Revista Latina

Reseñas de libros - 2019

Ensayo sobre la ceguera

Autor: José Saramago

Editorial: Alfaguara – Madrid (1995)

ISBN: 978-84-20442-6-93
244 páginas

Reseña de Almudena Barrientos Báez, Escuela Universitaria de Turismo Iriarte

Me lo recomendaron una vez. Yo lo he recomendado mil 

Dicen que la primera impresión cuenta y mucho. En este caso concreto y con este libro ocurrió. La primera frase decía: “Se iluminó el disco amarillo”. A partir de ahí esta exultante obra me cautivó. La ferviente lucha por sobrevivir en un mundo de ciegos donde la mentira, el egoísmo, el amor y el sexo marcan una historia cuanto menos curiosa a la par que mágica y surrealista. Se trata de una obra que provoca en el lector que sienta que forma parte de la historia que lee. Te atrapa, te engaña, te aterra, te conmueve y desespera.

José Saramago, con una imaginación infinita nos da una lección de vida, nos enseña lo que no debemos hacer y lo que sí deberíamos hacer. Sin tener por qué predicar con el ejemplo nos muestra la cara turbia de la sociedad y los sentimientos que emanan de lo más profundo del corazón.

A pesar de ser un ensayo, su lectura es sencilla, sabrosa y ágil. La fantasía que subyace de sus líneas genera curiosidad y enganche. De la misma manera, la características propias del género narrativo enriquecen el resultado del mismo provocando una necesidad imperiosa de profundizar en su lectura.

Si hubiese tenido la oportunidad de preguntar una única cuestión al autor sería: ¿Somos seres primitivos, cuando el hambre, la soledad o el desasosiego nos invade; entonces, ¿vale todo, porque sí? La pérdida de valores, el raciocinio indeterminado de las cosas son elementos clave de una sociedad catapultada a la falta de solidaridad y a la falta del amor verdadero.

Supongo que este increíble autor quiso que reflexionáramos sobre lo que estamos haciendo, lo que hemos heredado y lo que vamos a dejar tras nuestro paso.

Quisiera hacerme eco de esta interesante pregunta que le hicieron a Saramago: ¿De qué le sirve ver a la mujer del médico? "Le servía para saber del horror más de lo que hubiera podido imaginar alguna vez, le servía para desear estar ciega, nada más que para eso".* Es una respuesta desapacible, diamantina, pero tristemente cierta.

Afortunadamente, hay “mucho bueno” en la sociedad.