Revista Latina

Reseñas de libros - 2019

Imaginarios y figuras en el cine de postransición

Autor: José Luis Sánchez Noriega (ed.)

Editorial: Laertes, Barcelona (2019)

ISBN: 978-84-16783-71-7
303 páginas

Reseña de José Juan Videla Rodríguez, Universidade de A Coruña (España)

Desmontando mitos 

Acabar con las leyendas urbanas y demás equívocos es siempre muy saludable, pero cuando del cine español se trata es un ejercicio quirúrgico imprescindible. En estos tiempos en los que algunos ágrafos con asiento en el Congreso dudan del carácter artístico del cine, libros como el que nos ocupa son muy oportunos e imprescindibles.

Imaginarios y figuras en el cine de postransición es uno de los frutos del proyecto de investigación I+D+i del Ministerio de Economía y Competitivdad “Sociedad, democracia y cultura en el cine español de la era socialista (1982-1996)” dirigido por el profesor de la Universidad Complutense de Madrid José Luis Sánchez Noriega. Estamos, por tanto, ante un trabajo realizado con una metodología de análisis científico para abordar distintos aspectos del cine español en un periodo concreto.

Precisamente, uno de los valores principales de este libro reside en los quince años en los que centra su interés. Como se apunta en el libro, es un tiempo en que España se sacude las ataduras de la dictadura franquista e inicia un proceso de modernización en todos los órdenes. Como no podía ser de otra manera, el cine no es ajeno a este tiempo de cambios, y así queda patente desde una triple perspectiva: renovando las políticas de apoyo y promoción cinematográficas, abordando sin cortapisas y censuras el pasado y el presente en las historias que trata, y reflejando los cambios sociales, políticos y culturales por los que atraviesa el país.

Todo esto está presente en este libro a través de los estudios de los investigadores que han participado en su elaboración y que se encuadran en cuatro bloques de contenidos. En ellos se analiza el cine español de las dos últimas décadas mediante un recorrido por géneros, temáticas y cineastas, que ofrece una visión de conjunto que se complementa para revelar esas verdades científicamente probadas que derrumban, como se ha apuntado con anterioridad, tantas falsedades en torno al cine patrio.

El primer bloque de estudios, Génesis, contextos, intermedialidades, describe la transformación generacional y temática del cine español y su relación con el cambio cultural que se estaba operando, que incide de alguna manera en los estándares de lo se considera cine de calidad. Este grupo de análisis está, en mi opinión, directamente relacionado con el tercer bloque del libro, Identidades, estilos, personalidades, que se centra en la obra de Icíar Bollaín, Bigas Luna y Agustí Villaronga. Estos dos últimos directores comienzan a rodar en la pretransición, pero que tienen una parte numerosa y significativa de su obra en el tramo histórico analizado; Bollaín es claramente un “producto” de esa transformación que se opera en el cine español tras el fin de la dictadura, con las características artísticas y biográficas propias que se apuntan en el estudio.

El segundo bloque, Espacios, temáticas, conflictos, y el cuarto, Cine de género, géneros del cine, también tienen un nexo de unión en la medida cuestionan los lugares comunes que tanto daño han hecho a la consideración y valoración del cine español. Basta con decir que los trabajos que se recogen en el libro demuestran, por si aún no está claro, que la guerra civil y sus secuelas no es el monotema argumental, incluso en el caso de la obra de dudoso valor de uno de los cineastas que se analiza.

En estos bloques se constata que las patologías sociales ocultas por el franquismo, los cambios socioculturales y políticos, el papel de la religión institucional, el terrorismo, la representación de los ambientes rurales o de la mujer y su función narrativa son contenidos nucleares de un cine que entre 1980 y 2000 tiene que renovar estructuras, personalidades y, por supuesto, contenidos.

Estamos ante un libro científicamente clarificador, descriptivo y técnico que profundiza en la historia del cine español de una época apasionante que renovó un país, con sus luces y sus sombras. Evidentemente, el cine, el ojo de la cámara, no podía mirar para otro lado.