proyecto fue avalado y apoyado por las siguientes instituciones públicas y privadas:

* Secretaría de Derechos Humanos y Sociales del Ministerio del Interior.

* Dirección Nacional de Migraciones, Delegación Córdoba.

* Consulados de Perú, Bolivia, Paraguay, Chile, y Uruguay.

* Consejería de Relaciones Exteriores y Culto, Gobierno de la Provincia de Córdoba.

* Ministerio de Trabajo de la Provincia de Córdoba.

* Fundación Comisión Católica Argentina de Migraciones.

En realidad, la valoración de este trabajo, con el sector de inmigrantes latinoamericanos en la ciudad, está dada por el hecho de ser concebido desde un primer momento, desde la observación de la realidad misma y de la preocupación concreta de comunicadores sociales y periodistas por este grupo social. Este sector de la población ha manifestado características socioculturales particulares que nos permitió detectar necesidades de comunicación y contacto, de información y encuentro.

En definitiva, dicho proyecto consiste en la formación de un área de trabajo en la organización Cáritas que contiene mínimamente al inmigrante, en aquellos aspectos que esta institución puede contemplar. Desde este centro de comunicación se estructuran subáreas de cooperación que conforman un espacio pluridisciplinar de asesoramiento, en lo jurídico y social, de promoción cultural y de acompañamiento en lo comunitario.

1.1- La institución receptora

Ante todo, y para no cansar a quienes deban escucharme, quisiera explicar un poco qué es Cáritas, de este modo nos será más sencillo comprender desde que espíritu surge el proyecto. Cáritas es aquel organismo oficial de la Iglesia Católica, que busca promover, orientar y coordinar la acción social d e la diócesis e instrumentar la comunicación cristiana de bienes con el fin de ayudar a la promoción humana y al desarrollo integral de la persona y que actúa en nombre de la comunidad. Se ubica dentro de las organizaciones no gubernamentales (ONG) sin fines de lucro en el campo de la acción social y el ámbito de su competencia es el territorio internacional, nacional, diocesano o parroquial

La acción de Cáritas traduce el amor fraterno en servicios de animación, participación y transformación de la sociedad. Esto se realiza en un estilo de vida en el que la solidaridad y el compartir son actitudes y realizaciones permanentes que enmarcan la vida de las personas y de las comunidades, pues su fe y el seguimiento de la doctrina cristiana implican una opción no exclusiva, ni excluyente pero sí claramente preferencial por los más pobres de la sociedad, por la búsqueda de la justicia y por la defensa de los derechos de los más débiles.

La misión de Cáritas es, por tanto, la de abrir nuevos cauces para la vivencia de la solidaridad social, haciendo crecer en la comunidad la conciencia de la justicia y del sufrimiento humano, desarrollando proyectos de acción concretos que afronten los problemas desde la raíz que los produce. Su finalidad es promover a las personas, en especial a las más necesitadas, aquellas que viven en situación de marginalidad, fomentando el crecimiento de la vida en comunidad, promoviendo iniciativas y acciones que generen una toma de conciencia y actitudes de compromiso en la caridad.

La tarea de esta institución no es un fin, sino un medio para despertar las energías propias de los grupos afectados, incorporándolos a la búsqueda de soluciones para sus problemas. Por estas razones nos planteamos la necesidad de ofrecer una respuesta desde el área inmigrante de Cáritas y hacia este sector marginal que es el de los inmigrantes latinoamericanos en Córdob.

1.2- Para conocer el sector

Este grupo social al cual nos dirigimos reúne ciertas características que quisiera precisar, para que podamos comprender a qué grupo de la población nos dirigimos.

Según las cifras brindadas por el Ministerio del Interior de la Nación, en la provincia de Córdoba hay aproximadamente 20.000 inmigrantes latinoamericanos, de los cuales 10.000 serían ilegales (la cifra de ilegales puede ser mayor)

Si se tiene en cuenta el censo poblacional realizado en 1991, en Argentina hay 32.615.528 habitantes, de los cuales 817.144 provienen de países limítrofes, lo que representa el 2,5 % de la población total del país.

El inmigrante no es sólo lo que define el diccionario, una persona que ingresa a un país habiendo emigrado de otro, sino que es además una persona con los mismos derechos y obligaciones que cualquier nacional, al menos así lo establece la Constitución Nacional Argentina en su artículo nº 20.

