Revista Latina de Comunicación Social 36 – diciembre de 2000

Edita: LAboratorio de Tecnologías de la Información y Nuevos Análisis de Comunicación Social
Depósito Legal: TF-135-98 / ISSN: 1138-5820
Año 3º – Director: Dr. José Manuel de Pablos Coello, catedrático de Periodismo
Facultad de Ciencias de la Información: Pirámide del Campus de Guajara - Universidad de La Laguna 38200 La Laguna (Tenerife, Canarias; España)
Teléfonos: (34) 922 31 72 31 / 41 - Fax: (34) 922 31 72 54

Presentación

Hacia una devolución de esperanzas

Dra. Paulina B. Emanuelli

 

Estimados colegas argentinos:

Cuando se me encomendó la misión de organizar un número especial de Latina para Argentina, confieso que me sentí sumamente halagada. Algo dentro de mí floreció: pasado, pasión, ideas, sueños...

Lo viví como un reconocimiento a mi historia y a la de muchos compañeros. A nuestras luchas por seguir estudiando y preguntándonos sobre distintas cuestiones relacionadas con la ‘comunicación’.

Un esfuerzo que sigue presente, nos ayuda a crecer y se siente en el aire, como una ráfaga de esperanza...

Hoy, desde la Universidad Nacional de Córdoba, con sus 378 años impregnados de una fuerte trayectoria académica y política, quiero agradecerles a todos su participación y darles la bienvenida a este sitioweb académico, abierto y solidario que a partir de ahora también es de ustedes...

Fiel al espíritu del grupo de trabajo que se originó por 1996 con profesores de nuestra universidad y de la española Universidad de La Laguna, surgió esta revista gracias al esfuerzo y dedicación del Dr. José Manuel de Pablos Coello, un verdadero hacedor de sueños...

Revista Latina de Comunicación Social nació como un sitioweb al servicio de los estudiosos de la comunicación en todas sus vertientes y ofreció su espacio en forma desinteresada e igualitaria.

Con la misma idea, en la convocatoria, opté por privilegiar la diversidad de nuestras problemáticas, trabajos y proyectos... Pensé en un espacio donde pudiéramos encontrarnos la mayor cantidad de voces de distintas escuelas, facultades y departamentos de comunicación de nuestro país.

Un lugar para todos sin distinción ni marginación. Porque es necesario que podamos escucharnos y compartir...

Vivimos en una Argentina convulsionada, inmersos en una muy dolorosa realidad.

Mientras unos pocos se benefician y enriquecen, cada vez son más los desocupados, marginados, excluidos... Individuos política y económicamente pobres y marginados. Individuos asediados por una sociedad que no da tregua con su exaltación al individualismo, al consumo y a la competencia. Una sociedad donde lo humano parece olvidado y, lo que es peor, perdido.

Tribus urbanas de solitarios desvalidos, náufragos exhaustos productos del pluriempleo vueltos invisibles por efecto de la soledad y la incomunicación, la distancia y el olvido... Esos somos nosotros...

Vivimos una Argentina en la que es difícil creer, donde los valores se diluyen en discursos armados de políticos y funcionarios para cubrir negociados o delitos...

Una Argentina donde pareciera que no hay lugar para la esperanza... Una Argentina donde nosotros amamos, reímos, lloramos, intentamos soñar y también trabajamos.

Siempre he creído -y mi historia personal lo demuestra- en la capacidad de superación del ser humano. Esfuerzo, coraje, voluntad, paciencia, amor y fe. Creo que todavía se puede y, aun más, se debe soñar...

Me resisto a creer que no podamos detenernos y revisar nuestra vida fuera del vértigo que nos impone la lucha cotidiana por la supervivencia.

Me resisto a que no podamos ver nuestras limitaciones para poder superarlas.

Me resisto a creer que nuestro trabajo se reduzca a feroces luchas por el monopolio de la autoridad o la competencia científica.

Firmemente me resisto y por eso les propongo volver a pensar y creer que investigamos por, para y con alguien: un otro.

Un otro increíble y maravillosamente humano... Otro con quien nos encontrarnos más allá y a pesar de la sociedad competitiva e individualista en que vivimos. Otro al que salvamos y nos salva devolviéndonos las esperanzas, las fuerzas, el coraje y fundamentalmente el amor a la vida...

¿Cómo será nuestra realidad y la de nuestros hijos si no asumimos la libertad de elección con responsabilidad? ¿Cómo será nuestro futuro si no nos preocupamos y nos animamos a comprometer nuestro esfuerzo para construirlo?

Es difícil, nadie dice que es fácil. Pero vale la pena pensarlo para volver a creer...

Finalmente, para despedirme, les dejo un párrafo de Ernesto Sábato, de su último libro, "La resistencia", que me conmovió profundamente. Dice:

"Les pido que nos detengamos a pensar en la grandeza a la que todavía podemos aspirar si nos atrevemos a valorar la vida de otra manera. Nos pido ese coraje que nos sitúa en la verdadera dimensión del hombre. Todos, una y otra vez, nos doblegamos. Pero hay algo que no falla y es la convicción de que –únicamente– los valores del espíritu nos pueden salvar de este terremoto que amenaza la condición humana."

Un cálido abrazo, que dure hasta que volvamos a encontrarnos.

Muy cordialmente, Pau

 


FORMA DE CITAR ESTE TRABAJO EN BIBLIOGRAFÍAS:

Emanuelli, Paulina B. (2000): Presentación. Revista Latina de Comunicación Social, 35 - Extra Argentina. Recuperado el x de xxxx de 200x de:
http://www.ull.es/publicaciones/latina/argentina2000kjl/paulina.htm