Revista Latina

Reseñas de libros - 2019

Comunicación y ciudadanías

Autor: J. Ignacio “Iñaki” Chaves G. (Coord.)

Editorial: ediciones desde abajo (Bogotá, 2018)

ISBN: 978-958-8926-81-0
204 páginas

Reseña de Laura Melina Martínez Páez, Corporación Universitaria Minuto de Dios – UNIMINUTO (Bogotá, Colombia)

La actualidad política mundial no sólo es excesivamente mediatizada, prueba de ello es que cada vez más las redes virtuales son el epicentro de las discusiones de la agenda de demandas sociales, sino que también el fenómeno político tiene como vector una intencionalidad constante por comprender los ejercicios ciudadanos desde una noción meramente institucional atravesada por: discursos polarizadores, fervores del gobierno de turno y el endiosamiento diario de caudillos. Un panorama bastante desolador que deja en completo estado de vulnerabilidad e invisibilidad a las fuerzas sociales emergentes que a través de la resistencia anhelan una metamorfosis social.

En ese orden de ideas, el libro Comunicación y ciudadanías, se presenta como un texto de gran relevancia para cuestionar el significado de “ciudadanía”. Sí, aquella difícil, pero tan periódica palabra que las personas decorosas utilizamos cuando ejercemos el derecho al “voto” o que relacionamos con el “activismo de sofá” que solemos practicar cómodamente desde casa, en estos tiempos, donde creemos que el cambio social esta a un clic de distancia.

En este texto, las y los autores, empezando por el maestro Jesús Martín Barbero, a través de la presentación de distintas propuestas y reflexiones, parten de pensar la ciudadanía, no como un acto estático, monolítico, uniforme y alejado del sentir cotidiano, sino que existe una apuesta constante por hablar de ciudadanías, de prácticas ciudadanas, sugiriendo que no hay una sola forma de ejercerla, practicarla y entenderla, incitando al lector a cuestionarse el papel que está jugando actualmente en un contexto indiferente, polarizado e intolerante frente a otras formas de pensar, ser o actuar.

Por otra parte, se destaca la intención de relacionar la comunicación y la ciudadanía, como actos políticos en sí mismos, inherentes a la condición humana, que no sólo reconocen las subjetividades otras, sino que también son aquellos escenarios cotidianos en los que los sujetos sociales tienen la capacidad de tejer sus vínculos simbólicos, circuitos significantes y saberes. Entendiendo que, de esta manera, se genera un empoderamiento que parte desde las propias sensibilidades que construyen y legitiman proyectos en común entre individuos. Individuos que son sujetos de derechos, pero que a la vez se proclaman sujetos colectivos, que tienen rostros diversos y múltiples voces.

La comprensión de la ciudadanía y la comunicación como parte de la esencia humana implica entender “lo ciudadano” desde lo cotidiano, desde la resistencia, desde la defensa de las apuestas que nos mueven las fibras y nos hacen encontrar un lugar en el mundo, defender esto o aquello que nos hace realmente felices y ante todo desde el reconocimiento de lo popular, lo creativo, el arte y las manifestaciones culturales como plataformas de exigibilidad de derechos.

Además, en sus doscientas cuatro páginas, las personas que lo lean podrán encontrar distintas definiciones de ciudadanía que convergen o se interpelan. El libro resulta ser en sí mismo, la evidencia de una auténtica práctica comunicativa, aquella que no es una camisa de fuerza, sino que reconoce que el diálogo en la diferencia es el primer paso para la construcción de lo colectivo, y el único, o por lo menos más esperanzador, camino para alejarnos de la anomía social.

En conclusión, es un libro de ciudadanas y ciudadanos que, a partir del uso de un lenguaje cercano, deconstruye la concepción meramente institucional de la ciudadanía y acentúa el deseo de que “la humanidad construyera más puentes y menos muros” y la importancia de que seamos cada vez más comunicativos, formando parte activa de los procesos sociales, más humanos, pero, ante todo, más empáticos en un contexto que a gritos nos pide comunicarnos más y mejor para sensibilizarnos y solidarizarnos.