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Revista Latina de Comunicación Social 4 abril de 1998 |
| Edita: LAboratorio de Tecnologías de la Información y Nuevos Análisis de Comunicación Social |
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Webditorial Mi perro no necesita un chip En la ciudad donde vivo, dicen que en breve a los perros los obligarán a llevar un chip. La noticia la ha ofrecido un periódico, donde nadie parece haber rechazado la absurda decisión municipal. Peor es que la oposición política tampoco haya dicho ni una palabra de queja, al menos no me he enterado. La noticia se ilustra con una magnífica fotografía de una persona operando con una máquina, seguramente de patente y fabricación alemanas, en el momento en que clava el chip bajo la piel de la oreja del animal. ¿Clavar es la palabra adecuada? Me he quedado con la sensación de que se trata de una de esas magníficas fotografías que las multinacionales sirven para que se cuele su publicación en la prensa poco sensata. Y nadie ha dicho lo absurdo de la medida municipal. La nota informativa dice algunas curiosidades. Por ejemplo, que la inserción del chip es indolora (¿de verdad se podrá alguien creer tal absurdo?, ¿cómo puede asegurarse tal cosa?, ¿han preguntado a los perros?) y que servirá para controlar los perros vagabundos (¡olé!). Además, lo más absurdo -ahora, no ya sólo político, sino cultural- dice la portavoz del municipio que sale a la prensa a decir tantas tonterías que con los datos, que se actualizarán cuando lo aconsejen las circunstancias, se creará una página en Internet. La red, pues, como panacea a la incultura política y ciudadana, lo cual es una falacia más, lógica para este nuevo tipo de analfamáticos. Bueno, me pregunto si podemos dejar ya aquí este comentario, que todo está dicho en tal cúmulo de insensateces ajenas. Pero, siendo cierto esto último, déjenme que les diga algo más:
Se trata de una medida insensata se mire por donde se mire, pero eso no lo ha dicho el periódico donde aparece la noticia como si se tratara de un hecho incuestionable. La publicación sin réplica periodística da legitimidad a la insensatez manifestada: ha fallado la responsabilidad mediática del diario. Me tranquiliza que una política incapaz de establecer medidas sensatas se ocupe de estas boberías e intente "venderlas" a la opinión pública con los argumentos aquí reproducidos, porque en el pecado de la decisión ha de ir la penitencia de la inoperatividad de la implementación de la medida. Pero a la vez me deja inquieto que quien sea incapaz de hacer cosas importantes se empeñe en aplicar esta pequeña monstruosidad, mas siempre me queda la relativa tranquilidad de que a los agentes municipales les dé vergüenza aplicar medida de corte tan fascista y pueril, ambas cosas a un tiempo. Todo control informativo sobre la sociedad civil, del tipo que sea, siempre es un peligro latente en una democracia, aunque ésta sólo sea aparente. José Manuel de Pablos |
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