Considerando la problemática social del inmigrante latinoamericano, podemos decir que muchas veces estos grupos humanos carecen hasta de lo indispensable: trabajo, vivienda, atención médica, otras veces son explotados laboralmente, marginados por su color de piel, su lenguaje, sus costumbres, a ello se suma la dramática experiencia del desarraigo y de la paulatina pérdida de aquello que lo identifica: sus valores, creencias, sus familiares y amigos, en definitiva de sus afectos.

Partiendo de un análisis crítico de la región, no podemos soslayar cuáles han sido las causas de estas sucesivas expulsiones de masas humanas hacia el exterior que están sufriendo la mayoría de los países de Latinoamérica. Podríamos ver que están relacionados con esto los diversos procesos políticos e históricos sufridos por nuestros pueblos que han generado una distribución desequilibrada de los recursos y bienes, el militarismo, el narcotráfico, los injustos sistemas económicos que recaen sobre las clases menos pudientes, la persecución por motivos ideológicos o raciales. En los últimos diez años, las ciudades de Latinoamérica experimentaron un crecimiento demográfico acelerado, grupos masivos de personas emigraron de zonas rurales a la ciudad; de esta manera se van conformando lo que se conoce como "Villas de emergencia", "Conventillos" o "Fabelas" en los centros de las grandes ciudades. Las viviendas precarias, el desempleo, el subempleo, el trabajo insalubre, la indocumentación, la prostitución como medio de supervivencia, la violencia en sus múltiples formas, el analfabetismo, la falta de asistencia sanitaria y de educación para la salud forman parte del drama social en el que vive el inmigrante en Latinoamérica.

Desde hace treinta años, aproximadamente, el arribo de inmigrantes provenientes de Europa y hacia Argentina disminuyó pero se produjo otro tipo de movilidad humana intensa y compleja: la de las migraciones limítrofes, esto es grandes grupos poblacionales provenientes de países como Bolivia, Perú, Paraguay, Uruguay, Chile que, paulatinamente, pueblan las áreas periféricas de las grandes ciudades, como así también el campo argentino. Además de lo mencionado, cabe agregar que en Argentina no existe una política migratoria orgánica que sistematice y reglamente adecuadamente el ingreso de los extranjeros en el país. Las medidas adoptadas por el gobierno en materia de inmigración se reducen a una serie de decretos que van señalando, en todo caso, una marcada intención de selección en cuanto al tipo de inmigración, a través del aumento progresivo en el costo de las tasas y de los requisitos para radicarse. Este grupo social manifiesta carencias a distintos niveles:

a - Nivel laboral: los salarios de la mayoría de los inmigrantes son más bajos que los de cualquier nacional, las jornadas de trabajo prolongadas excesivamente, las condiciones de trabajo son insalubres, carecen de obra social y no cuentan con aportes jubilatorios.

b - Nivel económico: En general no cuentan con ingresos económicos fijos, y si los tienen no les permite cubrir mínimamente sus necesidades básicas.

c - Situación habitacional: Si el convertirse en propietario de una casa es un privilegio de algunos, acceder a una vivienda en alquiler significa un esfuerzo desmesurado para cualquier inmigrante.

d - Salud: Si bien el inmigrante es atendido gratuitamente en los hospitales públicos, no puede acceder a medicamentos, prótesis, radiografías, servicios odontológicos, intervenciones quirúrgicas, etc.

e - Cultural: El desconocimiento de la cultura a la que se enfrenta, el lenguaje y costumbres del país donde reside dificulta la adaptación del inmigrante; su integración en la nueva sociedad y, por tanto, le será mucho más complicado poder comunicarse satisfactoriamente con los demás.

f - Educacional: Parte de la integración a la nueva cultura está dada por las posibilidades del acceso a la educación, el inmigrante se encuentra en la encrucijada de contribuir al desarrollo del país que lo recibe.

Conclusión: Los factores antes mencionados afectan no sólo a la participación del inmigrante en la sociedad, sino también a su dignidad como persona, a su supervivencia, cuando no se cuenta con lo más elemental, difícilmente se pueda contribuir al engrandecimiento del país.

