Revista Latina de Comunicación Social 21 – septiembre de 1999

Edita: LAboratorio de Tecnologías de la Información y Nuevos Análisis de Comunicación Social
Depósito Legal: TF-135-98 / ISSN: 1138-5820
Año 2º – Director: Dr. José Manuel de Pablos Coello, catedrático de Periodismo
Facultad de Ciencias de la Información: Pirámide del Campus de Guajara - Universidad de La Laguna 38200 La Laguna (Tenerife, Canarias; España)
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[Julio de 1999]

Luiz Beltrão: pionero de los estudios de comunicación popular en Brasil

(3.242 palabras - 7 páginas)

Dr. José Marques de Melo ©

Titular de la cátedra UNESCO/UNESP de Comunicación para el Desarrollo Regional

Sao Paulo (Brasil)

jodmelo@usp.br

 

Si viviera actualmente el comunicólogo latinoamericano Luiz BELTRÃO de Andrade de Lima (1) habría cumplido 81 años el día 8 de agosto de 1999. Antes de esto, habría celebrado, en el mes de marzo, los 36 años de la fundación de la primera publicación científica brasileña en el campo de las ciencias de la comunicación, la revista 'Comunicações & Problemas'. Ésta fue una de las iniciativas osadas del Instituto de Ciências da Informação (ICINFORM), que él creó y dirigió como entidad inicialmente asociada a la Universidade Católica de Pernambuco y después a la Universidade de Brasilia.

(1) Véase un perfil biográfico de Luiz Beltrão en apéndice de este artículo.

Justamente en el primer número de la revista 'Comunicações & Problemas' Beltrão lanzó la plataforma de una nueva disciplina en el ámbito de las ciencias de la comunicación y de la información, la 'Folkcomunicação' o información popular. Su artículo sobre el "ex voto" suscitaba a trabajar a los investigadores de la comunicación hacia un tipo de objeto que ya venía siendo competentemente estudiado por los antropólogos, sociólogos y folcloristas, pero postergado por los comunicólogos.

Su argumento implícito era el que las manifestaciones populares, activadas por agentes de "información de hechos y expresión de ideas", tenían tanta importancia comunicacional cuanto aquellas eran difundidas por los medios de comunicación de masas. Por eso mismo, él recurría al arsenal metodológico ya probado en el perfeccionamiento del estudio de las manifestaciones convencionales del periodismo de masas (formateadas de acuerdo con los canales post-gutenbergianos) y las transportaba para analizar las ricas expresiones referentes que él sugería como integrantes del periodismo popular (vehiculadas en canales pre-gutenbergianos o usando tecnologías tan rudimentarias como la prensa de Maguncia).

En verdad, Beltrão descubrirá que los procesos modernos de comunicación masiva coexistían, en el espacio brasileño del nordeste, como fenómenos de comunicación premoderna. Eran reminiscencias del período medieval europeo, transportadas por los colonizadores lusitanos e históricamente aculturadas, aparentando una especie de continuun simbólico. Tales vehículos de comunicación popular o de folkcomunicación, como el prefería denominar, primitivos o artesanales, actuaban como meros retransmisores o decodificadores de mensajes desencadenados por la industria de la comunicación de masas (diarios, revistas, radio, televisión).

Logró identificar teóricamente una semejanza entre tales procesos y aquellos que Lazarsfed y sus discípulos habían observado en la sociedad norteamericana, más conocido como el paradigma de "two-step-flow-of-communication". No obstante, las hipótesis de Luiz Beltrão daban un paso adelante en relación a los postulados de Paul Lazarsfeld y Elihu Katz. En cuanto aquellos científicos atribuían un carácter lineal e individualista al flujo comunicacional en dos etapas, aunque dependiente de la acción persuasiva de los "líderes de opinión", el investigador pernambucano tenía la premonición de que el fenómeno era más complejo, comportando una interacción bipolar (pues incluía la retroalimentación protagonizada por los "agentes populares" en contacto con los "medios masivos") y revelando naturaleza colectiva. La reinterpretación de los mensajes no se hacía apenas en función de la "lectura" individual y diferenciada de los liderazgos comunitarios. Sintonizadas como las "normas de conducta" del grupo social, continuaba fuertemente el sentido de "cohesión" grupal, captando los signos de "cambio social", típico de sociedades que sufren los rigores del medio ambiente y necesitan transformarse para sobrevivir.

