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Revista Latina de Comunicación Social 4 abril de 1998 |
| Edita: LAboratorio de Tecnologías de la Información y Nuevos Análisis de Comunicación Social |
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Webditorial 3º La doctora Sara Bozzi Adrián Alemán de Armas
Llegó un día de febrero de hace dos años con un montón de ilusiones bajo el brazo, con un trabajo de investigación en ciernes muy avanzado, con el deseo de compartir experiencias y darnos esa visión del bellísima de su tierra natal, Cartagena de Indias, que comunicó a quienes la quisieron escuchar. A la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Laguna habían llegado un importante contingente de latinoamericanos invitados a realizar un curso de doctorado convocado medio año antes. Argentinos de Córdoba y Jujuy; venezolanos de Caracas; cubanos de Pinar del Río; mexicanos del D.F.; colombianos de Bogotá yCartagena de Indias; salvadoreños y algún tinerfeño compartieron aulas de forma muy intensiva, durante dos meses y realizaron los créditos que la Ley permite y exige. Luego vino el período de trabajo en sus ciudades de origen, las consultas por correo electrónico, las lecturas de capítulos de tesis remitidas por diversas formas. Viajes de aquí para allá, para ver de cerca los trabajos, alguna reunión científica hecha en Améca y el intercambio de pareceres y de opiniones. El primer día de la primavera de 1998, como no podía ser de otra forma, Sara Bozzi defendió tesis doctoral ante un tribunal competente, dándonos a conocer "El Espectador" de Bogotá. Había pasión en sus palabras, había un recuerdo memorable para uno de sus directores que fue asesinado en la puerta de su periódico, había en sus palabras ese destello realista y mágico donde los conceptos se envuelven en la melasa y la hiel, por muy amarga, se edulcora con la narración bien hecha y los conceptos bien elegidos. Sara Bozzi nos dio una lección de ternura y sabiduría. Y aunque haya tenido que saltar el Atlántico para culminar su historial universitario y ahora poder convertirse en maestra de maestros, la ahora doctora Bozzi nos dio la alegría de convertirse en la primera doctora del grupo que llegara aquel día de febrero, hace ahora dos años, repartiendo su humanidad. Desde LATINA queremos reconocer su esfuerzo, pregonar su talla profesional, anunciar su futuro investigador y desear a todos aquellos compañeros de Sara y a los que han seguido año tras año su empeño, lo mejor para que vean coronadas su trayectorias y nos ayuden a seguir haciendo lo mejor para el entendimiento entre las dos orillas del Atlántico. |
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