2 - Desde la práctica y hacia el proyecto comunicacional

Al implementar este proyecto comunicacional, lo primero que nos planteamos fue la necesidad de conocer y reconocer objetivamente a este grupo al cual queríamos dirigirnos, ya que consideramos, al igual que Jesús Martín Barbero, que "... hay comunicación en la medida en que se asume el lugar en el cual las personas viven, dentro del cual las personas se colocan. Es un lugar objetivo, una objetividad con la espesura de las dimensiones culturales que tiene la vida misma, por donde pasa lo religioso, lo sexual, lo político, el dolor, la emoción, la devoción".

Queríamos saber cómo viven, colaborar en sus organizaciones. Si bien hay herramientas que queríamos transmitirles, para nosotros lo más importante era asumir la realidad cultural del grupo y a posteriori situarnos desde un concepto de comunicación que nos permitiera "conversar con la gente", acompañarlos en los distintos procesos, acercarnos a ellos para colaborar en el logro de una buena organización superadora de los conflictos en la que se ven inmersos.

Desde otro ángulo, sabemos que la comunicación a través de los medios es un fenómeno cultural, "por el que mucha gente vive la constitución del sentido de la vida. La comprensión del mundo del arte, la comprensión del sentido de la muerte, de la juventud, de la enfermedad, de la belleza, del dolor. Y es justamente en estas prácticas de comunicación donde aparece revelada la socialidad, lo social; en la red de relaciones que construyen de forma habitual al juntarse, al reunirse. Como bien lo explica Barbero, es "en los modos de comunicar donde se juegan y expresan dimensiones claves del ser social".

Queríamos comunicarnos con este grupo ubicándonos en lo cultural, desde donde se percibe la globalidad de lo social. Tampoco quisimos dejar de lado que las democracias en Latinoamérica significan participación política, pero también posibilidades económicas y sociales de desarrollo de una vida digna. Por esto es fundamental para nosotros reconocer "la inercia que manifiestan los procesos políticos y también las consecuencias de la brutalidad, de la situación económica, ya que por medio de esto se estructura la economía global. No obstante, la economía sola no nos muestra "la totalidad de lo social", la cultura quizás tampoco, pero tal vez podamos llegar a entender un poco más a la gente, valorando la dimensión cultural de estos sectores populares, en términos de culturas cotidianas." Lo que el pueblo hace con su vida, lo que piensan, lo que sienten.

Podríamos llamar "cultura popular," a eso que viven las mayorías en sus visiones del mundo, sus valoraciones "su modo de percibir, de amar, de cocinar, caminar, etc." Tres ejes, entonces, sobre los que hacer girar nuestro trabajo:* La idea de cultura popular como manifestación de lo cotidiano.

* La estrecha relación entre economía y pobreza.

* La comunicación como una respuesta a las necesidades sentidas de la gente.

Era nuestro deseo descubrir, también, qué rol queríamos jugar dentro de una comunidad de inmigrantes y qué papel desempeñábamos para la institución que proponía este proyecto.

Nos planteamos preguntas que pudiéramos respondernos sobre la marcha:

a- ¿Cómo doy a conocer este servicio que brinda Cáritas?

b- ¿Qué es lo que debo resolver desde mi área de trabajo?

c- ¿Puedo resolver el problema, puede un comunicador coordinar esta tarea

Enfrentar el desafío de trabajar en un terreno desconocido para nosotros fue reconocer que, más que ejecutores, debíamos aprender a diseñar todo un proyecto de comunicación que fuera desde la idea hasta la realización, como señala J. M. Barbero, "quien produce comunicación debe dar cuenta de lo que se quiere comunicar, de los públicos a los cuales se dirige y de los discursos que debe emplear para expresarse".

Comenzamos a entender un poco más a la gente desde el momento percibimos que por detrás de la pobreza se asomaban valores, aptitudes, apetencias, exigencias de este sector, que nos llevaron a reformular nuestros objetivos iniciales y adaptarlos a esta realidad que nos sorprendía por lo compleja, rica y distinta. Empezamos a "derribar fronteras" (como le llamamos nosotros), a partir de la distinción de ciertos conceptos arraigados en la cultura de estos inmigrantes, algunos de ellos:

* La idea de superación, en lo económico, educativo y social, lo que trae aparejado la necesidad de imperiosa de trabajo, no sólo para subsistir sino más bien y además para crecer como persona dentro de la sociedad.