En este sentido, Luiz Beltrão anticipaba observaciones empíricas que embalsarían la teoría de las "mediaciones culturales", a partir de la contribución de Jesús Martín Barbero y de los culturalistas del pensamiento comunicacional latinoamericano. De esa corriente, el mexicano Jorge González ya hará referencia explícita a los estudios seminales del científico pernambucano sobre las clases subalternas brasileñas, pionerismo que sería enfatizado por el propio Martín Barbero en su análisis sobre los "aportes" brasileños a las ciencias sociales de América Latina'', durante el congreso INTERCOM’97. Beltrão reconocía en nuestros agentes de comunicación popular en las sociedades rurales o periféricas, un carácter nítidamente institucional, semejante a aquel que Martín Barbero atribuiría más tarde a los agentes educativos, religiosos o políticos en las sociedades urbanas metropolitanas.

Mas, antes dije, la originalidad de los estudios de Luiz Beltrão habían merecido aplausos del mayor folclorista brasileño, que fue Luís da Câmara Cascudo. Después de leer el artículo sobre el "ex voto" publicado en la revista de ICINFORM, el maestro Cascudo envió una carta estimulante, destinada a elevar el astral de su autor. Beltrão la transcribiría en la edición siguiente de la publicación.

"Su artículo de apertura (...) es un magnífico plan maestro. Valorizará lo cotidiano, lo vulgar, lo realmente popular de hecho, origen y función. No espere que venga una persona de fuera, un libro grande, a enseñarnos a amar lo que tenemos al alcance de los ojos. Siga, como está haciendo, en valorizar al hombre de Brasil en su normalidad. Y no apenas los productos del esfuerzo de ese hombre. Acredite la fuerza personal de su afecto en el plano de la penetración analítica. Por encima de todo, vea con sus ojos. Ande con sus pies. Después, compare con las conclusiones de otros ojos y con las pisadas de otros pies. (...) Desconfíe de los mentores integristas, no permita las alegrías de su libre tránsito. El papagayo, que tanto habla, no sabe hacer un niño. Y los pájaros cantadores aprenderán en la jaula esa habilidad de prisioneros profesionales."

El incentivo de Câmara Cascudo fue decisivo. Tanto fue así que Luiz Beltrão sistematizó y ordenó sus observaciones sobre las manifestaciones de la comunicación popular nordestina, anclando las teorías de lo popular y confrontándolas con los paradigmas de la comunicación de masas. Dos años después comprobó las evidencias empíricas y las interpretó según las teorías de la comunicación de masas y de la cultura popular, enfatizándolas en una tesis de doctorado que sustentó en la Faculdad de Comunicación de la Universidade de Brasilia. La tesis fue examinada por una comisión de alto nivel, compuesta por el comunicólogo español Juan Beneyto, el mediólogo norteamericano Hod Horton y el sociólogo brasileño Roberto Lyra Filho.

Al aprobar una tesis con el título "Folkcomunicação, un estudo dos agentes e dos meios populares de informação de fatos e expressão de ideas" (1967), la comisión juzgadora otorgó también a Luiz Beltrão el primer grado de doctor en Comunicación conquistado en universidades brasileñas. En ese sentido, vale registrar la osadía de Darcy Ribeiro que, al crear la UnB, institucionalizó la titulación doctoral en todas las áreas del conocimiento en aquellas pocas disciplinas ya legitimadas académicamente. Fue a través de esa innovación cómo Luiz Beltrão, no obstante tuviese el status de profesor titular, diera un ejemplo de humildad intelectual a los sus discípulos y colaboradores, sometiéndose a un examen de mérito para ostentar legalmente una condición académica que ya disfrutaba por su competencia.

En aquel mismo año, la Universidade de São Paulo abriría inscripciones en la recién creada Escuela de Comunicaciones Culturales para el doctorado por defensa de tesis (de acuerdo con el sistema europeo estando vigente en las universidades brasileñas). Esa leva de doctores paulistas completaría el doctorado en 1973, teniendo los títulos otorgados en las disciplinas que integraban el elenco curricular de los cursos allí impartidos (periodismo, relaciones públicas, radio y televisión, cine, teoría de la comunicación). Les cupo a ellos naturalmente robustecer el curso de maestría en ciencias de la comunicación que fue creado el año anterior, en aquella institución, contando exclusivamente con doctores oriundos de otras áreas de conocimiento.

Pero los primeros doctores y los maestrandos en comunicación de la USP tuvieron el privilegio de contar con el conjunto de conocimientos ya sedimentado por Luiz Beltrão y por otros estudiosos del área. Mi tesis de doctorado en periodismo (defendida en 1973) se fundamentó en muchas ideas desarrolladas por Luiz Beltrão. El actuó en verdad como mi co-orientador académico, situación idéntica a aquella compartida con el antropólogo Egon Schaden y con mi orientador de hecho, Prof. Dr. Rolando Morel Pinto. Mi experiencia fue semejante a la de otros varios colegas que se doctoraron en la misma coyuntura histórica. Virgílio Noya Pinto, Freitas Nobre, Thomas Farkas, Gaudencio Torquato, Cândido Teobaldo, Sara Chucid da Viá, Anamaria Fadul también dialogaron con Luiz Beltrão durante los coloquios para los cuales fue convidado en la USP, al inicio de los años 70.

Su tesis de doctorado se publicó como libro en 1971, con el título "Comunicação e Folclore", ampliando la difusión de las ideas que construía sobre la comunicación popular. No obstante, sus fundamentos teóricos quedaron opacos, una vez que la Editora Melhoramentos, que acortó la tesis, optó por amputarle el capítulo introductorio, sustituyéndolo por una breve introducción al tema. En parte, eso se explica por razones mercadológicas (evitar al lector común los prolegómenos típicos de las tesis universitarias). Pero una explicación verdadera está por aparecer, hecha por el consultor editorial, Prof. Lourenço Filho, fascinado por la originalidad del autor, perplejo ante su osadía teórica.

Además de fundamentarse en teorías norteamericanas de comunicación de masas, Beltrão buscó amparo en las tesis de la "dinámica popular", defendidas por el folclorista (de izquierda) Edison Carneiro. Aquellos eran tiempos de obscurantismo cultural, mantenidos por la legislación extraconstitucional decretada por el AI-5. De ese modo, la teoría de la comunicación popular de Luiz Beltrão circuló incompleta hasta 1980, cuando soplaran los vientos de la abertura "lenta, gradual y segura" del general Geisel.

Al publicar su segundo libro sobre esa temática -"Folkcomunicação, a comunicação dos marginalizados" (São Paulo, Cortez, 1980)-, Beltrão corrige de algún modo esa laguna, sintetizando y sin duda actualizando su teoría de la comunicación popular. Entonces ya se presentaba, en ese momento, rica y estructurada, fruto de las pesquisas empíricas que el realizó en otras regiones brasileñas, especialmente en Brasilia (síntesis cultural del país), y de las confrontaciones hechas con pesquisas semejantes realizadas en otros países. En ese sentido, el tomó al pie de la letra la propuesta de Câmara Cascudo: ande primero con sus propios pies y vea con sus propios ojos para después comparar con las pisadas de los otros.

De cualquier manera, el pensamiento de Luiz Beltrão se diseminó por todo el territorio nacional, conquistando seguidores que dieron continuación a algunas de sus ideas o discípulos que avanzaran en las trillas empíricas abiertas por él. Me considero uno de ellos, o si no o más consecuente, en esa área, como sin duda han sido Roberto Benjamin, Oswaldo Trigueiro o Joseph Luyten. Dos escritos de ese grupo resultó un cuerpo conceptual que trata de explicitar (o reinterpretar) la teoría de la comunicación popular.