* Su concepto de calidad de vida, que les permite disfrutar de instancias de recreación y no pensar tanto en consumir, como quizás hacen otros grupos sociales.

* La idea de conservación de la identidad, que se manifiesta en la riqueza de sus producciones culturales, en la danza, la música, el canto, los platos típicos y en su religiosidad, fruto de la mezcla entre lo pagano y lo sagrado, lo masivo y lo popular.

Del contacto con estas familias surgen diversas iniciativas: la implementación de las 22 huertas familiares en un asentamiento (*) de inmigrantes bolivianos, con el apoyo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), la elaboración de cartillas, folletos, vídeos, etc. que sirvieran de apoyo en los encuentros de reflexión y formación, que ellos mismos pedían a fines de organizarse en cooperativas, grupos de encuentros, equipos de trabajo, etc.

A través de las múltiples consultas que nos hicieron, vimos la necesidad de elaborar la guía de recursos para el inmigrante, que les permitió orientarse en cuanto a los trámites que deben realizar para lograr la radicación, adónde tenían que concurrir, y cómo hacían para llegar a estos lugares.

Asimismo, detectamos la urgencia de estas familias por conseguir que sus hijos ingresaran al sistema educativo formal, de alguna manera, por algún espacio libre que dejara la burocracia y la falta de recursos, entendiendo que a partir de la comunidad educativa se podrían abrir canales de comunicación e integración hacia toda la parroquia, el dispensario, el almacén. Es en este momento cuando se empieza a tejer una red de solidaridad que va desde la oficina de Migraciones hacia el Registro Civil de las Personas y desde aquí hasta los consulados que poco a poco van cumpliendo una función de cooperación que había sido dejada de lado desde hace ya un tiempo.

A partir de las demandas concretas de recreación, se fue organizando el I Campeonato de Fútbol del Día del Inmigrante, ya que entendimos que a través del deporte lograríamos la unidad entre diferentes sectores sociales, en un intento de propiciar nada más que el encuentro fraterno entre diferentes colectividades.

No quedó sin ser considerada la posibilidad de comunicarnos con este sector y con la población en general, a través de la emisión de un programa de radio a difundirse en forma semanal. Nuestro objetivo no sólo fue encontrarnos por medio de la música, las costumbres y la cocina regional, sino una ocasión para hablar de lo que nos preocupa, de nuestra religión, de la política, etc. Gracias a esta alternativa mucha gente se acercó a nosotros con el fin de obtener su radicación; es probable que de otra forma no lo hubiesen hecho.

2.1 Conclusiones

Sería muy largo citar todas las actividades que se realizaron durante el año 1994, sólo quería comentarles que a través de estos encuentros, a veces ocasionales, a veces sistemáticos, pudimos realmente sentirnos cerca de lo popular, compartiendo vivencias, modos de vida y partiendo de algunas herramientas de comunicación.

No fueron pocos los inconvenientes que tuvimos, a pesar de esto llegamos a algunas conclusiones que enriquecieron aún más nuestra labor: descubrimos que la falta de recursos dejo de ser un problema para llegar a ser un estímulo para crear y arriesgarse en cada acto y en cada gesto que proponíamos; encontramos que la comunicación puede ser un medio para integrarnos, participar, comprender pero también puede ser un fin, para encontrarnos, recrearse y disfrutar de una comida, un paseo o un mate (**).

Notas

(*) Grupos de personas que se establecen en tierras que no les son propias, en general son territorios fiscales.

(**) Infusión hecha con yerba mate, muy popular en Argentina, Paraguay y Uruguay.

Bibliografía consultada:

- Jesús Martín Barbero, 'Pretextos: conversaciones sobre comunicación y sus contextos'.

- Armand Mattelard, 'El retorno de la cultura', Telos Nº 37, Madrid.

- Joan Costa, 'Universo social', Telos Nº 37, Madrid.

[Trabajo presentado en las I Jornadas La Laguna - América sobre Comunicación,

celebradas en la Universidad de La Laguna, en marzo de 1996]


FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO EN BIBLIOGRAFÍAS:

0 Recuperado el x de xxxx de 200x de:
http://www.ull.es/publicaciones/latina/z8/