A pesar de eso, la comunicación popular de Luiz Beltrão encontró una resistencia doble: la de los folcloristas conservadores (que pretendían defender la cultura popular de las envestidas mediáticas modernizantes) y la dos comunicólogos libertadores (que pretendían hacer de la cultura popular el caballo de Troya de sus batallas políticas, en lugar de aprehender en esas manifestaciones genuinas el límite de la resistencia posible de comunidades empobrecidas cuya meta es la superación de la marginalidad social).

Se explica, de esta manera, el desconocimiento de las nuevas generaciones de comunicadores en relación a las ideas de Luiz Beltrão. Ellas permanecen almacenadas en las baldas de las bibliotecas, siendo indispensable propiciar a los mediólogos que van a actuar en el próximo siglo el acceso a ideas, conceptos, teorías y metodologías construidos por uno de los más prolíficos científicos brasileños de la comunicación. Se trata de un arsenal académico que hizo de cierto modo encubierto, por no decir marginado, en una coyuntura marcada por la creencia casi ciega en la obsolescencia y muerte de las tradiciones populares, que se acreditaba que serían sepultadas por las corrientes culturales postmodernas y semieruditas.

Pero la historia tiene sus armadillas imprevisibles. Al contrario de las suposiciones modernosas, una verdad estibada en sentimientos profundamente elitistas, lo que observamos hoy es justamente un movimiento en sentido contrario. La globalización permite vislumbrar un escenario de un mundo polifacético y multicultural. Esto sugiere que cualquier inserción pro-activa en el universo depende básicamente del capital simbólico acumulado en las mega, macro o microrregiones, potencialmente convertibles en imágenes y sonidos capaces de sensibilizar la aldea global. Vale decir, anclados en dimensiones universalizantes. O, en otras palabras, enraizados en la cultura popular, mas traducidos al lenguaje de la cultura de masas.

Dada la actualidad del pensamiento comunicacional de Luiz Beltrão, pienso en la era de McLuhan sobre las interacciones entre la aldea local y la aldea global. Al construir un referencial teórico consistente lanzó puentes entre los medios populares y los medios de masas. Esto reconoció lo universal que subsiste en la producción simbólica de los grupos populares, percibiendo al mismo tiempo que los dos sistemas comunicacionales continuarán a articularse en una especie de retroalimentación dialéctica, continua, creativa.

Sus ideas están siendo rescatadas, actualizadas y profundizadas en Brasil por la Red FOLKCOM, constituida con el apoyo de la Cátedra UNESCO/UNESP de Comunicación para el Desarrollo Regional. Se trata de un colectivo de investigadores de las interfaces entre comunicación masiva y cultura popular que se vienen reuniendo anualmente en las Conferencias Brasileñas de Comunicación Popular. La primera fue realizada en 1998 en el campus de la Universidad Metodista de São Paulo, en la ciudad industrial de São Bernardo del Campo. La segunda se celebró en 1999 en el campus de la FUNREI - Fundação Universidade de São João del Rei-, localizada en la ciudad minera de São João del Rei. Las próximas conferencias están previstas por la Universidade Federal da Paraíba, en João Pessoa/PB (año 2001) y en la Universidade de Passo Fundo, Río Grande del Sul (2001).

En el plano latinoamericano, el pensamiento de Luiz Beltrão ha inspirado las producciones científicas del Grupo de Estudios de Folk-Comunicación, creado por la ALAIC (Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación) y confiada la coordinación a uno de sus discípulos más activos, el Prof. Dr. Roberto Emerson da Câmara Benjamin. El primer encuentro de los estudiosos latinoamericanos de la comunicación popular ocurrió en el IV Congreso de ALAIC, promovido en la ciudad del Recife, ocasión en la cual fue presentada una obra colectiva sobre la vida y la obra del maestro pernambucano -"Itinerário de Luiz Beltrão" (Recife, AIP/UNICAP, 1998)-. El segundo encuentro está previsto en la ciudad de Santiago del Chile, en el campus de la Universidad Diego Portales, donde se realizará el V Congreso de ALAIC, en abril del año 2000.

Las actas de estos encuentros y el conjunto de la obra de Luiz Beltrão -un pensador polifacético que también produjo estudios y reflexiones sobre teoría de la comunicación y teoría del periodismo, además de textos literarios y periodísticos- están siendo reunidos y en el futuro estarán disponibles para consulta pública en Acervo del Pensamento Comunicacional Latino-Americano (APCL), una iniciativa en proceso, lanzada por la Cátedra UNESCO de Comunicação del Brasil, con sede en el campus Rudge Ramos de la Universidade Metodista de São Paulo (unesco@unesp.com.br).

Las fuentes de referencia para ese trabajo de registro documental son los ensayos de autoría del Prof. Dr. Paulo Rogério Tarsitano -"Luiz Beltrão: vida e obra" (originalmente presentado en la 48a. Reunión Anual de la Sociedad Brasileña para el Progreso de la Ciencia - PUC, São Paulo, 1996, después publicado en la revista Comunicação & Sociedade, nº. 25, POSCOM / UNESP, 1996, p. 165-182) y del Prof. Dr. Roberto Benjamin -"Folkcomunicação: contribuição brasileira à escola latino-americana de comunicação" (originalmente presentado en la 21ª Conferencia Científica de la International Association for Mass Communication Research - University of Starthclyde, Glasgow, Escocia, 1998, después publicado en el Anuario Unesco / Unesp de Comunicação Regional, São Bernardo del Campo, 1998, p. 133-138).

Para los que se interesaran por el trabajo pionero de Luiz Beltrão, los referidos estudios constituyen una invitación a la lectura y a la reflexión crítica.

 

Apéndice

PERFIL DE LUIZ BELTRÀO

Nacido en Olinda (Pernambuco), Brasil, el día 8 de agosto de 1918, Luiz Beltrão realizó sus estudios humanísticos en el seminario de Olinda y en el Ginásio Pernambucano, en Recife, graduándose en Ciencias Jurídicas y Sociales por la Facultad de Derecho de la antigua Universidad de Recife, hoy Universidad Federal de Pernambuco.

Pero su vida profesional fue enteramente dedicada al periodismo, actividad que inició en 1936, con un reportaje en 'Diário de Pernambuco'. Como periodista, trabajó en varios órganos de la prensa pernambucana y se tornó líder sindical de la categoría, alcanzando proyección nacional. Al participar en congresos periodísticos en el país y en el exterior, escribió ensayos y monografías en las que reflexionó críticamente sobre su profesión y su impacto en la sociedad.

Esas reflexiones generaron el libro ''Iniciação à Filosofia del Jornalismo", que le valió el Premio Orlando Dantas -1959-, patrocinado por la Editora Agir (Río de Janeiro), que lo lanzó nacionalmente al año siguiente. Tal lanzamiento representó un cambio en su carrera. La actividad profesional se colocó en segundo plano, en la medida en que avanzaba su encaje académico.

Preocupado por la formación universitaria de los jóvenes periodistas, Beltrão acepta el convite para enseñar ética y técnica del periodismo en la Facultad de Filosofía Nuestra Señora de Lourdes, en João Pessoa - Paraíba. Al mismo tiempo, había presentado un proyecto para crear un curso superior de periodismo en la Universidad Católica de Pernambuco, iniciativa acogida por la congregación de los jesuitas e implementada a partir de 1961.

Sus clases de periodismo son previamente escritas, antes de expuestas en sala de aula, acumulando conocimiento que le permitiría publicar cuatro libros sobre los procesos de producción periodística y sus géneros fundamentales. De la misma forma, anotaría las experiencias pedagógicas que vivió en la preparación de periodistas profesionales, convirtiéndolas en libro publicado por el CIESPAL -Centro Internacional de Estudios Superiores de Periodismo para América Latina- con el título "Métodos de enseñanza de la técnica del periodismo" (Quito, 1963).

Su aproximación a la CIESPAL y las ideas comunicacionales allí difundidas por científicos europeos y norteamericanos lo motivas a crear, en 1963, el primer centro brasileño de estudios académicos sobre los fenómenos mediáticos. Se trata del Instituto de Ciencias de la Información (ICINFORM), mantenido mediante convenio con la Universidad Católica de Pernambuco. Ese núcleo fue responsable de la formación del primer equipo de investigadores dedicados sistemáticamente a los fenómenos comunicacionales en Brasil y del lanzamiento de la primera revista científica del área -Comunicações & Problemas-, publicada a partir de 1965, tomando como modelo su congénere norteamericana ''Journalism Quartely''.

La repercusión nacional e internacional del trabajo innovador realizado por Luiz Beltrão en el Nordeste brasileño, formando periodistas e investigando los fenómenos de la comunicación pública, fue el factor decisivo para que el gobierno Castelo Branco lo convidase a asumir la dirección de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Brasilia, donde trabaja durante el período 1965-1969. Allí defiende su tesis de doctorado sobre comunicación popular, convirtiéndose en el primer doctor en Ciencias da Comunicación del Brasil. Ese trabajo, parcialmente publicado en libro -"Comunicação e Folclore" (São Paulo, Melhoramentos, 1971), tiene carácter seminal, generando un sinnúmero de estudios e investigaciones que produce en los años siguientes, algunos en forma de libros, otros en forma de artículos para revista especializadas y comunicaciones presentadas en reuniones científicas en el país y en el exterior.

Invitado a trabajar en la Fundação Nacional del Índio -FUNAI- se dedica a evaluar el comportamiento de la prensa brasileña diaria en la cuestión indígena, cuyas principales evidencias fueron reunidas en el libro "O índio, un mito brasileiro" (Petrópolis, Vozes, 1977).

Después de su paso por la Universidad de Brasilia, Beltrão trabaja como docente e investigador en CEUB -Centro de Estudos Universitarios de Brasilia-, trabajo compartido con intensa actividad internacional, convidado para cursos, seminarios, mesas y conferencias, principalmente en América Latina. El resultado de esa prolífica vida intelectual es la publicación de una trilogía sobre teoría de la comunicación: ''Fundamentos Científicos da Comunicação'' (1973), ''Teoría Geral da Comunicação'' (1977) y ''Teoría da Comunicação de Massa'' (1986).

Paralelamente a la producción científica sobre los fenómenos sociales de la comunicación y del periodismo, el su dedicación a la literatura, escribiendo cuentos, novelas y romances. Su primero libro literario fue el romance "Os senhores del mundo" (Recife, 1950). Después, surgirán: "Quilometro Zero" (Recife, 1958), "A serpente no atalho" (Brasilia, 1974), "A greve dels desempregados" (São Paulo, 1984). La consagración de esa actividad como autor de ficción ocurre con su elección para la Academia Brasileña de Letras, donde actuó destacadamente hasta su muerte, el día 24 de octubre de 1986. Su última fase intelectual estuvo marcada por el memorialismo, resultando dos libros póstumos: "Contos de Olanda" (Recife, 1989) y "Memórias de Olinda" (Recife, 1996).

Reconocido por la comunidad académica como el pionero de los estudios científicos sobre comunicación en Brasil, Luiz Beltrão fue elegido por la XX Asamblea General de la Sociedad Brasileña de Estudios Interdisciplinares de la Comunicación (INTERCOM) para perpetuar su nombre con el premio nacional que distingue a los principales productores científicos del área. Anualmente, INTERCOM confiere el Premio LUZ BELTRÃO de Ciencias da Comunicación a personalidades e instituciones que se destacan por relevantes contribuciones a nuestro campo del conocimiento.

Traducido del portugués por José Manuel de Pablos Coello


FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO EN BIBLIOGRAFÍAS:

Marques de Melo, José (1999): Luiz Beltrão: pionero de los estudios de comunicación popular en Brasil. Revista Latina de Comunicación Social, 21. Recuperado el x de xxxx de 200x de:
http://www.ull.es/publicaciones/latina/a1999dse/
46beltranE.htm